El Reino Unido dio un nuevo paso para suavizar su marco regulatorio cripto. La FCA propuso reducir de 2% a 1% el capital exigido a emisores de stablecoins, una señal que coloca al país por debajo del estándar de MiCA en la Unión Europea y refuerza su giro hacia reglas más flexibles para el sector.
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- La FCA del Reino Unido reducirá de 2% a 1% el capital requerido a emisores de stablecoins.
- La nueva propuesta queda por debajo del 2% contemplado por la regulación MiCA de la Unión Europea.
- El regulador también busca simplificar el marco aplicable a exchanges, con exigencias de capital y cobertura de pérdidas específicas.
🚨 El Reino Unido rebaja el capital exigido a emisores de stablecoins al 1%
La FCA propone reducirlo del 2% al 1%
Esto posiciona al país por debajo del estándar europeo MiCA
Se busca flexibilizar la regulación y aliviar cargas para grandes emisores
El Banco de Inglaterra… pic.twitter.com/LwefdHMdxY
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) June 30, 2026
La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido, conocida como FCA, propuso reducir los requerimientos de capital para los emisores de stablecoins. El ajuste baja la exigencia desde 2% hasta 1% del valor total de las stablecoins en circulación.
La decisión marca un cambio relevante dentro de la arquitectura regulatoria británica para criptoactivos. También deja al Reino Unido por debajo del umbral equivalente de 2% previsto por la regulación europea Markets in Crypto-Assets, o MiCA.
La medida fue presentada dentro de un nuevo documento marco con el que la FCA busca fijar su orientación formal sobre la regulación del sector cripto. Según explicó el regulador, la intención es hacer más practicables varios elementos del régimen en la aplicación diaria.
En términos prudenciales, la reducción implica que los emisores tendrán que inmovilizar una menor proporción de recursos propios como respaldo. La FCA sostuvo que este cambio hace el marco más proporcional para los emisores de mayor tamaño sin comprometer la solidez general del sistema.
El movimiento llega después de otro giro importante en la postura británica sobre stablecoins. El Banco de Inglaterra ya había dado marcha atrás a su idea de limitar el valor de stablecoins que una persona podía mantener.
Una rebaja que distancia al Reino Unido del estándar europeo
La propuesta de la FCA sitúa al Reino Unido en una posición regulatoria más flexible que la de la Unión Europea en este punto específico. Bajo MiCA, la exigencia equivalente para emisores de stablecoins se mantiene en 2%.
Esa diferencia no es menor, porque el capital regulatorio funciona como un colchón frente a riesgos operativos o financieros. Cuando el porcentaje baja, el costo de operar para el emisor también puede disminuir.
La noticia sugiere que Londres busca un equilibrio distinto al de Bruselas en materia de criptoactivos. En vez de replicar el estándar europeo, la FCA optó por un enfoque que describe como más proporcional.
De acuerdo con la explicación incluida en el documento, el regulador considera que el nuevo umbral mantiene la robustez del régimen. Al mismo tiempo, alivia la carga para actores de mayor escala dentro del mercado de stablecoins.
La relevancia del cambio también se entiende mejor por el momento regulatorio global. En los últimos años, los principales centros financieros han desarrollado marcos formales para supervisar los activos digitales, y las stablecoins se han convertido en una de las áreas más sensibles.
Eso ocurre porque estas monedas buscan mantener una paridad estable, normalmente frente a divisas como el dólar estadounidense o la libra esterlina. Por esa misma promesa de estabilidad, los reguladores suelen concentrarse en la calidad del respaldo, la liquidez y los mecanismos de absorción de pérdidas.
El giro llega tras el retroceso del Banco de Inglaterra
La iniciativa de la FCA se conoce poco después de que el Banco de Inglaterra abandonara otro plan restrictivo sobre stablecoins. La autoridad monetaria había contemplado imponer un límite de £ 20.000 al valor de stablecoins que una persona podía poseer.
Ese tope equivalía a cerca de USD $26.500, según la referencia incluida en la información original. Finalmente, el banco central desechó la idea y optó por no avanzar con esa restricción cuantitativa para usuarios individuales.
