Por Canuto  

Liquid reanudó los bloques y las transacciones internas después del exploit de septiembre, pero los retiros de Bitcoin siguen suspendidos. La red calcula que sus reservas cubren cerca del 86% de los L-BTC en circulación y condiciona la reapertura a cerrar un déficit de unos 598,5 BTC y completar revisiones de seguridad.
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  • Liquid mantiene suspendidos los peg-outs, aunque los usuarios ya pueden enviar y recibir L-BTC dentro de la red.
  • El exploit de Elements permitió retirar aproximadamente 4.000 BTC; actores que se presentaron como white-hat devolvieron unos 3.400 BTC.
  • La red exige respaldo completo 1:1, mejoras de software, auditorías y cambios en la gestión de claves antes de reabrir los retiros.


Liquid reanudó las operaciones internas tras el exploit de septiembre, pero todavía no permite convertir L-BTC en Bitcoin de la red principal. La federación mantiene los retiros suspendidos mientras sus reservas cubren cerca del 86% de los tokens en circulación y persiste un déficit estimado en unos 598,5 BTC. La reapertura dependerá de recuperar el respaldo completo y concluir varias revisiones de seguridad, sin que hasta ahora se haya anunciado una fecha.

La recuperación de la red no reabrió los retiros

La red Liquid volvió a producir bloques y procesar transacciones de usuarios el 10 de septiembre de 2026, de acuerdo con la información publicada por Crypto Briefing. Desde entonces, los usuarios pueden enviar y recibir L-BTC dentro del sidechain, pero no retirar esos activos como BTC de la cadena principal. Esa diferencia marca el límite de la recuperación: la actividad interna volvió, aunque el mecanismo de salida continúa detenido.

El retiro, conocido como peg-out, permite canjear L-BTC por BTC mantenido en la reserva de la federación. Liquid decidió no reanudarlo hasta que sus reservas respalden plenamente cada L-BTC en circulación y terminen las revisiones de seguridad. The Hacker News sitúa en 598,5 BTC la cantidad que seguía sin recuperarse, una cifra que explica por qué el respaldo completo todavía no se ha restablecido.

La cobertura cercana al 86% significa que la reserva contiene la mayor parte del respaldo requerido, pero no alcanza para garantizar el canje íntegro de todos los tokens pendientes. Esa diferencia importa para los titulares porque un activo que no puede canjearse de inmediato no ofrece la misma liquidez que uno cuyo retiro funciona con normalidad. La cifra describe la situación de la reserva, no una promesa de que cada usuario pueda retirar una proporción equivalente de sus fondos.

La decisión de mantener cerrados los peg-outs responde a ese riesgo de liquidez y a la necesidad de completar controles adicionales. Si la red permitiera los retiros mientras el respaldo no cubre la totalidad de L-BTC, una demanda concentrada de canjes podría complicar la situación de quienes intentaran salir después. Liquid ha presentado el respaldo completo como condición para reabrir, pero la información disponible no especifica cómo se cubrirá el faltante ni cuándo ocurrirá.

El error de software y el drenaje de la reserva

El incidente comenzó el 6 de septiembre de 2026 y se originó en un error del software Elements, que impulsa Liquid. Según el reporte, la falla permitió crear y canjear L-BTC sin autorización, lo que hizo posible que salieran de la reserva aproximadamente 4.000 BTC. En ese momento, el valor de los fondos extraídos se estimó en alrededor de USD 320 millones.

Antes del exploit, la reserva de la federación mantenía unos 4.205 BTC. En el punto más crítico de la crisis, el saldo cayó a solo 197 BTC, una caída que dejó en evidencia la dependencia del mecanismo respecto de la seguridad del software que aplica el peg. El reporte distingue ese fallo de una vulneración de las claves: las claves de firma de los miembros de la federación no fueron comprometidas.

Los actores que se presentaron como white-hat devolvieron unos 3.400 BTC alrededor de un día después del drenaje. Esa recuperación redujo de manera considerable el impacto sobre la reserva, pero no restituyó todos los fondos extraídos. The Hacker News reportó que quedaban 598,5 BTC sin recuperar. La diferencia entre el saldo recuperado y el total sustraído explica por qué la red todavía no puede afirmar que el respaldo vuelva a ser de uno a uno.

La clave de autorización de peg-out de SideSwap tampoco resultó comprometida, según la información publicada. Sin embargo, la ausencia de una filtración de claves no resuelve por sí sola el problema: el incidente se atribuyó a una vulnerabilidad en Elements que permitió operaciones no autorizadas. Por eso Liquid vinculó la reanudación de los retiros tanto al cierre de la brecha de reservas como a cambios técnicos y a revisiones de seguridad.

Qué cambia para quienes tienen L-BTC

Liquid es un sidechain de Bitcoin administrado por Blockstream, en el que los usuarios bloquean BTC bajo el control conjunto de una federación y reciben L-BTC a cambio. La federación gestiona la reserva mediante un esquema multisig, es decir, un sistema que requiere la participación de varios miembros para autorizar operaciones. El diseño plantea que cada L-BTC pueda canjearse por un BTC, pero esa equivalencia depende tanto de la integridad de la reserva como de que el software ejecute correctamente el mecanismo.

Ese proceso bidireccional se conoce como peg: los BTC entran a la reserva y dan lugar a L-BTC, mientras que el peg-out debería permitir el trayecto inverso. Cuando se congela la salida, los tokens pueden seguir circulando dentro de Liquid, pero sus titulares pierden temporalmente la opción de canjearlos por BTC de la cadena principal. La situación no equivale a que todos los L-BTC hayan perdido su valor, aunque sí limita su convertibilidad inmediata.

La plataforma sostiene que no reabrirá los peg-outs hasta restaurar el respaldo completo de uno a uno. También exige mejoras en Elements, auditorías de seguridad terminadas y cambios en la gestión de claves, incluida una migración a almacenamiento en frío. El CEO de Blockstream, Adam Back, aseguró a los participantes que el peg 1:1 terminará cubierto, pero esa afirmación no viene acompañada de una fecha específica para reanudar los retiros.

La fuente también señala que otros activos emitidos en Liquid, entre ellos USDT y activos tokenizados del mundo real, no sufrieron interrupciones y volvieron a operar con normalidad. Ese dato delimita el alcance reportado del incidente, que afectó la reserva vinculada a L-BTC y no todos los activos de la red. Aun así, la suspensión de los retiros de Bitcoin mantiene una diferencia importante entre la actividad del sidechain y el acceso a su activo de referencia.

El siguiente paso depende de que la reserva vuelva a cubrir todos los L-BTC en circulación y de que Liquid complete las medidas de seguridad anunciadas. Hasta entonces, los usuarios pueden mover sus tokens dentro de la red, pero no convertirlos mediante el mecanismo habitual en BTC de la cadena principal. La ausencia de un plazo confirmado deja abierta la duración de esa restricción, mientras la cobertura cercana al 86% sigue mostrando que el déficit aún no está resuelto.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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