Por Hannah Pérez  

El creador de Qbita exchange relató que el proyecto surgió como un experimento personal para desafiar los bloqueos a Cuba. En entrevista con DiarioBitcoin, Mazzola contó su experiencia al abrir un exchange en la isla.

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La semana pasada, el anuncio de la llegada de un nuevo exchange de Bitcoin a Cuba generó gran sorpresa y atrajo el interés de diversos medios de noticia alrededor del mundo. A pesar del bloqueo, restricciones y las sanciones económicas de EE UU, un nuevo intercambio de criptografía se está abriendo lugar en la Isla caribeña.

Qbita exchange es el proyecto personal del emprendedor italiano Mario Mazzola, quien vio con gran interés la necesidad que enfrentaban los habitantes de la Isla ante la escasa oferta de mecanismos financieros. Para Mazzola, que reside en Cuba desde el 2015, el servicio de intercambio llegó para resolver algunos de los principales problemas de la región, y espera que pueda ser una solución efectiva para la recepción de remesas.

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Hay un nuevo exchange cripto en Cuba. Imagen de Unsplash

Qbita exchange llega a La Habana

Cuentan las leyendas urbanas que Bitcoin llegó por primera vez a Cuba en el 2015, mediante una transacción que se efectúo desde EE UU con dirección a La Habana. Ya sea realidad o ficción, lo cierto es que en los últimos años la isla ha comenzado a albergar una creciente comunidad de entusiastas de la tecnología. Con la aparición del Internet móvil en 2018, muchos habitantes han encontrado en Bitcoin una ventana para desafiar dificultades económicas.

Sin embargo, un problema usual para los usuarios de criptomonedas cubanos es la falta de servicios para comprar, vender y almacenar activos digitales. Las sanciones, el ineficiente acceso a Internet y otras restricciones han mantenido a los operadores de servicios criptográficos alejados de la isla. Diversas plataformas con sede en EE UU prohíben a sus usuarios operar en países con embargos o sanciones. Esto incluye también a reconocidos intercambios peer-to-peer como LocalBitcoins y Paxful; realidad que también se extiende a otros servicios de pago (PayPal, por ejemplo).

A nivel local, la oferta de servicios no mejora. Fusyona, el autodenominado primer cripto-intercambio de la isla presenta limitaciones constantemente. (Para el momento de redacción de este artículo, la plataforma se encuentra en mantenimiento y no está recibiendo depósitos). Esta situación ha obligado a los interesados en comerciar Bitcoin desde Cuba a recurrir a opciones poco tradicionales como anuncios en Revolico o grupos de Telegram.

En este complejo escenario se inserta Qbita Exchange, un nuevo servicio de intercambio peer-to-peer pensado con especial atención para los usuarios residentes de Cuba. Disponible como una aplicación web o para Android, Qbita ofrece una billetera de Bitcoin para almacenar fondos y una plataforma de comercio entre pares. A diferencia del intercambio local, Fusyona, Qbita ofrece un servicio completamente descentralizado. De esta forma provee una plataforma para conectar a interesados en comprar y vender Bitcoin sin mantener control de los fondos.

Sin miedo a sanciones

Contrario a lo que usualmente podría pensarse sobre la restricción de libertades en la isla, el creador de Qbita aseveró en una entrevista a DiarioBitcoin que “en Cuba no hay que tener temor legal o político por desarrollar un proyecto así”, al mismo tiempo que enfatizó:

De las sanciones de Estados Unidos no me preocupo mucho.

En materia legal, las criptomonedas se encuentran en una “zona gris”. Si bien, la isla no cuenta con un marco regulatorio aplicable, su uso tampoco es ilegal. “En Cuba no está prohibido tener Bitcoin ni intercambiar criptomonedas entre pares. Esto me lo explicó mi abogado“, aclaró Mazzola durante la entrevista. El emprendedor también explicó que aprovechó este vació legal para la construcción del proyecto.

Al ser una plataforma peer-to-peer, Qbita no almacena ni maneja el dinero fiat de los usuarios. En este sentido, el exchange no califica como un servicio o institución financiera dentro de los parámetros de la ley. En cambio, facilita el almacenamiento de bitcoins -un activo que la ley cubana no comprende- a través de una billetera de tipo no-custodio que le permite a los usuarios resguardar sus criptos con la posibilidad de administrar sus claves privadas.

A parecer de Mazzola, la postura del gobierno cubano es bastante receptiva en materia de criptomonedas. Recordó que los medios nacionales han transmitido en varias oportunidades programas divulgativos sobre la tecnología Blockchain. Si bien la televisión nacional no ha omitido los aspectos negativos de la tecnología -las estafas, sus posibles usos en actividades ilícitas, etc.-, el entusiasta sostiene que el gobierno mantiene en general una actitud favorable.

En esta línea, opinó que en Cuba existen más libertades que en otros países a la hora de crear un proyecto de este tipo. Comparó la estricta regulación de EE UU, donde “sí hay que tener miedo debido a la pila de requisitos“, con las laxas políticas de Cuba en esta materia. “Tampoco puedo decir lo mismo de Italia, por ejemplo“, enfatizó el emprendedor, quien destacó con ironía estas dos posturas ante las criptos. 

Una solución para las remesas

Para el emprendedor de origen italiano, la entrada de Qbita al mercado cubano abrirá a los habitantes de la isla una posibilidad de tener control de su dinero. “Esto es lo que es Bitcoin y es útil no solo en Cuba, sino en todo el mundo“, señaló al respecto. Por su parte, opinó que el servicio también sería sumamente provechoso para las remesas que ingresan al país.

Creo que el mejor uso que se le podría dar a Bitcoin en el contexto de Cuba es la remesa. Es un mercado que nos interesa mucho porque es muy grande, pero también porque es increíblemente injusto e ineficiente.

En la isla, una parte importante de la población depende del dinero que recibe de mano de familiares residentes en países extranjeros, entre ellos EE UU. Pero este gran mercado depende principalmente de servicios tradicionales como Western Union, cuyas comisiones usualmente son altas. A parecer de Mazzola estos servicios golpean injustamente a los más vulnerables: los inmigrantes que se esfuerzan por ahorrar para enviar dinero a sus familiares, pero cuyos ahorros se diluyen entre múltiples tarifas y comisiones.

Con su particular acento, Mazzola comentó que una pequeña comunidad de italianos residentes en Cuba ya ha comenzado a utilizar la plataforma Qbita para el envío de remesas. Una alternativa que podría ser especialmente provechosa en medio de la crisis actual.

Por su parte, el sector de turismo, una de las principales fuentes de ingreso de divisas al país, también podría beneficiarse de la tecnología. Más allá de su valor especulativo, Mazzola cree que el verdadero potencial de Bitcoin reside en su valor de uso, como mecanismo pago por productos y servicios.

Para los cubanos será provechoso en la medida en que se logre superar la dinámica especulativa -que se ve en todo el mundo- de aquellos que creen que se harán millonarios de un día para otro con Bitcoin

De experimento personal a proyecto con mirada hacia el futuro

Durante la entrevista, Mazzola también relató que el proyecto de creación de una billetera de criptomonedas surgió a partir de su propia experiencia de limitaciones de pago. En el 2015, mientras coordinaba un negocio de renta de viviendas para extranjeros en la isla, experimentó bloqueos en PayPal en varias oportunidades. Sin embargo, fueron estas dificultades las que lo llevaron hasta Bitcoin como una alternativa de pago.

Cuando vi lo sencillo que era hacer una transacción con Bitcoin por servicios brindados en Cuba, algo que era prácticamente imposible con cualquier otro método, pensé: esto es lo mío. Enseguida me compré el libro de Antonopoulos y empecé a estudiar.

Pero ese no sería el fin de sus dificultades. A principios de 2019, después de volver de un viaje a Italia, Mazzola volvió a ser víctima de las restricciones cuando se vio imposibilitado de movilizar los bitcoins que almacenaba en su billetera. “Así fue como nació Qbita, como un experimento personal para poder almacenar y transferir mis propios bitcoins“.

Pensada originalmente como una billetera “sencilla” para guardar Bitcoin, Qbita pronto se topó con la realidad cubana, caracterizada por la escasez de servicios de intercambio. Fue entonces cuando salió a relucir el verdadero potencial de este proyecto. Qbita actualmente suma más de mil descargas y pronto ofrecerá una pasarela de pagos para comercios electrónicos, que ya se encuentra en fase beta.

Mazzola parece muy optimista en cuanto al rumbo político:

Cuando yo vine por primera vez a Cuba y la vi con ojos de turista, también tenía la idea de que seguía anclada al pasado. Pero la verdad es que esto es un país que está en constante cambio y que está cambiando aceleradamente. A nivel de las autoridades también, el gobierno es liderado por una generación más joven, con una visión diferente de la gestión anterior. Todos esos cambios responden a una demanda de la población por avanzar hacia el futuro.

 

Artículo original de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

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