Por Canuto  

El profesor Aswath Damodaran, conocido como el Decano de Valoración, lanza una advertencia sobre el futuro de la IA: el colapso golpeará más fuerte a las empresas pequeñas, mientras los Magníficos Siete sobreviven gracias a su flujo de caja. Los retornos sobre el capital invertido caen incluso en los gigantes, y el colapso de un fondo de cobertura añade tensión al sector.
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  • Damodaran dice que los Magníficos Siete tienen el flujo de efectivo y la solidez del balance para sobrevivir un colapso de IA.
  • El retorno marginal sobre el capital invertido en Meta, Alphabet y Microsoft ha caído drásticamente a pesar del aumento del gasto.
  • El colapso del fondo Situational Awareness es una señal de cuán rápido puede cambiar el sentimiento sobre la IA.


El aviso del ‘Decano de Valoración’

Aswath Damodaran, profesor de finanzas en la NYU Stern School of Business, ha puesto en alerta a los inversores con una predicción contundente. En una entrevista reciente, el académico conocido como el ‘Decano de Valoración de Wall Street’ afirmó que el próximo colapso de la inteligencia artificial golpeará más duro a las empresas más pequeñas del sector.

Damodaran señaló que los Magníficos Siete —Nvidia, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, Apple y Tesla— tienen el flujo de efectivo y la solidez del balance para sobrevivir a cualquier sacudida. Sin embargo, las empresas de IA más pequeñas y menos capitalizadas carecen de ese mismo colchón financiero.

La advertencia llega en un momento de incertidumbre para el mercado tecnológico, después de que el fondo de cobertura Situational Awareness colapsara y las acciones de Micron cayeran abruptamente. El profesor utiliza estos eventos como señales de que el sentimiento hacia la IA puede cambiar rápidamente.

Según Damodaran, la magnitud de la caída en los retornos sobre el capital invertido en los gigantes tecnológicos es notable, dado el tamaño de estas empresas. Esto sugiere que incluso las grandes tecnológicas están enfrentando rendimientos decrecientes en sus inversiones masivas en IA.

La declaración de Damodaran se produce mientras el gasto en infraestructura de IA continúa aumentando en todo el sector, pero los retornos no acompañan al mismo ritmo. El profesor advierte que si los hiperescaladores no reportan ganancias que coincidan con su gasto, emergerá un tipo diferente de Big Tech, más intensivo en capital y con menores retornos.

Los Magníficos Siete: un colchón financiero

Los Magníficos Siete, que incluyen a las mayores empresas tecnológicas del mundo, han gastado decenas de miles de millones de dólares en infraestructura de IA. Damodaran señala que su flujo de efectivo y capacidad de endeudamiento los mantienen fuera de problemas, incluso en escenarios adversos.

Estas empresas dominan el mercado de la IA con sus plataformas y servicios, lo que les da una ventaja competitiva que las más pequeñas no tienen. Además, su diversificación en otros negocios les permite absorber pérdidas en este frente sin poner en riesgo su estabilidad financiera.

El académico también destaca que la solidez de sus balances les permite acceder a financiamiento externo en caso de necesidad, una opción que las empresas más pequeñas no siempre tienen. Esto explicaría por qué los inversionistas podrían estar más seguros con los gigantes.

Sin embargo, Damodaran no descarta riesgos incluso para los grandes. La caída de los retornos sobre el capital invertido en Meta, Alphabet y Microsoft es una señal de que el modelo actual de gasto podría no ser sostenible a largo plazo. El profesor anota que la magnitud de esta caída es más pronunciada de lo esperado para empresas de ese tamaño.

En contraste, las empresas más pequeñas no tienen la capacidad de absorber pérdidas prolongadas. Si el colapso se produce, muchas podrían verse obligadas a recortar inversiones o buscar financiamiento en condiciones desfavorables, lo que agravaría su situación.

Retornos decrecientes en la inversión en IA

Damodaran ha estado rastreando el retorno marginal sobre el capital invertido, es decir, los ingresos obtenidos por cada nuevo dólar de inversión en capital. En Meta, Alphabet y Microsoft, esa relación ha caído drásticamente incluso cuando el gasto sigue aumentando.

Esta tendencia refleja una tensión profunda en el sector de la IA, donde el crecimiento de los ingresos no está a la par con las enormes inversiones realizadas. El profesor considera que la magnitud de la caída es un indicador clave para evaluar la salud del mercado.

El patrón recuerda a lo que ya está afectando a los fabricantes de chips, después de que la aguda caída de las acciones de Micron sacudiera el sector de memoria. Esto sugiere que el problema no se limita a las empresas de software, sino que abarca toda la cadena de valor de la IA.

Damodaran explica que los inversores deben prestar atención a este indicador, porque revela si la inversión en IA está generando los retornos esperados. Si la tendencia continúa, podría significar que el boom de la IA está sobrevalorado y que se acerca una corrección más amplia.

A pesar de estos datos, no todos los analistas coinciden con esta visión. Algunos argumentan que la desaceleración en los retornos es normal en fases de alta inversión y que los beneficios llegarán con el tiempo. Pero Damodaran insiste en que la prudencia es necesaria, especialmente para los actores más vulnerables.

El colapso de Situational Awareness y la señal del mercado

El colapso del fondo de cobertura Situational Awareness ha sido interpretado por Damodaran como una señal de cuán rápidamente puede cambiar el sentimiento sobre la IA. Este fondo, especializado en estrategias de IA, quebró en medio de una alerta de liquidación.

Para el profesor, este evento demuestra que la confianza en el sector es frágil y que los inversores pueden abandonar posiciones de manera abrupta. Esto podría desencadenar un efecto dominó en empresas más pequeñas que dependen del capital de riesgo.

Damodaran advierte que, cuando se desate el colapso, no deberíamos estar observando tanto a los Magníficos Siete, sino a las empresas menores. Estas últimas son las que más riesgo corren al carecer de la estabilidad financiera de los gigantes.

La caída de Situational Awareness también evidencia la descentralización del mercado de IA, donde fondos especializados y startups operan con altos niveles de apalancamiento. El fracaso de uno de ellos puede socavar la confianza en todo el ecosistema.

Sin embargo, no todos los analistas interpretan este evento como un presagio negativo. Tom Lee, conocido estratega, calificó la misma señal como alcista, argumentando que la amplia duda sobre el comercio de IA sugiere que el ciclo aún tiene espacio para seguir.

La perspectiva contraria: Tom Lee ve oportunidad

Mientras Damodaran ve con preocupación la caída de los retornos y el colapso de Situational Awareness, Tom Lee ofrece una lectura opuesta. El estratega considera que el miedo generalizado hacia el gasto en IA es alcista en lugar de alarmante.

Lee sostiene que la incertidumbre y las dudas que rodean a la IA indican que el ciclo no ha alcanzado su punto máximo, y que aún hay margen para el crecimiento. Según su análisis, la corrección podría ser temporal y representar una oportunidad de compra.

Ambas perspectivas reflejan la polarización del mercado en un momento crítico. Mientras Damodaran se enfoca en los fundamentos financieros, Lee presta más atención al sentimiento del mercado como indicador adelantado.

La disputa entre estos visionarios muestra la complejidad de predecir el futuro de la IA. Por un lado, los datos de retorno sobre el capital invertido sugieren una desaceleración; por otro, la demanda sigue siendo fuerte y las empresas continúan invirtiendo.

El desenlace dependerá en gran medida de si los hiperescaladores logran traducir sus inversiones en beneficios concretos en los próximos trimestres. Si los ingresos no crecen al ritmo del gasto, es probable que la corrección se extienda más allá de los nombres de nicho.

Conclusión: ¿está la IA caminando sobre hielo?

Las advertencias de Damodaran llegan en un momento clave para el mercado de la IA. Mientras los gigantes tecnológicos mantienen su fortaleza financiera, las empresas más pequeñas enfrentan un riesgo significativo si el sentimiento cambia bruscamente.

El profesor de NYU insiste en que la clave estará en la capacidad de los grandes jugadores para generar ganancias acordes con sus inversiones. Si eso no ocurre, se verá una nueva realidad: una Big Tech más intensiva en capital y con menores retornos.

El colapso de Situational Awareness y la caída de Micron son solo las primeras señales de que el mercado está en un punto de inflexión. La pregunta de fondo es si la IA seguirá siendo un motor de crecimiento o si se convertirá en una burbuja que presione a los actores más débiles.

Los inversores harían bien en prestar atención a los datos de retorno sobre capital y a la evolución del gasto en los próximos trimestres. La respuesta no solo afectará a las empresas de IA, sino al conjunto del sector tecnológico y a los mercados financieros globales.

Mientras tanto, el debate entre Damodaran y Lee continuará alimentando la incertidumbre. Lo cierto es que el futuro de la IA depende de un equilibrio frágil entre innovación, inversión y rentabilidad.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público. Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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