Por Canuto  

Friend presentó una segunda versión de su polémico colgante de inteligencia artificial, ahora capaz de responder en voz alta mediante un altavoz y modelos recientes de OpenAI. El dispositivo cuesta USD $249, incluye una personalidad aleatoria y plantea nuevas preguntas sobre privacidad, soledad y el límite entre compañía digital y vigilancia.
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  • Friend 2 incorpora un altavoz trasero, voces audibles y modelos recientes de OpenAI.
  • El colgante cuesta USD $249 y ofrece una suscripción opcional de USD $10 mensuales para conservar recuerdos por más de 30 días.
  • Avi Schiffmann quiere vender 50.000 unidades, aunque reconoce que las normas de privacidad europeas podrían impedir su comercialización en la Unión Europea.

 


Friend presentó la segunda versión de su colgante de inteligencia artificial, un dispositivo diseñado para conversar con sus usuarios y funcionar como compañero digital. La actualización más visible es un altavoz instalado en la parte posterior, que permite escuchar las respuestas sin depender de mensajes de texto.

La compañía comunicó el lanzamiento el jueves, según informó WIRED en un artículo publicado. El producto mantiene el enfoque de escucha constante de la primera generación, pero añade una interacción más directa y audible.

El nuevo modelo cuesta USD $249, frente a los USD $129 de la versión original. La diferencia representa un aumento considerable para un dispositivo cuyo principal argumento comercial es ofrecer conversación y compañía mediante inteligencia artificial.

Friend también elevó sus capacidades de procesamiento al utilizar los modelos más recientes de OpenAI. La empresa no presentó el aparato como una herramienta de productividad, sino como una presencia digital capaz de acompañar conversaciones prolongadas.

El lanzamiento vuelve a colocar a Friend en el centro del debate sobre los dispositivos que escuchan de forma permanente. Su propuesta combina una tecnología íntima con una estética deliberadamente extraña, una mezcla que ha provocado entusiasmo, rechazo y curiosidad.

Un dispositivo con voz y personalidad propia

La primera versión de Friend respondía mediante mensajes de texto. El altavoz cambia esa dinámica porque transforma las respuestas en una experiencia pública y audible, incluso cuando el usuario se encuentra en una calle, una oficina o el transporte colectivo.

El nuevo colgante tiene una parte inferior más voluminosa debido al altavoz. Su forma circular conserva el aspecto de un accesorio portátil, aunque ahora el dispositivo resulta físicamente más visible y difícil de confundir con una joya convencional.

Cada unidad llega con una voz y una personalidad aleatorias ya configuradas. El usuario no puede modificar el nombre ni la voz, por lo que queda vinculado al Friend asignado desde el momento de la compra.

Esa decisión diferencia al producto de otros asistentes digitales personalizables. También introduce un elemento de azar, porque la experiencia dependerá del carácter, el tono y el comportamiento que correspondan a cada colgante.

La compañía presenta a Friend como un compañero con el que se pueden sostener conversaciones largas. Sin embargo, el propio concepto genera dudas sobre la clase de vínculo que se establece cuando una máquina responde con una personalidad fija y aparentemente cercana.

Precio, memoria y expansión comercial

Además del precio de USD $249, Friend ofrece una suscripción opcional de USD $10 al mes. Ese pago permite que la inteligencia artificial recuerde las conversaciones durante más de 30 días.

La función de memoria amplía la sensación de continuidad del compañero digital. También vuelve más relevante la gestión de datos personales, porque las conversaciones pueden contener información emocional, creativa o íntima del usuario.

La primera tanda de Friend alcanzó 5.000 colgantes vendidos, de acuerdo con las declaraciones de Avi Schiffmann. Para la segunda versión, el empresario fijó como objetivo comercial colocar 50.000 unidades.

La empresa vende el dispositivo a través de Friend.com, un dominio por el que Schiffmann pagó USD $1,8 millones. El nombre del sitio funciona como una extensión directa de la marca y refuerza la idea de que el producto pretende ocupar un espacio personal.

Schiffmann reconoce que muchos observadores consideran extraños a los usuarios de Friend. Aun así, espera que el dispositivo deje de asociarse con perfiles inusuales y se vuelva atractivo para lo que describe como personas normales.

Controversia, publicidad y estética distópica

Friend alcanzó una notoriedad considerable por sus campañas publicitarias, más que por la adopción inicial del producto. Los anuncios aparecieron en Nueva York, Los Ángeles y Chicago durante 2025, y llegaron a París a comienzos de 2026.

La campaña generó protestas y grafitis en espacios públicos. Algunas personas criticaron que los anuncios devaluaban la humanidad, mientras otras los interpretaron como una representación de un futuro distópico similar al de Black Mirror.

Schiffmann sostiene que esa reacción no fue accidental. Según explicó, la compañía buscaba provocar una respuesta emocional y presentar una tecnología futurista mediante medios analógicos, como carteles impresos y fotografías urbanas.

En su apartamento de San Francisco conserva una enorme fotografía enmarcada de una estación del metro de París, donde aparecen anuncios de Friend en las paredes. El marco costó USD $5.000, después de que el empresario corrigiera una declaración inicial que lo valoraba en USD $500.

El fundador considera que Friend es, al mismo tiempo, un producto real y una propuesta ridícula o irónica. También reconoce que el proyecto tiene una dimensión egomaníaca, porque lo entiende como una forma de encapsular sus propias ideas y sensaciones en un objeto.

Soledad, privacidad y el futuro del colgante

Tras la campaña publicitaria, Schiffmann publicó cuatro videos protagonizados por usuarios de Friend. Las piezas muestran a personas que utilizan el dispositivo solas o junto a alguien más, con escenas relacionadas con la depresión, la soledad y la incertidumbre personal.

En algunos videos, los usuarios preguntan al colgante si algún día se casarán o si sus obras creativas tienen valor. La estética retro y la gradación de color producen imágenes atractivas, aunque también transmiten una sensación persistente de desesperanza.

Schiffmann afirma que le interesa observar cómo Friend afecta a personas de pueblos aleatorios de los Apalaches. En contraste, dice que no le interesan demasiado las pequeñas ganancias de productividad para los financieros de Nueva York.

La propuesta enfrenta además un obstáculo regulatorio en Europa. Schiffmann señaló que probablemente retirará el producto de la Unión Europea, porque cumplir con las normas de privacidad de datos del Reglamento General de Protección de Datos resultaría demasiado costoso.

El empresario intenta proyectar una imagen analógica mientras dirige una compañía basada en inteligencia artificial. Dice que no tiene conexión a internet en su casa, escucha música en un tocadiscos y filma un documental personal con película Kodak Ektachrome.

Su documental comenzó como una versión inspirada en The Social Network, pero ahora se acerca más al estilo de Boyhood. Esa inclinación cinematográfica también aparece en las campañas de Friend, que Schiffmann supervisa personalmente.

El fundador describe la industria cinematográfica como agotada, aunque continúa involucrado en la producción de los videos de la empresa. Para él, la creación audiovisual parece ser una pasión central, mientras que los compañeros de IA funcionan como el vehículo para explorarla.

La pregunta comercial permanece abierta: si Friend puede pasar de ser una provocación cultural a un producto masivo. Schiffmann quiere mostrar que los usuarios solitarios pueden verse bien, pero todavía debe convencer al público de que una máquina parlante puede aportar algo que la tecnología no termine reemplazando.

La controversia podría ayudar a la marca a ganar atención, aunque también puede profundizar la desconfianza. El futuro de Friend dependerá de si los consumidores aceptan compartir conversaciones íntimas con un colgante que escucha, recuerda y responde con una personalidad que no pueden elegir.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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