Stripe asegura que el 1 de enero de 2026 marcó el “comienzo de la singularidad”, un punto de inflexión en el que la inteligencia artificial está acelerando tendencias económicas de largo plazo. La compañía atribuye parte de ese cambio al rápido crecimiento de nuevas empresas y asegura que sus ingresos aumentaron 41% interanual durante la primera mitad del año, mientras profundiza su apuesta por infraestructura para IA con la compra de OpenRouter.
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- Stripe dijo a sus inversores que decidió tratar el 1 de enero de 2026 como el inicio de una nueva fase económica impulsada por inteligencia artificial.
- Los ingresos de la compañía aumentaron 41% interanual durante el primer semestre y el flujo de caja libre creció 43%, según la carta a inversores obtenida por Axios.
- Stripe acordó adquirir OpenRouter, plataforma que enruta solicitudes entre más de 400 modelos de IA y más de 80 proveedores.
- La compañía sostiene que construir infraestructura económica para Internet es cada vez más equivalente a construirla para agentes y aplicaciones de IA.
Stripe considera que la singularidad tecnológica ya no pertenece únicamente al terreno de la ciencia ficción o de las predicciones futuristas.
La gigante privada de pagos dijo a sus inversores que decidió considerar el 1 de enero de 2026 como el “comienzo de la singularidad”, no necesariamente porque la inteligencia artificial haya alcanzado formalmente una inteligencia superior a la humana, sino porque la compañía observa cambios suficientemente profundos en tendencias económicas de largo plazo como para considerar que comenzó una nueva fase.
“Es un término difuso y quizá ya demasiado utilizado, pero decidimos que el 1 de enero marcaba el comienzo de la singularidad y desde entonces hemos estado operando sobre esa base”, señalaron el CEO Patrick Collison, el presidente John Collison y William Gaybrick, presidente de tecnología y negocios, en una carta a inversores obtenida por Axios y citada también por Business Insider.
La empresa aclaró que no utiliza el término únicamente en su sentido más extremo, asociado con una inteligencia artificial superhumana y un ciclo incontrolable de autoaceleración tecnológica.
Para Stripe, la evidencia está apareciendo primero en la economía.
Stripe ve un “cambio de fase” en la creación de empresas
Los ejecutivos describieron la situación como una gran inflexión en tendencias estructurales, destacando especialmente el aumento en la velocidad con la que están apareciendo nuevas compañías.
“La singularidad suele invocarse junto con pronósticos milenaristas, pero en nuestro caso simplemente vimos una gran inflexión en tendencias de largo plazo —por ejemplo, un enorme aumento en la tasa de creación de nuevas empresas— y decidimos que debíamos tomarnos en serio el cambio de fase”, escribieron.
La observación encaja con otros datos publicados por Stripe durante el último año. En febrero, John Collison aseguró que la cohorte de startups nacidas en 2025 era la más grande, fuerte y de mayor crecimiento que Stripe había registrado, expandiéndose aproximadamente 50% más rápido que generaciones anteriores.
La compañía se encuentra en una posición especialmente privilegiada para observar esas tendencias porque procesa pagos para millones de negocios de Internet y una gran proporción de las compañías de inteligencia artificial más importantes.
Stripe asegura que todas las empresas del Forbes AI 50 que monetizan sus productos utilizan su infraestructura, mientras OpenAI, Anthropic, Nvidia y otras firmas de IA dependen de distintos productos de facturación y pagos de la compañía.
La “singularidad” ya está beneficiando al negocio
Stripe no presentó el concepto únicamente como una tesis filosófica. Los ejecutivos aseguraron que la aceleración relacionada con IA ya está teniendo un impacto tangible sobre los resultados financieros. “La singularidad parece estar acelerando nuestro negocio principal”, dijeron en la carta a inversores.
Los ingresos de Stripe aumentaron 41% interanual durante la primera mitad de 2026, mientras el flujo de caja libre creció aproximadamente 43%, según Axios.
La compañía sigue siendo privada y no publica estados financieros trimestrales completos como una empresa cotizada, por lo que estos porcentajes ofrecen una de las pocas ventanas públicas hacia su desempeño financiero reciente.