Visto en conjunto, ambos movimientos apuntan a una flexibilización del clima regulatorio británico hacia el sector. Primero se retiró el límite de tenencia propuesto por el banco central, y luego la FCA rebajó el colchón de capital previsto para emisores.
Para las empresas del ecosistema, esta secuencia puede interpretarse como una señal de apertura. Para los supervisores, en cambio, el reto será demostrar que una regulación menos pesada sigue siendo compatible con la protección del mercado.
Ese debate es especialmente intenso en stablecoins por su potencial conexión con pagos, mercados de intercambio y servicios financieros digitales. Si su uso crece, cualquier fallo en la estructura del emisor puede tener efectos más amplios que los de otros criptoactivos.
Por eso, aunque la noticia se centra en una reducción de capital de 2% a 1%, el trasfondo es mucho más amplio. Lo que está en juego es el modelo de supervisión que quiere adoptar el Reino Unido frente a sus pares internacionales.
Qué cambia para exchanges y otras firmas cripto
La FCA no se limitó a los emisores de stablecoins en su nuevo marco. El regulador también dijo que quiere simplificar las reglas aplicables a los exchanges de criptomonedas.
Bajo las nuevas reglas, estas plataformas deberán reservar 40% de su capital de negociación para cubrir pérdidas potenciales. Esa exigencia apunta a fortalecer la capacidad de absorber eventos adversos en operaciones del mercado.
Además, tendrán que aplicar una pérdida potencial de 40% al valor de su colateral cuando presten o comercien con otras partes. Esa métrica actúa como un descuento prudencial sobre los activos usados como garantía.
La combinación de ambas reglas muestra que la flexibilización británica no es uniforme en todo el sector. Mientras las stablecoins reciben una rebaja en el requerimiento de capital, los exchanges siguen sujetos a criterios concretos de cobertura de riesgo.
Ese contraste revela una estrategia regulatoria más granular. En lugar de imponer un solo tono para toda la industria, la FCA parece distinguir entre los riesgos asociados a emisión, negociación y uso de garantías.
Según reportó CoinDesk, el objetivo del regulador es simplificar elementos clave del régimen para hacerlo más practicable. En la práctica, eso sugiere un intento por reducir complejidad operativa sin renunciar a controles selectivos en áreas que considera más vulnerables.
El significado político y financiero del cambio
La decisión de la FCA puede leerse también como una señal competitiva frente a otras jurisdicciones. En un momento en que la regulación cripto influye en dónde se instalan empresas, los detalles técnicos pueden alterar la atracción de capital y talento.
Quedar por debajo de MiCA en el requisito de capital para stablecoins podría resultar atractivo para algunos emisores. Un menor costo regulatorio puede mejorar la rentabilidad o facilitar la entrada de actores que consideraban más exigente el esquema europeo.
Sin embargo, un estándar más liviano también puede generar preguntas sobre resiliencia. Si la promesa es mantener un régimen sólido, el mercado observará con atención cómo la FCA vigila reservas, liquidez y gobernanza de los emisores.
El Reino Unido intenta así avanzar en una línea propia dentro del mapa regulatorio global. No replica exactamente el enfoque de la Unión Europea, pero tampoco abandona el uso de salvaguardas cuantitativas en segmentos como el de los exchanges.
Para los participantes del mercado, el mensaje inmediato es claro. Las stablecoins ganan espacio dentro de una estructura más permisiva, mientras que la supervisión británica busca mostrarse flexible sin dejar de lado exigencias prudenciales básicas.
La evolución de este marco será seguida de cerca por empresas, inversionistas y reguladores de otros países. Las stablecoins se han vuelto un terreno central de la política financiera digital, y cada ajuste en plazas como Londres o Bruselas redefine el equilibrio entre innovación y control.
En este caso, los hechos centrales son precisos. La FCA rebajó de 2% a 1% el capital exigido a emisores de stablecoins, el nivel queda por debajo del 2% de MiCA, el Banco de Inglaterra abandonó un límite de £ 20.000 por persona y los exchanges deberán reservar 40% de su capital de negociación y aplicar un recorte potencial de 40% al colateral en ciertas operaciones.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
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