Por Canuto  

La propiedad de criptomonedas en Canadá aumentó del 10% al 25% entre 2023 y 2026, pero el avance de la adopción ocurre mientras muchos usuarios desconocen las protecciones disponibles, no verifican el registro de sus plataformas y enfrentan nuevas restricciones sobre cajeros automáticos y donaciones políticas.
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  • El 25% de los canadienses afirmó poseer criptomonedas en 2026, frente al 10% registrado en 2023.
  • Solo cerca de la mitad de los propietarios verificó si su plataforma de comercio estaba registrada.
  • Canadá considera prohibir los cajeros automáticos de criptomonedas y restringir las donaciones políticas en activos digitales.


La propiedad de criptomonedas en Canadá alcanza el 25% en 2026

La adopción de activos digitales en Canadá se más que duplicó desde 2023, aunque persisten importantes vacíos sobre el registro de plataformas, los seguros y la recuperación de fondos.

El 25% de los canadienses afirmó poseer criptomonedas en 2026, frente al 10% registrado en 2023. El resultado muestra una expansión acelerada de los activos digitales entre distintos segmentos de la población.

La encuesta fue realizada por la Comisión de Valores de Ontario, conocida como OSC, entre 2.360 adultos canadienses. El levantamiento se desarrolló entre diciembre de 2025 y enero de 2026.

El estudio también encontró que el 59% de los participantes conocía los activos criptográficos. La cifra evidencia una mayor familiaridad general, aunque no implica necesariamente que los usuarios comprendan sus riesgos o protecciones.

La adopción cripto se expande en Canadá

El aumento desde el 10% hasta el 25% representa una ganancia de 15 puntos porcentuales en aproximadamente tres años. En términos relativos, la proporción de propietarios creció más del doble durante ese período.

La expansión ocurre pese a las preocupaciones persistentes sobre fraude, volatilidad y protección al consumidor. Las criptomonedas llegan así a una base más amplia de ciudadanos, más allá de los primeros usuarios familiarizados con la tecnología.

Naizam Kanji, vicepresidente ejecutivo de regulación estratégica en la OSC, afirmó que los mercados de criptomonedas continúan evolucionando. También señaló que los canadienses participan en ellos más que nunca.

Kanji explicó que la investigación permite identificar tendencias y comportamientos emergentes. Según el funcionario, ese conocimiento ayuda a anticipar oportunidades y riesgos potenciales dentro del mercado.

El ejecutivo agregó que el enfoque regulatorio debe proteger a los inversores. Al mismo tiempo, sostuvo que las reglas deben favorecer mercados justos y eficientes.

La expansión de la propiedad se produce mientras las principales empresas del sector buscan un papel más relevante dentro del sistema financiero canadiense. El crecimiento de la demanda puede impulsar nuevos productos, aunque también aumenta la presión sobre las autoridades.

Los inversores aún desconocen sus protecciones

La mayor participación no ha estado acompañada por un conocimiento equivalente de las salvaguardas disponibles. La encuesta mostró que muchos propietarios todavía tienen dudas sobre el funcionamiento de las reglas aplicables a las plataformas cripto.

Aproximadamente la mitad de los propietarios afirmó haber comprobado si una plataforma estaba registrada antes de abrir una cuenta o completar una transacción. El dato deja a una parte importante de los usuarios operando sin confirmar el estatus regulatorio del servicio.

La verificación del registro constituye una medida básica para evaluar una plataforma. Sin embargo, el resultado sugiere que una proporción considerable de inversores no realiza ese control antes de entregar fondos o información personal.

Los participantes también mostraron confusión sobre la forma en que se regulan las plataformas de criptomonedas. Entre las dudas aparecen las diferencias entre los servicios autorizados, los productos disponibles y las obligaciones de los operadores.

Otro malentendido se relaciona con los seguros. Las tenencias de criptomonedas normalmente no reciben las mismas protecciones que los depósitos mantenidos en bancos regulados.

Esta diferencia resulta relevante para los usuarios que asumen que sus activos digitales cuentan con una cobertura equivalente a la de una cuenta bancaria. En caso de quiebra, fraude o pérdida, las vías de recuperación pueden ser distintas.

Las transacciones en blockchain añaden otro nivel de riesgo. Una vez que los fondos llegan a una dirección controlada por un estafador, la operación puede ser difícil o imposible de revertir.

La irreversibilidad relativa de muchas transacciones exige controles antes de enviar dinero. También obliga a los usuarios a revisar cuidadosamente las direcciones, los destinatarios y las condiciones de cada operación.

Las preocupaciones canadienses tienen paralelos en Estados Unidos, donde organismos federales y autoridades estatales también han insistido en el registro de plataformas. Esas entidades han destacado además la importancia de las divulgaciones sobre fraude y de distinguir las cuentas cripto de los depósitos bancarios asegurados.

Canadá y Estados Unidos, sin embargo, continúan desarrollando sus normas de activos digitales por separado. Un producto ofrecido a clientes canadienses puede no estar disponible bajo los mismos términos para usuarios estadounidenses.

Ottawa apunta a los cajeros y las donaciones políticas

El aumento de la adopción coincide con una postura más estricta frente a ciertos usos de las criptomonedas. El gobierno federal canadiense esbozó en su Actualización Económica de Primavera de 2026 un plan para prohibir los cajeros automáticos de criptomonedas a nivel nacional.

Los funcionarios describieron esas máquinas como una herramienta frecuente para estafadores. Según el planteamiento oficial, pueden utilizarse para recaudar dinero de víctimas o procesar efectivo de origen ilícito.

Las investigaciones citadas por el gobierno identificaron los cajeros automáticos de criptomonedas como un canal empleado para instruir a víctimas de fraude. En esos casos, los delincuentes pueden presionar a las personas para que conviertan efectivo en activos digitales y los envíen a una dirección determinada.

El riesgo aumenta porque los pagos realizados mediante esos dispositivos pueden resultar difíciles de recuperar. A diferencia de algunas transferencias bancarias convencionales, una operación cripto completada no siempre ofrece mecanismos sencillos de reversión.

La posible prohibición no representa una eliminación general de la propiedad de criptomonedas. El enfoque planteado permitiría distinguir entre la tenencia y los canales considerados más vulnerables al fraude o a la actividad ilícita.

Ottawa también enfrenta un proyecto de ley separado presentado en marzo. La propuesta restringiría las donaciones de criptomonedas a grupos políticos.

La iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para endurecer las reglas de financiamiento electoral. El objetivo incluye limitar los riesgos de interferencia extranjera antes de las próximas elecciones federales.

Si las medidas reciben aprobación, Canadá establecería una división más marcada en su política sobre activos digitales. Las autoridades podrían permitir la propiedad regulada y determinados productos financieros, mientras limitan usos relacionados con financiamiento oculto o actividad ilegal.

El contraste refleja uno de los principales desafíos regulatorios del sector. La demanda de criptomonedas aumenta, pero los funcionarios mantienen cautela frente a servicios que pueden dificultar la identificación del origen o destino de los fondos.

Coinbase prepara una estrategia más amplia

La evolución del mercado canadiense también atrae a empresas que buscan ampliar su oferta. Coinbase se prepara para expandir en el país su estrategia denominada “Everything Exchange”.

El plan llevaría a la empresa más allá del comercio tradicional de criptomonedas. Su propuesta combinaría acciones tokenizadas, productos financieros convencionales y servicios basados en blockchain dentro de una sola aplicación para usuarios canadienses.

Una oferta de ese tipo podría acercar las criptomonedas a instrumentos financieros conocidos. También podría aumentar la complejidad de las decisiones de los usuarios, especialmente si una misma plataforma reúne activos con diferentes niveles de riesgo y protección.

La expansión de Coinbase ocurre en un contexto de mayor participación minorista. A medida que más personas entran al mercado, las empresas deben explicar con claridad el funcionamiento de cada producto y sus límites regulatorios.

La disponibilidad de acciones tokenizadas y otros servicios no significa que todos los instrumentos tengan las mismas reglas. Las condiciones aplicables pueden depender del tipo de activo, la plataforma y la jurisdicción.

Para los clientes canadienses, la integración de productos podría simplificar el acceso desde el punto de vista operativo. Sin embargo, la comodidad de una aplicación única no elimina la necesidad de revisar registros, comisiones, riesgos y mecanismos de protección.

La encuesta de la OSC muestra que la adopción avanza más rápido que la comprensión de los inversores. Esa brecha puede volverse más importante si las plataformas amplían su catálogo antes de que el público domine las diferencias entre cada servicio.

El crecimiento también coloca a los reguladores ante una decisión compleja. Deben preservar el acceso a la innovación sin permitir que la falta de información exponga a los usuarios a pérdidas evitables.

Las verificaciones de registro, las expectativas sobre seguros y la posibilidad de recuperar transacciones aparecen como riesgos centrales. Estos factores adquieren mayor relevancia conforme aumenta el número de propietarios de activos digitales.

Canadá deberá abordar ambos lados de la tendencia: la demanda creciente de criptomonedas y las brechas de protección al consumidor. La evolución de las reglas determinará cómo convivirán la innovación financiera, la participación minorista y la prevención del fraude.

La regulación enfrenta una prueba de adopción rápida

El salto en la propiedad cripto revela que los activos digitales ya ocupan un espacio relevante dentro de la conversación financiera canadiense. Uno de cada cuatro adultos encuestados declaró tener exposición a este mercado.

La cifra no permite concluir que todos los propietarios tengan el mismo nivel de experiencia. La encuesta midió la propiedad y el conocimiento general, pero también mostró diferencias importantes en la comprensión de las protecciones.

Ese escenario puede generar decisiones basadas en supuestos equivocados. Un usuario podría creer que una plataforma está registrada, que sus activos tienen seguro o que una transferencia fraudulenta puede anularse con facilidad.

La educación financiera adquiere un papel importante dentro de la respuesta regulatoria. La información sobre riesgos debe acompañar el acceso a los productos, especialmente cuando las plataformas combinan criptomonedas con acciones tokenizadas y servicios tradicionales.

Las autoridades también deben comunicar con precisión qué actividades están permitidas y cuáles enfrentan restricciones. La posible prohibición de cajeros y el proyecto sobre donaciones políticas muestran que el gobierno no trata todos los usos de los activos digitales de la misma manera.

La postura canadiense combina apertura y control. Por un lado, el país mantiene espacio para la propiedad regulada y para nuevos productos financieros; por otro, busca cerrar canales asociados con fraude, dinero ilícito o interferencia electoral.

El desafío consiste en evitar que las restricciones sobre ciertos mecanismos se interpreten como una prohibición general del sector. Una regulación clara puede diferenciar entre innovación legítima y servicios que presentan riesgos específicos.

La expansión de empresas como Coinbase añade presión para que las normas sean previsibles. Los operadores necesitan conocer sus obligaciones, mientras los usuarios requieren información comprensible antes de utilizar productos de mayor complejidad.

El crecimiento de la propiedad no elimina los riesgos conocidos del mercado. La volatilidad, el fraude y la ausencia de protecciones equivalentes a las bancarias siguen siendo elementos centrales para cualquier persona que considere comprar criptomonedas.

La experiencia canadiense muestra que la adopción puede acelerarse incluso cuando la comprensión permanece incompleta. El futuro de la regulación dependerá de la capacidad de equilibrar participación, innovación y protección del consumidor.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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