Por Canuto  

La venta masiva de acciones vinculadas con inteligencia artificial borró cerca de USD $5 billones de valor de mercado desde el 6 de octubre, aunque otros títulos estadounidenses avanzaron. Un patrón estacional histórico alimenta el optimismo, mientras las tasas y niveles técnicos mantienen abierta la discusión sobre si llegó el momento de comprar.
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  • Las principales acciones de IA y chips perdieron cerca de USD $5 billones desde el 6 de octubre; Nvidia y Alphabet cedieron alrededor de USD $835.000 millones cada una.
  • El S&P 500 bajó durante la semana, pero nueve de sus 11 sectores subieron cerca de 1% o más, según cálculos de Yahoo Finance.
  • Los antecedentes estacionales respaldan a los compradores, aunque la presión de las tasas y los niveles técnicos todavía plantean riesgos para los semiconductores.


La caída de las acciones de IA sacude al mercado, pero la estacionalidad despierta expectativas

Las acciones vinculadas con inteligencia artificial y semiconductores sufrieron en octubre una de sus peores sacudidas recientes, con una pérdida aproximada de USD $5 billones en capitalización de mercado desde el 6 de octubre. Sin embargo, el retroceso de esos gigantes tecnológicos no describió por sí solo el comportamiento de todo Wall Street: una parte amplia del mercado resistió e incluso avanzó, mientras algunos operadores comenzaron a mirar los patrones estacionales de los próximos meses.

La divergencia alimenta dos lecturas distintas sobre el momento actual. Jeff Hirsch, editor de Stock Trader’s Almanac, considera que la caída puede abrir una oportunidad, pero Michael Hartnett, de BofA, ha planteado cautela ante el aumento de las tasas globales; entre ambas posturas, los niveles de precios de los fondos de semiconductores se convirtieron en referencias inmediatas para los operadores.

Una venta masiva concentrada en los nombres de IA

Los cálculos de Yahoo Finance sitúan en cerca de USD $5 billones la reducción de valor de mercado de las mayores acciones de inteligencia artificial y chips desde el 6 de octubre. Nvidia y Alphabet perdieron aproximadamente USD $835.000 millones de capitalización cada una, mientras Intel cerró octubre con una caída cercana a la mitad de su valor; la magnitud de esos retrocesos explica por qué el mes resultó especialmente inquietante para quienes habían concentrado sus apuestas en el tema de la IA.

La amplitud de la caída, sin embargo, no se reprodujo en el resto de las grandes acciones estadounidenses consideradas en el análisis. Las otras 625 empresas del recuento agregaron alrededor de USD $1,3 billones en valor de mercado, una diferencia que muestra cómo la debilidad de un grupo de compañías de gran peso puede coexistir con avances en otras partes del mercado.

El comportamiento sectorial del S&P 500 también reflejó esa separación. Aunque el índice retrocedió durante la semana, nueve de sus 11 sectores subieron cerca de 1% o más, un resultado que, según cálculos de Yahoo Finance, no se había registrado en ninguna semana desde al menos 1999; la cifra apunta a un movimiento menos uniforme que el sugerido por la caída de los principales nombres tecnológicos.

Ese contraste no elimina la importancia de las pérdidas en las empresas de IA ni demuestra que el mercado haya dejado atrás la volatilidad. Sí obliga a distinguir entre el desempeño de unas pocas acciones de enorme capitalización y el de un conjunto más amplio de títulos, una diferencia relevante para interpretar el descenso del índice y valorar si la liquidación representa una corrección localizada o un deterioro más general.

El calendario histórico favorece a los compradores, con advertencias

Hirsch describió el temor recurrente a las caídas de octubre como “Octubrephobia” y dijo que estaba comprando durante la liquidación. En declaraciones a Yahoo Finance el viernes, afirmó que había adquirido algunas acciones porque veía una oportunidad y sostuvo que el daño no era tan grave como sugerían los titulares; esa es la lectura de un operador, no una garantía de que los precios hayan tocado fondo.

Su argumento se apoya también en un patrón asociado con el ciclo de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Desde el último cierre de octubre de un año de elecciones de medio término hasta finales de junio del año siguiente, el S&P 500 subió en 19 de 19 ocasiones desde 1950, con una ganancia mediana cercana a 15%; el dato resume el historial observado, pero no determina el resultado de un ciclo futuro.

Los semiconductores muestran una secuencia histórica igualmente favorable, aunque basada en una muestra menor. Desde 1994, las acciones de chips avanzaron en ocho de ocho períodos comparables, con una ganancia mediana aproximada de 22% hasta finales de junio; ocho observaciones permiten describir una tendencia, pero son pocas para descartar la posibilidad de que el próximo ciclo se aparte de ella.

Además, el camino hacia esas recuperaciones no siempre fue inmediato. En 2002 y 2018, las acciones de chips cayeron otro 11% antes de comenzar a subir, un antecedente que matiza la idea de que una liquidación de octubre necesariamente abre paso a un rebote rápido; incluso si la estacionalidad favorece a los compradores, quienes ingresen temprano podrían enfrentar más descensos.

Los niveles técnicos separan el rebote de una nueva caída

El ETF iShares de Semiconductores, conocido por el ticker SOXX, perdió alrededor de 17% en octubre, aunque todavía acumulaba una subida superior a 50% en el año. El viernes llegó a USD $460, por debajo del mínimo de USD $464 registrado el 29 de julio, pero luego rebotó y terminó la sesión en USD $472, nuevamente por encima de aquella referencia del verano.

La recuperación intradía alimentó la interpretación de una posible trampa bajista: el precio cae por debajo de un nivel observado y luego se recupera, lo que puede dejar en una posición desfavorable a quienes apostaron por una continuación inmediata de las pérdidas. Esa lectura describe el movimiento del viernes, pero no confirma por sí misma un cambio sostenido de tendencia ni asegura que el mínimo de julio vaya a mantenerse.

Hirsch señaló que los alcistas primero necesitarían recuperar alrededor de USD $524, el máximo del repunte de la semana anterior, y después superar el pico de comienzos de octubre, cerca de USD $596. En sentido contrario, perder de manera sostenida el mínimo de julio abriría la posibilidad de que el rango de febrero a abril, próximo a USD $370, volviera a ser una referencia; ese nivel estaría alrededor de 21% por debajo del cierre del viernes.

La cautela de Hartnett gira alrededor de las tasas y de un punto técnico cercano a los niveles actuales. El estratega de BofA describió la estrategia como de “riesgo bajo” hasta que termine el aumento de las tasas globales y señaló que los bancos centrales registraron 42 subidas durante los seis meses anteriores; la Reserva Federal mantuvo las tasas el miércoles, aunque dos funcionarios votaron a favor de aumentarlas.

Para los chips, Hartnett ubicó su línea de referencia en USD $520 para el ETF VanEck Semiconductor, o SMH, que cerró el viernes cerca de USD $522. En SOXX, ese umbral equivaldría a unos USD $469, apenas por encima del mínimo de julio que el fondo consiguió sostener al cierre; por eso, las señales técnicas citadas por alcistas y bajistas quedaron muy próximas entre sí.

La próxima prueba está cerca, pero el desenlace sigue abierto

Hirsch dijo que modificaría su postura si el S&P 500 rompiera de manera decisiva el mínimo de mediados de septiembre, situado cerca de 7.550 puntos. Ese nivel quedaba a menos de 1% del cierre del viernes, por lo que la referencia que el editor considera relevante no está lejos del precio reciente; aun así, la noticia no establece que el índice ya haya quebrado ese soporte.

El calendario inmediato suma otro elemento de incertidumbre: las elecciones de medio término de Estados Unidos están previstas para el martes 3 de noviembre, antes de que noviembre avance como uno de los meses que históricamente han favorecido al S&P 500. La publicación califica noviembre como el mejor mes del índice en el año, aunque esa observación estacional tampoco basta para anticipar cómo reaccionarán las acciones en esta ocasión.

Para los inversores, la cuestión central consiste en ponderar señales de distinta naturaleza sin confundir antecedentes con certezas. La amplitud de los avances fuera de los grandes nombres de IA, la secuencia histórica favorable y el rebote del SOXX respaldan la tesis de una oportunidad, mientras las alzas de tasas, la reducida muestra de los ciclos de chips y los niveles técnicos cercanos aconsejan prudencia.

Por ahora, la caída de USD $5 billones no ha producido una respuesta uniforme en el mercado, y las cifras disponibles no resuelven si el retroceso de octubre fue una pausa o el inicio de una debilidad más prolongada. El próximo movimiento dependerá de cómo se comporten los índices y los fondos frente a las referencias señaladas, además de la evolución de las tasas; hasta entonces, tanto el argumento alcista como el bajista conservan puntos de apoyo en los datos descritos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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