Por Canuto  

Atomic Machines reveló que recaudó USD $250 millones durante seis años en sigilo y presentó un sistema que, según la compañía, fabrica dispositivos mecánicos directamente desde código. Su primer producto busca responder a un riesgo eléctrico en centros de datos de IA.
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  • Atomic Machines afirma que Matter Compiler crea piezas móviles de varios materiales y dimensiones de un dígito en micras, sin moldes ni máscaras fijas.
  • Según la empresa, PrimeSwitch PS-150 es un relé de corriente continua de 150 amperios que abre en 50 microsegundos y apunta a centros de datos que migran a 800 voltios.
  • La compañía no informó su valoración ni el reparto del capital entre rondas; clientes de acceso anticipado evalúan el interruptor, de acuerdo con Atomic Machines.


Atomic Machines salió de seis años de sigilo con USD $250 millones recaudados y una propuesta que busca llevar la programación más allá del software: fabricar micromáquinas a partir de código. La startup del Área de la Bahía anunció su lanzamiento un miércoles y presentó como primer producto un interruptor de potencia dirigido a centros de datos de inteligencia artificial.

Una apuesta de capital para programar máquinas

La empresa fue fundada y es dirigida por Jeff Holden, quien explicó que su ambición consiste en volver programable la fabricación de máquinas, no solo la creación de geometrías. «La impresión 3D hizo que las formas fueran programables: cualquier geometría, directamente desde un archivo. Nosotros estamos haciendo que las máquinas sean programables», dijo Holden al describir el objetivo de Atomic Machines.

La trayectoria de Holden reúne experiencias en dos compañías tecnológicas de gran escala. Se incorporó a Amazon como su décimo ingeniero y participó en la creación de Amazon Prime; después se convirtió en director de producto de Uber, donde, según Atomic Machines, estableció las unidades de conducción autónoma, los laboratorios de inteligencia artificial y los proyectos de aerotaxis.

La compañía afirma que acumuló USD $250 millones durante su etapa discreta, pero no comunicó una valoración ni detalló cuánto dinero corresponde a cada ronda. Sin ese desglose no es posible evaluar cómo distribuyó el financiamiento a lo largo de seis años.

Entre los inversionistas figuran OneIM, Gigafund, XTX Ventures, KAS Venture Partners, Valor Equity Partners y Sozo Ventures. También participó la Junta de Regentes de la Universidad de California; Luke Nosek, socio director de Gigafund, describió la propuesta como el inicio de una etapa de «vibe manufacturing», en alusión al auge de la programación de software asistida por inteligencia artificial.

Qué promete el Matter Compiler

Atomic Machines llama Matter Compiler a su sistema, un nombre inspirado en una máquina de la novela de Neal Stephenson The Diamond Age. La empresa afirma que el código determina qué dispositivo construye el sistema, que puede combinar piezas móviles, varios materiales y características de apenas un dígito en micras.

El proceso, según la compañía, no necesita moldes, máscaras ni otras herramientas fijas para cada diseño. En lugar de depender de una plantilla dedicada, el sistema mide y corrige cada etapa en tiempo real, mientras su inteligencia artificial realiza experimentos sobre el hardware. Atomic Machines presenta estas capacidades como parte de su método; no son resultados verificados de manera independiente.

Holden compara el enfoque con el ribosoma, la estructura celular que construye proteínas a partir de instrucciones del código genético. La analogía plantea una idea central del proyecto: trasladar instrucciones digitales a la producción física de dispositivos. La descripción de la empresa, sin embargo, no detalla todos los pasos técnicos ni las condiciones necesarias para reproducir cada diseño.

Los objetivos que menciona Atomic Machines incluyen engranajes del tamaño de un grano de arena, robots lo bastante pequeños para trabajar dentro del cuerpo y sistemas de refrigeración integrados en chips de inteligencia artificial. Son aplicaciones posibles que la empresa coloca en su horizonte de desarrollo; la presentación pública se concentró en un relé de potencia y no anunció la disponibilidad de esos otros dispositivos.

Los límites de la fabricación y el primer dispositivo

La compañía sostiene que la fabricación convencional encuentra límites cuando las características se reducen a unas pocas decenas de micras. Por debajo de ese rango, explica, entran en juego las herramientas de fabricación de chips y los sistemas microelectromecánicos, conocidos como MEMS, cuya producción exige desarrollar procesos específicos para cada dispositivo.

Ese trabajo personalizado puede tomar años, de acuerdo con la descripción de Atomic Machines, y la firma sueca Silex Microsystems opera un negocio de fundición MEMS de ese tipo. La comparación ayuda a entender el espacio industrial al que apunta Matter Compiler: no se trata solo de reducir el tamaño de una pieza, sino de cambiar cuánto depende cada diseño de herramientas y procesos preparados por adelantado.

El producto inicial se llama PrimeSwitch PS-150 y es un relé que, según Atomic Machines, abre en 50 microsegundos, cerca de mil veces más rápido que un contactor convencional. La empresa indica que soporta 150 amperios de corriente continua y que el paquete mide 9,5 milímetros de ancho por 3 milímetros de grosor.

El interruptor apunta a centros de datos de inteligencia artificial que están migrando a sistemas de corriente directa de 800 voltios. El Open Compute Project trabaja para establecer 800 VDC como una arquitectura de energía abierta y estandarizada para centros de datos de IA de próxima generación. Atomic Machines advierte que, a esos niveles, una falla puede liberar energía destructiva en microsegundos, mientras que una protección mecánica convencional puede tardar milisegundos en abrirse; ese tiempo de respuesta es el argumento principal de la empresa para presentar el relé.

Evaluaciones y próximos pasos

PrimeSwitch ya se envía a clientes de acceso anticipado para que evalúen el dispositivo, pero Atomic Machines no reveló sus nombres. La compañía tampoco detalló públicamente resultados, volúmenes de envío ni fechas para una disponibilidad más amplia.

La empresa prevé mostrar el interruptor por primera vez al público en la Open Compute Project Global Summit, que tendrá lugar en San José del 12 al 15 de octubre de 2026. La presentación ofrece una instancia para exhibir el producto, pero no equivale por sí sola a una validación independiente de su desempeño ni a una confirmación de adopción por parte de operadores de centros de datos.

La demanda de energía asociada a los centros de datos también atrae a otras startups, aunque en este caso Atomic Machines enfoca su oferta en hardware de protección. Su apuesta difiere de las herramientas de software que buscan reducir la presión sobre las redes eléctricas: PrimeSwitch intenta actuar directamente sobre una falla eléctrica mediante una apertura rápida del circuito.

En declaraciones recogidas por The Next Web, Nosek vinculó la fabricación programable con el llamado «vibe coding», una tendencia en la que las personas describen programas en lenguaje natural y la inteligencia artificial los escribe. La comparación resume la apuesta de Atomic Machines, pero el desafío ahora será demostrar que su sistema puede convertir esa promesa en dispositivos fiables, repetibles y útiles para sus clientes.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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