Por Canuto  

El desplome de las acciones de tesorería de activos digitales está impulsando a al menos una docena de empresas hacia la inteligencia artificial, los centros de datos y otros negocios tecnológicos. Sin embargo, los primeros resultados muestran que cambiar de Bitcoin a la IA no garantiza recuperar la confianza de los inversores.

***

  • Las acciones de tesorería de activos digitales registran una caída mediana de 43% en Estados Unidos y Canadá durante 2026.
  • K Wave Media, Lixte Biotechnology y AlphaTON Capital se encuentran entre las compañías que cambiaron su estrategia hacia la IA u otros negocios tecnológicos.
  • Mineros como CoreWeave, Hut 8, Iren y TeraWulf han despertado mayor interés al reconvertir centros de datos para cargas de inteligencia artificial.

 


La implosión del mercado de las acciones de tesorería de criptomonedas está empujando a varias compañías hacia la inteligencia artificial. El objetivo es recuperar a los inversores, aunque los primeros movimientos muestran que la nueva estrategia todavía no está funcionando.

Las empresas de tesorería de activos digitales, conocidas como DAT, construyeron su modelo sobre el uso del balance corporativo para comprar criptomonedas. Muchas también vendían acciones con el propósito de financiar nuevas adquisiciones de Bitcoin u otros tokens.

El modelo se volvió especialmente popular cuando el aumento de los precios digitales llevó a que las acciones de estas compañías subieran incluso más que los activos almacenados en sus balances. Con el cambio de tendencia, varias cotizan ahora por debajo del valor neto de sus tenencias.

K Wave Media Ltd. es uno de los casos más visibles del giro. La antigua acumuladora de Bitcoin se trasladó al desarrollo de centros de datos, pero sus acciones han perdido 71% desde que la compañía reinició sus operaciones en mayo.

La presión también alcanzó a Lixte Biotechnology Holdings Inc. Sus acciones cayeron 33% desde que la empresa aceptó fusionarse con una compañía de baterías en junio, una operación que la apartó de su anterior orientación corporativa.

AlphaTON Capital Corp., que mantenía criptomonedas alternativas, perdió 33% desde que cambió su nombre a Alpha Compute Corp. en abril. La empresa forma parte de al menos una docena de DAT que han buscado negocios relacionados con la IA durante los últimos meses.

Toufic Adlouni, socio gerente de Renno & Co LLC, explicó que existe un fuerte interés por la inteligencia artificial. Según el abogado, las compañías intentan dirigirse hacia los sectores donde creen que su negocio puede tener mejores posibilidades de éxito.

Adlouni añadió que la mayoría de estas empresas trata de cambiar de rumbo. A su juicio, otras ya están muertas o moribundas, una señal de la profundidad del deterioro que atraviesa el modelo de tesorería digital.

La información publicada por Bloomberg muestra que el cambio de estrategia no se limita a una compañía ni a un país. Firmas legales que ayudaron a lanzar DAT durante el último año siguen recibiendo consultas sobre nuevas transformaciones corporativas.

Bitcoin perdió el impulso que alimentaba a las DAT

El modelo de tesorería cripto fue impulsado por Michael Saylor en 2020. En ese momento, su empresa, Strategy Inc., comenzó a acumular Bitcoin y vinculó el comportamiento de sus acciones con el desempeño de la criptomoneda.

La estrategia produjo ganancias extraordinarias mientras Bitcoin avanzaba hacia un récord de USD $125.000 en octubre de 2024. Entre finales de 2019 y noviembre de 2024, las acciones de Strategy subieron más de 3.000% hasta alcanzar su máximo histórico.

La situación posterior fue muy diferente. Desde aquel récord, las acciones de Strategy han caído 81%, mientras la compañía también ha vendido parte de sus tenencias de Bitcoin.

Bitcoin retrocedió 49% desde el máximo registrado en octubre pasado y acumuló una caída de 27% entre el comienzo de 2026 y el 24 de julio. Ese descenso eliminó buena parte del atractivo que había impulsado las valoraciones de las empresas de tesorería.

Ether enfrentó una presión similar. La segunda criptomoneda más importante cayó 38% durante 2026 y perdió 62% desde el récord alcanzado en agosto de 2025 hasta el 24 de julio.

Cuando los tokens subían, las DAT podían emitir acciones y comprar más activos con una percepción favorable del mercado. Cuando los precios comenzaron a caer, esa misma estructura amplificó las pérdidas y redujo el interés por nuevas colocaciones.

Las acciones de DAT rastreadas por Bloomberg en Estados Unidos y Canadá registran una caída mediana de 43% desde el inicio del año. El retroceso muestra que el problema afecta al conjunto del sector y no solo a las empresas con mayores dificultades.

Gregory Sichenzia, socio fundador de Sichenzia Ross Ference Carmel LLP, resumió el cambio de ánimo al señalar que el año pasado las DAT parecían incapaces de cometer errores. En 2026, dijo, se han convertido en palabras sucias para el mercado.

La firma neoyorquina realizó numerosas colocaciones privadas para DAT durante el año pasado. Sin embargo, Sichenzia indicó que no ha recibido solicitudes para acuerdos de ese tipo desde octubre.

En lugar de nuevas emisiones destinadas a comprar criptomonedas, la firma escucha propuestas vinculadas con centros de datos, exploración espacial y pequeños reactores nucleares. Todas esas áreas buscan beneficiarse del entusiasmo que rodea a la infraestructura tecnológica.

La IA ofrece una narrativa más atractiva

El interés por la inteligencia artificial creció porque grandes cantidades de capital están destinadas a construir la infraestructura necesaria para ejecutar modelos y servicios digitales. Los centros de datos se encuentran en el centro de ese flujo de inversión.

Alphabet Inc. y Microsoft Corp. han incrementado su gasto, al igual que startups como OpenAI y Anthropic. Ese desembolso ha favorecido a compañías que fabrican servidores, chips, sistemas de almacenamiento y otros componentes informáticos.

Las empresas relacionadas con centros de datos se convirtieron en las acciones de mejor rendimiento del S&P 500 durante 2026. Casi todos los diez valores más destacados del índice fabrican productos utilizados en centros de datos.

SanDisk Corp. subió más de 500% en ese periodo. Dell Technologies Inc., Intel Corp. y Micron Technology Inc. también aparecen entre las compañías favorecidas por el entusiasmo inversor hacia la expansión de la computación para IA.

Ese contraste explica el atractivo de la reconversión corporativa. Las DAT perdieron valor junto con Bitcoin, mientras que los proveedores de infraestructura para inteligencia artificial captaron capital y registraron fuertes avances bursátiles.

Sin embargo, cambiar el nombre o el objetivo de una empresa no crea automáticamente capacidades técnicas. Una compañía que abandona la acumulación de tokens debe demostrar que puede desarrollar, comprar o administrar activos útiles para la industria de centros de datos.

El mercado también ha visto intentos similares fuera del sector cripto. A comienzos de 2026, el fabricante de calzado Allbirds Inc. se trasladó a la infraestructura de computación para IA después de una fuerte caída bursátil y adoptó el nombre Smartbird Inc.

La historia financiera ofrece otros precedentes. Durante la burbuja tecnológica de finales de los años noventa, empresas añadieron “punto com” a sus nombres, mientras que en la década de 2010 varias buscaron atraer capital mediante cambios hacia el cannabis y blockchain.

Estos antecedentes sugieren que los inversores pueden distinguir entre una transformación operativa real y una estrategia de mercadeo. La atención inicial puede elevar una acción, pero la permanencia depende de ingresos, activos productivos y una propuesta empresarial verificable.

Daniel Forman, socio de Lowenstein Sandler LLP, señaló que todavía existe interés en otras áreas de la tecnología blockchain. No obstante, considera que ese interés ya no se concentra en el modelo de tesorería de activos digitales.

Forman sostuvo que las DAT, tal como se han visto hasta ahora, probablemente terminaron. La conclusión no equivale a una desaparición de la tecnología blockchain, pero sí cuestiona la estructura financiera que convirtió las tenencias de criptomonedas en el centro de la valoración corporativa.

Los mineros encuentran una transición más creíble

Los mineros de Bitcoin representan una excepción parcial dentro de la crisis. Muchas de estas compañías ya poseen centros de datos, conexiones eléctricas y experiencia operativa que pueden adaptarse a cargas de trabajo de inteligencia artificial.

CoreWeave Inc. comenzó en el negocio de la minería de Bitcoin antes de que sus fundadores trasladaran la compañía hacia los servicios de computación en la nube. Actualmente tiene una valoración de mercado de USD $40.000 millones.

La compañía ha enfrentado volatilidad y debates sobre la viabilidad de su modelo de negocio. Aun así, sus acciones subieron 80% desde su oferta pública inicial de marzo de 2025.

Hut 8 Corp., Iren Ltd. y TeraWulf Inc. también han atraído mayor interés de los inversores. Las tres compañías han buscado reconfigurar sus centros de datos para atender aplicaciones de inteligencia artificial.

La transición de los mineros posee una diferencia importante frente a muchos cambios de las DAT. En vez de anunciar una actividad completamente nueva, algunas empresas reutilizan infraestructura que ya operan y conocimientos que desarrollaron en el sector energético y computacional.

Ese proceso tampoco elimina todos los riesgos. La computación para IA exige capital, electricidad, clientes y contratos capaces de sostener inversiones elevadas en servidores y redes.

La demanda de infraestructura depende además de que las grandes tecnológicas y las startups mantengan sus planes de gasto. Una desaceleración podría afectar las valoraciones de las compañías que hoy se benefician del entusiasmo por los centros de datos.

La comparación con las DAT muestra por qué el mercado examina con atención la calidad de los activos. Una tesorería de Bitcoin ofrece exposición directa a un activo volátil, mientras un centro de datos requiere operaciones, mantenimiento y clientes que generen ingresos.

El caso de CoreWeave ilustra que una transformación puede tener éxito cuando existe continuidad entre la actividad original y el nuevo negocio. También muestra que una subida bursátil no elimina las dudas sobre la rentabilidad ni garantiza que el modelo se mantenga.

Para las empresas de tesorería cripto, la lección es más exigente. La IA puede ofrecer una narrativa atractiva, pero los inversores parecen reclamar pruebas de capacidad tecnológica antes de volver a pagar primas sobre el valor de los activos.

Un mercado que separa la tecnología de la estructura financiera

El deterioro de las DAT no implica que haya desaparecido el interés por las criptomonedas o por blockchain. La caída afecta principalmente a un modelo que dependía de emitir acciones, comprar tokens y beneficiarse de una apreciación continua.

Cuando el precio de la criptomoneda subía, la estructura permitía ampliar la tesorería y reforzar la historia de crecimiento. Cuando el mercado se volvió bajista, las nuevas emisiones resultaron menos atractivas y las acciones comenzaron a cotizar con descuentos.

La pérdida de confianza también limita las opciones de los equipos de gestión. Una compañía con acciones deprimidas tiene menos capacidad para financiar adquisiciones, contratar talento o construir infraestructura sin aumentar el endeudamiento.

Los cambios hacia la IA, las baterías, la exploración espacial o los reactores nucleares reflejan esa presión. Las empresas buscan sectores con mayor apetito de capital, aunque todavía deben demostrar que el giro produce valor y no solo una nueva etiqueta.

El mercado de 2026 presenta así una paradoja. La inteligencia artificial atrae capital con fuerza, pero esa misma popularidad puede incentivar a compañías debilitadas a cambiar de rumbo sin contar con una ventaja competitiva clara.

Para los inversores, la diferencia entre una empresa de infraestructura y una antigua DAT puede estar en la naturaleza de sus activos. Servidores, contratos de computación y capacidad energética no equivalen a una cartera de tokens, aunque ambos aparezcan dentro de un balance.

Las firmas legales que participaron en el auge de las tesorerías digitales anticipan más transformaciones. Ese flujo confirma que el fenómeno todavía no terminó, aunque su centro de gravedad se haya desplazado lejos de la compra directa de criptomonedas.

El resultado de los próximos cambios dependerá de la ejecución. Las compañías deberán convencer al mercado de que pueden generar ingresos recurrentes, administrar costos y competir en industrias donde existen actores tecnológicos con experiencia considerable.

Mientras tanto, Bitcoin y Ether continúan marcando el entorno financiero de las empresas que aún mantienen activos digitales. Sus retrocesos recientes recuerdan que una estrategia corporativa atada a un token puede amplificar tanto las ganancias como las pérdidas.

La antigua fiebre de las DAT dejó una conclusión clara: el entusiasmo del mercado puede impulsar rápidamente una acción, pero no sustituye a un negocio sostenible. El giro hacia la IA será puesto a prueba por resultados operativos, no por nuevos nombres corporativos.

La fuente señaló además que Nvidia Corp. conversa sobre una posible garantía de financiamiento para ayudar a OpenAI a arrendar capacidad de computación de un proyecto de centro de datos estadounidense previsto para 2028. Esa iniciativa muestra cómo el capital continúa fluyendo hacia la infraestructura que sostiene la expansión de la IA.

El mismo panorama incluye riesgos de supervisión y competencia. Plataformas de Meta, como Facebook e Instagram, habrían servido miles de anuncios para aplicaciones de IA capaces de desnudar imágenes, en violación de sus políticas y mediante uno de sus pocos socios publicitarios en China, según el Tech Transparency Project.

En China, CXMT Corp. llegó a subir 535% durante su debut comercial en Shanghái, después de una oferta pública inicial exitosa. El fabricante de chips de memoria fue presentado como uno de los grandes beneficiarios nacionales de la inteligencia artificial.

La investigación antimonopolio de China contra Trip.com Group Ltd. también concluyó con una multa de miles de millones de yuanes. La sanción afectó a la mayor agencia de viajes en línea del país, aunque no resolvió las intensas guerras de precios del sector hotelero interno.

Estos acontecimientos pertenecen a un mercado tecnológico más amplio, donde conviven oportunidades de crecimiento, concentración de capital y riesgos regulatorios. Para las DAT, participar en ese mercado exige algo más que abandonar Bitcoin y adoptar el lenguaje de la IA.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín