Por Canuto  

El fraude en cajeros automáticos de criptomonedas se convirtió en una de las modalidades de delito financiero de mayor crecimiento en Estados Unidos durante 2025. Un nuevo informe advierte que las redes criminales están aprovechando la rapidez de estos quioscos, la escasa fricción operativa y herramientas de inteligencia artificial como deepfakes para acelerar la extracción de fondos, con los adultos mayores como principal blanco.
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  • Las pérdidas por fraude en cajeros cripto en Estados Unidos ascendieron a USD $333 millones en 2025, un alza de 33 % interanual.
  • El FBI recibió más de 12.000 denuncias entre enero y noviembre, mientras CertiK señala que 86 % de las pérdidas afectó a personas mayores de 60 años.
  • Según el informe, la IA generativa y los deepfakes en tiempo real están haciendo más rentables las estafas de ingeniería social y favorecen a redes criminales transnacionales.

 

Los cajeros automáticos de criptomonedas, también llamados quioscos, han pasado de ser una puerta de entrada accesible al ecosistema digital a convertirse en una herramienta cada vez más aprovechada por redes de fraude. En Estados Unidos, esta modalidad de delito financiero registró un fuerte repunte durante 2025, en paralelo con el uso creciente de tácticas de ingeniería social y herramientas de inteligencia artificial.

De acuerdo con un informe reciente de la firma de ciberseguridad CertiK, reseñado por Cointelegraph, las pérdidas por fraude en cajeros de criptomonedas ascendieron a USD $333 millones en 2025. La cifra representa un incremento de 33 % frente al año anterior y coincide con un aumento similar en el número de denuncias recibidas por las autoridades federales.

El FBI registró más de 12.000 denuncias entre enero y noviembre de 2025, según los datos citados en el reporte. Para CertiK, este patrón confirma que el fraude en cajeros cripto ya figura entre las categorías de delitos financieros de más rápido crecimiento en el país.

La explicación, según la firma, está en la combinación de velocidad y seudonimato que ofrecen estos dispositivos. Los quioscos permiten convertir efectivo en criptomonedas en menos de cinco minutos y, en muchos casos, con verificaciones de identidad limitadas, lo que reduce fricción para el usuario legítimo, pero también facilita la extracción rápida de fondos por parte de estafadores.

Un canal de salida rápido para los estafadores

CertiK describió a los cajeros automáticos de criptomonedas como el “canal de extracción de menor fricción disponible para los estafadores”. La afirmación apunta a una diferencia clave frente a otras modalidades de crimen cripto, como el phishing o el vaciado de billeteras, donde el atacante necesita acceso técnico, claves privadas o firmas engañosas sobre contratos maliciosos.

En este caso, el mecanismo depende casi por completo de la manipulación psicológica. La víctima no es hackeada en sentido técnico, sino convencida para que se dirija físicamente a un quiosco y complete una operación por voluntad propia, creyendo que está protegiendo su dinero, pagando una multa, ayudando a un familiar o realizando una inversión legítima.

Ese rasgo complica la prevención. A diferencia de una intrusión digital detectable por software o alertas de seguridad, aquí el punto de quiebre es una conversación, una llamada o un mensaje diseñado para inducir miedo, urgencia o confianza. El quiosco solo actúa como el tramo final de una cadena de engaño mucho más amplia.

Estados Unidos concentra 78 % de las 45.000 máquinas de criptomonedas instaladas en el mundo, de acuerdo con el informe. Ese peso en infraestructura también ayuda a explicar por qué el país se ha vuelto un terreno tan importante para este tipo de operaciones fraudulentas.

Adultos mayores, el grupo más golpeado

Uno de los datos más preocupantes del informe es la concentración de pérdidas en personas mayores. Cerca de 86 % del dinero perdido en este tipo de fraudes involucró a víctimas de más de 60 años, un grupo que, según CertiK, presenta vulnerabilidades particulares frente a campañas de ingeniería social.

La firma señala tres factores principales. El primero es que muchos adultos mayores tienen ahorros líquidos disponibles. El segundo es un nivel menor de alfabetización en criptomonedas frente a usuarios más familiarizados con activos digitales. El tercero es el aislamiento social, que puede reducir la posibilidad de contrastar historias sospechosas con familiares o terceros de confianza.

Sin embargo, el fenómeno ya no se limita a ese segmento. El informe indica que también están apareciendo cada vez más víctimas jóvenes en estafas de romance o falsas oportunidades de inversión, conocidas popularmente como “pig butchering”, una modalidad en la que el estafador cultiva una relación emocional para luego inducir depósitos crecientes.

CertiK identificó cinco enfoques principales dentro de este ecosistema de fraude. Además de las estafas de romance o inversión, aparecen la suplantación de identidad gubernamental, el fraude de soporte técnico, las llamadas “estafas a abuelos” y las falsas ofertas de recuperación de fondos. Todas comparten el mismo objetivo: empujar a la víctima hacia una transacción irreversible en un cajero cripto.

La IA y los deepfakes aceleran la amenaza

El informe advierte que la inteligencia artificial está empeorando el panorama. Según CertiK, las estafas de ingeniería social habilitadas por IA fueron 4,5 veces más rentables que los métodos tradicionales en 2025, una señal de que los delincuentes están obteniendo mejores resultados al automatizar y perfeccionar sus guiones de manipulación.

La escalada más significativa a corto plazo, añade el reporte, es la integración de medios sintéticos de deepfake en tiempo real dentro de operaciones de fraude. Esto permite a los atacantes imitar con mayor precisión la apariencia, la voz y los patrones de comunicación de contactos supuestamente confiables, así como de funcionarios, asesores o agentes de soporte.

En la práctica, esta tecnología ayuda a construir historias mucho más creíbles. Los estafadores pueden recopilar datos de redes sociales y elaborar mensajes hiperdirigidos que reflejan el lenguaje, la apariencia y los vínculos cercanos de la víctima. En lugar de un engaño genérico, presentan una narrativa diseñada para una persona específica.

Ese salto tecnológico también reduce barreras operativas para los grupos criminales. Lo que antes requería improvisación, ahora puede estandarizarse mediante guiones, recursos audiovisuales y perfiles falsos generados o reforzados por IA, lo que incrementa la tasa de éxito en campañas masivas o segmentadas.

De actores aislados a redes criminales estructuradas

Otro de los hallazgos del reporte es el cambio en el perfil de los responsables. CertiK sostiene que el fraude en cajeros cripto ya no está dominado por individuos aislados, sino por organizaciones criminales transnacionales con divisiones de trabajo comparables a estructuras corporativas.

Según la firma, estas redes están “industrializando la extracción basada en cajeros automáticos a una escala sin precedentes”. Esa evolución sugiere una cadena más profesionalizada, con equipos dedicados a captación de víctimas, operación de llamados, producción de material falso y recepción o movimiento de fondos.

El rastreo, además, presenta dificultades especiales. CertiK subraya la existencia de una “brecha de atribución”, ya que la cadena de bloques suele registrar la transferencia del operador al destino final, pero no la identidad de la víctima que depositó el efectivo originalmente. Sin órdenes judiciales para acceder a registros de operadores, el análisis forense se vuelve mucho más complejo.

Ese vacío complica tanto la recuperación de fondos como la persecución penal. Aunque la transacción en blockchain sea visible, reconstruir el contexto humano del fraude exige información fuera de cadena, incluyendo imágenes, registros internos, comprobantes y datos de cumplimiento que no siempre están disponibles de inmediato.

Presión política y respuesta regulatoria

El crecimiento del problema ya está generando reacciones en Washington. En septiembre, la senadora de Wyoming Cynthia Lummis dijo que espera que una futura legislación sobre estructura del mercado de criptomonedas ayude a enfrentar el fraude en cajeros automáticos, castigando a los actores maliciosos sin frenar la innovación.

Antes, en febrero de 2025, el senador estadounidense Dick Durbin presentó la Ley de Prevención de Fraude en Cajeros Automáticos de Criptomonedas. La propuesta busca incorporar protecciones para los usuarios de quioscos cripto, en un contexto donde el canal sigue expandiéndose y la supervisión enfrenta un desafío creciente.

El debate regulatorio no es menor. Los cajeros de criptomonedas nacieron como una vía sencilla para comprar o vender activos digitales con efectivo, especialmente para usuarios sin acceso inmediato a plataformas de intercambio. Pero esa facilidad de uso, que explica parte de su adopción, es también lo que ha llamado la atención de las redes criminales.

Según la información publicada por Cointelegraph a partir del informe de CertiK, el reto para la industria y para las autoridades será encontrar un equilibrio entre acceso, innovación y protección efectiva al consumidor. Por ahora, las cifras de 2025 muestran que ese equilibrio aún está lejos de resolverse.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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