Por Editor DiarioBitcoin  

El abogado venezolano Raúl Velásquez descubrió temprano las bondades de Bitcoin y se ha dedicado a promoverlo en su país ¿ha tenido resultados? Conozca su historia. 

***

Raúl Andrés Velásquez es un abogado venezolano que respondió a uno de nuestros tweets de diciembre contando cómo se ha convertido en un promotor y evangelista de Bitcoin en su país. Su comentario recibió más de 400 “me gusta” y muchos comentarios.

Dadas las respuestas que Velásquez dio a sus seguidores, sobre todo la importancia de educarse en criptomonedas, así como el hecho de que vive en Venezuela, un país con hiperinflación, donde Bitcoin puede ser salvadora para muchos, DiarioBitcoin decidió entrevistarlo.

Velásquez cuenta que escuchó la palabraBitcoin por primera vez cuando Wikileaks se vio obligado a aceptar donaciones por esa vía. “En ese momento supuse que se trataba de algo de lo cual solo alguien como Julian Assange podría sacar provecho. Luego a comienzos del 2013 me topé de nuevo con Bitcoin como la moneda de preferencia de la Deep Web y Silk Road, eso me hizo preguntarme por qué este tipo de gente lo usaba para comerciar y comencé a aprender un poco sobre sus cualidades”.

Fue inteligente, porque fue de los que invirtieron de forma temprana. Alrededor de 2013.

En ese mismo momento decidí que yo debía tener uno de estos “Bitcoin” que usaban en la Deep Web. Debido a los controles cambiarios desde el 2003, lo hice de una manera muy rebuscada y tal vez costosa, pero ese primer Bitcoin costó alrededor de unos USD $100.

Añade que veía a Bitcoin como una curiosidad más de Internet y por eso no pensó en guardarlo. “No me había molestado en leer el white paper ni ninguna literatura relevante sobre el tema. Por ello, pasados unos meses cuando mi Bitcoin de repente tenía un valor de casi USD $600 decidí venderlo, sentía que había vencido al mercado. Sinceramente desde 2013 hasta 2017 no supe más nada sobre Bitcoin, era solo una anécdota más y ya”.

Bitcoin por segunda vez

En 2017, Velásquez trabajaba para un banco local y comenzó a oír sobre Bitcoin nuevamente, debido a que su actividad en exchanges se relacionaba con muchas estafas en Venezuela. “Eso me motivó a investigar seriamente esta vez, fue ahí cuando leí el white paper y otros libros más para así lograr entender verdaderamente los principios que guían a Bitcoin. Además, esto coincidió con una etapa en la cual cada vez era más engorroso deshacerme de bolívares por dólares, por ello decidí darle una oportunidad de nuevo a Bitcoin”.

Destaca:

Bitcoin fue para mí en un inicio una salida alterna a la crisis económica en Venezuela, me permitió acceder a mercados financieros que antes estaban muy lejos de mi alcance, pero mientras más me adentraba y más leía al respecto mi fascinación por todo su ecosistema comenzó a crecer.

Cualidades de Bitcoin

Explica Velásquez que aunque estudió Derecho, desde niño siempre fue muy adepto a la tecnología, fascinación que siguió en su juventud: “En la universidad mis clases favoritas solían ser aquellas relacionadas con temas económicos. Adicionalmente siempre me consideré bastante anti-establishment -¿por qué más alguien se adentraría en la Deep Web y seguiría noticias de Wikileaks?-, y creo que fue una mezcla de estas 3 cosas lo que me llevó cada vez a comprometerme más con Bitcoin, eso y mi aversión a los trámites bancarios del sistema financiero tradicional”.

Asimismo, dice que involuntariamente fue descubriendo las cualidades que hacen especial a Bitcoin: “es una red totalmente abierta y pública, no tiene fronteras, es imposible de censurar y completamente neutra. Me fui enamorando poco a poco porqué resultó ser todo lo yo quería para mi dinero y vida financiera”.

En este sentido, destaca que no es el único apasionado de la cripto. “El mismo Jack Dorsey (CEO de Twitter)  solo tiene una palabra en su bio de Twitter: bitcoin. En mi caso, lo considero una parte importante de quién soy hoy en día y particularmente me encantaría poder lograr que más venezolanos puedan beneficiarse de las bondades de utilizar Bitcoin”.

Jack Dorsey
Imagen de Twitter de Dorsey

Promotor como los de Herbalife, pero de Bitcoin

Como se lee en el tweet de Velásquez, ha sio tan persistente en su promoción de Bitcoin que sus amigos lo han comparado con un vendedor de Herbalife (¡y quién no ha sido acosado por alguno de ellos!).  El abogado cuenta cómo fue que decidió compartir con otros sus conocimientos sobre cripto:

Luego entrar por completo a la madriguera del conejo y superada la euforia del mercado en 2017, para mediados de 2018 ya me sentía completamente cómodo recomendándole a mis amigos, familia, parejas, compañeros de trabajo o cualquiera que comprara y ahorrara en Bitcoin.

Explica que comenzó a hacerles planes de ahorro de dollar-cost averaging a varios “y constantemente trataba de hacerles ver cómo usar Bitcoin resuelve muchos de los problemas que afectan la vida diaria en Venezuela. Desde la posibilidad de conservar tus ahorros de la forma más segura posible (en vez de un fajo de billetes escondido en algún lugar de sus casas), a librarse los inconvenientes constantes para adquirir divisas en Venezuela”.

Mi insistencia debe haber sido tal que luego de un tiempo mis amigos comenzaron a decirme que “parecía un vendedor de Herbalife”, así que más de una vez debo haberlos fastidiado. Eso siempre me causó mucha gracia, porqué mi respuesta para ellos siempre ha sido que solo quiero que adopten Bitcoin aunque sea para tener más dinero y mejorar sus vidas, porqué creo que es una de las garantías que Bitcoin ofrece a mediano y largo plazo.

Explica que básicamente desde que Bitcoin entró a su ciclo bajista de 2018, sus propios análisis -y los de muchos otros- decían que era una oportunidad de oro. “Desde entonces siempre fui bastante abierto sobre mi postura de que simplemente no tenía sentido adquirir ningún otro activo o bien que no fuese Bitcoin”.

Sin resultados

Pero tanto esfuerzos en divulgar su conocimiento sobre cripto no parecen haber tenido los resultados esperados. “Conozco muy pocas personas que decidieron darle una oportunidad a Bitcoin, e incluso aquellos que accedieron lo hicieron muy por debajo de su capacidad económica. Definitivamente entiendo que las dificultades económicas complican el ahorro o inversión, pero para aquellos que se lo podían permitir, haber elegido el dólar y desestimar Bitcoin les privó de la oportunidad de comprarlo a USD $3.500″.

Reconoce que en Venezuela, en cambio, algunos pocos han adoptado Bitcoin como mecanismo ideal para el envío de remesas, “y ese parece ser el espacio donde Bitcoin y otras criptomonedas han ganado más territorio en Venezuela y para venezolanos en el exterior”.

En el ámbito profesional le sucedió algo similar, pidió en su trabajo que su salario se cancelara en Bitcoin; incluso “a diseñar fondos de ahorro para toda la empresa; plantear la posibilidad de ofrecer descuentos a clientes que pagaran con Bitcoin, pero nunca hallé un verdadero interés en ello”.

Al respecto añade:

Veo en las generación más joven una mayor voluntad de aprender, tal vez es porqué esa Generación Z que aún no pasa a la adultez nunca ha vivido con los prejuicios de nuestro sistema financiero actual. Al parecer “El Patrón Bitcoin” se lee más fácil a los 18 que a los 30.

El caso Venezuela

Detallando más sobre su país, señala que “El sistema monetario en Venezuela está esencialmente roto”.

Hablamos de un país donde no existe dinero efectivo de la moneda local y que por diversos motivos no puede asimilar una dolarización por completo.

Explica que actualmente en Venezuela la clase media y alta -y cada vez más aquellos más desfavorecidos- dependen de plataformas digitales como Zelle (similar a Venmo o CashApp), que “además de ofrecer muy poca protección a consumidores y comerciantes, es utilizada para transacciones comerciales expresamente prohibidas en sus términos y condiciones”. Añade:

El dinero en efectivo plantea problemas también porque desnaturaliza por completo la doble coincidencia de necesidades en las transacciones de Venezolanos, entiéndase, no está bien que alguien deba llevarse un chocolate junto a sus medicinas esenciales debido a que los comercios no pueden o se rehúsan a darle cambio.

Añade que para regiones de Venezuela distintas a Caracas todo esto es peor “debido a pésima infraestructura tecnológica y carencia de servicios públicos como electricidad, agua e Internet. Y en el ámbito empresarial los problemas son distintos, pero sigue existiendo mucha ineficiencia por las soluciones que son empleadas para temas relacionados con el dinero y nuestra dualidad cambiaria”.

Cuenta que -contrastando con lo anterior- cuando habla con otros bitcoiners en Venezuela o piensa en cómo transcurre su día a día, ve que Bitcoin se ha encargado de librarnos de todos los problemas asociados al dinero en Venezuela”.

Con Bitcoin todos los venezolanos incluso pueden acceder a adquirir bienes y servicios en el extranjero sin ninguna restricción gracias a las múltiples compañías que lo permiten, sea vendiendo directamente en Bitcoin o a través de ciertos puentes.

Bitcoin tiene mucho que ofrecer para los venezolanos como medio de intercambio y como reserva de valor, algo que no puede hacer el bolívar y en lo cual se queda corto el dólar.

Situación legal de las cripto en Venezuela

Como abogado, Velásquez explica que el tema de la legalidad de las cripto en Venezuela es muy complejo. “Existe una voluntad por parte del gobierno de legislar sobre la materia, sin embargo, resulta imposible afirmar que esto ha conducido a quienes participan en estas actividades a gozar de mayor seguridad jurídica o que siquiera ha producido leyes que puedan ser consideradas innovadoras, es legislación diseñada por el gobierno, y solamente para favorecer al gobierno”.

Añade:

Sencillamente las leyes no pueden sanar los problemas causados por la corrupción y el autoritarismo en Venezuela. El Gobierno venezolano y el Ejército ya participan abiertamente en actividades de minería utilizando recursos públicos ilimitados, así que desde un punto de vista económico los mineros ni siquiera pueden competir contra el Estado.

Sostiene que la minería sigue siendo muy rentable en Venezuela, “pero la considero una actividad de alto riesgo, sea clandestina o apegada a las leyes venezolanas”.

Asegura que no existen incentivos de ningún tipo que pudieran motivar a alguien a invertir en actividades relacionadas con Bitcoin en Venezuela, a diferencia de países como Malta, Portugal, Estonia o hasta Bielorrusia.

Fan de Bitcoin, más allá de la inversión

Destaca lo mucho que ha conocido sobre diversas áreas, gracias a Bitcoin: “he aprendido muchísimo sobre criptografía, economía, teoría de juegos, trading y modelos matemáticos, hasta algo de programación; pero veo con mucha entusiasmo como esto le pasa a otros, sea aprendiendo inglés para poder leer sobre Bitcoin (aunque cada vez hay más y mejores recursos en español), o sea incluso cuestionando por primera vez el concepto de dinero, Bitcoin te obliga a aprender sin importar de donde vengas”.

Aparte de Bitcoin, no parece muy entusiasmado por otras monedas digitales. Sï reconoce que  las stablecoins juegan un papel muy importante especialmente en países como Venezuela o Argentina, “por tanto, no me cuesta entender su utilidad”.

Pero en relación a las altcoins sostiene que los números hablan solos: “cuando Bitcoin ya ha duplicado su tope histórico prácticamente todas las altcoins están muy lejos de igualarlo, sea tomando su valor en dólares o en satoshis. Hasta que sea demostrado lo contrario creo que todas las altcoins tienen poco o nada que ofrecer, más allá de la parte especulativa”.

Pienso que el origen de Bitcoin le confirió una cualidad única para establecer los juegos y el sistema de incentivos que lo definen. En cambio, para todas las altcoins puedo identificar claramente a unos pocos individuos que se enriquecen con su emisión. El mejor ejemplo de esto es Jed McCaleb, es una de las personas más ricas del mundo vendiendo altcoins que él mismo crea.

Entrevista de MRTabuas/DiarioBitcoin

Imagen de Raúl Velásquez