Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

La Reserva Federal de EE. UU. abrió una consulta para formalizar la eliminación del “riesgo reputacional” en la supervisión bancaria, una idea que busca frenar el cierre de cuentas a empresas cripto y otros clientes legales por presión regulatoria o sesgos políticos.

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  • La FED propone prohibir que sus supervisores “incentiven u obliguen” a bancos a negar servicios a actividades legales, aunque políticamente desfavorecidas, incluido el criptomercado.
  • La medida estará abierta a comentarios públicos por 60 días desde el 23 de febrero y codifica una decisión anunciada en julio.
  • El debate revive tras casos notorios: JPMorgan cerró más de 50 cuentas de Donald Trump en febrero de 2021 y, según Jack Mallers, también cerró cuentas de Strike el 23 de noviembre de 2025.

 

La Reserva Federal de EE. UU. (FED) propuso una nueva regla que busca cambiar cómo se supervisa a los bancos cuando atienden a clientes considerados “controversiales”, una categoría en la que con frecuencia terminan empresas y actores vinculados a criptomonedas. La iniciativa eliminaría el llamado “riesgo reputacional” como factor en la supervisión, una práctica que, según críticas acumuladas en los últimos años, habría contribuido al cierre de cuentas y al bloqueo de servicios bancarios a negocios cripto.

El objetivo central de la propuesta es limitar el margen con el que los supervisores pueden presionar a las instituciones financieras para cortar lazos con clientes que operan legalmente, pero cuya actividad resulta políticamente desfavorecida. En la industria cripto, ese fenómeno suele describirse como “debanking”: la pérdida del acceso a cuentas, pagos y servicios básicos del sistema financiero tradicional, reseña CoinDesk.

La regla entra en un contexto de mayor sensibilidad política y regulatoria. Días atrás, JPMorgan Chase & Co. admitió por primera vez haber cerrado cuentas de Donald Trump luego del ataque al Capitolio de EE. UU. ocurrido el 6 de enero de 2021, un episodio que reavivó el debate sobre si los bancos, por decisión propia o por presión de supervisores, están excluyendo a clientes por motivos no estrictamente financieros.

Qué cambia la propuesta de la FED y por qué importa para cripto

La FED explicó que busca “codificar” la eliminación del “riesgo reputacional” de sus programas de supervisión. El personal del banco central indicó en un memorándum al Consejo de Gobernadores que la propuesta formalizaría el retiro de ese concepto y, además, prohibiría al organismo “incentivar u obligar” a los bancos a negar o condicionar servicios a clientes involucrados en “actividades comerciales legales pero políticamente desfavorecidas”.

En términos prácticos, el “riesgo reputacional” suele referirse a la posibilidad de que un banco sufra daños de imagen por atender a ciertos clientes. Sus críticos argumentan que, al incluirlo en la supervisión, se abre la puerta a decisiones discrecionales y a presiones informales para cortar relaciones con sectores que generan controversia pública, incluso cuando son legales. En el mundo cripto, esto puede impactar desde exchanges y startups de pagos hasta proveedores de infraestructura y emisores de activos digitales.

Michelle W. Bowman, vicepresidenta de supervisión, afirmó que la FED ha escuchado “casos preocupantes de cierre de cuentas” donde los supervisores usan preocupaciones sobre riesgo reputacional para presionar a instituciones financieras a cerrar cuentas por opiniones políticas, creencias religiosas o participación en negocios legales desfavorecidos, incluido el criptomercado. También agregó que la discriminación por esas razones es ilícita y “no tiene lugar” en el marco de supervisión de la Reserva Federal.

Para lectores nuevos: el acceso bancario es una pieza crítica para cualquier empresa que opere con clientes, salarios, proveedores y pagos en moneda fiduciaria. Aunque el ecosistema cripto se apoya en redes blockchain, la mayoría de los negocios aún dependen de bancos para cobrar, pagar impuestos, procesar nóminas y liquidar operaciones. Por eso, los cierres de cuentas pueden convertirse en un cuello de botella que afecta crecimiento, cumplimiento y continuidad operativa.

Consulta pública: 60 días para comentar desde el 23 de febrero

La propuesta quedó abierta a comentarios públicos por 60 días. La FED indicó que el periodo se cuenta desde el 23 de febrero. En estos procesos, el regulador recibe opiniones de bancos, empresas, organizaciones civiles y ciudadanos, y luego puede ajustar el texto final antes de adoptar la norma definitiva.

El calendario es relevante porque da una ventana formal para que el sector financiero y las compañías de activos digitales documenten casos, riesgos y consecuencias del debanking. También permite que defensores de controles más estrictos expresen inquietudes sobre prevención de lavado de dinero, fraude o exposición a actividades ilícitas. La discusión no gira en torno a legalizar negocios ilegales, sino a evitar que se nieguen servicios a actividades legales por criterios difusos.

La FED también recordó que, en julio, ya había anunciado que el riesgo reputacional no formaríaparte de sus exámenes bancarios. Esta nueva etapa busca convertir ese cambio en una regla, lo que suele dar más estabilidad y claridad, tanto para supervisores como para bancos y clientes.

Un elemento adicional, con implicaciones directas para empresas nativas de criptomonedas, es que el Consejo de la FED señaló su intención de incluir a “emisores de stablecoins permitidas” dentro de su definición de organizaciones bancarias cubiertas, una vez que complete regulaciones separadas. De materializarse, esta definición podría influir en cómo ciertos emisores se relacionan con el sistema bancario y qué expectativas regulatorias enfrentan.

Casos que avivaron el debate: Trump, JPMorgan y Strike

El debate sobre cierres de cuentas no es nuevo, pero sigue acumulando ejemplos. El cierre de cuentas en el sector de criptomonedas ha sido “bien documentado” y, según el reporte de CoinDesk, ha sido reconocido por reguladores bancarios nombrados por Trump, aunque continúan apareciendo nuevos casos. La propuesta de la FED busca precisamente reducir el uso del riesgo reputacional como argumento supervisor en estas decisiones.

En el caso político que elevó la temperatura del tema, JPMorgan, el banco más grande del país, respondió a una demanda presentada el mes pasado por el presidente Trump y su empresa familiar. En esa respuesta, el banco dijo por primera vez que cortó más de 50 cuentas del ahora mandatario en febrero de 2021, sin especificar la razón tras la medida.

En el frente cripto, un episodio se volvió viral cuando Jack Mallers, CEO de la empresa de pagos con criptomonedas Strike, publicó el 23 de noviembre de 2025 que JPMorgan cerró todas sus cuentas “sin causa”. Aunque el caso no detalla en esta información las razones invocadas por el banco, el señalamiento refuerza una preocupación recurrente en la industria: la fragilidad del acceso bancario incluso para empresas visibles y establecidas.

Estos antecedentes ayudan a explicar por qué la FED habla de presiones relacionadas con “opiniones políticas”, “creencias religiosas” o participación en “negocios legales desfavorecidos”. La preocupación no se limita al sector cripto, pero el criptomercado aparece explícitamente mencionado como ejemplo en las declaraciones atribuidas a Bowman.

Coordinación regulatoria y el precedente de la OCC

La FED no es el único supervisor que se ha movido en esta dirección. La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), que supervisa a los bancos nacionales en EE. UU., ya había eliminado factores reputacionales de su supervisión el año pasado. Ese antecedente sugiere una tendencia a acotar la discrecionalidad basada en reputación y a concentrarse más en riesgos financieros y de cumplimiento medibles.

La propuesta de la Reserva Federal, al codificar lo anunciado en julio, busca alinear la práctica supervisora con una regla escrita. Para bancos y clientes, esa diferencia importa: una orientación puede cambiar con el tiempo, mientras que una norma formal suele requerir procesos más robustos para su modificación.

En el plano político, la FED enmarca el cambio como un freno a la “discriminación” por parte de instituciones financieras cuando el motivo se relaciona con ideas, religión o actividades legales, aunque impopulares. A la vez, la regla no implica que los bancos deban aceptar a cualquier cliente, sino que limita el tipo de presión o incentivo que puede provenir desde la supervisión bajo el paraguas del riesgo reputacional.

Para el ecosistema cripto, el resultado podría ser una señal relevante en la batalla por acceso al sistema bancario. Sin embargo, el alcance real dependerá del texto final y de cómo se aplique en la práctica, especialmente mientras se definen regulaciones separadas que podrían afectar a emisores de stablecoins.


Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público


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