Por Hannah Pérez  

El joven Paul Johnson, de 32 años, dirigía un negocio de comercio de drogas con Bitcoin desde el ático de su casa, acumulando cerca de USD $400 mil en Bitcoin. Ahora enfrenta 8 años de prisión.

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Paul Johnson, un ex trabajador de la cadena de comida rápida KFC (Kentucky Fried Chicken) en Reino Unido fue declarado culpable por comerciar drogas con Bitcoin. El joven dirigía el negocio desde el ático de su casa en el distrito de Harborough (Inglaterra) donde vivía con su esposa y su hijo, según reseñó un medio local.

Para llevar a cabo el comercio ilícito, Johnson utilizaba la fachada de un falso negocio de venta de té. Por su parte, el verdadero negocio millonario del joven consistía principalmente en la importación y venta de diversas sustancias ilícitas en la Dark Web. Entre ellas, heroína, cocaína, LSD, ketamina, fluoroanfetamina y cannabis. Johnson accedía a la mercancía importada en paquetes desde Canadá, España y otros países; mientras que el comercio en Reino Unido se realizaba mediante transferencia bancaria, efectivo o bitcoins.

Inicialmente, las autoridades allanaron la vivienda donde Johnson dirigía el negocio ilícito en 2017 e incautaron grandes cantidades de narcóticos; incluyendo empaque y etiquetado relacionados con el negocio falso de Johnson y la importante suma de USD $ 2,5 millones. El joven inglés, quien es licenciado en estudios empresariales, había iniciado el negocio en 2015, acumulando BTC 22,7 (valorados para ese momento en una suma de USD $400 mil aproximadamente).

Ahora, las autoridades del Reino Unido han sentenciado a Johnson a 8 años de prisión y a su esposa, Lia Johnson, de 28 años, a 2 años de prisión por adquirir propiedades provenientes de dinero ilícito.

Nicholas Dean QC, uno de los jueces a cargo del caso comentó al respecto:

Este negocio se llevó a cabo de una manera bastante inusual en términos del tipo de caso más frecuente que tratamos en estos tribunales.

Comercio de drogas con Bitcoin

La relación de Bitcoin con las actividades de orden delictiva es complicada. Con frecuencia, en el pasado, los más críticos de las criptomonedas han señalado los problemas vinculados a estos activos. Como es el caso de comercio ilegal que se realiza mediante monedas digitales. Quizás la primera vez que Bitcoin se ganó esta terrible reputación fue a raíz de la Silk Road: una de las plataformas más grandes de la Dark Web en comercializar drogas, armas de diverso calibre, así como programas y archivos pirateados; descubierta en 2014 por las autoridades de EE UU.

El reciente caso de Johnson acusado de comercio de drogas con Bitcoin recuerda a Roger Thomas Clark, el ex operador de la Silk Road quien recientemente se declaró culpable ante la Corte de EE UU. Si bien casos como la Silk Road han dado mucho de qué hablar, también se cuentan muchos otros los casos en donde Bitcoin se utiliza con fines ilícitos; como, por ejemplo, para el financiamiento terrorista.

No obstante, y a pesar de la mala reputación que han adquirido las criptomonedas, diferentes estudios han sugerido que el principal uso de estos activos no son las actividades delictivas. En cambio, emergen como mecanismos para economías de países en crisis, o se popularizan entre variados comercios y servicios de todo el mundo.

En relación con esto, Paul Wenlock, oficial de la unidad de delitos de la policía local quien estaba a cargo de rastrear los bitcoins comerciados por Johnson, explicó en un comunicado:

Este es uno de los pocos casos a nivel nacional donde la criptomoneda se ha utilizado de esta manera. La evidencia contra Johnson fue abrumadora y no tuvo más remedio que admitir sus crímenes. Puede que no haya intercambiado drogas en la calle, pero sabía exactamente lo que estaba haciendo.

 

Fuentes: Leicester Mercury, Live Bitcoin News,

Versión de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

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