Por Canuto  

Bitcoin se acercó a Wall Street con la promesa de más estabilidad y legitimidad, pero esa misma integración abrió una nueva fragilidad: la dependencia del capital estadounidense. Un reporte de Bloomberg, difundido por Yahoo Finance, describe cómo los retiros de fondos de ETFs al contado, la caída del apalancamiento en la CME y una prima negativa persistente en Coinbase están debilitando la demanda marginal que, en los últimos años, pasó a dominar la formación de precios.
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  • Desde el 10 de octubre, cerca de USD $8.500 millones salieron de los ETFs de bitcoin al contado en EE.UU.
  • La exposición a futuros de bitcoin en la CME cayó alrededor de dos tercios desde su pico de finales de 2024, hasta unos USD $8.000 millones.
  • Bitcoin bajó más de 40% y, según analistas citados, los rebotes corren el riesgo de convertirse en zonas de venta mientras no regrese la demanda spot genuina.

 


Bitcoin fue adoptado por Wall Street con la expectativa de que la llegada de instituciones aportaría madurez y estabilidad al mercado. Sin embargo, un reporte de Bloomberg, retomado por Yahoo Finance, plantea que ese giro también creó una vulnerabilidad nueva: una dependencia más directa del dinero estadounidense, justo cuando ese flujo comienza a retirarse.

La evidencia, según la nota, se ve en varias capas del mercado. Desde el 10 de octubre, aproximadamente USD $8.500 millones salieron de los fondos cotizados en bolsa (ETFs) de bitcoin al contado en Estados Unidos. Al mismo tiempo, la exposición a futuros en la Bolsa Mercantil de Chicago (CME) se redujo con fuerza.

Ese retroceso no ocurre en el vacío. El texto subraya que los precios en Coinbase, plataforma preferida por muchas instituciones estadounidenses, han cotizado repetidamente con descuento frente a Binance, un exchange offshore. Para Bloomberg, esa diferencia funciona como señal de venta sostenida desde EE.UU.

En términos de desempeño, el reporte agrega un contraste llamativo. Bitcoin ha caído más de 40% incluso cuando las acciones y los metales preciosos han encontrado compradores. En ese contexto, la narrativa de “refugio” o de cobertura se vuelve más difícil de sostener para parte del mercado.

De un mercado offshore a un precio dominado por EE.UU.

Para dimensionar el cambio, Bloomberg recuerda que durante la mayor parte de su historia el precio de Bitcoin se formó principalmente en exchanges offshore y con predominio de traders minoristas. Ese modelo implicaba una dinámica distinta, con flujos más fragmentados y menos atados a vehículos regulados en Estados Unidos.

Eso se modificó con rapidez en los dos últimos años, de acuerdo con la nota. Los ETFs spot canalizaron miles de millones a través de productos estadounidenses. La CME pasó a ser el principal mercado de futuros, y los fondos de pensiones y de cobertura ganaron protagonismo frente a los compradores individuales.

El resultado, según el reporte, es que el capital minorista e institucional de Estados Unidos se convirtió en el determinante marginal del precio. En mercados donde el “margen” define el siguiente movimiento, no hace falta que todo el capital se vaya. Basta con que el comprador decisivo se retire.

Esa reconfiguración explica por qué la reversión pesa más de lo habitual. Cuando el capital estadounidense se expandía, Bitcoin alcanzó un récord el 6 de octubre, señala Bloomberg. Ahora, con ese flujo estancado, no aparece un catalizador obvio para reiniciarlo.

ETFs, futuros y la señal del descuento en Coinbase

Bloomberg sitúa el quiebre a partir del 10 de octubre, fecha desde la cual se aceleran las salidas. En números, el texto apunta a un drenaje cercano a USD $8.500 millones desde los ETFs spot de bitcoin en EE.UU. Es un dato que, por magnitud, presiona la lectura sobre el apetito institucional.

En derivados, el reporte indica que la exposición a futuros en la CME cayó cerca de dos tercios desde su pico de finales de 2024, hasta ubicarse alrededor de USD $8.000 millones. Esa menor actividad en futuros se asocia a menos apalancamiento y, por lo tanto, a una estructura de mercado distinta.

La tercera pieza es la prima, o descuento, entre plataformas. Según Bloomberg, el precio en Coinbase ha operado repetidamente por debajo de Binance. Esa prima negativa se interpreta como presión vendedora en Estados Unidos, en un momento en que los flujos locales pesan más en el precio global.

En una fotografía puntual, la nota menciona que Bitcoin se mantenía prácticamente sin cambios alrededor de USD $67.500 un miércoles, mientras la discusión sobre la falta de catalizadores seguía abierta. La idea central no es el número del día, sino el cambio de régimen de demanda.

La tesis institucional se enfría: cobertura, impulso y rotación

El reporte resume el problema con una frase directa: la tesis institucional se rompió. Quienes compraron Bitcoin como cobertura contra inflación, devaluación monetaria o estrés del mercado accionario han visto caer su inversión junto con los riesgos que supuestamente debía compensar, y en ocasiones más rápido.

En paralelo, Bloomberg describe otra conducta típica de mercados líquidos: la rotación. Los inversionistas que trataron a Bitcoin como un trade de impulso se movieron hacia activos que sí estaban mostrando movimiento, desde acciones globales hasta oro. En ese entorno, Bitcoin deja de ser el vehículo preferido para capturar tendencia.

La nota sugiere que esta reversión deja el mercado “más delgado” de lo que aparenta. David Lawant, jefe de investigación en Anchorage Digital, afirma que la demanda por exposición prestada en la CME “no ha estado tan silenciada desde antes del aumento de los ETF a mediados de 2023”, según Bloomberg.

Menos apalancamiento cambia la mecánica de corto plazo. Bloomberg explica que significa menos compradores forzados cuando los precios suben y menos absorbentes naturales cuando las ventas se acumulan. En un mercado que ya depende más de flujos institucionales, ese ajuste puede sentirse con fuerza.

El fin de la “operación de base” y el rol de los rendimientos del Tesoro

Parte de la ola institucional, añade Bloomberg, fue más mecánica de lo que parecía. Algunos fondos de cobertura ejecutaban operaciones de base: compraban Bitcoin al contado y vendían contratos de futuros con prima. Así capturaban el diferencial como rendimiento, sin necesidad de apostar por la dirección del precio.

La estrategia funcionó durante gran parte de 2025, según el reporte. El atractivo dependía de que ese rendimiento fuera competitivo frente a alternativas tradicionales. En particular, la lógica se sostiene cuando el diferencial supera lo disponible en otros mercados.

El punto de inflexión llega después del 10 de octubre. Bloomberg indica que, cuando el diferencial se comprimió por debajo de los rendimientos del Tesoro, la operación perdió sentido económico y esos flujos se detuvieron. Eso elimina una fuente de demanda que, aunque no “creía” en el activo, sí aportaba compras spot.

Aun así, Bloomberg matiza el peso de este factor. El reporte afirma que, aunque la salida por la operación de base forma parte del panorama, la mayor parte de la reversión de los ETFs parece responder a un menor apetito por Bitcoin como activo, más que a la aritmética de un arbitraje específico.

Rebotes como zona de venta y una prima negativa persistente en 2026

En el texto aparecen advertencias sobre el comportamiento de los precios en un mercado donde muchos participantes están por debajo de su costo promedio. Bohumil Vosalik, director de inversiones en 319 Capital, dice que “ese capital no tiene razón para quedarse”, de acuerdo con Bloomberg.

Vosalik agrega que, mientras no regrese la demanda spot genuina, “cada rebote corre el riesgo de convertirse en una zona de venta para igualar en lugar de una base para la recuperación”. La idea es que los repuntes pueden atraer ventas de quienes solo buscan salir sin pérdidas.

Bloomberg refuerza el argumento con una señal de mercado. La prima de Coinbase, negativa durante la mayor parte de 2026, sugiere que la demanda aún no se ha materializado. En otras palabras, el flujo estadounidense que antes apoyaba el precio no vuelve con la misma fuerza.

El reporte reconoce que la integración con las finanzas estadounidenses trajo ventajas reales, como mayor liquidez y legitimidad institucional. Sin embargo, también sostiene que, por ahora, la oferta está en retirada y el mercado perdió capacidad de responder incluso a titulares que antes hubieran impulsado rallies más duraderos.

Productos estructurados, opciones y la volatilidad que no desapareció

El diagnóstico de Bloomberg va más allá del flujo inmediato. Plantea un problema estructural: la institucionalización no eliminó la volatilidad de Bitcoin. La redistribuyó. Los mismos productos que facilitaron el acceso, como ETFs y estrategias con opciones, también concentran riesgos que se hacen visibles cuando cambian las condiciones.

La nota explica que varios productos estructurados generan rendimiento vendiendo opciones. En mercados tranquilos, esa dinámica puede suprimir la volatilidad. No obstante, cuando aparece un catalizador real, esas mismas estructuras pueden amplificar el movimiento, según la lectura del reporte.

Spencer Hallarn, jefe global de comercio OTC en GSR, señala que la adopción de productos como el IBIT de BlackRock está creando una “estabilización localizada” cuando los precios se mueven dentro de un rango, de acuerdo con Bloomberg. Pero también advierte que, ante un catalizador, esas estructuras pueden exagerar el movimiento.

Bloomberg agrega un efecto adicional: muchos inversionistas en ETFs estarían por debajo de su costo promedio, por lo que tienden a vender en los rebotes para igualar. Eso limita avances que en ciclos previos podían alimentar el impulso, y cambia la forma en que se construyen tendencias alcistas.

Cuando las buenas noticias ya no sostienen el rally

El reporte ofrece un ejemplo sobre la pérdida de respuesta a titulares positivos. Cuando BlackRock Inc. anunció un producto vinculado a Uniswap, el token se recuperó brevemente y luego volvió a caer, según Bloomberg. En ciclos anteriores, dice la nota, anuncios similares solían detonar subidas más extendidas.

Ahora, el entusiasmo se apaga antes de crecer. La lectura es que el mercado, por su nueva estructura, encuentra más rápidamente vendedores que compradores dispuestos a sostener la narrativa. Eso no descarta repuntes, pero los vuelve más difíciles de consolidar.

Zach Lindquist, socio gerente en Pure Crypto, resume la gravedad del momento con una frase citada por Bloomberg: “La estructura del mercado realmente se rompió el 10 de octubre”. También afirma que no habían visto una combinación similar de estabilidad y severidad en la caída, ni siquiera en 2018 y 2022.

Con todo, el reporte deja un mensaje claro para quienes siguen a Bitcoin como activo macro y como mercado. La legitimidad institucional aportó acceso y liquidez, pero también ató el precio a flujos y estrategias que pueden girar con rapidez. En ese escenario, la pregunta no es solo cuándo llegará el próximo catalizador, sino qué tipo de demanda estará dispuesta a sostenerlo.


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