Por Canuto  

OpenAI no planea vender capacidad de cómputo en el corto plazo, pero su CFO Sarah Friar ha señalado que la infraestructura sobrante o antigua podría convertirse en un negocio parecido a AWS.
***

  • Sarah Friar dijo que OpenAI no busca activamente alquilar capacidad de cómputo a clientes externos.
  • La empresa construye una red de infraestructura respaldada por Microsoft, AWS, Oracle y Nvidia, además de explorar hardware personalizado.
  • El modelo de monetización podría aprovechar hardware antiguo cuando lleguen chips más potentes.


OpenAI está acumulando una capacidad de cómputo cada vez mayor para entrenar y ejecutar sus modelos de inteligencia artificial, pero todavía no contempla convertir esa infraestructura en un servicio abierto a terceros. La prioridad de la empresa sigue siendo atender sus propias cargas de trabajo, cuya demanda continúa creciendo a un ritmo que deja poco margen para ofrecer servidores a clientes externos. La posibilidad no está descartada, aunque la compañía la ubica en un horizonte todavía distante.

Sarah Friar, directora financiera de OpenAI, explicó en una entrevista del 20 de agosto de 2025 que la empresa afrontaba una escasez constante de capacidad de cómputo. Un reporte de Crypto Briefing publicado el 27 de agosto de 2026 presentó esa situación como parte de la razón por la que OpenAI no busca activamente vender capacidad a terceros. La declaración muestra que OpenAI permanece concentrada en ampliar su capacidad interna antes de explorar una nueva línea comercial. Por ahora, el objetivo es consumir los recursos disponibles en sus propios productos, investigaciones y modelos.

Una capacidad que todavía no alcanza

La decisión tiene una lógica operativa sencilla: entrenar modelos avanzados y mantenerlos disponibles para los usuarios exige grandes volúmenes de procesamiento. OpenAI necesita servidores y chips para desarrollar nuevos sistemas, además de sostener las consultas y tareas que generan sus servicios de inteligencia artificial. Mientras esas necesidades sigan aumentando, cualquier capacidad que pudiera alquilarse representa también un recurso útil para sus operaciones principales.

La empresa ha construido una red de relaciones con distintos proveedores para reducir el riesgo de depender de una sola fuente de infraestructura. Entre sus socios y proveedores de cómputo figuran Microsoft, AWS, Oracle y Nvidia, mientras que también ha buscado ampliar y personalizar su base de aceleradores. Esta combinación le permite ampliar el acceso a centros de datos, procesadores y sistemas especializados.

El proyecto Stargate representa una de las apuestas más ambiciosas de esa estrategia. OpenAI informó que suscribió con Oracle un acuerdo para desarrollar 4,5 gigavatios adicionales de capacidad para los centros de datos del proyecto. Otras referencias han descrito una meta de más de 10 gigavatios, pero la cifra disponible en los anuncios citados corresponde específicamente a esa ampliación de 4,5 gigavatios. Esa escala ayuda a dimensionar el tipo de infraestructura que requieren los modelos de frontera, cuya operación implica mucho más que adquirir algunos servidores y conectarlos a una red. También exige centros de datos, energía, sistemas de refrigeración, interconexiones y una planificación constante para sostener cargas de trabajo que siguen escalando.

La asociación plurianual de USD $38.000 millones con AWS refuerza la magnitud de las inversiones que OpenAI está realizando en infraestructura. El acuerdo contempla que OpenAI utilice la capacidad de cómputo de Amazon Web Services para sus cargas de trabajo avanzadas. El gasto no se limita al entrenamiento inicial de los modelos, porque ejecutar sus respuestas para los usuarios también consume recursos de forma permanente. En ese contexto, la empresa parece considerar que cada unidad de capacidad disponible tiene un valor inmediato dentro de su propio ecosistema, antes que como producto para un cliente independiente.

La comparación con AWS

La referencia natural para una eventual expansión de OpenAI hacia la infraestructura es Amazon Web Services. Amazon creó AWS para atender las necesidades internas de su negocio de comercio electrónico y más tarde comenzó a alquilar parte de esa capacidad a otras empresas, convirtiendo una herramienta operativa en una plataforma global de servicios tecnológicos.

La posibilidad de monetizar la experiencia acumulada en infraestructura podría convertirse en una vía de negocio futura para OpenAI. Esa posibilidad no equivale a un lanzamiento próximo ni a un plan comercial anunciado, pero sí deja abierta la idea de que la compañía podría aprovechar sus conocimientos técnicos y su capacidad instalada más allá de sus propios modelos.

El momento más probable para esa estrategia llegaría cuando la empresa reemplace parte de sus equipos por chips nuevos y más potentes. El hardware que deje de ser competitivo para entrenar modelos de última generación todavía podría resultar útil para compañías con exigencias menores, por lo que una plataforma de alquiler permitiría prolongar su vida económica en lugar de dejarlo inactivo o retirarlo.

Ese posible mercado también tendría límites importantes, porque no todo servidor antiguo conserva el mismo valor para cualquier tipo de carga de trabajo. La utilidad dependería del precio, la disponibilidad, la eficiencia energética, la ubicación del centro de datos y las necesidades de cada cliente. Por eso, el eventual modelo al estilo AWS requeriría equilibrar la demanda interna de OpenAI con la capacidad que realmente pudiera liberar sin afectar sus operaciones.

La presión económica del cómputo

Detrás de la discusión aparece una tensión financiera: OpenAI está destinando sumas enormes a su infraestructura y sus costos de cómputo han aumentado aproximadamente al mismo ritmo que sus ingresos. Ese comportamiento convierte la capacidad de procesamiento en un componente central de la economía de la empresa, no solamente en una inversión tecnológica. A medida que crecen los modelos y el uso de sus servicios, también aumenta la presión por obtener más valor de cada equipo y cada centro de datos.

Si en el futuro OpenAI ofreciera servicios de infraestructura, podría crear una fuente adicional de ingresos para compensar una parte de esos gastos. La empresa usaría sus instalaciones para desarrollar y operar inteligencia artificial, mientras vendería la capacidad sobrante o el hardware antiguo a clientes dispuestos a pagar por procesamiento. En términos económicos, la misma base de activos tendría dos funciones: sostener el negocio principal y generar facturación externa.

Sin embargo, esa doble monetización no sería automática, porque la capacidad que parece sobrante en un momento puede volverse necesaria cuando aumentan las consultas o comienza un nuevo ciclo de entrenamiento. OpenAI tendría que decidir cuánto margen conservar para sus propios proyectos y cuánto comprometer mediante contratos con terceros. Una mala estimación podría obligarla a comprar capacidad adicional justo cuando el mercado de chips y centros de datos se encuentre bajo presión.

La situación también explica por qué la compañía no parece apresurada por anunciar un servicio de este tipo. Antes de vender infraestructura, debe seguir ampliando su oferta, optimizar su pila tecnológica y entender cómo evolucionan sus costos operativos. La posibilidad de monetizar equipos antiguos puede ser atractiva, pero no sustituye la necesidad de mantener acceso a hardware de última generación.

Hardware propio y próximos pasos

La estrategia de OpenAI incluye además el desarrollo de hardware personalizado y una mayor optimización de su infraestructura. OpenAI y Broadcom anunciaron una colaboración para implementar 10 gigavatios de aceleradores de inteligencia artificial diseñados por OpenAI. La empresa tampoco quiere depender únicamente de chips estándar de Nvidia: adaptar su pila tecnológica puede ayudarle a mejorar el rendimiento de sus sistemas, controlar costos y coordinar con mayor precisión el hardware utilizado para entrenar y ejecutar sus modelos.

El diseño de una infraestructura más especializada podría influir directamente en la viabilidad de vender capacidad a terceros. Los equipos creados para necesidades muy específicas de OpenAI quizá no sean fáciles de ofrecer como servicio general, mientras que los componentes más estandarizados tendrían un mercado potencial más amplio. La eventual plataforma tendría que resolver esa diferencia entre optimización interna y flexibilidad comercial.

Los informes citados por Crypto Briefing entre principios y mediados de 2026 indican que OpenAI continúa en modo de acumulación y que no ha anunciado esfuerzos activos para vender capacidad externa. Esa situación coincide con la explicación de Friar sobre la presión que ejerce la demanda de cómputo: la empresa todavía está ocupada utilizando su propia infraestructura y no considera prioritaria la apertura de un negocio de alquiler. Cualquier cambio exigiría una señal pública de que la demanda interna ya no absorbe todo el cómputo disponible.

Por ahora, el escenario más prudente es que OpenAI siga ampliando sus alianzas, su capacidad de centros de datos y sus sistemas especializados. El modelo AWS queda como una opción estratégica para más adelante, especialmente cuando el reemplazo de hardware genere recursos que ya no sean imprescindibles para los modelos más avanzados. La pregunta no es si la empresa reconoce el valor comercial de su infraestructura, sino cuándo tendrá suficiente margen para compartirla sin frenar su propia carrera de inteligencia artificial.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín