Por Canuto  

Abu Dhabi invertirá 13.000 millones de dírhams, equivalentes a unos USD $3.500 millones, para automatizar servicios públicos con inteligencia artificial antes de 2027. La iniciativa promete reducir trámites y anticipar necesidades de los residentes, aunque deja preguntas abiertas sobre privacidad, consentimiento y el ahorro real que producirán estas herramientas.
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  • AutoGov, integrado en la aplicación TAMM, gestiona tareas como renovaciones, pagos y citas médicas de rutina.
  • El intercambio clínico Malaffi reúne 3.500 millones de registros de más de 3.000 instalaciones, mientras la IA identifica posibles riesgos de salud.
  • Abu Dhabi anunció un programa para capacitar a 20.000 trabajadores públicos en IA, pero aún debe demostrar que la inversión ahorra tiempo y dinero.


Abu Dhabi destina USD $3.500 millones a automatizar sus servicios públicos con IA

Abu Dhabi quiere que sus residentes dejen de perseguir trámites y que el gobierno se adelante a resolverlos. El emirato prevé invertir 13.000 millones de dírhams, equivalentes a unos USD $3.500 millones, para transformar sus servicios digitales antes de 2027 y convertirse en el primer gobierno “nativo de IA” del mundo. La ambición combina automatización, datos y atención personalizada.

Trámites que el gobierno quiere resolver por cuenta propia

La iniciativa busca trasladar al gobierno parte del papeleo que hoy deben gestionar los residentes, desde renovar permisos hasta pagar facturas y reservar citas médicas de rutina. Ruba Al Hassan, directora general de asuntos estratégicos y prospectiva del Departamento de Habilitación Gubernamental de Abu Dhabi, presentó esa visión durante la conferencia Ai Everything, celebrada en el emirato la semana anterior a la publicación de Fortune.

Un componente central es AutoGov, lanzado en octubre de 2025 dentro de TAMM, la aplicación que concentra más de 1.000 servicios gubernamentales inteligentes para ciudadanos, residentes, empresas y visitantes. El sistema atiende tareas habituales que de otro modo podrían exigir gestiones repetidas, con el propósito de evitar visitas a oficinas cuando la situación de una persona no ha cambiado.

Al Hassan describió el registro de vehículos como un ejemplo de la automatización que busca: el residente podría indicar sus preferencias, autorizar a TAMM y dejar que la plataforma gestione la renovación de la matrícula. La funcionaria resumió la experiencia con una idea sencilla: “Introduzco mis preferencias, doy mi consentimiento y luego me olvido”. En ese escenario, dijo, el trámite se completaría sin que el propietario tuviera que volver a pensar en él.

El modelo depende, por tanto, de que las personas acepten delegar tareas administrativas a una aplicación pública. Al Hassan atribuyó esa confianza a la capacidad del gobierno para cumplir sus compromisos y recordó su gestión de proyectos y emergencias, incluida la pandemia. Según ella, la credibilidad se construye cuando las autoridades prometen algo y efectivamente lo hacen.

Datos médicos, predicción y preguntas de privacidad

La centralización de servicios también facilita que las instituciones compartan información, aunque en el ámbito médico esa integración plantea cuestiones sensibles. En Abu Dhabi, las instalaciones de salud con licencia deben incorporarse a Malaffi, el intercambio de información sanitaria del emirato, salvo que estén exentas. No participar puede impedir que una instalación renueve su licencia.

En agosto de 2025, Malaffi reportaba 3.500 millones de registros clínicos procedentes de más de 3.000 instalaciones. La inteligencia artificial predictiva utiliza información de ese ecosistema para destacar riesgos relacionados con diabetes, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal, de modo que los profesionales puedan disponer de antecedentes y señales de alerta antes de atender a una persona.

Al Hassan explicó que un médico podría revisar el historial y la información de riesgo del paciente antes de decidir cómo proceder, sin perder tiempo buscando registros o completando papeleo. La funcionaria recalcó que el diagnóstico y el tratamiento siguen correspondiendo al profesional, porque su criterio aporta contexto. En esa descripción, la IA ayuda a ordenar datos, pero no sustituye la decisión clínica.

La detección temprana podría evitar complicaciones costosas, aunque no se aportan resultados que permitan calcular cuántas hospitalizaciones o cuánto dinero se han ahorrado. También queda sin aclarar qué autorización requiere el uso posterior de los datos médicos por parte de la IA: las reglas permiten compartir información a través de Malaffi sin consentimiento escrito, pero no detallan si el permiso para el análisis algorítmico funciona de manera separada.

Consentimiento, coordinación y límites de la automatización

Los pacientes pueden pedir al proveedor que recopiló sus registros que limite el intercambio de información, pero no está claro si pueden rechazar el análisis con IA y, al mismo tiempo, permitir que sus datos se utilicen para su tratamiento. AutoGov, por su parte, es opcional, según Al Hassan. Aun así, la diferencia entre delegar un trámite y aceptar el uso de información personal seguirá siendo relevante para la confianza pública.

La coordinación entre organismos representa otro reto para la transformación, porque los servicios requieren que distintos grupos gubernamentales compartan objetivos y participen en los mismos procesos. Al Hassan dijo que representantes de otros gobiernos suelen preguntarle cómo Abu Dhabi consiguió que las instituciones cooperaran. Relató que organiza reuniones con ocho grupos y busca acordar una meta común antes de iniciar las conversaciones.

La funcionaria describió un cambio desde los desacuerdos entre instituciones hacia discusiones orientadas a un propósito compartido. Años de integración de servicios, junto con recursos financieros y autoridad para exigir la participación de organismos, ayudan a explicar el avance, aunque no eliminan las dificultades de ejecución ni garantizan que cada nuevo servicio pueda resolverse con la misma facilidad.

Al Hassan ilustró ese límite con una función de TAMM que permite tomar fotos y reportar baches. Un visitante advirtió que habilitar esos reportes podría dejar a la ciudad desbordada por la cantidad de problemas denunciados. El episodio muestra que simplificar la comunicación entre residentes y gobierno no significa, por sí solo, que la administración tenga capacidad para reparar cada incidencia.

El ahorro y la preparación de los trabajadores, bajo examen

La inversión deberá probar que mejora tanto la experiencia de los residentes como la eficiencia del gasto público. El ejemplo británico ofrece una referencia parcial: una prueba de Copilot realizada en 2025 con 20.000 funcionarios públicos permitió ahorrar alrededor de 26 minutos diarios por trabajador. Sin embargo, convertir ese tiempo en ahorros financieros depende de cómo se utilice y de los costos del software, la capacitación y la revisión de resultados.

Abu Dhabi anunció el programa AiNative junto con OpenAI, Microsoft y la Universidad Mohamed bin Zayed de Inteligencia Artificial. La iniciativa tenía como objetivo capacitar a 20.000 trabajadores gubernamentales en el uso práctico y responsable de la IA antes de que terminara el año. El esfuerzo reconoce que la adopción tecnológica también exige habilidades y criterios entre quienes prestan los servicios.

Al Hassan sostuvo que la preparación de los empleados debe evolucionar al ritmo de la tecnología y advirtió que llamar al gobierno “nativo de IA” no constituye una meta definitiva. Para la funcionaria, el modelo seguirá cambiando. Esa perspectiva implica que la inversión no se limita a comprar herramientas, sino que requiere ajustar capacidades y prácticas conforme se amplíe su uso.

La aspiración de largo plazo es que la administración anticipe necesidades previsibles y actúe sin obligar a cada residente a iniciar una solicitud. Al Hassan puso como ejemplo la renovación de un pasaporte próximo a vencer: si el gobierno ya sabe que el documento necesitará renovarse, preguntó, ¿por qué tendría que pedirlo el titular? La respuesta dependerá de que la comodidad prometida conviva con consentimiento claro, protección de datos y resultados verificables.

La cobertura de Fortune sitúa la apuesta de Abu Dhabi entre los proyectos gubernamentales de IA que estarán bajo observación, especialmente para países occidentales que avanzan con más cautela. La cifra anunciada y las plataformas existentes muestran la escala del plan, pero el balance final dependerá de si los trámites realmente desaparecen para los usuarios y si las instituciones pueden demostrar beneficios sin dejar sin resolver las dudas sobre el uso de información personal.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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