Por Hannah Pérez  

La presidenta de la FED de Cleveland, Beth Hammack, pidió elevar las tasas de interés de inmediato para contener una inflación que considera todavía demasiado elevada. Su postura contrasta con unos datos de julio que muestran cierta moderación de los precios y han llevado a los mercados a reducir sus apuestas por un aumento en septiembre.

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  • Hammack sostiene que la política monetaria necesita ser más restrictiva para devolver la inflación al objetivo de 2%.
  • La inflación de EE. UU. se moderó a 3,4% anual en julio, desde 3,5% en junio, mientras la subyacente cayó a 2,5%.
  • Los precios al productor sorprendieron este jueves al permanecer sin cambios en julio, frente al aumento de 0,2% esperado por economistas.
  • La Fed mantiene actualmente su tasa de referencia entre 3,50% y 3,75%; los operadores siguen viendo más probable una pausa que un aumento en septiembre.

 


 

La presidenta del Banco de la Reserva Federal (FED) de Cleveland, Beth Hammack, reiteró este jueves su llamado a que el banco central estadounidense suba las tasas de interés inmediatamente, argumentando que la economía todavía necesita una mayor dosis de restricción para contener la inflación.

Durante una intervención ante la Cámara de Comercio del área de Dayton, Ohio, Hammack señaló que las empresas continúan mostrando entusiasmo por captar capital, pedir préstamos y realizar nuevas inversiones. Aunque consideró positiva esa disposición a crecer, advirtió que una expansión demasiado fuerte podría alimentar nuevamente las presiones sobre los precios. Reuters reportó.

La funcionaria sostuvo que la política monetaria debe aportar suficiente restricción para llevar una inflación que todavía se encuentra por encima de 3% de regreso al objetivo de 2% de la Reserva Federal. La postura de Hammack no es nueva: durante los últimos meses ha advertido repetidamente que la configuración actual de las tasas podría no ser suficientemente restrictiva y que podrían ser necesarias varias subidas si las presiones inflacionarias persisten.

Sus comentarios llegan, sin embargo, justo cuando los últimos datos económicos ofrecen argumentos a quienes prefieren esperar antes de volver a endurecer la política monetaria.

La inflación baja, pero continúa lejos del objetivo

El índice de precios al consumidor (IPC) de Estados Unidos aumentó apenas 0,1% mensual en julio, después de caer 0,4% en junio. En términos interanuales, la inflación general se situó en 3,4%, ligeramente por debajo del 3,5% registrado un mes antes, informó el miércoles la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía por su volatilidad, también mostró avances: se desaceleró a 2,5% interanual desde 2,6% en junio. El componente de vivienda aumentó apenas 0,1% mensual, mientras que los precios de atención médica avanzaron 0,4%.

Aunque las cifras apuntan a una moderación, la inflación general permanece considerablemente por encima del objetivo de la Fed. Además, la medida preferida por el banco central ofrece una lectura todavía menos confortable.

El índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) aumentó 3,7% interanual en junio, mientras que el PCE subyacente —seguido especialmente de cerca por los funcionarios de la Fed— registró un avance de 3,3%. En términos mensuales, no obstante, el PCE general cayó 0,1% y el subyacente aumentó apenas 0,1%, señalando cierta desaceleración en el margen.

Es precisamente esa combinación —inflación todavía elevada pero datos mensuales más benignos— la que está alimentando el debate dentro de la Reserva Federal sobre si es necesario actuar inmediatamente o esperar más evidencia.

Otro dato favorable: los precios mayoristas se estancan

El argumento a favor de esperar recibió un nuevo impulso este jueves, pocas horas antes de las declaraciones de Hammack.

El índice de precios al productor (PPI) permaneció sin cambios en julio, después de una caída revisada de 0,1% en junio. Los economistas consultados esperaban un aumento mensual de 0,2%, por lo que el resultado fue más benigno de lo anticipado.

En términos interanuales, la inflación mayorista se desaceleró a 4,7% desde 5,5% en junio. Los precios de los bienes cayeron 0,7% mensual, mientras que los servicios aumentaron 0,2%.

El PPI resulta especialmente relevante porque varios de sus componentes terminan incorporándose al cálculo del PCE, la medida de inflación preferida de la Fed. Las estimaciones preliminares citadas por Reuters apuntan ahora a que el PCE subyacente de julio podría aumentar alrededor de 0,2% mensual y mantenerse cerca de 3,3% interanual.

Esto deja una fotografía incómoda para el banco central: la inflación no ha regresado a 2%, pero los datos recientes tampoco muestran una aceleración suficiente como para hacer evidente la necesidad de una subida inmediata.

Fed mantiene las tasas, pero crece la división interna

La Reserva Federal decidió el 29 de julio mantener su tasa de referencia en un rango de 3,50% a 3,75%, nivel en el que se ha mantenido durante 2026.

La decisión, sin embargo, estuvo lejos de ser unánime. Tres de los 12 miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votaron a favor de incrementar la tasa en 25 puntos básicos, una señal poco habitual de división dentro del organismo y que llevó a algunos analistas a describir la decisión como una pausa de carácter restrictivo.

Hammack se encuentra claramente entre el grupo más preocupado por la inflación. A finales de julio ya había argumentado que la postura monetaria actual probablemente no estaba generando suficiente desaceleración económica para reducir las presiones sobre los precios. Otros funcionarios de la Fed también han planteado que podrían ser necesarios aumentos adicionales.

El dilema se complica por el mercado laboral. Estados Unidos registró una pérdida neta de 23.000 empleos no agrícolas en julio, frente a un promedio de apenas 34.000 empleos mensuales durante los 12 meses anteriores, una señal de enfriamiento que aumenta los riesgos de endurecer excesivamente las condiciones financieras.

Mercado ve más probable una pausa en septiembre

Los mercados financieros se han vuelto menos convencidos de que la Fed vaya a seguir la recomendación de Hammack de manera inmediata.

Después de conocerse el IPC de julio, los futuros de fondos federales asignaban alrededor de 38%-40% de probabilidad a una subida de 25 puntos básicos en la reunión del 15 y 16 de septiembre, dejando como escenario más probable que la Fed vuelva a mantener las tasas sin cambios.

La probabilidad de un aumento había sido sustancialmente mayor semanas atrás. A mediados de julio, antes de los últimos datos de inflación y empleo, los operadores llegaron a asignar alrededor de 60% de probabilidad a una subida en septiembre.

El PPI más débil de este jueves aporta argumentos adicionales para una pausa, aunque no elimina completamente la posibilidad de nuevas subidas más adelante en el año. Los mercados continúan considerando plausible que la Fed tenga que endurecer nuevamente su política antes de terminar 2026 si la inflación subyacente permanece persistentemente por encima de su objetivo.

La próxima decisión dependerá en buena medida de los datos que aparezcan antes de la reunión de septiembre. Para Hammack, sin embargo, el diagnóstico parece estar definido: esperar demasiado mientras la economía conserva impulso corre el riesgo de mantener viva una inflación que la Fed lleva años intentando devolver al 2%.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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