Por Canuto  

OpenAI ha solicitado a un juez federal que deseche la demanda de Apple por robo de secretos comerciales, calificando las acusaciones de ‘infundadas’ y de ‘podridas hasta la médula’. Mientras tanto, Apple busca una medida cautelar para impedir que la startup acceda a información confidencial. La batalla legal, que se resolverá el 1 de octubre, expone la feroz competencia por talento en el sector de la inteligencia artificial.
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  • OpenAI pidió formalmente a un juez federal desestimar la demanda de Apple por robo de secretos comerciales.
  • En su moción, OpenAI acusa a Apple de tergiversar la información como ‘genérica’ y de no haber hecho esfuerzos razonables para mantenerla en secreto.
  • Una audiencia sobre la moción está programada para el 1 de octubre, mientras Apple también busca una medida cautelar preliminar.


OpenAI ha presentado una solicitud formal para que un juez federal deseche la demanda interpuesta por Apple, que acusa al fabricante de ChatGPT de robar secretos comerciales. La empresa calificó las acusaciones de “infundadas” y describió el caso como “podrido hasta la médula”.

La moción de desestimación, presentada ayer, responde a la demanda que Apple interpuso en julio contra OpenAI y algunos de sus ex empleados. Apple alega que estos habrían robado documentos confidenciales para impulsar los planes de desarrollo de hardware de la startup de inteligencia artificial.

Según la moción, Apple tergiversa tanto las acciones de los empleados como la naturaleza de la información, a la que considera “genérica” en lugar de secretos comerciales. Además, OpenAI sostiene que Apple no adoptó medidas razonables para preservar la confidencialidad de dicha información.

Contexto de la disputa

La demanda de Apple se enfoca en varios ex empleados que actualmente trabajan para OpenAI, entre ellos Chang Liu, un ingeniero que habría descargado archivos confidenciales de Apple después de dejar la empresa. Apple sostiene que estos documentos fueron utilizados para acelerar el desarrollo de hardware en OpenAI.

OpenAI, sin embargo, afirma que Chang Liu simplemente estaba ayudando a ex colegas que le pidieron asistencia técnica después de su salida. La empresa también argumenta que la información señalada por Apple es de carácter “genérico” y no constituye un secreto comercial protegible.

Este caso se inscribe en un contexto más amplio de competencia feroz por el talento en la industria de la inteligencia artificial, donde Apple ha tenido dificultades para retener a sus ingenieros más calificados. OpenAI, por su parte, ha atraído a muchos de los mejores profesionales del sector con proyectos innovadores.

La disputa no es exclusivamente legal: también es una batalla de narrativas. La semana pasada, OpenAI publicó en su blog un artículo titulado “Apple está entendiendo esto mal”, en el que describió la demanda como “descuidada, agresiva y extrañamente personal”.

Acusaciones de Apple

Apple presentó su demanda en julio, alegando que varios ex empleados —incluido Chang Liu— habrían sustraído documentos confidenciales para beneficiar a OpenAI. La empresa tecnológica sostiene que esos documentos contienen información sobre desarrollo de hardware, planes de integración de IA y estrategias comerciales.

La demanda también incluye a otros empleados que pasaron de Apple a OpenAI, aunque el caso se centra en las actividades de Liu. Apple no ha proporcionado una lista exhaustiva de los documentos supuestamente robados, pero asegura que su uso podría comprometer su ventaja competitiva.

En respuesta, OpenAI argumenta que las acusaciones son “mal investigadas” y se construyen sobre “comunicaciones selectivas o fuera de contexto”. La empresa también señala que Apple no ha demostrado haber tomado medidas razonables para mantener la confidencialidad de la información en cuestión.

La noticia fue reportada originalmente por The Verge, que destacó que Apple presentó una solicitud de medida cautelar preliminar el lunes. Esta medida busca impedir que OpenAI y los empleados nombrados accedan, usen o divulguen la presunta información confidencial mientras el caso avanza.

La medida cautelar es una herramienta legal que, de ser otorgada, podría paralizar temporalmente el desarrollo de hardware en OpenAI. Apple argumenta que sin ella, la información podría filtrarse o utilizarse de manera irreversible.

Respuesta de OpenAI

En su moción de desestimación, OpenAI no solo rechaza las acusaciones de robo, sino que también acusa a Apple de estar usando la justicia para compensar sus deficiencias en el mercado de talento. La empresa señala que Apple no ha sabido integrar la IA en sus productos, lo que ha provocado migraciones de personal hacia OpenAI.

“No se debería permitir que Apple use una demanda infundada y pretextual para compensar sus deficiencias en el mercado de talento y retención de empleados”, afirma OpenAI en el documento legal. “Y sus fracasos para integrar IA en sus productos son parte del problema.”

OpenAI también enfatiza que está “construyendo algo completamente nuevo” y que su interés en contratar a los mejores ingenieros es legítimo. “Muchos de ellos han decidido dejar Apple y venir a OpenAI, atraídos por el trabajo innovador y emocionante que la empresa está haciendo”, agrega.

La empresa de ChatGPT considera que la descripción de Chang Liu como un ladrón de secretos es una “exageración” de las circunstancias. Según OpenAI, Liu simplemente ayudó a ex colegas después de su salida, sin acceder a información protegida o confidencial.

La refutación legal incluye varios de los argumentos que aparecieron en el blog del martes, pero en un lenguaje más formal. OpenAI insiste en que el caso de Apple “está podrido hasta la médula” y debe ser desestimado.

Argumentos de desestimación

La moción de OpenAI se basa en dos pilares: la falta de secreto comercial y la ausencia de acciones ilegales por parte de los empleados. En primer lugar, OpenAI sostiene que la información señalada por Apple es “genérica” y no cumple los criterios legales para ser considerada un secreto comercial.

Según la ley estadounidense, un secreto comercial debe ser información no conocida públicamente, que otorgue una ventaja competitiva y que sea objeto de esfuerzos razonables para mantenerla en secreto. OpenAI argumenta que Apple no cumplió esta última condición.

Además, OpenAI asegura que las acciones de Chang Liu no constituyen robo, sino una simple colaboración entre profesionales. “Estaba ayudando a ex colegas que le pidieron ayuda”, dice la empresa, sin haber recibido ni compartido información confidencial.

La moción también critica la falta de investigación de Apple, señalando que la demanda se basa en “comunicaciones selectivas o fuera de contexto”. OpenAI pide al juez que examine los hechos con detenimiento y no se deje llevar por acusaciones infundadas.

El juez tiene previsto escuchar los argumentos sobre la moción el 1 de octubre, mientras que Apple ya solicitó una medida cautelar preliminar. El resultado de esta audiencia será clave para el desarrollo del caso.

Próximos pasos en el litigio

La batalla legal no se limitará a la moción de desestimación. Apple ha pedido una medida cautelar preliminar que se decidirá antes de la audiencia del 1 de octubre. Esta orden, de ser emitida, impediría a OpenAI y a los empleados nombrados utilizar la información presuntamente robada.

OpenAI ya ha manifestado su oposición a esa medida, considerándola innecesaria y excesiva. La empresa argumenta que no hay riesgo de uso indebido porque la información en disputa no es confidencial ni relevante para sus operaciones.

En paralelo, las partes han iniciado un proceso de descubrimiento de pruebas, que podría revelar más detalles sobre las comunicaciones y los documentos involucrados. Este proceso podría extenderse durante meses, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro de la relación entre ambas empresas.

Los analistas del sector observan este caso como un precedente para la industria de la IA, donde la movilidad de talento entre gigantes tecnológicos es cada vez más común. Si Apple logra imponer su versión, podría frenar la contratación de ingenieros por parte de competidores.

Por ahora, OpenAI mantiene una postura firme y espera que el juez desestime el caso. La empresa de ChatGPT confía en que la evidencia mostrará que las acusaciones son “infundadas” y que Apple está buscando una ventaja legal injusta.

El próximo mes será decisivo para el litigio, con la audiencia de desestimación programada para el 1 de octubre. Mientras tanto, ambas empresas continúan compitiendo en el mercado de la IA, con lanzamientos y desarrollos que mantienen la atención del público.


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