Por Canuto  

La Casa Blanca aplazó una reunión con Mark Zuckerberg, Jensen Huang y otros líderes tecnológicos tras una fuerte caída de las acciones vinculadas a la IA. El desplome intensificó las dudas sobre la construcción de centros de datos y el rumbo de la inversión tecnológica en Estados Unidos.
***

  • La reunión del Consejo Consultivo del Presidente sobre Ciencia y Tecnología estaba prevista para el viernes, pero la Casa Blanca no anunció una nueva fecha.
  • La venta del jueves borró más de USD $1 billón de las Magnificent 7 y provocó la mayor caída del Nasdaq 100 en seis años, según la cobertura citada.
  • Meta y Nvidia rebotaron el viernes, mientras Donald Trump reiteró su apoyo a los centros de datos y a la inversión en inteligencia artificial.


La Casa Blanca aplaza una reunión con líderes tecnológicos tras el desplome de la IA

La Casa Blanca aplazó una reunión con altos ejecutivos de Silicon Valley después de la fuerte venta de acciones tecnológicas del jueves, que golpeó a las compañías asociadas con el auge de la inteligencia artificial. El encuentro, previsto para el viernes, iba a convocar al Consejo Consultivo del Presidente sobre Ciencia y Tecnología, un panel externo que asesora a Donald Trump en asuntos tecnológicos; la administración no comunicó una nueva fecha.

Entre quienes debían asistir estaban Mark Zuckerberg, director de Meta, y Jensen Huang, jefe de Nvidia, junto con Lisa Su, de AMD, y Marc Andreessen, cofundador de Andreessen Horowitz. La postergación se produjo en medio de la inquietud de los inversores por el futuro de los centros de datos, cuya expansión requiere grandes inversiones y que se han convertido en una pieza central de la infraestructura para entrenar y operar sistemas de IA.

Una venta masiva puso en pausa el encuentro

La sesión del jueves golpeó con especial fuerza a las grandes empresas tecnológicas y borró más de USD $1 billón del valor de las llamadas Magnificent 7, según la cobertura de Yahoo Finance. El Nasdaq 100 registró su mayor descenso en seis años, mientras los inversores reevaluaban las perspectivas de gasto en inteligencia artificial y la posibilidad de que las compañías enfrenten nuevas dificultades para construir centros de datos.

La preocupación no se limitó a las valoraciones bursátiles: también se centró en el entorno político que podría definir la próxima etapa de expansión tecnológica en Estados Unidos. La cobertura relacionó la caída con el temor a que la victoria demócrata en las elecciones de medio mandato y el control de ambas cámaras del Congreso desde enero abran paso a límites regulatorios o a mayores obstáculos para los proyectos de infraestructura de IA.

La reunión cancelada tenía como propósito reunir a un grupo de ejecutivos con experiencia directa en la industria tecnológica y ofrecer asesoramiento al presidente sobre ciencia y tecnología. La presencia de representantes de Meta, Nvidia y AMD habría reunido a compañías ligadas tanto al desarrollo de modelos de IA como a los chips que alimentan sus operaciones, aunque la fuente no indicó qué temas concretos iban a tratar durante la sesión.

Un portavoz del Departamento de Energía confirmó que la reunión se había pospuesto, pero no explicó públicamente la razón específica ni ofreció un calendario alternativo. El aplazamiento coincidió con la turbulencia del mercado y con el debate sobre los centros de datos, pero la información disponible no establece que la caída bursátil fuera la causa oficial de la decisión de la Casa Blanca.

Trump defiende la inversión en centros de datos

En paralelo a la inquietud del mercado, Trump reafirmó su apoyo a la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial y dijo que quería colaborar con los estados dispuestos a atraer esa inversión. En un mensaje publicado en Truth Social, expresó que está “100% a favor de la Superinteligencia” y sostuvo que esas instalaciones pueden generar riqueza para los territorios que las reciban.

El presidente añadió que los centros de datos son “ORO” y que “solo un liderazgo necio dirá ‘NO’ a las riquezas que traen”. La declaración marca una defensa explícita de los posibles beneficios económicos de los proyectos, en momentos en que empresas tecnológicas y comunidades locales discuten el uso de suelo, la demanda eléctrica y el impacto de las instalaciones.

El debate sobre la construcción de centros de datos importa a los mercados porque las empresas tecnológicas han anunciado grandes planes de inversión para aumentar su capacidad de cómputo. Si los proyectos avanzan con menos obstáculos, los fabricantes de chips y otros proveedores podrían beneficiarse de una demanda sostenida; si aparecen retrasos o restricciones, los inversores podrían revisar cuánto crecimiento esperan de esas compañías.

La fuente también describió oposición local a los centros de datos en distintas comunidades de Estados Unidos y mencionó 47 referendos locales celebrados durante esa semana: en 46 se votó a favor de dificultar la construcción de esas instalaciones. Ese dato ilustra el clima político que acompaña al auge de la IA, aunque no permite por sí solo medir el impacto futuro de las consultas sobre los planes de inversión de cada empresa.

Rebote parcial, pero persisten las dudas

Tras las fuertes pérdidas del jueves, algunas acciones tecnológicas recuperaron terreno durante la jornada siguiente. Meta subió un 2,5% el viernes después de caer un 4% en la sesión previa, mientras Nvidia avanzó un 3,6% tras un retroceso del 9,3%; el Nasdaq Composite también registró una recuperación, aunque el rebote no eliminó la incertidumbre sobre el ritmo futuro de inversión en IA.

La volatilidad refleja la sensibilidad de estas compañías a las expectativas de crecimiento y a las previsiones de gasto en infraestructura, no solo a sus resultados inmediatos. En el caso de Nvidia, sus chips se utilizan en centros de datos que sostienen numerosos sistemas de IA, por lo que una revisión de los proyectos de construcción puede alterar las expectativas de demanda que los inversores incorporan a la valoración de la empresa.

El trasfondo político tampoco implica que cualquier propuesta para regular la inteligencia artificial vaya a convertirse automáticamente en ley. La información publicada señalaba que Trump ha rechazado la idea de establecer reglas obligatorias para la tecnología y que el presidente puede vetar legislación aprobada por el Congreso; por ello, el alcance de cualquier cambio dependerá del proceso político y de la negociación entre las instituciones.

Por ahora, la reunión del consejo tecnológico permanece aplazada y sin fecha anunciada, mientras los mercados intentan distinguir entre una corrección brusca y un cambio duradero en las perspectivas de la industria. La caída del jueves mostró que la confianza en el auge de la IA puede deteriorarse con rapidez cuando los inversores temen que los centros de datos enfrenten nuevos límites, pero el rebote del viernes también recordó que las expectativas del sector siguen sujetas a cambios de un día a otro.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín