Por Canuto  

Astrolab prepara el rover FLIP para llevar una computadora de alto rendimiento de HPE al polo sur lunar. La misión Griffin-1, cuyo lanzamiento está previsto para finales de 2026, pondrá a prueba su resistencia, la navegación sin GPS y aplicaciones de inteligencia artificial en un entorno extremo.
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  • FLIP llevará la Spaceborne Computer-4 de HPE, equipada con una CPU de bajo consumo y una GPU, en la misión lunar Griffin-1.
  • La computadora procesará imágenes y probará navegación y mapeo autónomos, incluida una herramienta de localización desarrollada por el JPL y usada en Marte.
  • La misión también pondrá a prueba la resistencia del rover y su tecnología durante noches lunares con hasta 150 horas de oscuridad.

 


El rover lunar FLIP, desarrollado por la empresa californiana Astrolab, se prepara para llevar una computadora de alto rendimiento de Hewlett Packard Enterprise (HPE) hasta el polo sur de la Luna. El equipo viajaría en Griffin Mission 1, o Griffin-1, una misión robótica cuyo lanzamiento está previsto para finales de 2026, y probará capacidades de computación avanzada, GPU e inteligencia artificial en la superficie lunar, según informó Space.com.

La prueba no se limita a demostrar que un dispositivo puede funcionar lejos de la Tierra: también busca evaluar cómo procesa imágenes, ayuda a orientarse y analiza el terreno en un lugar donde no hay GPS. Astrolab plantea el proyecto como un ensayo tecnológico para futuras operaciones lunares, aunque todavía no se han detallado todas las aplicaciones concretas que podrían utilizar los astronautas.

Una computadora compacta para el entorno lunar

La carga útil de HPE se llama Spaceborne Computer-4 y fue diseñada para operar en el espacio con un formato compacto, liviano, autónomo y sin ventilador. Integra una CPU de 64 bits de bajo consumo junto con una GPU, componentes que permitirán ejecutar tareas de procesamiento sin depender de equipos informáticos convencionales de mayor tamaño.

El diseño también responde a las condiciones térmicas de la superficie lunar, para las que la computadora incorpora aluminio conductor del calor. El módulo se conectará al sistema de enfriamiento de FLIP y recibirá energía de una arquitectura que combina baterías con celdas solares instaladas en el rover, mientras unidades de estado sólido de KIOXIA proporcionarán almacenamiento.

El desafío principal consiste en comprobar el desempeño real de estos componentes en un ambiente extremo, no solo en pruebas previas. Astrolab afirma que la misión debe diseñarse para un año completo en la superficie, con la expectativa de atravesar varias noches lunares y periodos en los que la luz solar no aporte energía ni calor al vehículo.

Jaret Matthews, fundador y CEO de Astrolab, explicó que algunas de esas noches pueden implicar hasta 150 horas de oscuridad total. También señaló que la compañía debe preparar una plataforma semiautónoma capaz de operar durante meses y recorrer cientos de kilómetros cuando no haya astronautas cerca, una exigencia que vuelve crucial la resistencia del hardware y la gestión de energía.

Procesamiento de imágenes y orientación sin GPS

Durante la misión, la computadora analizará datos visuales capturados por el rover y apoyará observaciones autónomas, el procesamiento de navegación, el mapeo y el análisis del terreno. Esas tareas podrían permitir que FLIP interprete mejor su entorno y contribuya a evitar obstáculos, aunque la información divulgada no especifica cómo se distribuirán exactamente las funciones entre la computadora, los instrumentos del vehículo y el sistema de control de la misión.

Una de las pruebas más concretas utilizará software de localización desarrollado por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA. Matthews dijo que el sistema se ha usado en Marte y que esta sería su primera aplicación en la Luna, donde la falta de GPS complica determinar la posición de un vehículo que se desplaza sobre la superficie.

El método compara un mapa almacenado en la memoria con las características del terreno que observa el rover, mediante un algoritmo de aprendizaje automático. Al encontrar coincidencias entre ambos conjuntos de datos, el sistema puede ayudar a establecer dónde se encuentra FLIP y a identificar cráteres u otros sectores peligrosos durante la navegación.

La misión también incluirá una demostración de servicios de inteligencia artificial. HPE indicó que desplegará un contenedor de servicios de IA para probar la instalación confiable de aplicaciones escalables en la Luna, pero ni la empresa ni Astrolab han precisado qué tareas específicas realizarán esos servicios durante el viaje.

Una misión comercial con varias cargas útiles

Griffin-1 será la primera misión del aterrizador lunar robótico Griffin, desarrollado por Astrobotic, una empresa con sede en Pittsburgh que llevará la misión para la NASA bajo el programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS). La agencia sitúa el lanzamiento en finales de 2026, según su página de la misión Griffin-1. Astrobotic prevé que el aterrizador llegue a la región de Nobile, en el polo sur lunar, de acuerdo con su manifiesto de entregas lunares. Astrolab, por su parte, es una de las dos compañías seleccionadas por la agencia para desarrollar un rover que pueda conducirse como parte del programa Artemis.

FLIP no será el único vehículo o instrumento de la carga. Griffin-1 también llevará CubeRover, un pequeño rover no tripulado de Astrobotic, además de LandCam-X, un sistema de navegación óptica, y Nanofiche GLPH, sigla de Galactic Library to Preserve Humanity, un archivo compacto sobre la historia humana.

La combinación de equipos convierte a la misión en una oportunidad para probar tecnologías distintas en un mismo aterrizaje: movilidad, navegación óptica, almacenamiento de información y computación avanzada. Matthews describió FLIP como una plataforma preparada para alojar diversas cargas útiles y afirmó que el vuelo permitirá mostrar cómo los sistemas comerciales de movilidad lunar pueden apoyar el desarrollo tecnológico y la investigación científica.

El resultado también será relevante para valorar qué herramientas podrían servir en futuras misiones tripuladas, pero por ahora no hay una descripción definitiva de cómo los astronautas usarían la IA en la Luna. En la Estación Espacial Internacional, los equipos informáticos ya respaldan comunicaciones, experimentos científicos y tareas cotidianas, aunque la fuente no atribuye a esas computadoras las capacidades autónomas que FLIP busca poner a prueba.

Por eso, el valor inmediato de Griffin-1 será experimental: comprobar si la computadora y sus aplicaciones funcionan bajo las condiciones previstas y recopilar evidencia para diseñar futuras operaciones. La misión no garantiza por sí misma una infraestructura lunar autónoma, pero permitirá medir de manera directa cuánto pueden aportar la computación de alto rendimiento y la IA cuando la navegación, la energía y el entorno plantean restricciones distintas a las terrestres.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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