Por Canuto  

Estados Unidos finalizó nuevos aranceles antidumping y compensatorios contra importaciones solares de India, Indonesia y Laos, mientras la industria intenta contener el desplazamiento de la producción china por Asia.
***

  • Los márgenes antidumping alcanzan 123,04% para India, 94,36% para Indonesia y 65,43% para Laos.
  • La Comisión de Comercio Internacional de EE. UU. decidirá el 14 de octubre si las importaciones causaron daño material a fabricantes nacionales.
  • Washington ya impuso medidas contra Camboya, Malasia, Tailandia y Vietnam, en una disputa que la industria describe como un juego del gato y el ratón.


Estados Unidos avanzó en una nueva fase de su disputa comercial por la fabricación solar al finalizar aranceles elevados para las importaciones de celdas y paneles procedentes de India, Indonesia y Laos. El Departamento de Comercio sostuvo que encontró dumping, es decir, ventas a precios artificialmente bajos, además de subsidios gubernamentales considerados injustos, aunque las medidas todavía requieren una determinación de la Comisión de Comercio Internacional.

Los márgenes antidumping quedaron fijados en 123,04% para los productores de India, 94,36% para los de Indonesia y 65,43% para los de Laos. Las tasas compensatorias, destinadas a contrarrestar subsidios, son incluso mayores: India afronta 126,09%, mientras Indonesia recibe aranceles de entre 73,2% y 173,7%, y Laos, de entre 82,03% y 153,67%.

Una nueva barrera para las importaciones solares

El caso fue presentado por la Alianza para la Fabricación y Comercio Solar Estadounidense, cuyos integrantes incluyen a First Solar, Hanwha Qcells y Mission Solar Energy. Estas empresas buscan que las reglas comerciales estadounidenses limiten la presión de productos importados sobre los fabricantes nacionales, en un mercado donde los costos de producción y la capacidad instalada determinan buena parte de la competencia.

Tim Brightbill, abogado principal de la alianza, calificó las determinaciones del Departamento de Comercio como un paso esencial para aplicar las leyes comerciales y recuperar una competencia justa para los fabricantes estadounidenses y sus trabajadores. En un comunicado, también afirmó que el grupo seguirá monitoreando los datos de importaciones y responsabilizando a los actores que considere problemáticos, incluso si trasladan sus operaciones a otros países.

La decisión del Departamento de Comercio no convierte por sí sola las tasas en órdenes definitivas, porque la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos debe resolver si las importaciones causaron un daño material a la industria nacional o amenazaron con provocarlo. La ITC tiene programado emitir esa determinación el 14 de octubre y, si el voto resulta favorable, Comercio prevé publicar las órdenes finales de aranceles en noviembre.

El procedimiento ilustra cómo funcionan las investigaciones comerciales estadounidenses: una agencia calcula los márgenes de dumping y los subsidios, mientras otra evalúa el perjuicio para los productores locales. La separación busca vincular las medidas no solo con el precio de los bienes importados, sino también con sus efectos sobre las empresas y los trabajadores del país.

El desplazamiento de la producción china

Washington impuso por primera vez aranceles antidumping y antisubsidios a productos solares chinos en 2012. Desde entonces, fabricantes de ese país trasladaron parte de su producción hacia otras economías asiáticas, una estrategia que permitió modificar el origen declarado de las mercancías y mantener el acceso al mercado estadounidense.

En agosto de 2023, el Departamento de Comercio concluyó que ciertos productores chinos enviaban mercancías a través de Camboya, Malasia, Tailandia y Vietnam después de realizar un procesamiento mínimo. Según esa conclusión, la estructura permitía eludir los aranceles aplicados directamente a las importaciones chinas, por lo que las autoridades comenzaron a examinar la cadena regional con mayor atención.

En abril de 2025, Comercio anunció planes para imponer aranceles de hasta 3.521% a las importaciones de celdas solares procedentes de esos cuatro países. La dependencia indicó que las compañías recibían subsidios del régimen chino y describió esas investigaciones compensatorias como unas de las primeras en las que emitió un hallazgo afirmativo sobre subsidios transnacionales.

