Por Canuto  

La Fiscalía sostuvo que Abdulrahman Alfozan, exingeniero de OpenAI acusado de instalar una grabadora oculta, había reservado con familiares un vuelo de solo ida a Arabia Saudita antes de su arresto. La denuncia describe indicios que incluyen imágenes de seguridad, consultas a herramientas de IA y un segundo dispositivo, pero no acusa a Raed Ventures ni afirma que el sospechoso robara secretos comerciales.

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  • La Fiscalía dijo que Abdulrahman Alfozan y dos familiares reservaron un vuelo de San Francisco a Arabia Saudita, vía Estambul, para el 12 de octubre de 2026; fue arrestado el día 9.
  • La denuncia detalla una grabadora oculta en una sala ejecutiva de OpenAI y otras pruebas, aunque la empresa dijo que no encontró indicios de extracción de modelos, código fuente o datos de clientes.
  • Alfozan es socio de venture capital en Raed Ventures, pero ni la firma ni sus socios están acusados de conocer el dispositivo; él enfrenta un cargo federal por interceptación de comunicaciones orales.

 


La Fiscalía Federal del Distrito Norte de California sostuvo que Abdulrahman Alfozan, exingeniero de OpenAI de nacionalidad saudí, reservó junto con su esposa y otro familiar un vuelo de solo ida desde San Francisco a Arabia Saudita, con escala en Estambul, para el 12 de octubre de 2026.

Los fiscales presentaron ese dato ante un juez el 8 de octubre, cuando pidieron mantener bajo sello la denuncia penal y la orden de arresto porque su divulgación, alegaron, podía poner en riesgo la detención. Afirmaron además que Alfozan tenía medios e incentivo para salir de Estados Unidos si conocía el caso antes de que las autoridades lo arrestaran.

El juez aceptó la solicitud de reserva y el exingeniero fue detenido el 9 de octubre, tres días antes de la fecha prevista para el viaje; desde entonces permanece bajo custodia, a la espera de una audiencia sobre su detención fijada para el 19 de octubre.

La presentación no especifica cuándo compraron los boletos ni demuestra por sí sola el motivo de la reserva. La Fiscalía utilizó el itinerario para explicar por qué pidió sellar los documentos antes de ejecutar el arresto, no como prueba independiente de que Alfozan hubiera planeado huir por una razón concreta.

El caso se conoció después de que empleados de OpenAI encontraran un dispositivo de grabación oculto en una sala de conferencias de la compañía, alrededor del 30 de septiembre. Según la denuncia penal, el aparato estaba conectado a un puerto USB en la parte trasera de un televisor, y el personal notificó al FBI tras descubrirlo.

La grabadora y las pruebas que describe la denuncia

El dispositivo encontrado en la sala tenía un micrófono digital, almacenamiento microSD y un sensor de cámara desmontable, de acuerdo con los documentos judiciales. La denuncia señala que estaba escondido en papel higiénico y que la sala se reservaba para conversaciones internas de liderazgo, sesiones técnicas y de producto, además de reuniones con funcionarios gubernamentales y socios comerciales.

La Fiscalía sostiene que Alfozan no tenía autorización para acceder a ese espacio, que se reservaba principalmente para ejecutivos y asistentes ejecutivos. Imágenes de las cámaras de seguridad de OpenAI lo situaron cerca de la sala en distintos días y horarios de septiembre, aunque la presencia en esos registros constituye una alegación del expediente y no una declaración de culpabilidad.

Los fiscales también describieron consultas realizadas en agosto y septiembre con una herramienta de productividad con IA. Según la denuncia, Alfozan habría buscado direcciones de edificios de OpenAI, salas de reuniones, capacidades de esos espacios, calendarios y reuniones con socios externos, una actividad que la presentación incorpora como parte de la investigación.

Otra línea de indagación se refiere a una cuenta de chatbot asociada con la esposa de Alfozan, quien no ha sido acusada de ningún delito. La Fiscalía alegó que esa cuenta compartía características identificativas con la del exingeniero y que sus consultas incluían instrucciones detalladas sobre cómo construir, personalizar, instalar y acceder de manera remota a un dispositivo de grabación, además de preguntas sobre cifrado de tarjetas SD y el aparato encontrado en OpenAI.

Un segundo aparato y la respuesta de OpenAI

Después del primer hallazgo, OpenAI instaló una cámara en la sala de conferencias, según la denuncia. El expediente afirma que el 5 de octubre, alrededor de la 1:20 p. m., esa cámara captó a Alfozan entrando y revisando la parte trasera del televisor donde se había insertado la grabadora, una conducta que los fiscales consideran relevante dentro de su reconstrucción de los hechos.

Ese mismo día, Alfozan habría dejado una maleta sin vigilancia en una sala de impresoras de la compañía. El equipo de seguridad de OpenAI encontró dentro su billetera, una identificación y otro dispositivo de grabación del mismo fabricante chino, Seeed, con un microcontrolador y modificaciones que, según los fiscales, podían dificultar la identificación de información almacenada, como comunicaciones de audio interceptadas.

La denuncia dice que Alfozan informó a la empresa que había perdido la maleta y que esta se la devolvieron sin el segundo dispositivo. Según los fiscales, preguntó por otros artículos que faltaban, pero no por la grabadora; esa secuencia también forma parte de las alegaciones del caso y deberá evaluarse en el proceso judicial.

OpenAI dijo que despidió a Alfozan este mes y que no encontró indicios de que hubiera accedido o extraído indebidamente pesos de modelos, código fuente o datos de clientes. La compañía añadió que sus medidas de seguridad buscan proteger tecnología, información y personal frente a amenazas internas, ciberdelincuentes y actores estatales, pero declinó ofrecer más detalles sobre la sala por razones de seguridad operativa.

Raed Ventures y las cautelas sobre un posible vínculo estatal

Alfozan, de 35 años, también figura como socio de venture capital en Raed Ventures, una firma saudí enfocada en inversiones en Medio Oriente. Su biografía corporativa lo describía como líder de ingeniería en OpenAI, con trabajo en agentes de IA y plataformas de datos; la firma anunció su incorporación el 8 de febrero de 2025, dos días después de informar que el príncipe Khalid Bin Bader Al Saud se sumaba como socio.

El cargo de socio de venture capital puede ser consultivo o estar ligado a proyectos, y no necesariamente implica dirigir operaciones, captar fondos o tener participación como socio inversor. La denuncia penal no acusa a Raed Ventures, al príncipe ni a otros socios de conocer o participar en la presunta instalación del dispositivo, una distinción importante ante las especulaciones sobre la relación de Alfozan con la firma.

Un exfuncionario de la CIA con experiencia en Medio Oriente, citado bajo anonimato por CNBC, describió a Raed como «básicamente un órgano estatal» saudí y afirmó que el caso podría representar solo «la punta del iceberg» si se confirmara un patrocinio estatal. Esas declaraciones son opiniones del exfuncionario, no conclusiones oficiales de la investigación, y la Fiscalía no ha alegado que el presunto acto fuera parte de una operación del Gobierno saudí.

El exfuncionario apuntó también que uno de los fondos de Raed recibió en diciembre de 2024 una inversión de Saudi Venture Capital, filial del SME Bank, entidad que forma parte del Fondo Nacional de Desarrollo saudí. Por separado, OpenAI sostuvo conversaciones a comienzos de 2026 con el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita sobre una posible inversión en la empresa, pero la información disponible no establece una conexión entre esas conversaciones y la investigación criminal.

El cargo, la defensa y lo que sigue

Alfozan enfrenta en un tribunal federal de San Francisco un cargo por usar o intentar usar un dispositivo electrónico, mecánico u otro medio para interceptar comunicaciones orales. No está acusado de espionaje corporativo, de actuar como agente extranjero ni de robar secretos comerciales; si lo condenan por el cargo presentado, podría recibir hasta cinco años de prisión y una multa de USD $250.000, según el Departamento de Justicia.

El abogado defensor, William Pernik, dijo que la información disponible para la defensa era extremadamente limitada porque los documentos se habían desclasificado apenas el día anterior. También señaló que su cliente está acusado de infringir una ley federal de grabación, no de robar secretos ni de trabajar para un gobierno extranjero, y afirmó que el lugar de nacimiento de una persona no constituye prueba de delito.

Pernik describió a Alfozan como un joven que llegó a Estados Unidos con un sueño, estudió y trabajó durante años en el sector tecnológico, y aseguró que las acusaciones parecían ajenas a su carácter. Añadió que la defensa investigaría las pruebas y presentaría los argumentos pertinentes para determinar qué ocurrió, quién fue responsable y cuáles pudieron ser las razones.

El agente especial a cargo de la oficina del FBI en San Francisco, Scott Schelble, afirmó que los intentos de obtener ilícitamente información protegida de empresas estadounidenses de inteligencia y tecnología amenazan tanto la innovación como los intereses de seguridad nacional. Por ahora, el proceso debe establecer si las pruebas descritas por la Fiscalía sostienen el cargo, mientras la audiencia del 19 de octubre puede definir si Alfozan continúa detenido o si su abogado logra que quede en libertad bajo fianza.

Trayectoria profesional y vínculos con Arabia Saudita

Antes de incorporarse a OpenAI en julio de 2025, Alfozan trabajó como ingeniero sénior de sistemas en Meta entre 2017 y 2022 y como ingeniero fundador de Nash, una compañía de IA centrada en logística. Su perfil profesional lo describía como un líder de ingeniería con 11 años de experiencia en sistemas escalables, datos e IA y aprendizaje automático, además de experiencia dirigiendo equipos y desarrollando productos empresariales.

Su trayectoria académica incluyó estudios de ciencias de la computación e ingeniería en el MIT, aunque la oficina de relaciones con medios de la institución dijo que estuvo matriculado entre enero de 2011 y enero de 2014, y nuevamente entre febrero y mayo de 2016, sin obtener un título. Un portavoz de la Universidad de California en Berkeley indicó que asistió desde enero de 2023 hasta mayo de 2025 y obtuvo una maestría; su perfil también registra una práctica en Microsoft en 2014 y otra experiencia de investigación en la Universidad Rey Abdullah de Ciencia y Tecnología saudí en 2016.

En 2020, Alfozan obtuvo el segundo premio, de USD $50.000, en el Saudi Covid-19 Challenge, un hackathon. En una entrevista publicada en árabe y traducida por CNBC, recordó además que en julio de 2016 él y otros saudíes que trabajaban en empresas tecnológicas de Silicon Valley se reunieron con el príncipe heredero Mohammed bin Salman durante una visita del dirigente a Estados Unidos.

Alfozan contó que el grupo discutió si debía regresar a Arabia Saudita para contribuir al desarrollo económico o permanecer algunos años más en Estados Unidos para adquirir experiencia. Según su relato, Mohammed bin Salman les dijo que el país necesitaba talento técnico para formar a la siguiente generación y sostener los planes de desarrollo asociados con Visión 2030; Alfozan dijo que decidieron continuar aprendiendo antes de llevar sus conocimientos de vuelta al reino.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


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