Apple acusa a OpenAI de retener y destruir pruebas clave en una demanda por secretos comerciales, mientras un MacBook de un exingeniero y sus accesos a servicios en la nube se convierten en piezas centrales del caso.
***
- Apple sostiene que Chang Liu descargó un esquema confidencial y lo utilizó en su trabajo dentro de OpenAI.
- La compañía afirma que OpenAI entregó con semanas de retraso un MacBook con posibles evidencias de accesos no autorizados y destrucción de pruebas.
- Un juez federal tiene previsto escuchar el 1 de octubre los argumentos sobre la solicitud de Apple para acelerar la investigación previa al juicio.
Apple elevó el tono de su disputa legal contra OpenAI al acusarla ante un tribunal federal de destruir pruebas relevantes en un caso por presunto robo de secretos comerciales. En una nueva presentación, la empresa sostiene que Chang Liu, un exingeniero del iPhone que se incorporó a la compañía de inteligencia artificial en enero de 2026, descargó un esquema de circuito confidencial y utilizó esa información en su nuevo trabajo.
El escrito respalda la solicitud de Apple para obtener una investigación acelerada de los hechos antes del juicio. La compañía afirma que OpenAI ha demorado la entrega de materiales y que un análisis inicial de un MacBook utilizado por Liu revela accesos a servicios de almacenamiento en la nube de Apple, además de comunicaciones relacionadas con la posible destrucción de pruebas.
OpenAI ha pedido que el caso sea desestimado y sostiene que actuó dentro de los estándares habituales de contratación de la industria. La empresa también afirma que Liu intentaba ayudar a un antiguo colega de Apple cuando accedió a datos almacenados en la nube, una explicación que respaldó con extractos de mensajes de texto, según la información publicada por Bloomberg Línea.
El MacBook se convierte en una pieza central
Apple asegura que OpenAI entregó solo recientemente un MacBook que la propia fabricante del iPhone había proporcionado a Liu durante su etapa laboral. Según los abogados de Apple, el equipo llegó después de semanas de retraso y representa una parte muy limitada de la evidencia que los demandados han puesto a disposición del tribunal.
El análisis forense inicial, de acuerdo con la presentación, indica que Liu y otras personas dentro de OpenAI conocían que todavía tenían acceso no autorizado a proveedores externos de almacenamiento en la nube utilizados por Apple. La compañía no detalló en el material citado qué proveedores estaban involucrados ni precisó el alcance total de la información que pudo consultarse a través de esos accesos.
La acusación más delicada apunta a que el portátil contiene evidencia de que Liu envió instrucciones a una colega de OpenAI para destruir pruebas. Los abogados de Apple afirman que la colega confirmó que cumpliría esas instrucciones, aunque el escrito presentado ante el juez representa estas afirmaciones como alegatos que deberán examinarse durante el proceso.
Apple rechazó que su solicitud constituya una expedición especulativa en busca de información. En su argumentación, la empresa sostiene que el contenido del MacBook demuestra tanto el uso de sus secretos comerciales como la necesidad de preservar de inmediato cualquier material relacionado con la controversia.
La acusación sobre los secretos del iPhone
La demanda original acusa a OpenAI de alentar a trabajadores de Apple a compartir información vinculada con productos todavía no lanzados. El material mencionado por la empresa incluye componentes, planos, datos de desarrollo y otros documentos que Apple considera propietarios, mientras que la compañía también sostiene que OpenAI tomó medidas para ocultar las huellas de esa conducta.
Liu ocupa un lugar central en esa teoría del caso porque pasó de Apple a OpenAI en enero de 2026, en un momento en que la empresa de inteligencia artificial amplía su interés en dispositivos físicos. La presentación afirma que el exingeniero no solo descargó un esquema de circuito confidencial, sino que además empleó ese conocimiento en su trabajo posterior dentro de OpenAI.
El escrito añade otro elemento que Apple considera significativo: Liu habría utilizado en OpenAI una herramienta con el mismo nombre que una aplicación interna de ingeniería empleada por Apple para sus labores de desarrollo. La coincidencia del nombre, por sí sola, no prueba que se haya transferido tecnología protegida, pero la compañía la presenta como parte del conjunto de indicios que busca investigar antes del juicio.
Apple ha solicitado una compensación económica y una orden judicial que obligue a OpenAI a detener la conducta presuntamente ilegal. También pide que se destruya cualquier material propietario que, según su versión, haya llegado a manos de la empresa de inteligencia artificial o de sus empleados.
OpenAI rechaza la interpretación de Apple
OpenAI no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre la nueva presentación judicial. Sin embargo, la empresa ha sostenido que sus conversaciones con candidatos procedentes de Apple siguieron prácticas habituales de contratación y que no diseñó un mecanismo para apropiarse de secretos comerciales de su antiguo socio.
La defensa de OpenAI también presenta el acceso de Liu a los datos en la nube como un intento de asistencia a un excompañero, no como una operación para obtener información confidencial. Para respaldar esa explicación, la compañía difundió extractos de mensajes de texto que, según su interpretación, muestran un contexto distinto al que Apple describe en su demanda.
La diferencia entre ambas versiones se concentra en la intención, el alcance del acceso y la preservación de la evidencia. Apple interpreta los accesos y las comunicaciones como indicios de apropiación y encubrimiento, mientras OpenAI los presenta como actuaciones aisladas que no demuestran una estrategia corporativa para usar información protegida.
El tribunal tendrá que evaluar ahora qué materiales deben entregarse, cómo deben preservarse y si existen fundamentos para acelerar la recopilación de hechos. Esa fase puede definir el alcance de la disputa antes de que las partes lleguen a un juicio sobre la existencia de secretos comerciales, su uso y los daños reclamados.
Una relación tecnológica cada vez más tensa
La disputa representa un deterioro de la relación que Apple y OpenAI habían mantenido durante años. El conflicto se intensificó particularmente después de que OpenAI reclutara a Jony Ive, antiguo responsable de diseño de Apple, para colaborar en el desarrollo de nuevos productos de hardware orientados a la inteligencia artificial.
La incorporación de Ive elevó la sensibilidad de la competencia entre ambas compañías, porque combina experiencia en diseño de dispositivos con las capacidades de una empresa centrada en modelos de inteligencia artificial. Apple observa ahora esa expansión con una disputa abierta sobre la contratación de personal y el posible traslado de conocimientos vinculados con sus productos.
El primer dispositivo de la colaboración entre OpenAI e Ive sería un altavoz inteligente con forma de dona y un tamaño aproximado al de un disco de hockey. Según la información citada en el caso, el aparato incluiría piezas móviles para darle personalidad, una apuesta que muestra cómo OpenAI busca llevar sus sistemas más allá de las aplicaciones y hacia objetos de consumo.
La competencia por el hardware añade una dimensión estratégica al litigio, aunque la demanda se centra en secretos comerciales y preservación de pruebas. Apple intenta proteger información de productos no lanzados, mientras OpenAI procura avanzar en una categoría donde el diseño, la ingeniería y la integración de inteligencia artificial pueden convertirse en ventajas decisivas.
Qué ocurrirá antes del juicio
A comienzos de agosto, Apple ya había pedido a un juez federal que ordenara a OpenAI dejar de utilizar de inmediato los secretos comerciales que, según la demanda, fueron robados. La nueva presentación amplía esa presión al cuestionar el ritmo de entrega de pruebas y al solicitar una investigación acelerada antes de que el caso avance hacia el juicio.
El juez tiene previsto escuchar los argumentos sobre esa solicitud el 1 de octubre. En esa audiencia, las partes podrán defender sus posiciones sobre la urgencia de preservar dispositivos, cuentas, comunicaciones y archivos, además de discutir si Apple ha presentado suficientes indicios para justificar medidas extraordinarias.
La entrega tardía del MacBook puede adquirir importancia procesal si el tribunal concluye que los demandados no preservaron adecuadamente la información. También será relevante determinar si las instrucciones atribuidas a Liu produjeron la eliminación de archivos o si solo reflejaron una conversación sin consecuencias sobre los materiales investigados.
Por ahora, ninguna de las acusaciones incluidas en la presentación equivale a una conclusión judicial definitiva. El caso deberá establecer si Liu transfirió o utilizó secretos comerciales de Apple, si OpenAI conocía o impulsó esa conducta y qué remedios, incluidos daños económicos o restricciones de uso, serían procedentes.
La controversia ilustra los riesgos que enfrentan las compañías tecnológicas cuando compiten por talento, diseños y propiedad intelectual al mismo tiempo. También muestra por qué la preservación de evidencia digital, desde un ordenador corporativo hasta los registros de almacenamiento en la nube, puede convertirse en el centro de una batalla legal entre empresas que antes trabajaban de manera cordial.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Estados Unidos
El mercado más solicitado de Kalshi pregunta si una pareja se divorciará
Cadena de Suministros
OneRail y Nvidia aceleran las entregas minoristas con inteligencia artificial
Energía
Teherán pide volver al acuerdo de junio mientras Trump promete golpear a Irán con dureza
China