La ITC determinó en mayo de 2025 que la industria solar estadounidense estaba amenazada con un daño material por las importaciones subsidiadas del sudeste asiático. Los nuevos aranceles para Camboya, Malasia, Tailandia y Vietnam entraron en vigor en junio de 2025, y después las empresas chinas ampliaron sus operaciones hacia otros puntos de la región, incluidos Laos e Indonesia, que entonces no afrontaban barreras comparables.

Un juego de rutas y nuevas medidas

William A. Reinsch, exfuncionario comercial de la administración Clinton y asesor principal del Centro de Estudios Estratégicos y de Internacionales, describió la dinámica como un enorme juego del gato y el ratón. La imagen resume el desafío de Washington: cada ronda de aranceles puede modificar las rutas de inversión y producción sin eliminar necesariamente la capacidad de los fabricantes para abastecer el mercado estadounidense desde un nuevo origen.

La disputa también se extiende más allá de las celdas y los módulos terminados, porque Washington intenta intervenir en distintos eslabones de la cadena de suministro. El 6 de agosto, el presidente Donald Trump firmó una proclamación que establece precios mínimos y un arancel de 15% para importaciones de polisilicio y productos relacionados, incluidas obleas, celdas solares y módulos.

Las nuevas medidas entrarán en vigor el 4 de diciembre y fijan precios mínimos de USD $21 por kilogramo para el polisilicio, USD $100 por kilogramo para lingotes y obleas de polisilicio, USD $0,22 por vatio para celdas solares y USD $0,38 por vatio para módulos. El objetivo declarado es evitar que productos de bajo precio presionen a los productores estadounidenses, aunque el impacto final dependerá de la respuesta de importadores, fabricantes y compradores.

Después de la firma, el secretario de Comercio Howard Lutnick dijo que Estados Unidos está fijando precios para impedir que los productores chinos viertan mercancías en el mercado y estableciendo aranceles para incentivar la fabricación local. La proclamación afirma que la participación estadounidense en la capacidad mundial de producción de polisilicio cayó por debajo de 2% en 2024, frente a 50% en 2005.

La misma proclamación señala que la producción mundial de polisilicio creció más de 270% desde 2020 y que los inventarios alcanzaron un récord de 400.000 toneladas al cierre de 2024. Esas cifras ayudan a explicar la preocupación de Washington por la dependencia externa, pero también anticipan una discusión sobre costos, disponibilidad y velocidad de expansión para la industria solar estadounidense.

Qué sigue para el mercado estadounidense

El siguiente punto formal será la votación de la ITC el 14 de octubre, porque una decisión negativa impediría que las tasas anunciadas se conviertan en órdenes definitivas. Si la comisión confirma el daño material o la amenaza de daño, el Departamento de Comercio prevé completar el proceso en noviembre, dando a los fabricantes nacionales una protección adicional frente a los proveedores afectados.

Para India, Indonesia y Laos, las tasas anunciadas pueden alterar la rentabilidad de vender en Estados Unidos, especialmente en los casos donde los aranceles compensatorios superan ampliamente los márgenes antidumping. La variedad de porcentajes dentro de Indonesia y Laos también muestra que las autoridades evaluaron a productores o grupos empresariales de manera diferenciada, en lugar de aplicar una única tasa para cada país.

La estrategia estadounidense enfrenta, sin embargo, el mismo problema que impulsó las investigaciones anteriores: la fabricación solar opera mediante cadenas internacionales con múltiples etapas y jurisdicciones. Si las compañías vuelven a trasladar la producción hacia países que todavía no tienen aranceles comparables, Washington podría abrir nuevos expedientes mientras los fabricantes locales esperan una recuperación más duradera.

Por ahora, las medidas combinan sanciones comerciales, precios mínimos y un intento de reconstruir capacidades industriales perdidas durante dos décadas. El resultado dependerá de la decisión de la ITC, de las órdenes que eventualmente emita Comercio y de si los aranceles consiguen fortalecer la producción estadounidense sin convertir la energía solar en un mercado más costoso para sus compradores.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín