Por Canuto  

China avanza con Tianwen 3, una misión que busca lanzar dos cohetes en 2028 y traer aproximadamente 500 gramos de muestras marcianas alrededor de 2030 o 2031. El proyecto podría colocar a Beijing por delante de Estados Unidos en una de las mayores metas de la exploración espacial: analizar en la Tierra material de Marte y buscar señales de vida.
***

  • Tianwen 3 contempla cinco vehículos espaciales y dos lanzamientos del cohete Long March 5.
  • La misión priorizará la búsqueda de rastros microbianos, biofirmas y posibles formas de vida desconocidas.
  • China prepara en Hefei un laboratorio de protección planetaria para procesar las muestras y reducir riesgos biológicos.


China acelera su apuesta marciana

China avanza hacia Tianwen 3, una misión de retorno de muestras que pretende recoger material de Marte y llevarlo a la Tierra alrededor de 2030 o 2031. El proyecto busca obtener aproximadamente 500 gramos de material del Planeta Rojo, una cantidad que permitiría realizar análisis detallados en laboratorios terrestres y estudiar la historia geológica, ambiental y biológica de Marte con instrumentos mucho más potentes que los enviados a su superficie.

De acuerdo con la información publicada por Space.com, la Administración Nacional del Espacio de China, CNSA, contempla una arquitectura formada por un módulo de descenso, un módulo de ascenso, un módulo de servicio, un orbitador y un módulo de retorno terrestre. La combinación deberá coordinar operaciones en la superficie, el despegue desde Marte, el encuentro orbital y el regreso seguro de las muestras, una cadena de maniobras que explica la complejidad excepcional de la misión.

El plan contempla dos lanzamientos en cohetes pesados Long March 5 desde el Centro de Lanzamiento Espacial de Wenchang, ubicado en la isla de Hainan, en el extremo sur de China. La ventana prevista se sitúa alrededor de 2028, con una oportunidad interplanetaria que, según el reporte, se extendería de diciembre de 2028 a enero de 2029, debido a que las condiciones favorables para viajar a Marte aparecen aproximadamente cada 26 meses.

Hou Zengqian, científico jefe de Tianwen 3, afirmó a la emisora estatal CCTV que la misión avanza sin problemas y que los equipos intensificaron sus esfuerzos para superar los desafíos técnicos. También señaló que el desarrollo entró en la fase de prototipos, mientras numerosos grupos científicos de distintas partes de China trabajan de manera coordinada para cumplir los objetivos de investigación establecidos para la misión.

Una carrera científica con implicaciones históricas

El avance chino adquiere mayor relevancia porque los planes de la NASA para transportar muestras marcianas a la Tierra permanecen poco claros, según la información disponible en la fuente. En ese contexto, Tianwen 3 podría permitir que China alcance primero un hito que durante décadas ha ocupado un lugar central en la exploración planetaria: traer a la Tierra material de Marte para estudiarlo en laboratorios terrestres.

Scott Hubbard, antiguo responsable de los programas marcianos de la NASA y exdirector del Ames Research Center, describió el posible adelanto chino como un momento Sputnik si los datos sobre el calendario resultan precisos. Hubbard advirtió que China no solo podría acaparar los titulares, sino también convertirse en el primer país en encontrar evidencia de vida en otro planeta, aunque esa posibilidad todavía representa una expectativa científica y no un resultado confirmado.

La comparación con el Sputnik alude al impacto político, tecnológico y simbólico que produjo el lanzamiento del primer satélite artificial en 1957. En el caso de Tianwen 3, el efecto dependería de que China cumpla el calendario, aterrice en una región científicamente valiosa, recoja muestras adecuadas y consiga devolverlas sin contaminación que complique la interpretación de los resultados.

Hou explicó que la prioridad científica principal consiste en buscar rastros microbianos potencialmente parecidos a las primeras formas de vida terrestre, sin descartar formas de vida desconocidas surgidas durante la evolución particular de Marte. El científico presentó esa meta el 3 de septiembre durante la Conferencia Internacional de Exploración Espacial Profunda 2026, celebrada en Hefei, capital de la provincia china de Anhui.

Selección del lugar y búsqueda de biofirmas

China espera definir el lugar de aterrizaje de Tianwen 3 para finales de 2026, mientras especialistas avanzan en la elaboración de un mapa geológico de nueva generación que cubra todo Marte. La elección tendrá que equilibrar la seguridad de las operaciones con el interés científico, porque un sitio accesible no necesariamente conserva las mejores evidencias sobre agua antigua, habitabilidad o actividad biológica.

Los investigadores están evaluando candidatos con base en la edad geológica, la historia de la presencia de agua, las condiciones de habitabilidad y la capacidad del terreno para preservar biofirmas. Esas señales podrían incluir patrones químicos, minerales o estructuras microscópicas cuyo significado dependería de análisis combinados a escalas muy pequeñas, además de comparaciones cuidadosas con procesos no biológicos conocidos.

El retorno de las muestras permitiría examinarlas en escalas microscópicas, moleculares e isotópicas, según explicó Hou. Esos estudios podrían ampliar el conocimiento sobre la geología y el ambiente marcianos, así como sobre la evolución de la habitabilidad y las condiciones que favorecen el origen de la vida, incluso si los científicos no encuentran organismos ni señales concluyentes.

La misión enfrenta, sin embargo, obstáculos que van más allá del aterrizaje y el transporte interplanetario. La selección del sitio, la protección planetaria, el control de contaminación y la identificación de posibles indicios de vida forman parte de los desafíos principales, porque cualquier material terrestre introducido en Marte o cualquier contaminación durante el análisis podría alterar la lectura científica de las muestras.

El desafío de proteger Marte y la Tierra

China informó que construirá un laboratorio de protección planetaria durante la primera fase de la Ciudad de la Ciencia del Espacio Profundo de Hefei, en Anhui. La instalación estará vinculada al Laboratorio de Exploración del Espacio Profundo y tendrá la tarea de respaldar el tratamiento de las muestras que regresen de Marte, además de facilitar investigaciones científicas sobre ese material.

Según Xinhua, el laboratorio aplicará un sistema de protección bidireccional destinado a proteger tanto las muestras marcianas como la biosfera terrestre. Sus funciones incluirán la esterilización, la apertura de los contenedores, el procesamiento del material y la evaluación de riesgos biológicos, pasos diseñados para limitar la posibilidad de que una muestra potencialmente peligrosa entre en contacto sin control con el entorno.

Li Hang, director del departamento de planificación de desarrollo del Laboratorio de Exploración del Espacio Profundo, afirmó que China seguirá las políticas de protección planetaria del Comité de Investigación Espacial. El objetivo declarado es impedir la contaminación biológica de Marte por organismos terrestres y, al mismo tiempo, proteger la Tierra frente a cualquier forma de vida extraterrestre potencial que pudiera regresar dentro de las muestras.

La existencia de un laboratorio especializado refleja que el éxito de Tianwen 3 no se medirá únicamente por el lanzamiento o el aterrizaje. China también deberá demostrar que puede contener, documentar y estudiar el material marciano con protocolos capaces de preservar su valor científico, reducir los riesgos biológicos y mantener la confianza internacional en las conclusiones que surjan de los análisis.

Qué está en juego para la exploración espacial

Las muestras de Marte podrían responder preguntas que los rovers no pueden resolver por completo, porque los laboratorios terrestres disponen de una variedad mucho mayor de instrumentos y técnicas de análisis. Aun así, la llegada de material marciano no garantizaría por sí sola una respuesta definitiva sobre la vida, ya que las biofirmas pueden ser ambiguas y también pueden surgir de procesos geológicos o químicos sin intervención biológica.

La misión china se desarrolla mientras Estados Unidos mantiene su propio interés en el retorno de muestras marcianas, aunque el calendario de la NASA aparece incierto en la información citada. Esa diferencia abre una posibilidad poco habitual en la exploración espacial: que una potencia que llegó después a varias etapas de la carrera marciana consiga establecer el primer puente de ida y vuelta entre Marte y la Tierra.

Para China, Tianwen 3 también representa una prueba de coordinación tecnológica, científica e industrial. Los cinco componentes previstos deberán funcionar como un sistema integrado, desde el descenso y la recolección hasta el ascenso marciano, el encuentro en órbita, la navegación de regreso y la reentrada de la cápsula en la Tierra.

El siguiente punto de control será la selección del lugar de aterrizaje y el avance de los prototipos, antes de que el calendario de lanzamiento entre en su fase decisiva. Si China mantiene el ritmo anunciado, Tianwen 3 podría transformar la competencia espacial y acercar a la humanidad a una respuesta sobre si Marte alguna vez albergó vida.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín