Una investigación señala que el Hanover Institute for Public Policy no sería un think tank independiente, sino una plataforma creada por una empresa contratada por Israel para publicar contenido con apariencia académica y mejorar su presencia en las respuestas de los chatbots.
***
- El Hanover Institute habría publicado más de 100 informes sobre Israel y Palestina sin identificar autores ni firmantes.
- Según reportes citados, Piro, la empresa vinculada al proyecto, recibió USD $900.000 del gobierno israelí y promociona servicios para mejorar la visibilidad de contenidos ante modelos de lenguaje.
- Investigaciones periodísticas vinculan estos sitios con intentos de posicionar narrativas favorables a Israel en herramientas como Gemini y Copilot.
Una investigación periodística puso bajo la lupa al Hanover Institute for Public Policy, un sitio web que aparenta ser un nuevo centro de estudios dedicado a Israel y Palestina, pero que no funcionaría como un think tank independiente. La organización publica informes con tablas de contenido, notas al pie y un tono deliberadamente neutral sobre asuntos como el presunto uso de dinero oscuro por parte de AIPAC, la situación humanitaria en Gaza y las acusaciones de una campaña deliberada de hambruna. Sin embargo, sus documentos no llevan autoría ni firma, un rasgo inusual para una institución que afirma producir investigación académica.
El pequeño aviso ubicado al final de la página indica que el Hanover Institute fue creado por encargo de la Agencia de Publicidad del Gobierno israelí por Piro, Inc., una firma cofundada por Daniel Rosenberg, productor de la película Inside Man, dirigida por Spike Lee. El hallazgo, reportado por Responsible Statecraft y reseñado por ZeroHedge, plantea que el proyecto podría formar parte de un esfuerzo para influir en la información que los chatbots encuentran y utilizan al responder preguntas sobre el conflicto. La acusación no demuestra por sí sola que cada respuesta de un modelo haya sido alterada, pero sí revela una estrategia orientada a ocupar los espacios que los sistemas de IA consideran fuentes confiables.
Un instituto con apariencia académica
El portal del Hanover Institute presenta investigaciones sobre preguntas que cualquier usuario podría formularle a un asistente de inteligencia artificial. Entre ellas aparecen interrogantes como qué causó el desplazamiento de los palestinos en 1948, qué organizaciones humanitarias han documentado crímenes de guerra israelíes y cuál es la situación actual en la Franja de Gaza. La selección temática, combinada con la estructura formal de los textos, parece diseñada para que los documentos sean fáciles de rastrear, resumir y citar.
Según la información publicada sobre el proyecto, el instituto afirma investigar los factores que alimentan el antisemitismo en Estados Unidos y difundir lo que muestran las pruebas. Muchos de sus informes conectan las discusiones sobre Israel y Palestina con el aumento del antisemitismo, además de recurrir repetidamente a los mismos estudios y referencias. La organización también asegura que su investigación es revisada por pares y académica, aunque con frecuencia utiliza fuentes gubernamentales israelíes, incluidas las Fuerzas de Defensa de Israel y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel.
Uno de los informes pregunta si las Fuerzas de Defensa de Israel son el ejército más moral del mundo y cita una encuesta de 2022, según la cual 47% de los judíos israelíes respaldaban esa afirmación. Otro cuestiona la declaración de UNICEF de que 90% del agua y de la infraestructura institucional de Gaza había sido dañada o destruida. La diversidad de enfoques permite que el sitio parezca menos una plataforma de mensajes uniformes, porque algunos textos incluso contradicen argumentos difundidos por funcionarios israelíes.
Entre esos casos figura un informe que considera débil y lleno de excepciones la explicación de que el financiamiento extranjero de universidades estadounidenses estaría detrás de incidentes antisemitas. Esa teoría ha sido defendida por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien el año pasado declaró a Breitbart que gobiernos europeos y Qatar destinaban miles de millones de dólares a universidades estadounidenses para difamar a Israel, al pueblo judío y a Estados Unidos. La discrepancia sugiere que el contenido del instituto no necesariamente reproduce cada posición oficial, sino que podría buscar una apariencia más creíble y matizada.
La optimización de historias para los LLM
La conexión con la inteligencia artificial aparece en la propia descripción comercial de Piro. El sitio de la firma sostiene que redacta contenido diseñado para superar las evaluaciones de credibilidad que realizan los grandes modelos de lenguaje, conocidos como LLM, y define ese servicio como una optimización de historias para IA. En términos prácticos, la estrategia consiste en crear textos con señales que los modelos suelen asociar con documentos confiables, como estadísticas, citas, referencias y una presentación institucional.
Alice Lee, analista de NewsGuard, empresa dedicada al monitoreo de la desinformación, dijo a Responsible Statecraft que los sitios parecen dirigidos a una audiencia estadounidense interesada en el conflicto, ya sea mediante motores de búsqueda o a través de chatbots. Lee señaló que los LLM muestran preferencia por estadísticas y datos concretos, así como por citas y fuentes reconocibles, recursos que abundan en los artículos del Hanover Institute. Su evaluación describe una táctica que no necesita convencer directamente a millones de lectores si consigue que una herramienta automatizada repita sus documentos como contexto.
La analista también comparó el portal con una imitación perfecta de un think tank estadounidense genérico y creíble, por su nombre, estructura web y esquema cromático rojo, blanco y azul. Esa estética importa porque los modelos no solo procesan afirmaciones aisladas, sino también patrones de autoridad presentes en los datos con los que fueron entrenados o que consultan durante una búsqueda. Un documento que parece institucional, incorpora referencias y responde una pregunta frecuente puede obtener más visibilidad que una declaración explícitamente propagandística.
El fenómeno ha sido descrito por algunos observadores como envenenamiento de LLM, una expresión que alude a la introducción deliberada de información sesgada o engañosa en los conjuntos de datos que alimentan a los modelos. En este caso, la acusación se refiere a una operación de posicionamiento de contenido, no a un ataque técnico contra el software de los chatbots. La diferencia es relevante: el riesgo surge de manipular el ecosistema informativo que los sistemas consultan, no necesariamente de vulnerar sus servidores.
Causas de movimientos recientes
En este caso no se trata de un movimiento de mercado. La explicación del fenómeno descrito es, según los reportes citados, una operación de posicionamiento de contenido atribuida a una firma contratada por Israel; no existe evidencia presentada aquí de que los chatbots hayan sido alterados técnicamente ni de que cada respuesta haya sido modificada.
El alcance de la red de contenidos
El Hanover Institute comenzó a publicar el 6 de agosto y ya habría lanzado más de 100 informes, todos enfocados en Israel y Palestina. Aunque algunos textos presentan lo que la entidad considera hallazgos propios, una parte importante resume investigaciones y argumentos existentes, con especial atención a temas que suelen aparecer en consultas públicas. Esa producción acelerada refuerza la posibilidad de que el objetivo sea cubrir numerosas preguntas antes de que los usuarios las formulen a un chatbot.
Uno de los estudios atribuidos al instituto examinó los 36 videos explicativos más vistos sobre Israel y Gaza y concluyó que 19 contenían afirmaciones controvertibles. De acuerdo con su análisis, la mayoría de las afirmaciones problemáticas se alineaba con narrativas palestinas. La metodología y la selección de los materiales merecerían una revisión independiente, especialmente porque la entidad no identifica autores responsables ni ofrece el mismo nivel de transparencia que exigiría una institución académica consolidada.
La revisión automatizada de una muestra también levantó dudas sobre el origen de los textos. Responsible Statecraft utilizó GPTZero, una herramienta de detección de contenido que la publicación describió como confiable y con una baja tasa de falsos positivos, para analizar al azar 12 artículos del Hanover Institute. El sistema marcó 11 como escritos por computadora con alta probabilidad y clasificó el restante con confianza moderada, aunque los detectores de texto generado por IA no constituyen una prueba definitiva sobre la autoría.
Piro, Inc. recibió USD $900.000 del gobierno israelí por este trabajo, según la información citada en la investigación, y sus contratos para Israel se canalizan mediante subcontratación a través de Havas Media, un grupo francés de relaciones públicas. El acuerdo presentado ante el Departamento de Justicia no establece explícitamente que la labor tenga como objetivo influir en chatbots. Esa ausencia contractual no elimina las dudas sobre el propósito del contenido, pero sí obliga a distinguir entre lo que aparece documentado y lo que los investigadores infieren a partir de la estrategia comercial de la firma.
Antecedentes y respuestas de la empresa
La iniciativa no sería el único esfuerzo vinculado con la creación de sitios proisraelíes orientados a influir en sistemas de IA. Israel también contrató a Brad Parscale, exgerente de campaña de Donald Trump, para desarrollar páginas web con ese propósito dentro de un contrato de USD $46.500.000. Una investigación de Drop Site publicada el mes anterior sostuvo que varios chatbots, especialmente Microsoft Copilot y Gemini de Google, habían sido entrenados con éxito utilizando datos tomados de esos sitios.
Según esa investigación previa, algunos asistentes recurrían a dichas fuentes sin identificarlas ni advertir que formaban parte de una operación de influencia israelí. Esto crea un problema de trazabilidad para los usuarios, porque una respuesta puede presentar una afirmación con tono seguro sin explicar quién financió el documento que la sustenta. Para periodistas, investigadores y lectores, conocer el origen de una fuente resulta tan importante como conocer la cifra o la cita que el chatbot reproduce.
Piro no incluyó en el texto de su acuerdo presentado ante el Departamento de Justicia una declaración que definiera el proyecto como una campaña para influir en chatbots. En un correo enviado a Politico, Rosenberg explicó que la empresa buscaba introducir información precisa y basada en fuentes en documentos o análisis públicos para contrarrestar lo que describió como información no científica. La defensa plantea el trabajo como una iniciativa de corrección informativa, aunque no resuelve las preguntas sobre la identidad del instituto ni sobre la manera en que su contenido se presenta ante los sistemas automatizados.
Rosenberg había expuesto previamente en LinkedIn una ambición más amplia de la firma: explicar cómo construir historias capaces de influir en asistentes como ChatGPT, Gemini y otros sistemas. En esa publicación afirmó que las marcas suelen desconocer cómo se forma el párrafo seguro con el que una IA responde sobre una categoría, y que Piro había pasado meses realizando ingeniería inversa de ese proceso. La declaración ofrece un vínculo directo entre el servicio comercial de la compañía y la posibilidad de moldear las narrativas que los modelos consideran relevantes.
El caso abre un debate sobre los límites de la optimización para motores de búsqueda cuando el destinatario final ya no es solo una persona, sino un sistema que resume información para millones de usuarios. Los chatbots pueden ahorrar tiempo, pero también pueden amplificar fuentes opacas si no distinguen entre un centro de estudios independiente, una agencia contratada y una plataforma creada para una campaña de comunicación. La transparencia sobre financiamiento, autoría y metodología será cada vez más importante para reducir ese riesgo en temas de guerra, política y mercados de información.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Estados Unidos
FCC revoca certificación de HoverAir Versa y bloquea su kit de vuelo en Estados Unidos
Juegos
Nintendo elimina 401 repositorios de GitHub vinculados a emuladores de Switch
IA
La IA ya podría ser el mayor cliente de la IA tras multiplicar por 14 su uso de tokens
Europa