Por Canuto  

Una nueva encuesta en Estados Unidos sugiere que la carrera de las marcas por destacar en buscadores y motores de respuesta impulsados por inteligencia artificial está chocando con un problema más profundo: la confianza del público. Aunque las referencias desde plataformas de IA van en aumento, una mayoría de consumidores sigue viendo con recelo los mensajes comerciales que resaltan el uso de esta tecnología.
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  • El 60% de los consumidores en EE. UU. dice que las marcas que usan “IA” en su mensajería generan rechazo.
  • El 86% asegura que no confía plenamente en la IA y prefiere consultar las fuentes originales.
  • Al mismo tiempo, el 60% de los encuestados empresariales reportó un aumento del tráfico desde motores de búsqueda y respuesta con IA.

 


La adopción acelerada de herramientas de inteligencia artificial en marketing y posicionamiento digital está abriendo una brecha entre lo que buscan las empresas y lo que toleran los consumidores. Un nuevo informe de WordPress VIP, reseñado por TechCrunch, plantea que en el entorno actual, puede ser más fácil lograr que una IA cite a una marca que conseguir la confianza real de su audiencia.

El dato más llamativo del estudio es que el 60% de los consumidores en Estados Unidos afirma que las marcas que usan “IA” en su mensajería les resultan un desmotivador. La cifra sugiere que, pese al entusiasmo corporativo por esta tecnología, una parte importante del público sigue asociándola con frialdad, opacidad o baja credibilidad.

La tensión aparece en un momento en que muchas empresas intentan adaptar sus estrategias al nuevo paradigma de búsqueda. Ya no se trata solo de optimizar contenido para Google y el SEO tradicional, sino de lograr presencia en motores de respuesta y asistentes de IA que sintetizan información sin que siempre haya un clic hacia la fuente original.

Ese cambio importa también para sectores como cripto, blockchain y finanzas digitales, donde la reputación del contenido es clave. En industrias con alta complejidad técnica y abundancia de desinformación, la atribución y la trazabilidad de las fuentes pesan tanto como la visibilidad algorítmica.

El reporte, divulgado por la firma empresarial de Automattic, retrata así un escenario de doble exigencia. Las marcas deben ser legibles para sistemas de IA, pero también deben seguir pareciendo humanas y confiables para las personas que todavía quieren verificar por sí mismas.

Consumidores piden transparencia y fuentes originales

Uno de los hallazgos centrales del informe es que el 86% de los consumidores no confía plenamente en la inteligencia artificial y todavía quiere explorar las fuentes originales. Esa cifra refleja una distancia clara entre la utilidad percibida de estas herramientas y la fe que el público deposita en sus respuestas.

Además, el 33% de los consumidores señaló que hacer clic para ver una fuente original sigue siendo su principal señal de confianza. En otras palabras, la atribución no es un detalle técnico, sino una condición importante para validar lo que una IA resume o recomienda.

La desconfianza se vuelve todavía más gráfica con otro dato del estudio. El 42% de los consumidores dijo que las respuestas generadas por IA sin atribución clara son menos confiables que tarifas de aerolíneas, políticas de privacidad confusas y facturas médicas.

Esa comparación ayuda a entender el tono del malestar. El problema no parece ser únicamente el uso de IA, sino la sensación de que la información llega procesada por sistemas opacos que no muestran con claridad de dónde salió cada afirmación.

El informe también encontró que casi tres de cada cuatro encuestados consideran que internet se siente “menos humano” que hace 10 años. Ese resultado conecta con una preocupación más amplia sobre la automatización del discurso digital y la pérdida de autenticidad en la experiencia online.

Las marcas quieren agradar a la IA sin perder a las personas

Mientras los consumidores se vuelven más cautelosos, las empresas están intensificando sus esfuerzos para ganar espacio en plataformas de respuesta automatizada. Según el estudio, el 60% de los encuestados empresariales dijo que el tráfico desde motores de búsqueda de IA y plataformas de respuesta aumentó durante el último año.

La cifra muestra que, desde la óptica corporativa, hay incentivos reales para optimizar contenido de cara a estos nuevos intermediarios. Si el tráfico llega desde asistentes conversacionales o resultados sintetizados, la presión por aparecer allí seguirá creciendo.

En la misma línea, el 74% de los tomadores de decisiones empresariales afirmó que la visibilidad y la atribución en IA son una prioridad principal o significativa. Esto indica que las compañías no están viendo la IA como una moda pasajera, sino como un nuevo frente competitivo dentro de la economía de la atención.

La paradoja es evidente. Las marcas buscan ser citadas por sistemas automáticos, pero el público exige más señales humanas de confianza precisamente cuando más contenido comienza a circular filtrado por máquinas.

Para medios, exchanges, protocolos blockchain y firmas fintech, esta tensión puede ser especialmente delicada. Un contenido visible pero poco confiable puede captar impresiones inmediatas, aunque también puede deteriorar la relación con usuarios que valoran exactitud, verificabilidad y contexto.

WordPress VIP ve un futuro de visibilidad algorítmica y confianza humana

Brian Alvey, CTO de WordPress VIP, resumió esta transición con una idea que apunta al rediseño mismo de la web. Según su declaración, antes la gente construía sitios web para otras personas, pero ahora también hay que construirlos para agentes de IA que actúan en nombre de esas personas.

Alvey advirtió que si el contenido de un sitio no es legible para la IA, una marca se vuelve invisible para una parte creciente de la forma en que la gente busca información. Su planteamiento subraya que la accesibilidad semántica y estructural ya no es solo una práctica técnica, sino una necesidad estratégica.

Sin embargo, su mensaje no se quedó en la capa del descubrimiento algorítmico. También señaló que si el contenido no se siente humano y confiable para ese pequeño porcentaje de personas que sí hace clic más allá de los motores de respuesta con IA, esas personas no volverán una segunda vez.

La observación es importante porque introduce una métrica menos visible que el tráfico. No basta con aparecer en una respuesta generada por IA si la experiencia posterior decepciona al lector o no ofrece señales claras de autoría, profundidad o credibilidad.

En ese sentido, el estudio sugiere que el próximo ciclo de competencia digital no solo se jugará en el ranking o la citación automática. También dependerá de la capacidad de conservar una voz humana reconocible en un ecosistema cada vez más mediado por sistemas generativos.

Cómo se hizo la encuesta y qué revela sobre la web abierta

El informe se basa en una encuesta realizada en abril a 2.000 personas. La muestra incluyó a 800 tomadores de decisiones empresariales y CMOs, junto con 1.200 adultos en Estados Unidos.

Ese diseño permite comparar la percepción de quienes consumen contenido con la de quienes lo producen y distribuyen. El contraste entre ambos grupos es justamente uno de los aportes más interesantes del reporte, porque deja ver un desfase entre estrategia corporativa y aceptación social.

Otro dato relevante es que el 80% de los consumidores considera que la información en la web debería seguir siendo accesible de forma abierta, en lugar de quedar controlada por un pequeño número de grandes organizaciones. La preferencia apunta a una defensa clara del ecosistema abierto de internet.

Según TechCrunch, ese hallazgo encaja con la postura más amplia de Automattic a favor de una web abierta. La empresa ha respaldado el proyecto de código abierto WordPress y también ha invertido en protocolos web abiertos como ActivityPub.

Más allá del interés corporativo de quien encarga el informe, los resultados capturan un dilema estructural del actual ciclo tecnológico. La web avanza hacia experiencias más automatizadas y resumidas, pero una mayoría de usuarios todavía quiere acceso directo a la fuente, contexto visible y mayor control sobre lo que lee.

Para cualquier marca que opere en entornos digitales complejos, la lección es difícil de ignorar. La IA puede ampliar el alcance, pero la confianza sigue dependiendo de transparencia, atribución y una experiencia que no haga sentir al lector que está hablando solo con una máquina.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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