Por Canuto  

El dólar estadounidense cayó a un mínimo de dos semanas y abrió espacio para un nuevo avance del oro y la plata, mientras los mercados reducen sus apuestas a futuras alzas de tasas de la Reserva Federal tras un débil informe laboral en EE. UU.
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  • El oro subió 0,35% y rondó los USD $4.170, mientras la plata avanzó 0,23% hasta cerca de USD $63.
  • El informe de empleo de junio mostró apenas 57.000 nuevos puestos, muy por debajo de los 113.000 previstos.
  • Las probabilidades de un alza de tasas en julio cayeron a 21,9%, según CME FedWatch.


El oro y la plata avanzaron este lunes, en un movimiento apoyado por la debilidad del dólar estadounidense y por un ajuste en las expectativas de tasas de interés de la Reserva Federal. La reacción del mercado llegó después de un informe laboral de junio más débil de lo esperado en Estados Unidos.

En las operaciones cercanas al momento de publicación de la nota original, el oro subía 0,35% y se negociaba alrededor de USD $4.170. La plata, por su parte, ganaba 0,23% y se ubicaba cerca de USD $63.

Ambos metales extendieron así un repunte que comenzó tras la divulgación del reporte de empleo del viernes. Ese dato reactivó las dudas sobre la necesidad de que la Reserva Federal vuelva a subir las tasas este año.

Para los inversionistas nuevos en este tema, el vínculo entre tasas, dólar y metales suele ser directo. Cuando el mercado cree que habrá tasas más altas, activos como el oro y la plata pierden atractivo relativo porque no generan rendimiento propio.

En cambio, cuando las expectativas de alzas se enfrían, el costo de oportunidad de mantener metales tiende a bajar. Ese cambio de percepción suele beneficiar al oro y la plata, y al mismo tiempo puede presionar al dólar.

El informe laboral cambió el pulso del mercado

El detonante principal de la jornada fue el reporte de nóminas de junio en Estados Unidos. La economía agregó apenas 57.000 empleos, una cifra que quedó muy por debajo de los 113.000 esperados por el consenso del mercado.

Además del mal dato principal, las revisiones también apuntaron a una desaceleración adicional. Abril y mayo fueron ajustados a la baja en un total de 74.000 empleos.

La tasa de desempleo, sin embargo, descendió a 4,2%. Ese detalle introdujo un matiz relevante, aunque no impidió que el mercado interpretara el reporte en conjunto como una señal de menor fuerza económica.

La lectura predominante fue que un mercado laboral menos sólido podría quitar presión a la Reserva Federal. Si la economía da señales de enfriamiento, el banco central tendría menos incentivos para endurecer su política monetaria en el corto plazo.

Según explicó la cobertura citada de Yahoo Finance, el ajuste en expectativas se trasladó con rapidez al mercado cambiario y al de materias primas. El oro y la plata reaccionaron al alza casi en paralelo con la caída del dólar.

Este tipo de relación importa más allá del mercado de metales. También sirve como referencia para inversionistas en criptomonedas y otros activos de riesgo, porque las apuestas sobre tasas influyen en liquidez, apetito por riesgo y valorización relativa de activos alternativos.

El dólar se estabiliza cerca de un mínimo de dos semanas

Tras el dato laboral, el Índice del Dólar de Estados Unidos, conocido como DXY, se estabilizó cerca de un mínimo de dos semanas. El indicador se mantuvo por debajo de 101 después de registrar su mayor caída semanal desde abril.

La caída del dólar suele dar soporte adicional a los metales preciosos. Como el oro y la plata se cotizan globalmente en dólares, una divisa estadounidense más débil puede volverlos más atractivos para compradores que operan en otras monedas.

En este caso, la presión bajista sobre el billete verde fue interpretada como consecuencia de una reevaluación de la trayectoria futura de tasas. El mercado comenzó a descontar un escenario menos agresivo por parte de la Fed.

Ese ajuste no significa que la autoridad monetaria haya descartado nuevas alzas. Lo que sí muestra es una reducción de convicción entre los operadores sobre la probabilidad de que ocurran en los próximos meses.

La debilidad reciente del dólar también refuerza el papel del oro como refugio. En contextos de incertidumbre sobre crecimiento, inflación o decisiones de bancos centrales, el metal suele captar parte de los flujos defensivos.

La plata, aunque comparte atributos monetarios con el oro, también posee un perfil industrial más marcado. Por eso su reacción puede incorporar tanto factores macroeconómicos como expectativas de demanda productiva, aunque en esta jornada el factor dominante fue la política monetaria.

FedWatch refleja menor convicción sobre un alza en julio

La herramienta FedWatch de CME mostró una baja en las probabilidades de un aumento de tasas en la reunión de julio. Según los datos citados, la probabilidad de una subida cayó a 21,9% desde 29,9% una semana antes.

En sentido inverso, la opción de que la Fed mantenga las tasas sin cambios subió a 78,1%. Ese desplazamiento resume cómo un solo informe macroeconómico puede alterar la percepción del mercado en cuestión de horas.

Septiembre presentó una señal parecida. Las probabilidades acumulativas de al menos un aumento para esa fecha cayeron a 53%, frente a 59,4% registrado una semana antes.

La posibilidad de dos alzas también se redujo. Ese escenario pasó a 8,7%, desde 12,6% en el mismo período de comparación.

Estas variaciones son observadas de cerca porque ayudan a anticipar movimientos en bonos, divisas, materias primas y acciones. También son seguidas por participantes del ecosistema cripto, dado que una Fed menos restrictiva suele interpretarse como un entorno relativamente más favorable para activos especulativos.

Sin embargo, el mercado aún no da por resuelto el debate. Las probabilidades siguen mostrando que una parte de los operadores todavía contempla la posibilidad de nuevas alzas si los próximos datos vuelven a endurecer el panorama inflacionario.

Las señales de la Fed y las próximas pruebas para el mercado

En paralelo a la reacción de precios, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, habló en el foro del Banco Central Europeo en Sintra. Allí indicó que los riesgos de inflación se habían suavizado, aunque reafirmó el compromiso con la estabilidad de precios.

Esa combinación de mensajes es relevante para la lectura del mercado. Por un lado, sugiere menos presión inflacionaria inmediata; por otro, deja claro que la Fed no quiere declarar victoria demasiado pronto.

Los inversionistas ahora esperan nuevas referencias para calibrar mejor el rumbo de la política monetaria. Entre ellas destacan las minutas de la Fed, cuya publicación está prevista para esta misma semana.

Otro punto de atención será el dato de inflación de junio, programado para el 14 de julio. Ese informe se perfila como la siguiente gran prueba para saber si la reciente reevaluación de tasas tiene sustento o si fue una reacción transitoria al débil dato de empleo.

Si la inflación sorprende al alza, el alivio actual del oro y la presión sobre el dólar podrían moderarse. Si, en cambio, los precios al consumidor confirman una desaceleración, el mercado podría reforzar su apuesta por una Fed más paciente.

Por ahora, la narrativa dominante es que el crecimiento y el empleo dieron una señal de enfriamiento suficiente como para reducir parte de la presión alcista sobre las tasas. Esa lectura permitió al oro y la plata sostener el impulso ganado desde el viernes.

Qué significa este movimiento para los mercados

El avance de los metales no debe leerse solo como una historia aislada de commodities. También funciona como termómetro del estado de ánimo global frente al dólar, la política monetaria y la confianza en la economía estadounidense.

Cuando el oro sube junto con un dólar más débil, el mercado suele estar expresando una preferencia por coberturas y una menor confianza en retornos reales elevados sobre el efectivo. Esa lógica también afecta la manera en que se valoran otros activos financieros.

Para el público de DiarioBitcoin, esta dinámica merece atención especial. Bitcoin y otras criptomonedas a menudo reaccionan al mismo telón macroeconómico, aunque con una volatilidad distinta y con factores propios ligados a adopción, regulación y flujos especulativos.

La señal principal de esta jornada es que un deterioro en los datos económicos puede traducirse en alivio para activos sensibles a las tasas. En ese marco, el oro y la plata captaron el movimiento de forma inmediata por su rol histórico como reserva de valor y refugio.

De momento, el mercado seguirá mirando cada dato de la economía estadounidense para definir si la Fed realmente se acerca a una pausa más firme. Hasta que haya más claridad, el dólar, los metales y los activos de riesgo seguirán moviéndose al compás de cada nueva cifra.

Los datos centrales de la historia permanecen claros y delimitados. El oro subió 0,35% hasta rondar USD $4.170, la plata avanzó 0,23% hasta cerca de USD $63, el DXY siguió bajo 101 y las apuestas de un alza en julio bajaron a 21,9% tras un reporte laboral de 57.000 empleos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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