Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

Un antiguo director de ingeniería de Meta aseguró ante un tribunal federal que Mark Zuckerberg promovió una cultura corporativa en la que el crecimiento y la interacción de los usuarios tenían prioridad sobre la seguridad de niños y adolescentes. El testimonio forma parte de un histórico juicio impulsado por 29 estados de EE. UU. que podría obligar a la compañía a modificar Facebook e Instagram y enfrentar importantes sanciones económicas.

***

  • Arturo Bejar, antiguo director de ingeniería y consultor de Meta, afirmó que la seguridad infantil quedaba subordinada al crecimiento y la interacción.
  • California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey acusan a Meta de diseñar sus plataformas para generar hábitos compulsivos entre menores y engañar a los consumidores sobre sus riesgos.
  • Un total de 29 estados también alegan que Meta recopiló y utilizó indebidamente información personal de menores de 13 años.
  • El juicio durará aproximadamente seis semanas y podría desembocar en sanciones y cambios obligatorios para Facebook e Instagram.

 

⁠Meta enfrenta una de las pruebas judiciales más importantes de su historia después de que un antiguo alto cargo de ingeniería acusase a su CEO, Mark Zuckerberg, de haber fomentado una cultura empresarial donde la seguridad de los menores ocupaba un lugar secundario frente al crecimiento, la interacción y los beneficios de Facebook e Instagram.

Arturo Bejar realizó las acusaciones este miércoles durante su segundo día de declaración ante un tribunal federal de Oakland, California, donde comenzó esta semana un juicio promovido por una coalición de estados estadounidenses. Bejar trabajó en Meta entre 2009 y 2015 y posteriormente regresó como contratista independiente entre 2019 y 2021, período durante el cual estudió el bienestar de usuarios adolescentes de Instagram, reporta Reuters.

California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey sostienen que Meta diseñó deliberadamente características de sus redes sociales capaces de mantener enganchados a los usuarios más jóvenes, contribuyendo potencialmente a problemas como ansiedad y depresión, mientras habría ofrecido una imagen engañosa sobre la seguridad de sus productos. Esas jurisdicciones y otros 25 estados también acusan a la compañía de recopilar y utilizar indebidamente información personal de niños menores de 13 años.

“Si Mark convierte algo en prioridad, las montañas se mueven”

Uno de los puntos centrales del testimonio de Bejar fue el enorme poder que Zuckerberg tendría sobre las prioridades internas de Meta. Según el antiguo ejecutivo, la estructura vertical de la compañía hacía especialmente difícil implementar cambios importantes en los productos sin el respaldo explícito del CEO.

Si Mark convierte algo en una prioridad, las montañas se mueven en cuestión de meses”, declaró Bejar.

El antiguo empleado también cuestionó las declaraciones públicas realizadas por Zuckerberg en 2021, cuando el CEO respondió a las acusaciones de la denunciante Frances Haugen asegurando que Meta utilizaba continuamente sus investigaciones para mejorar sus productos. Bejar afirmó que posteriormente escribió personalmente a Zuckerberg para trasladarle sus preocupaciones sobre seguridad.

Su crítica ante el tribunal fue particularmente contundente: “Simplemente no puedes confiarle los niños a Mark Zuckerberg”, declaró.

Bejar reconoció durante el contrainterrogatorio que Meta cuenta con cientos de profesionales dedicados a seguridad, algunos de ellos altamente cualificados, y que durante su segunda etapa como contratista no trabajaba directamente con Zuckerberg ni tenía acceso a todos los recursos internos de la empresa.

La experiencia de su propia hija

Parte de las preocupaciones de Bejar surgieron de la experiencia de su hija adolescente en Instagram. Según explicó, ella utilizaba la plataforma para participar en una comunidad de mujeres interesadas en automóviles, pero terminó recibiendo comentarios misóginos y sexualizados cuando tenía 16 años.

Bejar aseguró que observó el impacto que esas interacciones tenían sobre ella mientras su cuenta ganaba seguidores. La experiencia habría contribuido a que contactara directamente con Zuckerberg para advertir sobre problemas que consideraba insuficientemente atendidos.

El antiguo directivo también criticó herramientas como los recordatorios para “tomarse un descanso” de Instagram. Aunque Meta puede utilizarlas como evidencia de sus esfuerzos para fomentar un uso más saludable de sus aplicaciones, Bejar afirmó que estaban prácticamente “diseñadas para fracasar” porque no se activaban por defecto y podían ignorarse fácilmente.

Más grave aún, aseguró que Meta disponía de tecnología capaz de identificar potencialmente a millones de usuarios que podían tener menos de 13 años, pero que la empresa habría adoptado en la práctica una política de “no preguntar, no decir”, ya que expulsar a esos usuarios perjudicaría el crecimiento y los ingresos futuros.

Un juicio que podría cambiar Facebook e Instagram

El proceso está considerado como una de las pruebas judiciales más importantes hasta ahora sobre la responsabilidad de las redes sociales por los posibles daños causados a menores.

El juicio comenzó el martes y está previsto que dure unas seis semanas. El jurado emitirá un veredicto consultivo, mientras que la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers tendrá la responsabilidad final de determinar si Meta incurrió en responsabilidad y, de ser así, qué sanciones civiles o modificaciones deberá aplicar a Facebook e Instagram.

Los estados también presentaron el testimonio grabado de Elena Davis, una investigadora de Meta que estudió el carácter potencialmente adictivo de las redes sociales. Davis citó un informe interno según el cual Facebook podía modificarse para reducir su capacidad de generar hábitos y ayudar a usuarios que quisieran romper patrones de utilización no deseados.

El caso adquiere todavía más relevancia porque Meta enfrenta miles de demandas similares relacionadas con los efectos de sus plataformas sobre niños y adolescentes. Bejar ya ha participado como testigo clave en cuatro procesos contra la compañía.

Uno de ellos, impulsado por Nuevo México, terminó con USD $942 millones en daños y sanciones, además de una orden que obligó a Meta a introducir modificaciones en sus plataformas dentro de ese estado.

El proceso actual podría tener consecuencias considerablemente más amplias. Más allá de una eventual sanción económica, una decisión adversa podría establecer nuevos precedentes sobre hasta qué punto las plataformas tecnológicas son responsables no solamente del contenido que alojan, sino también de los propios mecanismos algorítmicos y de diseño utilizados para maximizar el tiempo y la interacción de sus usuarios.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín