Por Canuto  

Satlyt recaudó USD $8 millones para desarrollar software que permita ejecutar modelos de inteligencia artificial en satélites y, más adelante, conectar varios de ellos en una nube orbital compartida.
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  • La startup fundada por Rama Afullo busca que su software funcione en satélites de distintos fabricantes, sin construir sus propias naves.
  • Satlyt afirma que una prueba con Gemma de Google DeepMind redujo más de 60% el tamaño de una transmisión relacionada con errores.
  • La ronda semilla, liderada por Non Sibi Ventures, financiará el desarrollo de la plataforma y el objetivo de conectar dos satélites en una nube de cómputo.

 


Satlyt, una startup con sedes en Sunnyvale, California, y Nairobi, recaudó USD $8 millones en una ronda semilla para desarrollar software de inteligencia artificial destinado a satélites. La compañía no pretende fabricar sus propias naves: quiere que sus herramientas permitan operar modelos de IA a bordo de satélites de diferentes empresas y, más adelante, compartir capacidad de cómputo entre ellos.

La iniciativa parte de un problema práctico para los operadores espaciales: enviar datos a la Tierra puede ser costoso y lento, mientras que algunas decisiones podrían tomarse directamente en órbita. La empresa ya probó su software en dos misiones de demostración y ha descrito planes para nuevas pruebas en satélites de otras compañías, detalla Yahoo Finance.

El plan de Satlyt y la apuesta por procesar datos en órbita

El fundador y director ejecutivo de Satlyt, Rama Afullo, trabajó en el negocio de computación en la nube de Google y tuvo una breve experiencia en la red de comunicaciones Starlink de SpaceX. Afullo relató que intentó presentar la idea de computación orbital en ambas compañías, pero no obtuvo respaldo interno, y después decidió fundar una empresa enfocada en el software necesario para llevarla adelante.

El equipo que construye esa plataforma incluye a Afullo, al director de tecnología Nelson Psenjen y a las ingenieras Leina Moli y Junn Wangari. Satlyt opera desde Sunnyvale y Nairobi, una combinación que acompaña el recorrido profesional de su fundador, pero la noticia no detalla cómo se distribuirán sus operaciones ni cuántas personas integran actualmente la compañía.

La propuesta se diferencia de la de empresas que desarrollan sus propias naves o buscan levantar centros de datos orbitales. Satlyt quiere ofrecer una capa de software que permita ejecutar cargas de trabajo sin que cada cliente tenga que gestionar por separado toda la infraestructura subyacente; Afullo comparó esa ambición con el papel de VMware y Snowflake en sus respectivos entornos tecnológicos.

Para explicar la diferencia, el fundador describió a los proyectos que construyen centros de datos orbitales como un ecosistema cerrado y dijo que Satlyt aspira a crear una alternativa abierta e integrada horizontalmente. Su comparación fue que, si SpaceX representa al iPhone en ese ejemplo, Satlyt quiere construir el Android: una plataforma compatible con satélites de múltiples compañías, no una flota propia.

Pruebas de IA, ahorro de datos y una misión próxima

La primera oportunidad comercial de la compañía no depende necesariamente de instalar grandes cantidades de GPU de alta potencia en órbita. Satlyt apunta inicialmente a tareas operativas, como detectar anomalías y procesar lecturas de sensores dentro de una nave, para reducir la necesidad de enviar toda la información a controladores en tierra y esperar instrucciones ante cada incidencia.

En 2026, según Satlyt, la empresa instaló el modelo de inteligencia artificial Gemma de Google DeepMind en una nave espacial operada por Momentus. La compañía afirma que el sistema redujo en más de 60% el tamaño de una transmisión relacionada con errores de software a bordo. Afullo estima que eficiencias de este tipo podrían ahorrar cientos de miles de dólares por satélite cada año.

Ese cálculo corresponde a la estimación del fundador y no a una cifra de ahorros ya verificada para una flota completa. El mecanismo que describe la compañía es reducir el volumen de datos que debe viajar de vuelta a la Tierra y permitir que parte del análisis se ejecute a bordo, aunque el reporte no detalla el costo total de desplegar la solución ni las condiciones de la prueba.

Satlyt también describió planes para probar su software en una nave construida por TakeMe2Space, una startup india que desarrolla hardware de computación para satélites. El reporte original presentó esa prueba como próxima y señaló que compartiría lanzamiento con el primer prototipo del proyecto Project Suncatcher de Google. Google informó que el prototipo de Suncatcher voló en la misión Transporter-18 de SpaceX, lanzada el 1 de octubre de 2026. Sin embargo, el anuncio de ese lanzamiento no confirma que el software de Satlyt estuviera a bordo.

Clientes, financiación y el desafío de una nube orbital

La prueba descrita con TakeMe2Space reunía tres objetivos de clientes distintos. Satlyt señaló que la NASA apoyaba ensayos de protocolos de computación en la nube en el espacio; Stellerian, una startup dedicada a la vigilancia espacial y al seguimiento de objetos en órbita, quería probar cargas de procesamiento de imágenes; y TakeMe2Space buscaba demostrar que su satélite podía alojar software de otras empresas. Por separado, Satlyt anunció que obtuvo USD $4 millones en apoyo de la NASA a través de cinco centros.

La ronda semilla fue liderada por Non Sibi Ventures, firma con sede en Houston. Bernard Harris, socio de la firma y antiguo astronauta de la NASA durante más de 20 años, contribuyó a fundamentar la convicción de inversión en un negocio espacial poco convencional, mientras que el socio Kent Lucas explicó que Satlyt no necesita que se concrete la versión más ambiciosa de los centros de datos orbitales para tener una oportunidad de crecimiento.

Ese argumento apunta a una fuente de demanda más amplia que la construcción de enormes instalaciones en órbita: el número de satélites que se lanzan y la posibilidad de incorporarles servicios de computación. La compañía todavía enfrenta el reto de demostrar que su software puede operar de forma fiable en distintos sistemas y que los ahorros que atribuye a sus pruebas compensan los costos de integración para los operadores.

Por ahora, la cantidad de GPU de alta potencia en órbita es reducida, de modo que Satlyt centra su trabajo en cargas que puedan ejecutarse con los recursos disponibles. El siguiente paso que plantea es demostrar que puede coordinar la computación entre dos satélites diferentes y convertir esa capacidad distribuida en una nube orbital, una prueba que espera intentar el próximo año.

Afullo describió el objetivo como transformar el satélite de un cliente en un servicio administrado capaz de generar ingresos. La empresa aspira a estar operativa en 20% de los satélites para el final de la década y sostiene que espera que los fabricantes incorporen GPU u otros procesadores avanzados. Esa meta dependerá tanto de que los operadores adopten el software como de que la computación a bordo resulte útil más allá de las demostraciones iniciales.

La ronda de Satlyt llega en un momento en que SpaceX también se ha volcado hacia la idea de centros de datos orbitales, mientras Google prepara Project Suncatcher y otras startups, como Starcloud y Cowboy Space Company, trabajan en iniciativas espaciales. La apuesta de Satlyt es distinta: no necesita ser propietaria de los satélites para ofrecerles una plataforma, pero tendrá que probar que esa independencia tecnológica se traduce en compatibilidad, rendimiento y beneficios concretos para sus clientes.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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