Stripe procesó USD $1,9 billones en volumen de pagos durante 2025, un aumento de 34% frente al año anterior. En febrero, una oferta secundaria de acciones valoró a la compañía en aproximadamente USD $159.000 millones, frente a USD $107.000 millones el año anterior.
Stripe compra OpenRouter y se mete en el flujo de “tokens”
La carta coincidió con uno de los movimientos estratégicos más importantes de la historia reciente de Stripe. La empresa confirmó el 19 de agosto que acordó adquirir OpenRouter, una plataforma que permite a desarrolladores utilizar múltiples modelos de inteligencia artificial mediante una sola interfaz.
OpenRouter funciona como un router de IA: recibe una solicitud y puede enviarla al proveedor o modelo más adecuado según costo, velocidad, disponibilidad o preferencias del cliente.
Stripe informó oficialmente que la plataforma permite acceder a más de 400 modelos de más de 80 proveedores. Fuentes citadas por Axios y otros medios sitúan el valor de la operación por encima de USD $8.000 millones, principalmente mediante acciones, aunque Stripe no reveló públicamente el precio exacto.
La adquisición muestra hasta qué punto Stripe quiere posicionarse no solo como procesador de pagos humanos, sino como infraestructura financiera para una economía donde agentes y aplicaciones de IA realizarán millones de pequeñas transacciones y consumirán servicios computacionales automáticamente.
Del dinero a los “tokens” de IA
La lógica estratégica detrás de OpenRouter es particularmente relevante. Hasta ahora, Stripe ha construido infraestructura para mover dinero, medir consumo, cobrar por uso y liquidar pagos.
OpenRouter ocupa una posición similar, pero en el mercado de inteligencia artificial: administra el flujo de tokens de inferencia entre aplicaciones y proveedores de modelos.
Stripe lo resume de forma directa en su tesis corporativa: cada desarrollador necesitará no solo infraestructura de pagos, sino también una forma fiable de administrar su “pipeline de inteligencia”.
La compañía considera que optimizar para desarrolladores, algo que ha hecho desde su fundación, es cada vez más parecido a optimizar para agentes de IA y herramientas de programación autónomas.
Stripe señaló además en su carta que “construir la infraestructura económica de Internet” se está convirtiendo en gran medida en lo mismo que construir la infraestructura económica de la inteligencia artificial.
OpenRouter ya utilizaba Stripe antes de la adquisición
La relación entre ambas compañías no comenzó con la operación. En enero, Stripe anunció que OpenRouter ya utilizaba su infraestructura para facturación, cobros internacionales, impuestos y prevención de fraude. En ese momento, OpenRouter afirmaba ofrecer acceso a modelos de IA a más de 5 millones de desarrolladores.
Stripe Invoicing se encargaba de la facturación, Stripe Tax de los impuestos y Radar de los controles contra fraude. OpenRouter también utilizaba Stripe para aceptar pagos mediante tarjetas y servicios como Alipay, WeChat Pay, Amazon Pay, Cash App y Google Pay.
La integración daba a Stripe visibilidad directa sobre una de las plataformas de consumo de IA multimodelo de mayor crecimiento.
La infraestructura de IA se convierte en otro negocio de pagos
La operación encaja con una serie de adquisiciones y productos que Stripe viene acumulando. La empresa compró Metronome, especializada en facturación basada en uso y utilizada por compañías como OpenAI, Anthropic y Nvidia para cobrar por tokens o segundos de GPU.
También adquirió Privy, centrada en billeteras programables, y Bridge, especializada en infraestructura de stablecoins. A esto se suma Tempo, una blockchain diseñada específicamente para pagos y desarrollada junto con Paradigm.
En abril, Stripe presentó además herramientas para streaming payments, combinando medición de uso con micropagos en stablecoins. La estrategia apunta hacia una economía en la que agentes autónomos puedan consumir API, pagar por inferencia, comprar datos y contratar servicios sin intervención humana directa.
El volumen de IA crece a una velocidad extraordinaria
OpenRouter ilustra la velocidad de esa transición. La plataforma informó previamente que su tráfico semanal había aumentado desde aproximadamente 5 billones hasta 25 billones de tokens en seis meses.
Stripe aseguró ahora que el consumo de tokens en OpenRouter está creciendo aproximadamente 9% semanalmente. Una tasa sostenida de ese tamaño implica una expansión exponencial y ayuda a explicar por qué Stripe está dispuesta a pagar miles de millones por una capa de infraestructura que, a primera vista, no parece un negocio tradicional de pagos. El atractivo no está únicamente en las comisiones.
Al controlar una plataforma que enruta solicitudes entre cientos de modelos, Stripe podría obtener una visión privilegiada sobre cuáles modelos están ganando uso, cómo cambian los precios y dónde se concentra el gasto en IA.
Stripe utiliza la incertidumbre como argumento para seguir privada
La carta a inversores también dejó otro mensaje importante: una salida a bolsa no parece inminente.
Stripe considera que su condición de empresa privada le proporciona mayor flexibilidad para atravesar un período que espera sea extraordinariamente impredecible. “Stripe es, por supuesto, una empresa privada hoy. Lo vemos como una ventaja creciente mientras nos adentramos en las vicisitudes de la singularidad”, escribieron los ejecutivos.
Según la compañía, permanecer privada facilita realizar adquisiciones, asignar capital y tomar decisiones de largo plazo sin estar sometida a la presión trimestral de los mercados públicos.
Stripe añadió que el mundo se está volviendo “más difícil de predecir” y que las empresas necesitarán capacidad para modificar rápidamente su rumbo. Axios interpretó el mensaje como una señal clara de que una IPO no está entre las prioridades inmediatas de Stripe.
No todos creen que la singularidad haya llegado
La definición utilizada por Stripe está lejos de contar con consenso científico. Tradicionalmente, la singularidad tecnológica describe un momento en el que la inteligencia artificial supera ampliamente a la humana y comienza a contribuir a su propio desarrollo con suficiente velocidad como para desencadenar una explosión de progreso difícil de prever.
El concepto tiene raíces que se remontan a discusiones de John von Neumann en la década de 1950 y posteriormente fue popularizado por futuristas como Ray Kurzweil. La industria tecnológica ha recuperado el término con fuerza durante 2026.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, declaró recientemente que “ya estamos en la singularidad”, mientras Elon Musk hizo una afirmación similar en enero. Demis Hassabis, de Google DeepMind, ha utilizado una formulación más prudente al decir que la humanidad está en las “estribaciones” de la singularidad.
Sin embargo, sigue faltando una de las características que muchos investigadores consideran esenciales: la auto-mejora recursiva sostenida, en la que sistemas de IA pueden diseñar sucesores cada vez más capaces con intervención humana mínima. Los humanos continúan definiendo objetivos, validando resultados y administrando la infraestructura de entrenamiento.
Para Stripe, la definición técnica importa menos que el cambio económico
Stripe parece utilizar el término de forma más pragmática. La compañía no afirma haber demostrado que una IA superhumana haya aparecido el 1 de enero.
Lo que sostiene es que desde esa fecha observa un cambio suficientemente grande en el ritmo de creación empresarial, adopción tecnológica y consumo de IA como para operar como si hubiera comenzado una nueva era económica. Ese enfoque explica también su agresiva expansión hacia infraestructura para IA.
Si millones de agentes comienzan a contratar servicios, pagar por tokens, mover stablecoins y ejecutar transacciones automáticamente, el mercado potencial de Stripe podría extenderse mucho más allá de los pagos realizados hoy por consumidores y empresas. La compra de OpenRouter convierte esa apuesta en algo concreto.
Stripe ya controla una parte importante de la infraestructura que mueve dinero por Internet. Ahora quiere ocupar una posición similar en la capa que mueve inteligencia entre modelos y aplicaciones.
Y sus resultados del primer semestre sugieren que, al menos por ahora, la compañía está siendo uno de los principales beneficiarios del fenómeno que decidió llamar “la singularidad”.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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