Por Canuto  

Dos tribunales alemanes han tratado las respuestas generadas por la IA de Google como declaraciones propias de la compañía, no como simples enlaces a páginas ajenas. Una orden preliminar en Aachen prohíbe difundir acusaciones falsas contra un médico y expone a Google a multas de hasta EUR 250.000 por incumplimiento.
***

  • El Tribunal Regional de Aachen prohibió a Google difundir tres variantes de respuestas que atribuían falsamente delitos y procesos judiciales a un médico.
  • La decisión del 24 de septiembre de 2026 sigue el razonamiento de un fallo de mayo del Tribunal Regional de Múnich I, aunque la disputa de Múnich terminó en un acuerdo.
  • El caso podría tener consecuencias más amplias si otros tribunales consideran que Google publica contenido propio al generar resúmenes con IA.


Tribunales alemanes responsabilizan a Google por falsedades de su IA

Una nueva decisión judicial en Alemania vuelve a colocar bajo escrutinio las respuestas que Google genera con inteligencia artificial en sus búsquedas. El Tribunal Regional de Aachen ordenó a la empresa dejar de difundir afirmaciones falsas sobre un médico, y sostuvo que Google responde por el contenido producido por su propia herramienta, en vez de limitarse a enlazar información de terceros.

La resolución preliminar, fechada el 24 de septiembre de 2026, sigue la línea de un fallo anterior del Tribunal Regional de Múnich I. Aunque aquella disputa concluyó mediante un acuerdo y no llegó a una decisión de un tribunal superior, el razonamiento vuelve a aparecer en Aachen: las respuestas de IA pueden constituir declaraciones originales de Google, con consecuencias legales y potenciales efectos sobre el modelo de búsqueda de la compañía.

Una respuesta generada por IA atribuyó acusaciones a la persona equivocada

El caso de Aachen comenzó cuando un colega alertó al médico, el 28 de agosto, de que el Modo de IA de Google vinculaba su salida de un puesto hospitalario con una supuesta agresión sexual contra su secretaria. El profesional había trabajado como médico jefe y profesor de neurorradiología desde 2010 hasta finales de junio de 2026, pero la acusación no correspondía a su trayectoria ni a un proceso relacionado con él.

Las consultas posteriores, formuladas con términos como suspensión, despido y procedimientos judiciales, provocaron que la herramienta generara textos de varios párrafos con detalles adicionales. Según la descripción recogida por el tribunal, la IA llegó a inventar un historial legal completo, pese a que las acusaciones y actuaciones mencionadas se referían a otra persona.

La herramienta había mezclado hechos relacionados con un antiguo profesor universitario distinto y se los había atribuido al médico. El tribunal pudo contrastar la confusión con sus propios registros y establecer que el proceso penal citado se había iniciado contra otra persona, un elemento que respaldó la solicitud de protección urgente.

Los errores de atribución de este tipo no son un fenómeno desconocido en los sistemas generativos, pero el punto central del expediente no fue solo que la respuesta fuera inexacta. También importó que Google mantuviera el contenido después de recibir una explicación detallada del afectado, lo que llevó al tribunal a evaluar tanto la generación de la respuesta como la reacción de la empresa ante el reclamo.

La negativa de Google y la orden de Aachen

A finales de agosto, el médico escribió a Google para solicitar la eliminación de las respuestas y explicar por qué eran falsas. A mediados de septiembre, la compañía comunicó que no tomaría medidas; ese mismo día, una solicitud legal formal tampoco consiguió que el contenido desapareciera, aunque Google confirmó haberla recibido.

De acuerdo con el tribunal, los textos cuestionados seguían disponibles después de esas gestiones. Aachen prohibió entonces la difusión de las tres variantes en disputa y adoptó la medida de emergencia sin escuchar previamente a Google, al considerar que las afirmaciones podían perjudicar gravemente la reputación profesional del médico.

La orden no es definitiva y Google puede impugnarla, por lo que el caso todavía podría avanzar a otra instancia. Sin embargo, el tribunal advirtió que cada incumplimiento puede acarrear multas de hasta EUR 250.000, una sanción que transforma la decisión en una obligación concreta mientras permanezca vigente.

La resolución se apoya en la idea de que Google produce respuestas propias al combinar y evaluar información de múltiples sitios, en lugar de limitarse a hacer localizables las publicaciones originales. El tribunal escribió que el demandado ofrece la búsqueda generada por IA y, por esa razón, también responde por las respuestas producidas en ese contexto.

El razonamiento de Múnich vuelve a aparecer

En mayo de 2026, el Tribunal Regional de Múnich I había abordado un conflicto muy observado, en el que la IA de Google vinculó falsamente a dos editores con sede en Múnich con esquemas de fraude. Los jueces concluyeron que las AI Overviews no eran simples resultados que remitían a páginas externas, sino declaraciones propias de la empresa, por las que esta debía responder.

Google anunció públicamente que apelaría esa decisión, pero la apelación nunca produjo un pronunciamiento de un tribunal superior. El caso terminó en un acuerdo, cuyos términos no se conocen; tampoco se sabe si hubo un pago, y ni Google ni el editor involucrado comentaron públicamente el desenlace.

El acuerdo evitó que un tribunal superior confirmara o rechazara el análisis de Múnich, pero no impidió que otros jueces lo consideraran. THE DECODER informó que la decisión de Aachen citó directamente ese antecedente y sostuvo que la IA produce declaraciones nuevas y sustantivas al combinar contenidos de distintos sitios.

Los jueces de Aachen también indicaron que Google podría comprobar las afirmaciones generadas comparándolas con las páginas utilizadas como fuentes. Según el tribunal, si la compañía hubiera confrontado su sistema con las objeciones del médico, la herramienta habría podido detectar por sí misma los errores, una observación que pone el foco en los mecanismos de verificación y respuesta de Google.

Un precedente potencial para las búsquedas con IA

La disputa plantea una diferencia jurídica clave entre mostrar enlaces y redactar una respuesta que sintetiza información de terceros. Si los tribunales consideran que una respuesta generada constituye contenido de Google, la empresa podría quedar expuesta a responsabilidades que no se derivan de su papel como simple intermediaria, especialmente cuando una respuesta contiene acusaciones falsas y perjudiciales.

Ese enfoque también podría extenderse más allá de los reclamos por difamación o daño reputacional. El artículo de THE DECODER plantea como posible escenario que los editores cuyos textos alimentan las respuestas de IA busquen hacer valer reclamaciones propias, aunque ese asunto no formó parte del proceso de Múnich ni fue resuelto por la decisión de Aachen.

Una eventual obligación de compensar a los creadores por cada respuesta generada tendría implicaciones para la economía de la búsqueda con inteligencia artificial, pero por ahora se trata de una posibilidad, no de una conclusión judicial. Ninguno de los dos casos descritos estableció un sistema de pagos para editores, y la orden de Aachen se limita a prohibir la difusión de afirmaciones concretas sobre el médico.

La estrategia de Google frente a estos litigios también queda bajo observación: el acuerdo de Múnich impidió una revisión superior, mientras que la decisión de Aachen todavía puede ser impugnada. Si más tribunales adoptan el mismo criterio, la compañía enfrentará presión para prevenir errores y atender con rapidez las quejas; si las decisiones divergen, la cuestión seguirá abierta hasta que un tribunal superior pueda fijar una interpretación vinculante.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín