Los nuevos Googlebooks muestran el potencial de Android en una laptop, desde descargar series hasta abrir apps del teléfono, pero una semana de pruebas encontró conexiones inestables, herramientas inconsistentes y transferencias de archivos casi inutilizables.
***
- La conexión entre los Googlebooks Asus y HP y varios teléfonos requirió ajustes, reinicios y, en ocasiones, volvió a fallar al cambiar de red Wi-Fi.
- Las apps nativas de Android ofrecen ventajas como descargar contenido, aunque muchas no funcionan bien con mouse y teclado o carecen de funciones de escritorio.
- El casting de apps puede servir para tareas rápidas, pero las notificaciones confusas y la lenta transferencia de archivos debilitan la integración.
⚠️ Googlebooks: Android llega a laptops con fallas de conexión y archivos
En pruebas de una semana, los vínculos con teléfonos se interrumpieron y requirieron reinicios.
Transferir una foto de 5 MB podía tomar minutos. Quick Share la envió en segundos. pic.twitter.com/zE2lhHZ5Rk
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) October 12, 2026
Googlebooks: la promesa de Android en una laptop tropieza con fallas cotidianas
Los Googlebooks quieren llevar Android del teléfono a la computadora portátil y aprovechar, en un solo equipo, aplicaciones móviles y funciones conectadas al celular. Sin embargo, una semana de pruebas con modelos de Asus y HP mostró una experiencia desigual: algunas herramientas resultan atractivas, pero los problemas de conexión, compatibilidad y manejo de archivos hacen que el conjunto todavía se sienta poco pulido.
Google presentó esta nueva categoría de portátiles con modelos de Acer, Asus, Dell, HP y Lenovo. Según Ars Technica, la primera generación comenzó a lanzarse el 4 de octubre y parte de USD 899. En su evaluación para The Verge, Dominic Preston plantea que Android podría ser tanto la mayor fortaleza como el principal obstáculo de estos equipos. La posibilidad de usar apps del teléfono, consultar notificaciones o retomar tareas despierta interés, aunque el crítico sostiene que esas ventajas no compensan los tropiezos frecuentes ni las limitaciones de las aplicaciones móviles en una computadora que ronda los USD 1.000.
La conexión con el teléfono no siempre se sostiene
La configuración inicial conserva el estilo de Android: toma pocos minutos, permite iniciar sesión con datos biométricos, vincular una cuenta de Google y conectar un teléfono para buscar aplicaciones y copias de seguridad. Preston encontró una diferencia entre los equipos Asus y HP en la selección de apps que se instalan por defecto; uno ofrece incluir todas las del móvil y el otro prioriza las que están optimizadas para escritorio.
La experiencia se complica después de entrar al sistema. Aunque el crítico utilizó un teléfono con Android 17 para configurar los equipos, mantener el vínculo activo exigió cambiar ajustes en ambos dispositivos, reiniciarlos varias veces y repetir el proceso hasta que se reconocieran; además, los aparatos deben compartir la misma red Wi-Fi y tener Bluetooth encendido.
Un cambio de red inalámbrica volvió a interrumpir la comunicación y obligó a reiniciar el Googlebook. El modelo Asus terminó estableciendo un vínculo relativamente confiable con un teléfono Oppo que Preston estaba probando, pero se negó a reconocer otros móviles, mientras que el HP alternó entre ese Oppo y un Vivo X Fold 6, y en ocasiones conectó ambos a la vez.
El Pixel 11 Pro Fold, pese a ser un teléfono de Google, fue ignorado por los dos portátiles durante días y solo logró conectarse al HP por primera vez hacia el final de la semana de pruebas. Estos episodios reflejan una fragilidad que afecta precisamente la promesa central del producto: que el teléfono y la laptop trabajen juntos sin que el usuario tenga que diagnosticar la conexión cada vez.
Las aplicaciones móviles no sustituyen con facilidad al escritorio
Entre los aspectos que sí agradaron al crítico está el acceso a aplicaciones Android sin depender siempre del navegador. Algunas funciones móviles también aportan ventajas concretas: HBO Max y Netflix permiten descargar episodios y películas para verlos sin conexión, una posibilidad que podría hacer que el Googlebook reemplace una tableta que el usuario reserva sobre todo para viajes en avión.
Pero el buen resultado de algunas apps no representa la experiencia general. Slack, por ejemplo, ofrece una versión móvil que Preston considera inviable en un entorno de escritorio, mientras que las aplicaciones de Adobe para Android quedan muy por detrás de sus equivalentes para computadoras; en otros casos, la interfaz solo se estira para ocupar la pantalla y añade un soporte básico para mouse y teclado.
El crítico observó que algunas aplicaciones identificadas como optimizadas para escritorio todavía pueden responder mal a los clics derechos o cambiar inesperadamente a una vista vertical. La etiqueta de Play Store que considera más significativa es «Made for desktop», pero señala que solo la encontró en un puñado de apps, una limitación relevante para quienes esperan trabajar con un portátil y no solo consumir contenido.
Las propias herramientas de Google tampoco garantizan paridad con una computadora tradicional. Chrome, una aplicación central para el flujo de trabajo que describe Preston, no permite cambiar de perfil, abrir pestañas en una vista dividida ni crear atajos personalizados para motores de búsqueda, y el crítico advierte que esas omisiones son solo algunas de las que detectó en su uso habitual.
La disponibilidad tampoco cubre toda la tienda móvil. Preston no pudo instalar Bluesky ni la herramienta de autorización de inicio de sesión Okta desde Play Store, y afirma que el inconveniente también apareció en el modelo HP con procesador Arm, por lo que no parecía limitarse al equipo con Intel; en su caso, Chrome, Slack, Photoshop y Lightroom quedaron por debajo de las alternativas de escritorio que usa en su MacBook Air de trabajo.
El casting ayuda en tareas rápidas, pero no resuelve la integración
Los Googlebooks también permiten abrir en la laptop aplicaciones instaladas en el teléfono, en vez de reflejar toda la pantalla del móvil. El usuario puede iniciar el casting desde un cajón de apps en la barra de tareas o al tocar una notificación sincronizada; la aplicación continúa ejecutándose en el teléfono, que avisa que está compartiéndola, mientras la computadora sirve como interfaz de control.
Preston encontró útil esta función para resolver acciones breves sin tomar y desbloquear el teléfono, como actualizar un pago en Splitwise o enviar un mensaje por WhatsApp. Esa modalidad le permitió volver rápidamente a una tarea y reducir la tentación de distraerse con Instagram, aunque el crítico advierte que no está pensada para reproducir música o video ni para trabajar con varias apps simultáneamente.
La utilidad a largo plazo le pareció menos clara porque instalar una aplicación Android suele ser rápido y consume poco almacenamiento. Además, las apps en casting no permiten copiar y pegar entre ellas y las versiones nativas, ni acceder al sistema de archivos del Googlebook, de modo que la función puede resultar menos práctica cuando existe una versión local adecuada.
También hay obstáculos de compatibilidad y seguridad. Algunas aplicaciones bancarias o de autorización no se ejecutaron durante las pruebas; la app de tarjeta de crédito del crítico falló al iniciarse, mientras que Bluesky mostró texto ilegible al abrirse en casting, y en ciertos casos el proceso provocó problemas de visualización al volver a la app en el teléfono.
Notificaciones y archivos completan una experiencia irregular
Continue On busca que una persona empiece una tarea en su teléfono y la retome en el Googlebook, pero Preston encontró pocos servicios compatibles y un comportamiento inconsistente. La función operó al abrir un documento de Google Drive, apareció solo de forma esporádica en Gmail y no funcionó con Calendar durante la semana de evaluación.
Las notificaciones ofrecen acceso rápido a la actividad del teléfono, aunque la mezcla con los avisos de la laptop confundió al sistema. En la configuración del crítico, algunas alertas de Slack abrían la aplicación móvil mediante casting en lugar de la versión nativa, las notificaciones de WhatsApp no llegaban desde el teléfono y Gmail solo mostraba avisos de la cuenta laboral o de la personal, pero no de ambas a la vez.
La transferencia directa de archivos desde el teléfono fue uno de los problemas más severos. Aunque el administrador de archivos mostraba el almacenamiento del móvil como una unidad, cargarlo podía tomar varios minutos y abrir o transferir una sola fotografía de 5 MB podía exigir minutos adicionales, una demora que Preston consideró suficiente para volver la función prácticamente inutilizable.
La reseña distingue ese fallo de Quick Share, la alternativa de Android a AirDrop, que sí permitió enviar en segundos los mismos archivos que se demoraban al acceder al almacenamiento desde el administrador. Esa diferencia sugiere que el intercambio entre dispositivos no falla de una sola manera, pero también deja en evidencia que una vía de transferencia más veloz ya existe dentro del ecosistema y no evita los problemas del método integrado en el explorador.
Al cabo de una semana, el balance de Preston combina momentos de utilidad con una ejecución que todavía no alcanza la promesa. El crítico concluye que no compraría un Googlebook en su estado actual, aunque no descarta una futura laptop con Android; para acercarse a esa posibilidad, Google tendría que corregir los fallos, conseguir más apoyo de desarrolladores y replantear la convivencia entre apps instaladas y aplicaciones del teléfono abiertas mediante casting.
La reseña también deja una incógnita sobre la continuidad del proyecto: el concepto puede resultar atractivo, pero necesita mejoras sostenidas para que la integración no dependa de reinicios, soluciones alternativas y funciones que operan solo a ratos. Por ahora, la experiencia descrita ofrece destellos de lo que Android podría aportar a una laptop, junto con demasiadas ocasiones en las que la conexión entre teléfono y computadora simplemente no funciona como se espera.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Hardware
Marvell amplía la memoria para IA con sus nuevos expansores Structera X
Empresas
Google invierte en Flo y prepara wearables centrados en la salud femenina
Biohacking
Google presenta Fitbit Edge: pantalla más grande y entrenador de salud con IA
IA

