Por Canuto  

El yen japonés llegó a su nivel más fuerte desde febrero, pero frenó su avance mientras el dólar y los rendimientos del Tesoro estadounidense recuperaban terreno. La presión del petróleo, las expectativas sobre el Banco de Japón y los próximos datos de inflación de EE.UU. definirán el rumbo de las divisas.

***

  • El yen se fortaleció hasta 152,89 por dólar, su nivel más alto desde febrero, antes de retroceder hacia 154 durante la sesión.
  • Los operadores esperan una posible subida de 25 puntos básicos del Banco de Japón, hasta 1,25%, en su reunión del 17 y 18 de septiembre.
  • El petróleo Brent superó los USD $98 por barril, mientras el mercado aguarda los datos de inflación de EE.UU. y las decisiones de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo.

 


 

El yen japonés frenó el martes su avance después de alcanzar un máximo de casi siete meses frente al dólar, en un mercado que volvió a concentrarse en la inflación y los costos de la energía. La moneda llegó a fortalecerse hasta 152,89 por dólar, por encima de los niveles registrados durante la intervención de Japón en julio y en su punto más firme desde febrero, pero luego retrocedió para cotizar cerca de 154 durante la sesión de Londres y las primeras horas de Nueva York.

El movimiento coincidió con una recuperación parcial del dólar y con el repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense hacia máximos de varios años. El índice del dólar, que compara a la divisa estadounidense con otras seis monedas, avanzó alrededor de 0,2%, mientras el bono a 10 años, una referencia para los costos globales de endeudamiento, reflejó la preocupación de que un conflicto prolongado en Oriente Medio mantenga elevados el petróleo y la inflación. Estos factores ofrecen un contexto plausible para la sesión, pero no permiten atribuir a una sola causa el retroceso del yen.

El yen enfrenta nuevas fuerzas del mercado

El yen acumula una apreciación superior a 5% en lo que va del trimestre, un desempeño que ha obligado a los operadores bajistas a reconsiderar sus posiciones. La subida combina expectativas de un endurecimiento más rápido del Banco de Japón, una posible repatriación de fondos por parte de inversores japoneses, la reversión de operaciones de carry trade y la presión política procedente de Estados Unidos.

Las operaciones de carry trade suelen beneficiarse cuando los inversores toman fondos en monedas con tasas relativamente bajas para colocarlos en activos de mayor rendimiento en otros mercados. Cuando aumenta la expectativa de que Japón eleve sus tasas, ese atractivo disminuye y los participantes pueden cerrar posiciones, vender activos externos y comprar yenes para devolver el financiamiento original.

Dominic Bunning, jefe de estrategia de divisas del G10 en Nomura en Londres, atribuyó el movimiento principalmente a flujos impulsados por el mercado y señaló que algunos inversores empiezan a considerar con mayor seriedad un Banco de Japón más agresivo en su próxima reunión. Sin embargo, advirtió que será difícil que la institución eleve las tasas mucho más rápido de lo que el mercado ya descuenta o las lleve a un nivel terminal claramente más alto.

Según Bunning, si un yen débil formaba parte del razonamiento del Banco de Japón desde una perspectiva inflacionaria, ese problema está perdiendo relevancia a medida que la moneda se fortalece. La observación plantea una tensión para la política monetaria, porque una apreciación sostenida puede aliviar el costo de las importaciones, aunque también puede modificar las condiciones financieras que las autoridades consideran al evaluar la inflación.

Los operadores esperan ampliamente que el Banco de Japón eleve sus tasas en 25 puntos básicos, hasta 1,25%, durante la reunión programada para el 17 y 18 de septiembre. La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, declaró el martes que Tokio y Washington mantienen una visión alineada sobre los mercados cambiarios y continuarán comunicándose estrechamente para promover movimientos ordenados en las divisas.

Petróleo, datos de EE.UU. y bancos centrales

El mercado también siguió de cerca las tensiones geopolíticas en el Golfo y su posible impacto sobre los precios al consumidor. Los hutíes respaldados por Teherán en Yemen atacaron instalaciones energéticas y ciudades de Arabia Saudita, aliado de Estados Unidos, dejando más de 70 personas heridas y mostrando el riesgo de que el conflicto con Irán se extienda. El episodio constituye un factor de riesgo para la energía y la inflación, aunque no confirma por sí solo que haya sido el causante del movimiento del yen.

Los futuros del Brent rondaban un máximo de seis semanas y se mantenían firmemente por encima de USD $98 por barril. Un petróleo más caro puede reforzar las presiones inflacionarias y sostener los rendimientos de los bonos, una combinación que favorece al dólar frente a monedas cuyos bancos centrales todavía enfrentan dudas sobre la velocidad de sus próximos movimientos.

La atención se dirige ahora a los datos de inflación de Estados Unidos, el último conjunto de cifras importantes antes de la reunión de la Reserva Federal prevista para el 15 y 16 de septiembre. Los operadores descuentan una probabilidad cercana a 60% de una subida de tasas este mes, después de que el informe de nóminas no agrícolas publicado el viernes resultara mejor de lo esperado.

El gobernador de la Reserva Federal Christopher Waller afirmó la semana pasada que la evolución de la inflación era decisiva para su perspectiva de política monetaria. Waller dijo que se inclinaba por mantener las tasas estables si las presiones sobre los precios seguían moderándose, aunque respaldaría una subida si la inflación no continuaba enfriándose.

El euro cotizaba prácticamente estable en USD $1,1615, mientras el mercado esperaba ampliamente una subida de tasas del Banco Central Europeo el jueves. La libra esterlina, en cambio, avanzó hasta un máximo de una semana de USD $1,3550, antes de los comentarios previstos de varios funcionarios del Banco de Inglaterra, incluido su gobernador Andrew Bailey.

La evolución simultánea del yen, el dólar y los rendimientos estadounidenses deja al mercado de divisas pendiente de dos decisiones distintas: la posible normalización monetaria de Japón y la respuesta de la Reserva Federal a una inflación expuesta al petróleo. Mientras tanto, la decisión del Banco Central Europeo y las señales del Banco de Inglaterra añadirán nuevas referencias para los inversores que buscan ajustar sus posiciones en monedas desarrolladas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín