Por Canuto  

Más de 41.000 personas piden detener el centro de datos de Microsoft en Leeds, mientras el proyecto promete empleos y enfrenta cuestionamientos por su consumo de agua, energía y emisiones.
***

  • La petición contra el proyecto de Microsoft superó las 41.000 firmas, incluyendo apoyo de residentes locales.
  • El complejo tendría tres edificios y generaría cientos de empleos, pero sus opositores alertan sobre agua, energía y carbono.
  • La aprobación del Comité de Planificación aún requiere una decisión final del Oficial Jefe de Planificación, Martin Elliot.


Más de 41.000 personas han firmado una petición para impedir la construcción de un centro de datos hiperescala de Microsoft en Leeds, Inglaterra. El proyecto, valorado en USD $5.400 millones según el titular de Windows Central, enfrenta una disputa que resume una tensión creciente en la economía digital: la expansión de la inteligencia artificial necesita más infraestructura informática, pero esa infraestructura también demanda grandes cantidades de agua y electricidad.

Un proyecto aprobado que todavía espera la decisión final

La iniciativa fue promovida por un colectivo de 100 personas y posteriormente sumó el respaldo de miles de ciudadanos, entre ellos residentes de la zona. El Ayuntamiento de Leeds aprobó el proyecto por unanimidad en abril, aunque ese visto bueno no completa el proceso, porque la decisión final corresponde al Oficial Jefe de Planificación local, Martin Elliot.

El complejo contempla tres edificios de centros de datos con una superficie conjunta cercana a 424.000 pies cuadrados, además de la infraestructura eléctrica y de agua necesaria para operar las instalaciones. Microsoft planea levantarlo en el antiguo emplazamiento de la central eléctrica de Skelton Grange, donde funcionaron dos plantas de carbón que ya fueron demolidas.

La ubicación ofrece un simbolismo particular para el debate local: un antiguo sitio asociado con la generación eléctrica basada en carbón podría convertirse en un nodo de cómputo destinado a sostener servicios digitales y aplicaciones de inteligencia artificial. Sin embargo, el cambio de uso no elimina automáticamente las preocupaciones ambientales, especialmente cuando el funcionamiento de los servidores depende de sistemas de refrigeración y de un suministro eléctrico constante.

Los defensores del proyecto destacan sus posibles beneficios económicos para Leeds. Durante la fase de construcción se crearían 740 puestos de trabajo, mientras que más de 350 empleos permanentes surgirían como consecuencia de la operación del nuevo centro de datos, de acuerdo con la información divulgada sobre la iniciativa.

Un artículo del Leeds Times se concentró principalmente en los resultados positivos que podría generar la obra, entre ellos la actividad laboral y la reutilización de un terreno industrial. Para sus partidarios, la inversión representa una oportunidad de transformación económica en una zona que anteriormente albergó instalaciones de carbón, aunque esa perspectiva compite con las dudas de quienes consideran insuficiente la evaluación de sus efectos a largo plazo.

Agua, electricidad y emisiones bajo escrutinio

La petición sostiene que existe una evidencia abrumadora de que el sitio supondría un riesgo para la salud y el bienestar de los residentes locales, así como para el entorno circundante. Los impulsores del documento cuestionan que el proyecto haya recibido una revisión suficientemente profunda antes de la aprobación del Comité de Planificación y buscan que Martin Elliot rechace la autorización definitiva.

Uno de los principales reclamos se relaciona con el agua necesaria para enfriar los chips del centro de datos cuando las temperaturas exteriores superan los 29 grados Celsius, equivalentes a 84,2 grados Fahrenheit. La preocupación adquiere mayor relevancia en un momento en que Inglaterra atraviesa el final de uno de sus veranos más calurosos registrados, una circunstancia que podría aumentar la presión sobre los sistemas de refrigeración.

Satya Nadella, CEO de Microsoft, habló a principios de este año sobre los requerimientos de agua de los centros de datos y afirmó que el uso diario a lo largo de un año completo equivale aproximadamente al consumo de un solo restaurante. Esa declaración fue general y no abordó específicamente las inquietudes sobre Leeds, por lo que los opositores consideran que todavía faltan respuestas concretas sobre el consumo previsto en ese emplazamiento.

Microsoft trabaja en nuevas tecnologías de refrigeración para reducir la cantidad de agua que requieren sus centros de datos, según la información disponible sobre la compañía. El desarrollo de esas soluciones puede disminuir una parte del impacto hídrico, pero no resuelve por sí solo el cuestionamiento central de la petición: cuánto consumirá la instalación en periodos de calor y cómo se gestionará ese uso frente a las necesidades de la comunidad.

El consumo eléctrico constituye la segunda gran preocupación expresada por los firmantes. La petición afirma que el sitio utilizaría cantidades verdaderamente vastas de energía, hasta convertirse en el mayor emisor individual de carbono de Leeds, y calcula que durante su vida útil planificada de 60 años emitiría más de 200.000.000 de toneladas de dióxido de carbono.

El documento compara esa cifra con casi un año de las emisiones totales del Reino Unido, una afirmación que presenta como argumento para detener el proyecto y revisar sus impactos. También se ha informado que Microsoft utilizó en 2024 más energía que 100 naciones, mientras el crecimiento de la inteligencia artificial apunta a una demanda adicional conforme se construyan y amplíen más centros de datos.

La discusión de Leeds refleja así un problema que va más allá de una sola obra: los centros de datos son la base física de servicios en la nube, modelos de inteligencia artificial y otras aplicaciones digitales, pero concentran demandas de recursos que las comunidades deben evaluar. En este caso, los empleos y la inversión prometidos compiten con estimaciones de consumo y emisiones que los opositores consideran incompatibles con la salud ambiental del área.

Qué puede ocurrir con la oposición al proyecto

El Comité de Planificación de Leeds ya aprobó la construcción del centro de datos, de modo que la petición no busca revertir una decisión completamente cerrada, sino influir en el paso administrativo que aún falta. La resolución final estará en manos de Martin Elliot, quien deberá considerar el expediente de planificación y las objeciones presentadas por quienes cuestionan la suficiencia del escrutinio previo.

Los promotores de la petición esperan impedir la autorización definitiva y sostienen que hubo una evaluación insuficiente de los impactos del proyecto antes de su aprobación. Su estrategia también contempla posibles acciones legales para impugnar la construcción, aunque la información disponible no confirma que ya se haya presentado una demanda ni detalla cuál sería su fundamento jurídico.

La controversia pone en primer plano la dificultad de medir los beneficios de una infraestructura tecnológica frente a sus costos ambientales durante varias décadas. Los 740 empleos temporales y más de 350 puestos permanentes forman parte de la defensa económica del proyecto, mientras que el uso de agua, la demanda eléctrica y la estimación de emisiones forman el núcleo de la oposición local.

La escala del centro previsto explica parte de la intensidad del debate. No se trata de una instalación aislada de pequeña dimensión, sino de tres edificios que requerirán sistemas coordinados de energía, agua y refrigeración, en un momento en que la inteligencia artificial impulsa la construcción de centros de datos hiperescala en distintos mercados.

Microsoft deberá responder a las dudas específicas sobre Leeds si busca mantener el respaldo institucional y social a la obra. Las declaraciones generales sobre el consumo de agua y los esfuerzos para desarrollar refrigeración más eficiente pueden aportar contexto, pero los residentes han pedido información directamente vinculada con el diseño, la operación y la huella ambiental del complejo.

El desenlace dependerá de la decisión del Oficial Jefe de Planificación y de la capacidad de los opositores para sostener sus objeciones dentro del proceso administrativo o mediante eventuales recursos legales. Mientras tanto, Leeds se ha convertido en un escenario visible de la tensión entre la inversión tecnológica que promete empleos y la preocupación por los recursos que exige la infraestructura digital.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín