El CEO de ExxonMobil, Darren Woods, explicó por qué los precios de la gasolina no bajan aunque el crudo WTI se desplome: la culpa es de la restricción de refinerías, agravada por el cierre del estrecho de Ormuz. Hasta que no se restablezcan los flujos, los conductores estadounidenses seguirán pagando precios récord en la bomba.
***
- ExxonMobil advierte que los precios de la gasolina y el diésel los fija la oferta de productos refinados, no el crudo.
- La guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz interrumpieron las exportaciones de combustibles, elevando los precios minoristas.
- A pesar de la crisis, Exxon reportó ingresos récord en el Q2 de 2026 y devolvió USD $9.400 millones a los accionistas.
El presidente y CEO de ExxonMobil, Darren Woods, entregó una de las explicaciones más lúcidas sobre la desconexión entre los precios del petróleo crudo y lo que realmente pagan los consumidores en la estación de gasolina. En una entrevista en Squawk Box de CNBC, Woods señaló que el mercado de productos refinados —no el crudo— es el que dicta el precio final en la bomba.
Sus declaraciones llegan en un momento crítico: el precio promedio de la gasolina regular en Estados Unidos alcanzó USD $4,09 por galón, un aumento de USD $0,97 respecto al año anterior. El diésel en carretera promedió USD $5,31 por galón, USD $1,50 más que hace doce meses.
La desconexión entre crudo y bomba
Woods, con 35 años de experiencia en el negocio de refinerías, contextualizó el problema con autoridad. Históricamente, las refinerías siempre habían tenido un exceso de oferta, lo que mantenía los precios de la gasolina ligados al costo del crudo.
Esa dinámica cambió radicalmente. “Hay una desconexión hoy porque ahora tenemos una restricción en las refinerías“, afirmó Woods. “Los precios en la bomba están siendo establecidos por la oferta y la demanda de productos petroleros refinados, no por el crudo“.
La guerra entre Irán e Irak y el cierre del estrecho de Ormuz interrumpieron simultáneamente las exportaciones de crudo y de productos refinados de Oriente Medio. Las refinerías globales se vieron forzadas a llenar el vacío, pero su capacidad no es ilimitada.
El CEO de Shell ya había descrito una dinámica similar: las refinerías pivotaron hacia la producción máxima de combustible para aviones a expensas del diésel y la gasolina. Esta escasez se refleja ahora claramente en los precios minoristas.
Los datos de la EIA confirman el marco de Woods. Para la semana que terminó el 24 de julio, el crudo WTI se ubicó en USD $91,74 por barril, un aumento de USD $8,31 frente a la semana anterior. Sin embargo, el salto en los combustibles fue mucho mayor en términos porcentuales.
La brecha entre el costo del crudo y el precio de los combustibles demuestra que el mercado de productos está operando con una restricción real. Woods lo resumió con precisión: “No hemos visto que el crudo suba tan rápido como la gente pensaba, o no vimos que los precios de los productos cayeran a medida que los precios del crudo bajaban”.
El camino hacia la normalización
Cuando se le preguntó qué tendría que suceder para que los precios en la bomba caigan, Woods fue directo: “Una de las cosas que tendrá que suceder es que tendremos que restaurar la capacidad y llevarla de nuevo al mercado“. Esto implicaría reabrir el estrecho de Ormuz o que China aumente sus exportaciones de productos refinados.
Woods anticipó que los precios del crudo podrían comenzar a subir antes de que se resuelva la restricción de refinerías. “Hasta que se establezcan flujos para reabastecer el mercado, creo que seguiremos viendo precios consistentes con lo que estamos experimentando actualmente durante un tiempo considerable”, advirtió.
La advertencia es clara para los consumidores y los responsables de políticas: no esperen que la caída del crudo se traduzca automáticamente en gasolina más barata. El mercado de productos gobernará hasta que la oferta se normalice.
Y la oferta no se normalizará hasta que se reabra el estrecho o China acelere sus exportaciones de productos refinados a los mercados globales. Mientras tanto, los estadounidenses deberán acostumbrarse a precios elevados en la bomba.
Resultados récord de ExxonMobil
En medio de esta crisis, ExxonMobil reportó sus resultados financieros del segundo trimestre de 2026, que destacan por su solidez. Los ingresos alcanzaron USD $14.500 millones, o USD $3,48 por acción, mientras que los ingresos ajustados fueron de USD $14.700 millones, o USD $3,52 por acción.
El flujo de efectivo de las operaciones fue de USD $23.600 millones y el flujo de caja libre alcanzó USD $17.200 millones. La compañía devolvió USD $9.400 millones a los accionistas: USD $4.300 millones en dividendos y USD $5.100 millones en recompras de acciones.
La producción upstream alcanzó su nivel más alto en más de dos décadas, excluyendo las disrupciones en el Medio Oriente. La producción en la cuenca Pérmica estableció otro récord, consistente con la tasa de crecimiento anual compuesta del 9% planificada hasta 2030.
Además, la compañía logró una producción récord de diésel en el segundo trimestre. El quinto FPSO de Guyana zarpó para su inicio de producción en el cuarto trimestre de 2026, añadiendo otra fuente de ingresos futuros.
Los ahorros de costos estructurales acumulativos alcanzaron USD $16.300 millones, más que el total de todas las demás compañías petroleras internacionales combinadas. “El segundo trimestre estuvo marcado por disrupciones, pero definido por la ejecución“, dijo Woods en el comunicado de ganancias.
El dividendo del tercer trimestre fue declarado en USD $1,03 por acción, pagadero el 10 de septiembre de 2026. La combinación de producción récord, flujo de caja libre récord y agresivos retornos convierte a XOM en una de las inversiones energéticas más simples del entorno actual.
La restricción de refinerías que describió Woods es un problema que enriquece a los operadores integrados con capacidades de refinación y comercio, como Exxon. La compañía se beneficia de la crisis aunque los consumidores sufran.
El precio de las acciones de ExxonMobil cerró el mes en USD $155,44, un aumento del 30,91% año hasta la fecha y del 43,67% en el último año, según Yahoo Finance. Wall Street parece premiar la estrategia de la compañía.
La explicación de Woods sobre la desconexión entre crudo y bomba es la más clara que se ha ofrecido en este ciclo. Hasta que no se resuelva la restricción de refinerías, los precios de los combustibles seguirán su propia lógica, distante del precio del petróleo.
Para los lectores interesados en la intersección entre energía, geopolítica y mercados financieros, esta situación es un recordatorio de que el precio del barril no es el único indicador a seguir. La infraestructura de refinación se ha convertido en el cuello de botella decisivo.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
AltCoins
PYTH cae a USD $0,039: ¿soporte en mínimos históricos?
Empresas
Sistema multifuel permite usar amoníaco en motores de gas natural
China
China prueba tecnología cuántica para detectar fallas en la red eléctrica más rápido
Estados Unidos