Por Canuto  

Las instituciones ya no entran al mercado cripto solo para apostar a la subida de bitcoin y ether. Según Coinbase, una segunda ola de capital está tomando forma, ahora enfocada en rendimiento, stablecoins, tokenización y sistemas de pago basados en blockchain.

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  • Coinbase asegura que la nueva fase institucional en cripto se centra en generar ingresos con BTC y ETH ya mantenidos en balance.
  • Productos como el Bitcoin Yield Fund tokenizado de Coinbase y el ETF de ether en staking de BlackRock reflejan esa demanda.
  • Stablecoins, tokenización y liquidación casi instantánea ganan terreno entre bancos, gestores de activos y firmas de pagos.

 


El interés institucional por las criptomonedas está entrando en una etapa distinta. Tras varios años en los que la prioridad fue obtener exposición a Bitcoin y Ether como activos de apreciación, ahora empieza a ganar terreno una lógica más cercana a las finanzas tradicionales: la búsqueda de rendimiento sobre posiciones ya existentes.

Ese fue el eje de una entrevista concedida por Brett Tejpaul, responsable institucional de Coinbase, al medio CoinDesk. Su planteamiento es que la llamada “segunda ola” de dinero institucional ya comenzó y que su rasgo distintivo no es la especulación pura, sino la intención de producir ingresos constantes con activos digitales mantenidos en balance.

El término “rendimiento” puede referirse a estrategias que permiten obtener flujos adicionales sobre un activo sin venderlo. En el ecosistema cripto, eso incluye desde staking hasta préstamos de activos o esquemas con derivados, como la venta de opciones call cubiertas.

La idea de fondo es sencilla. Si una institución ya posee BTC o ETH y espera una apreciación a largo plazo, también quiere explorar formas de monetizar esa tenencia mientras mantiene su exposición principal. Según Tejpaul, ese cambio ya está empujando el diseño de nuevos vehículos de inversión y nuevos productos onchain.

Coinbase y BlackRock reflejan el cambio de enfoque

Como ejemplo de esta transición, Coinbase lanzó la semana pasada una clase de acciones tokenizada de su Bitcoin Yield Fund sobre Base, en asociación con Apex Group, proveedor de servicios para fondos con USD $3,5 billones bajo administración o servicio, según la información citada en la nota original.

El fondo busca generar rendimiento mediante estrategias como el préstamo de bitcoin o la venta de opciones call. De acuerdo con lo reportado, el vehículo apunta a retornos de un dígito medio, aunque estos dependen de las condiciones de mercado.

El dato es relevante porque muestra que el movimiento no está limitado a empresas nativas del sector. También BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, avanzó en esa dirección con el lanzamiento de su ETF con staking de Ethereum, identificado como ETHB.

Ese producto ofrece exposición a las recompensas derivadas del staking de Ether (ETH), es decir, a los ingresos obtenidos por participar en la seguridad de la red Ethereum. En la práctica, se trata de una señal de que la demanda por estrategias cripto con rendimiento ya se extiende a actores de las finanzas tradicionales.

El paralelo más cercano en mercados convencionales sería el de los productos estructurados. Son instrumentos que combinan activos y derivados para ofrecer perfiles específicos de retorno. A medida que las opciones de este tipo aumentan dentro del sector de activos digitales, crece también el interés institucional por vehículos familiares, pero adaptados a la infraestructura cripto.

Ese interés se ve reforzado por un entorno regulatorio que empieza a ser menos ambiguo. Aunque la cautela sigue siendo alta entre las grandes firmas, la mayor claridad jurídica hace más fácil justificar la entrada de capital, el diseño de productos y la integración de nuevas herramientas en estructuras ya existentes.

La segunda ola también apunta a pagos, liquidación y eficiencia operativa

El argumento de Tejpaul no se limita a la inversión. Según explicó, esta segunda ola institucional también está concentrada en usos prácticos de la tecnología blockchain para mover dinero con mayor rapidez, reducir costos, mejorar la transparencia y optimizar la gestión del capital.

En este punto aparece la tokenización como una pieza central. Al representar participaciones de fondos, bonos u otros activos sobre redes blockchain, los gestores pueden facilitar el seguimiento de la propiedad, simplificar transferencias y abrir la puerta a mercados que operen de forma casi continua.

Para instituciones acostumbradas a ciclos de liquidación de varios días, esa mejora tiene implicaciones concretas. Menos tiempo de espera significa menos capital inmovilizado y una menor exposición al riesgo de contraparte, dos factores que pesan mucho en la operativa de bancos, fondos y firmas de pagos.

Tejpaul indicó que casi la mitad de las conversaciones actuales con instituciones incluyen stablecoins y tokenización. Ese aumento del interés, según su lectura, se relaciona con recientes avances regulatorios en Estados Unidos, que estarían dando más confianza a los participantes tradicionales.

La nota menciona en particular la aprobación de GENIUS Act, que ya proporciona un marco para las stablecoins. También señala que se espera que la propuesta CLARITY Act aporte más definiciones sobre cómo pueden emitirse y negociarse activos digitales y tokenizados.

En conjunto, ambos desarrollos ayudan a reducir una barrera histórica para el ingreso institucional: la incertidumbre legal. Cuando las reglas son más claras, las firmas pueden evaluar con mayor precisión los riesgos, asignar recursos y lanzar productos vinculados a infraestructura blockchain sin depender solo de interpretaciones internas.

Stablecoins y activos tokenizados ganan terreno entre las grandes firmas

El atractivo de este modelo radica en su utilidad operativa. Las stablecoins, normalmente vinculadas a monedas fiduciarias, permiten transferir valor a bajo costo y con alcance global, sin depender por completo de sistemas de pago heredados. Eso es especialmente importante en operaciones transfronterizas.

Al mismo tiempo, los activos tokenizados extienden esa lógica a instrumentos financieros más tradicionales. Bonos, fondos y crédito privado pueden representarse onchain, facilitando una liquidación más rápida y un movimiento más eficiente entre partes que antes operaban con mayores capas de intermediación.

La tendencia ya tiene ejemplos visibles. BlackRock lanzó un fondo tokenizado de bonos del Tesoro. JPMorgan ha probado depósitos tokenizados y pagos basados en blockchain. Franklin Templeton, por su parte, también ha llevado fondos tokenizados del mercado monetario a infraestructura onchain.

Estos movimientos sugieren una mayor comodidad entre grandes gestores de activos con este tipo de arquitectura. Ya no se trata solo de comprar criptomonedas como una posición táctica, sino de utilizar rieles blockchain como soporte para funciones financieras más amplias.

Según la información difundida, esa dinámica ha llevado a que tanto firmas tradicionales como empresas nativas de cripto compitan por construir o integrar infraestructura de stablecoins. La apuesta es que estos instrumentos pueden convertirse en una base para la próxima fase de los mercados financieros.

También existe una conexión directa entre ese desarrollo y el tema del rendimiento. Dado que muchas stablecoins están respaldadas por deuda gubernamental de corto plazo, pueden generar flujos de ingresos comparables a productos de gestión de caja. Los fondos tokenizados amplían esa lógica a un universo más diverso de activos.

Más allá de la compra de cripto: qué preguntan ahora las instituciones

Tejpaul planteó que la primera ola de dinero institucional estuvo dominada por fondos de cobertura, dotaciones e inversionistas adinerados que buscaban exposición, arbitraje o posicionamiento táctico. La nueva fase es distinta porque incluye actores que quieren construir productos y servicios sobre rieles cripto.

En ese grupo entran bancos y firmas de pagos, que observan la infraestructura blockchain no solo como un activo de inversión, sino como una herramienta para rediseñar transferencias, liquidaciones y procesos internos. El valor, por tanto, deja de ser exclusivamente financiero y pasa también a ser operativo.

Otra dimensión importante es la estructura del mercado. La negociación 24/7 y la liquidación casi instantánea empiezan a verse como ventajas concretas. La nota recuerda que las dos mayores bolsas de valores de Estados Unidos, New York Stock Exchange y Nasdaq, pronto llevarán negociación 24/7 a sus clientes.

El dato ayuda a entender por qué la lógica cripto resuena con instituciones tradicionales. En mercados heredados, una operación puede tardar días en liquidarse. En redes blockchain, esa fricción se reduce, elevando la visibilidad sobre el capital y minimizando tiempos.

En palabras de Tejpaul, la gente quiere saber dónde está su capital en todo momento y no quiere que permanezca en tránsito ni se pierda en el proceso de liquidación. Esa demanda por trazabilidad y control está impulsando parte del renovado interés por estos sistemas.

Aun así, la adopción no es uniforme. La mayor parte del capital institucional sigue concentrada en un grupo reducido de tokens principales, mientras que el apetito por activos más pequeños continúa limitado después de la reciente volatilidad del mercado. Además, las grandes firmas suelen moverse con lentitud y pueden tardar años en evaluar nuevas tecnologías.

Pese a esas reservas, la dirección general parece más definida. Las instituciones ya no solo preguntan cómo comprar cripto. Ahora preguntan qué pueden hacer estos activos y estas redes por sus portafolios, por su liquidez y por sus negocios. Si el entorno regulatorio sigue despejándose, esa evolución podría abrir la puerta a más capital institucional en los próximos años.

Tejpaul resumió ese momento con una idea clara: de pronto, todos los puntos comienzan a conectarse y lo que antes era opaco empieza a volverse claro. Más que una simple rotación táctica, el cambio sugiere que la siguiente etapa institucional en cripto podría definirse por utilidad, ingresos y eficiencia, no solo por expectativa de precio.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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