Kevin O’Leary afirma que el futuro de las criptomonedas y la inteligencia artificial no está en los tokens, sino en la tierra, la energía y los permisos listos para construir.
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- O’Leary dice controlar 26.000 acres para infraestructura de IA, nube y minería cripto, con 13.000 acres en Alberta y otros 13.000 en ubicaciones no reveladas.
- Señala que el capital institucional solo se interesa realmente por Bitcoin y Ethereum, mientras critica el resto del mercado como proyectos deprimidos que no se recuperarán.
- Afirma que el punto de quiebre para una adopción institucional masiva será la regulación, y cuestiona la prohibición de rendimientos en cuentas de stablecoins.
🚨 Kevin O'Leary revela la nueva tendencia en cripto: la infraestructura es clave 🚨
Controla 26,000 acres para IA, nube y minería cripto.
Critica el interés institucional limitado a Bitcoin y Ethereum, mientras los demás tokens son considerados proyectos muertos.
Advierte que… pic.twitter.com/r3mCBrJtyH
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) January 21, 2026
Kevin O’Leary, inversionista reconocido por el programa Shark Tank, considera que el futuro de las criptomonedas y la inteligencia artificial será dominado por un factor muy concreto: la infraestructura. Su tesis se aleja del entusiasmo tradicional por los tokens y se enfoca en los elementos que permiten que toda esta industria funcione en la práctica.
En una entrevista con CoinDesk, O’Leary aseguró que actualmente controla 26.000 acres de tierra en múltiples regiones, con el objetivo de alimentar la infraestructura detrás de la IA, el cómputo en la nube y el ecosistema cripto. Según su relato, esa cifra incluye 13.000 acres en Alberta, Canadá, ya divulgados previamente, y otros 13.000 acres en ubicaciones no reveladas que están pasando por procesos de permisos.
O’Leary también indicó que más del 19% de su portafolio está relacionado con inversiones en criptomonedas. En ese porcentaje incluye activos digitales, infraestructura y tierra. Para él, el componente físico y energético del mercado es el eje que definirá quién realmente podrá operar a gran escala.
Infraestructura antes que tokens: tierra, energía y permisos “shovel-ready”
El empresario explicó que su enfoque no es construir centros de datos, sino adquirir tierra y asegurar acceso a energía, para luego arrendar estos activos a compañías especializadas. En otras palabras, su propuesta consiste en preparar el terreno para que otros ejecuten el desarrollo.
“Mi trabajo no es necesariamente construir un centro de datos”, dijo O’Leary. “Es preparar permisos ‘shovel-ready’ de todo lo mencionado”, agregó durante la entrevista para CoinDesk.
Su argumento se basa en una visión comparativa con el mercado inmobiliario tradicional. O’Leary afirmó que tanto la minería de bitcoin como el negocio de centros de datos requieren grandes cantidades de tierra y electricidad incluso antes de iniciar construcción. Por eso, los operadores que compiten en este sector, desde mineros hasta firmas de IA, se comportan como desarrolladores inmobiliarios que buscan parcelas estratégicas.
Como ejemplo de esta lógica, O’Leary ya ha invertido en la minera Bitcoin BitZero en Noruega. A partir de esa experiencia, explicó que la minería puede entenderse como un “juego inmobiliario”, donde la ventaja no necesariamente está en la máquina o el token, sino en asegurar recursos críticos primero.
O’Leary fue más allá y sostuvo que muchos anuncios recientes de expansión podrían no concretarse. Afirmó que cerca de la mitad de los centros de datos anunciados en los últimos tres años “nunca se construirán”, describiendo el fenómeno como una “fiebre por la tierra” sin comprensión real de lo que implica ejecutar esos proyectos.
Sitios diseñados para minería, hyperscalers y centros de datos gubernamentales
O’Leary explicó que las tierras adquiridas están siendo preparadas para soportar infraestructura intensiva en energía. En el corto plazo, contempla usos como minería de bitcoin, mientras que a futuro busca atender a hyperscalers y centros de datos gubernamentales.
Según su descripción, estos sitios se desarrollan considerando la infraestructura completa necesaria para operar a escala industrial. Eso incluye electricidad, agua, fibra óptica y derechos de aire. Solo cuando estén “listos para construir”, serán ofrecidos bajo esquemas de arrendamiento a empresas que ejecuten las obras.
En ese marco, O’Leary apuntó a un elemento específico como ventaja competitiva: los contratos de energía. Aseguró que algunos contratos eléctricos en ubicaciones que no quiso revelar son más valiosos que el propio bitcoin, especialmente cuando el costo baja de seis centavos por kilovatio hora.
Para O’Leary, este tipo de precios define el verdadero poder económico de la infraestructura. Según su argumento, si un operador asegura electricidad barata y estable, tiene una base sólida para generar ingresos durante años, incluso si el mercado cripto atraviesa ciclos de volatilidad.
“Solo necesitas dos posiciones”: Bitcoin y Ethereum como centro del interés institucional
Aunque O’Leary ha estado vinculado al mercado cripto como inversionista, su postura hacia el resto del ecosistema se volvió más escéptica. En su visión, el capital institucional, es decir, el dinero que realmente mueve los mercados, solo se interesa por dos activos: Bitcoin y Ethereum.
O’Leary reconoció que los fondos cotizados en bolsa (ETFs) recientes han ayudado a atraer capital minorista. Sin embargo, minimizó su importancia para las instituciones, afirmando que, en términos de asignación dentro del mercado financiero, esos productos todavía son irrelevantes.
En una frase provocadora citada por CoinDesk, O’Leary dijo que los ETFs cripto “ni siquiera son un grano adolescente”, sugiriendo que su impacto real en flujos institucionales sigue siendo limitado. En la misma línea, lanzó una crítica contra monedas más pequeñas, alegando que permanecen hundidas entre 60% y 90% y “nunca volverán”.
También afirmó que las cifras muestran una concentración extrema en el desempeño del mercado. Según O’Leary, “solo necesitas dos posiciones para capturar 97,2% de toda la volatilidad del mercado cripto desde su inicio”, refiriéndose a Bitcoin y Ethereum.
Esa lectura coincide con un reporte de Charles Schwab, que indicó que casi 80% del valor estimado del mercado cripto, calculado en USD $3,2 billones, está concentrado en Blockchains fundacionales como Bitcoin y Ethereum. El dato refuerza la idea de que la atención del capital se mantiene en las redes dominantes, incluso cuando miles de proyectos compiten por relevancia.
Regulación como punto de quiebre y disputa por el rendimiento en stablecoins
O’Leary sostiene que el factor que determinará si las instituciones asignan más capital a cripto será la regulación. Según su visión, la industria todavía no alcanza su verdadero punto de inflexión y ese cambio llegará con reglas claras y operativas para el mercado estadounidense.
En particular, dijo estar siguiendo de cerca el proyecto de ley de estructura de mercado cripto que se trabaja en el Senado de Estados Unidos. Para él, este tipo de legislación será determinante para abrir una nueva fase de participación institucional, especialmente hacia Bitcoin.
Sin embargo, criticó una cláusula del borrador que prohíbe el rendimiento en cuentas de stablecoins. O’Leary afirmó que esa restricción crea una ventaja injusta para los bancos tradicionales y que ese punto habría llevado a Coinbase a retirar apoyo a la iniciativa legislativa “a principios de este mes”.
“Eso es un campo de juego desnivelado”, afirmó O’Leary. También dijo que, mientras no se permita a quienes usan stablecoins ofrecer rendimiento a los titulares de cuentas, el proyecto probablemente se estancará.
El debate no es menor para el sector. Otras empresas cripto quieren ofrecer recompensas por el potencial de ingresos que generan estos productos. Coinbase reportó que obtuvo USD $355 millones de ingresos por sus ofertas de rendimiento de stablecoins solo en el tercer trimestre de 2025.
Además de ese punto, el texto menciona que otras compañías han señalado preocupaciones relacionadas con regulación de finanzas descentralizadas, regulación de valores y reglas de supervisión regulatoria. En conjunto, estos elementos explican por qué la negociación legislativa se ha vuelto central para el futuro del mercado estadounidense.
Aun así, O’Leary dijo mantenerse optimista. En su opinión, el proyecto será corregido y, si eso ocurre, cree que abrirá el camino para una asignación institucional masiva hacia Bitcoin, basada en reglas claras y un marco que permita competir con instrumentos financieros tradicionales.
Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
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