Por Canuto  

Satlyt obtuvo USD $8 millones para desarrollar software que permita ejecutar inteligencia artificial en satélites de distintos fabricantes. La startup ya probó su tecnología en misiones espaciales y ahora prepara una demostración de computación compartida entre dos naves.
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  • La ronda semilla de USD $8 millones fue liderada por Non Sibi Ventures, firma que destacó que el negocio no depende de construir grandes centros de datos orbitales.
  • Satlyt afirma que su software puede procesar información en órbita y reducir el volumen de datos que los satélites deben enviar a la Tierra.
  • La compañía busca probar el próximo año una nube compartida que conecte dos satélites diferentes.


Satlyt recauda USD $8 millones para llevar inteligencia artificial a los satélites

La startup desarrolla software para ejecutar modelos de inteligencia artificial en satélites de distintos fabricantes y quiere convertirlos en una red de computación orbital.

Satlyt, una empresa con sedes en Sunnyvale, California, y Nairobi, recaudó una ronda semilla de USD $8 millones para desarrollar software que permita ejecutar cargas de inteligencia artificial en satélites. Su fundador, Rama Afullo, explicó a TechCrunch que la compañía no planea construir naves espaciales propias: busca ofrecer una plataforma que funcione en equipos de diferentes compañías y que, con el tiempo, conecte satélites en una nube compartida.

La propuesta apunta primero a resolver necesidades operativas concretas, como analizar lecturas de sensores y responder a anomalías sin depender siempre de instrucciones enviadas desde tierra. En órbita, transmitir información de vuelta al planeta, una operación conocida como downlink, puede ser costoso y lento; procesar parte de esos datos a bordo podría reducir las transmisiones necesarias y los gastos asociados, según la empresa.

Una plataforma para operar computación en órbita

Afullo llegó a esta apuesta tras trabajar en el negocio de computación en la nube de Google y luego pasar brevemente por la red de comunicaciones Starlink de SpaceX en 2024. Según contó, esas experiencias le hicieron ver potencial en el uso de computadoras en el espacio, aunque no logró que la idea avanzara dentro de ninguna de las dos compañías. Después dejó SpaceX y cofundó Satlyt para desarrollar el software por cuenta propia.

La diferencia con empresas que construyen infraestructura espacial es central para el modelo de Satlyt. En lugar de fabricar satélites, la compañía quiere que sus programas permitan ejecutar cargas de trabajo en equipos de varios proveedores, una estrategia que Afullo comparó con ofrecer una plataforma común para gestionar sistemas complejos sin que el usuario deba ocuparse de toda la infraestructura subyacente.

El fundador describió la aspiración como una alternativa abierta e integrada horizontalmente frente a proyectos que controlan tanto la infraestructura como los servicios. La analogía que planteó fue la de desarrollar el equivalente a Android para el ecosistema de computación orbital, mientras que los operadores de grandes centros de datos espaciales serían comparables a un sistema más cerrado. La meta, sostuvo, es que el software de Satlyt pueda funcionar en satélites de muchas empresas.

El planteamiento también separa a Satlyt de compañías como SpaceX, Google, Starcloud y Cowboy Space Company, mencionadas en el reporte por sus iniciativas relacionadas con centros de datos en el espacio. La startup no necesita que esa visión de infraestructura a gran escala se concrete para buscar clientes: su oportunidad inmediata, de acuerdo con la empresa, está en ayudar a operadores de satélites a procesar información y gestionar sus naves con mayor autonomía.

Pruebas de inteligencia artificial y una nueva misión

Satlyt ya llevó su software a dos misiones de demostración y este año instaló el modelo Gemma de Google DeepMind en una nave espacial operada por Momentus. Según Afullo, el modelo redujo en más de 60% el tamaño de una transmisión relacionada con errores de software a bordo. El ejemplo ilustra el beneficio que la startup atribuye al procesamiento local: enviar menos información puede significar ahorros para quien opera el satélite.

Afullo estima que eficiencias de ese tipo podrían ahorrar cientos de miles de dólares al año por satélite, aunque esa cifra corresponde a su cálculo y no a un resultado general demostrado para todos los operadores. El objetivo de la compañía es que la inteligencia artificial ayude a resolver anomalías o a analizar datos de sensores antes de transmitirlos, tareas que hoy suelen depender de controladores de vuelo y sistemas ubicados en tierra.

La siguiente prueba de Satlyt está prevista para un lanzamiento de SpaceX junto con el primer prototipo del proyecto Suncatcher de Google, una iniciativa de centros de datos espaciales. El software de la startup viajará en una nave construida por TakeMe2Space, una empresa india que desarrolla hardware de computación para satélites, y la misión reunirá a varios participantes con objetivos diferentes.

La NASA pagará a TakeMe2Space para probar protocolos de computación en la nube en el espacio; Stellerian, una startup centrada en la vigilancia espacial, quiere ensayar cargas de procesamiento de imágenes; y TakeMe2Space probará que su satélite pueda alojar software de otras compañías. Satlyt aportará su plataforma a esa misión, que permitirá ponerla a prueba en una nave de un tercero y con tareas vinculadas a más de un cliente.

El reto de conectar satélites en una nube

Por ahora, hay pocas GPU de alta potencia en órbita, una limitación que acota las tareas que pueden trasladarse al espacio. La oportunidad inmediata, según el reporte de TechCrunch, está en cargas de trabajo como el análisis de datos y la gestión operativa, no necesariamente en replicar los centros de datos terrestres con toda su capacidad de procesamiento.

La prueba más ambiciosa que Satlyt proyecta consiste en demostrar que su sistema puede coordinar computación entre dos satélites distintos. La empresa espera intentar esa demostración el próximo año. Si funciona, sería un paso desde la ejecución de tareas en una sola nave hacia un servicio que distribuya trabajo entre varios equipos en órbita.

Ese desarrollo permitiría a Satlyt presentarse como proveedor externo de computación en la nube para fabricantes de naves espaciales. Afullo describió la meta como convertir los satélites de sus clientes en servicios administrados capaces de generar ingresos, una idea que depende de que los operadores adopten software de terceros y de que la conexión entre las naves funcione como se espera.

La empresa aspira a estar presente en 20% de los satélites para el final de la década. Esa proyección depende, entre otros factores, de que más fabricantes incorporen GPU y procesadores avanzados en sus naves, una expectativa que Afullo defendió al sostener que lanzar un satélite sin una GPU supone renunciar a capacidades útiles. Se trata de una meta de la compañía, no de una cuota ya alcanzada.

Capital para una apuesta que no depende de megacentros orbitales

La ronda semilla fue liderada por Non Sibi Ventures, con sede en Houston. Bernard Harris, socio de la firma y astronauta de la NASA durante más de 20 años, contribuyó a sostener la convicción del fondo en un negocio espacial novedoso, según la información publicada por TechCrunch. La empresa no divulgó en el reporte otros términos de la financiación ni el porcentaje de participación asociado.

Para Non Sibi Ventures, un atractivo de Satlyt es que su crecimiento no requiere que se materialicen los proyectos más ambiciosos de centros de datos orbitales. Esos proyectos afrontan dudas sobre su economía y un cuello de botella en los lanzamientos, mientras que el modelo de Satlyt podría apoyarse en el número de satélites que ya se envían al espacio, como explicó el socio Kent Lucas.

Ese contraste define dos escalas distintas de la computación orbital. Construir grandes centros de datos en el espacio exige infraestructura dedicada, mientras que Satlyt busca instalar software en naves que ya cumplen otros propósitos y aprovechar capacidad de procesamiento a bordo. La compañía apuesta así por una entrada gradual, aunque su plan de conectar satélites todavía debe superar pruebas técnicas y comerciales.

El lanzamiento con TakeMe2Space y la futura prueba entre dos satélites serán hitos para evaluar si la propuesta puede pasar de demostraciones puntuales a una nube distribuida. Por ahora, Satlyt combina un mercado potencial ligado al crecimiento de las constelaciones de satélites con una tecnología cuya adopción todavía está por comprobarse. La ronda le aporta capital para avanzar, pero no garantiza que los operadores incorporen su software a gran escala.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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