Por Canuto  

Microsoft habría decidido cancelar la mayoría de las licencias internas de Claude Code en una división clave de ingeniería, luego de que el fuerte uso por parte de sus empleados elevara con rapidez los costos vinculados a herramientas de IA. El caso expone un problema cada vez más visible en el sector: mientras más útil se vuelve la inteligencia artificial empresarial, más impredecible y pesada puede resultar su factura.

***

  • Microsoft habría pedido a ingenieros de Windows, Microsoft 365, Outlook, Teams y Surface dejar Claude Code y migrar a GitHub Copilot CLI.
  • El cambio entraría en vigor el 30 de junio de 2026, en medio de preocupaciones por el aumento de costos asociados al uso intensivo de IA basada en tokens.
  • El caso reaviva el debate sobre la sostenibilidad económica de desplegar asistentes de IA a gran escala dentro de grandes empresas tecnológicas.

 


Microsoft está reduciendo el uso interno de Claude Code dentro de su división de Experiences and Devices, una señal de que incluso los gigantes tecnológicos empiezan a medir con más cuidado el costo real de desplegar inteligencia artificial a escala empresarial.

La decisión, reportada inicialmente por medios especializados, apunta a la cancelación de la mayoría de las licencias internas del asistente de programación de Anthropic. Según la información disponible, la compañía pidió a ingenieros de equipos como Windows, Microsoft 365, Outlook, Teams y Surface que dejen de usar esa herramienta y migren a GitHub Copilot CLI, la alternativa propia de Microsoft.

El cambio se implementaría el 30 de junio de 2026, una fecha que además coincide con el cierre del año fiscal de la empresa. Aunque la explicación oficial interna habría sido una “unificación de la cadena de herramientas”, varios reportes indican que la presión por los costos también fue un factor relevante.

El episodio resulta llamativo porque Microsoft ha sido una de las empresas más agresivas en la adopción de inteligencia artificial. A inicios de este año, su CEO, Satya Nadella, aseguró que la empresa ya genera hasta el 30 por ciento de su código con ayuda de IA generativa, mientras mantiene una inversión cercana a USD $13.000 millones en OpenAI e integra funciones de IA en casi todas sus grandes líneas de productos.

Una prueba interna que terminó revelando un problema financiero

Claude Code habría sido incorporado dentro de la división de Experiences and Devices en diciembre de 2025. Menos de seis meses después, el despliegue comenzó a reducirse, no por falta de interés, sino precisamente por lo contrario.

Según lo reportado por Tom Warren en su boletín Notepad, la herramienta se volvió “quizás un poco demasiado popular” entre los ingenieros de Microsoft. Muchos desarrolladores, de hecho, habrían llegado a preferir el asistente de Anthropic frente a las herramientas de programación con IA desarrolladas por la propia empresa.

El memorando interno que comunicó la medida habría sido enviado por Rajesh Jha, vicepresidente ejecutivo de Microsoft. En comentarios recogidos por medios del sector, Jha señaló que Claude Code ayudó a la compañía a entender mejor el desarrollo de software asistido por IA, pero agregó que GitHub Copilot CLI ofrece una ventaja importante, ya que Microsoft puede moldear directamente ese producto a través de GitHub.

Ese matiz es clave. Para una empresa del tamaño de Microsoft, no solo importa qué herramienta usan sus ingenieros, sino también quién controla el producto, su hoja de ruta y el costo de cada interacción. En ese contexto, una solución interna o más alineada con su ecosistema puede resultar más predecible y estratégica que una plataforma externa, incluso si esta gana popularidad entre los equipos.

El verdadero obstáculo: la economía del uso basado en tokens

La historia también ayuda a explicar uno de los mayores desafíos del mercado de IA actual. A diferencia del software empresarial tradicional, que suele operar con suscripciones fijas, muchas herramientas avanzadas de inteligencia artificial utilizan esquemas de cobro basados en tokens.

Eso significa que cada prompt, revisión de código, depuración, respuesta generada o iteración adicional consume recursos que luego se traducen en un costo variable. En entornos pequeños, ese gasto puede pasar desapercibido. Pero cuando miles de ingenieros utilizan estos sistemas todos los días, la factura puede crecer con mucha rapidez.

Para lectores menos familiarizados con el tema, el problema no es que la IA funcione mal, sino que puede funcionar demasiado bien desde el punto de vista de la adopción. Si una herramienta acelera tareas, mejora código y se integra con el flujo diario de trabajo, los empleados tienden a usarla más. Y bajo un modelo de cobro por consumo, más utilidad puede implicar más gasto.

Ese dilema ya está siendo observado por grandes corporaciones. La noticia sobre Microsoft sugiere que las empresas no solo están evaluando qué tan productivas son estas herramientas, sino también si sus costos operativos seguirán siendo razonables una vez que la adopción interna alcance una escala masiva.

Uber aparece como otra señal de alerta para la industria

La presión financiera asociada a estas plataformas no sería exclusiva de Microsoft. Informes citados por AI Magazine y Storyboard18 señalan que Uber desplegó Claude Code para unos 5.000 ingenieros y luego vio cómo las tasas mensuales de uso se elevaron a entre 84 y 95 por ciento en abril de 2026.

Esos mismos reportes indicaron que el gasto en API por ingeniero de Uber llegó a ubicarse entre USD $500 y USD $2.000 al mes. Como resultado, la empresa habría consumido todo su presupuesto de IA para 2026, fijado en USD $3.400 millones, en apenas cuatro meses.

Más allá de que los contextos corporativos puedan ser distintos, el ejemplo refuerza un temor creciente en el sector. La adopción empresarial de IA no solo depende de la calidad del modelo o de la productividad generada. También depende de que el costo por uso no termine erosionando los beneficios esperados.

Para compañías proveedoras de estos servicios, ese punto es especialmente sensible. Parte del entusiasmo del mercado alrededor de la inteligencia artificial se apoya en el crecimiento del consumo empresarial. Sin embargo, si los clientes empiezan a limitar despliegues o a reemplazar soluciones externas por alternativas propias, podrían surgir dudas sobre la sostenibilidad de ese ritmo de expansión.

Microsoft no abandona la IA, pero sí ajusta su estrategia

La reducción de licencias de Claude Code no implica un alejamiento de Microsoft respecto a la inteligencia artificial. Por el contrario, la empresa sigue apostando con fuerza por esta tecnología y mantiene acceso a modelos Claude a través de plataformas como Microsoft Foundry y Microsoft 365 Copilot.

Lo que sí muestra este movimiento es una etapa más selectiva en la forma en que las grandes compañías quieren desplegar IA dentro de sus operaciones. Ya no basta con adoptar herramientas potentes. Ahora también importa consolidar plataformas, centralizar flujos de trabajo y recortar la exposición a costos variables difíciles de anticipar.

La revisión coincide además con cambios más amplios en la industria. Según Windows Central, GitHub moverá todos los planes de Copilot a un sistema de facturación basado en uso mediante GitHub AI Credits a partir del 1 de junio de 2026. Al mismo tiempo, varios informes han señalado que el precio del software de IA en Estados Unidos ha subido entre 20 y 37 por ciento en los últimos meses.

En otras palabras, el mercado se está encareciendo justo cuando la adopción corporativa gana tracción. Esa combinación obliga a revisar estrategias, presupuestos y prioridades tecnológicas con más disciplina que hace apenas un año.

Para los inversionistas, el caso también puede ser relevante. Empresas como Anthropic, que según diversos reportes estaría recaudando capital con una valoración muy alta, dependen en buena medida de que los clientes empresariales mantengan un gasto agresivo en sus plataformas. Si compañías como Microsoft optan por recortar licencias o redirigir consumo hacia productos bajo mayor control interno, la lectura sobre crecimiento futuro podría volverse más compleja.

En ese sentido, el episodio deja una conclusión importante para el sector tecnológico y para cualquier industria que mire de cerca la IA. La siguiente gran batalla ya no es solo por tener el mejor modelo, sino por demostrar que ese modelo puede usarse masivamente sin volver impredecible la estructura de costos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín