Un tribunal federal de apelaciones en Filadelfia dio a Kalshi su mayor victoria legal hasta ahora al concluir que Nueva Jersey no puede regular su plataforma bajo leyes estatales de juego, una decisión que fortalece la tesis de que estos mercados caen bajo la supervisión federal de la CFTC y que podría empujar el debate hasta la Corte Suprema de EE. UU.
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- El Tercer Circuito confirmó una medida cautelar preliminar que impide a Nueva Jersey actuar contra Kalshi mientras sigue el litigio.
- La mayoría sostuvo que los contratos de eventos, incluso los vinculados a deportes, están bajo jurisdicción federal de la CFTC y no del régimen estatal de apuestas.
- La jueza disidente Jane R. Roth afirmó que los productos de Kalshi siguen siendo apuestas deportivas, pese a su presentación como contratos de eventos.
La plataforma de mercados de predicción Kalshi obtuvo una victoria judicial de alto perfil en Estados Unidos, luego de que un tribunal federal de apelaciones en Filadelfia concluyera que Nueva Jersey no tiene base para regular la empresa bajo sus leyes estatales de juego.
El fallo fortalece la posición de la compañía en una disputa que se ha vuelto central para definir si estos mercados deben tratarse como instrumentos financieros regulados por el gobierno federal o como apuestas sujetas a los estados.
La decisión fue emitida por un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito, que votó 2 a 1 a favor de mantener la protección judicial concedida previamente a Kalshi. En la práctica, el tribunal confirmó una medida cautelar preliminar otorgada en la primavera pasada, luego de que reguladores de juego de Nueva Jersey enviaran a la plataforma una orden de cese y desistimiento.
De acuerdo con la información publicada por Decrypt, los reguladores estatales sostenían que los mercados deportivos ofrecidos por Kalshi eran, en esencia, apuestas deportivas no registradas. Kalshi respondió que esos productos son contratos de eventos que caen exclusivamente bajo la jurisdicción de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de los Estados Unidos (CFTC).
El caso es seguido de cerca por actores de los mercados financieros, reguladores y empresas del ecosistema de tecnología financiera, porque toca una frontera cada vez más difusa entre derivados, plataformas digitales y apuestas sobre eventos del mundo real. También añade presión sobre un debate nacional que, por el nivel de desacuerdo entre tribunales y estados, podría terminar en la Corte Suprema de Estados Unidos.
Un respaldo clave para la tesis regulatoria de Kalshi
La decisión del lunes representa, hasta ahora, la victoria legal más importante para Kalshi en su intento de defender su modelo de negocio. El año pasado, un juez federal en Nueva Jersey ya había fallado a favor de la empresa al señalar que el estado no podía hacer cumplir su prohibición contra la plataforma mientras avanzaba el litigio, porque Kalshi probablemente tendría éxito en el fondo del caso.
Ahora, dos jueces del tribunal de apelaciones llegaron a la misma conclusión. Los magistrados que apoyaron el fallo fueron el juez presidente Michael A. Chagares, designado al Tercer Circuito por el expresidente George W. Bush, y el juez David J. Porter, nombrado por Trump.
La decisión refuerza la idea de que las apuestas o contratos listados por Kalshi, incluidas aquellas relacionadas con deportes, deben verse dentro del marco federal de supervisión de la CFTC. Ese punto es crucial, porque si prevalece, los estados tendrían una capacidad mucho más limitada para actuar directamente contra plataformas de este tipo cuando los productos estén registrados como contratos de eventos en un mercado regulado a nivel federal.
El caso ilustra un tema más amplio para lectores nuevos en la materia. Los mercados de predicción permiten a los usuarios tomar posiciones sobre la probabilidad de que ocurra un evento futuro, como un resultado electoral, una decisión económica o incluso el desenlace de un partido. La controversia surge cuando esos contratos se parecen mucho, en la práctica, a una apuesta convencional, aunque jurídicamente se presenten como instrumentos financieros.
La dura disidencia: ¿futuros o juego deportivo?
La única voz disidente en el fallo fue la jueza Jane R. Roth, quien criticó con dureza la lógica de la mayoría. Roth, nombrada al tribunal en 1991 por el expresidente George H. W. Bush, argumentó que el hecho de que Kalshi esté registrada como mercado de contratos designado y presente sus productos como contratos de eventos deportivos no cambia la naturaleza esencial de esos instrumentos.
En su disenso, la magistrada cuestionó directamente la distinción jurídica aceptada por sus colegas. Según su visión, el registro de Kalshi y la forma en que empaqueta sus ofertas no transforman apuestas deportivas en negociación de futuros por simple efecto formal.
Roth escribió que la mayoría sostiene que el registro de Kalshi como DCM y la presentación de sus apuestas como contratos de eventos deportivos son actos de alquimia que transmutan sus productos de juego deportivo en negociación de futuros. Añadió que ella ve las acciones de Kalshi como una prestidigitación performativa destinada a ocultar la realidad de que los productos de Kalshi son juego deportivo.
La fuerza de ese argumento disidente muestra por qué el caso está lejos de una resolución conceptual definitiva. Aunque Kalshi ganó esta etapa, la división entre jueces revela que la pregunta de fondo sigue abierta: cuándo un contrato de eventos deja de ser una simple apuesta y pasa a considerarse un producto financiero legítimo.
Un conflicto nacional con fallos contradictorios
El pronunciamiento del Tercer Circuito no cierra el conflicto regulatorio en todo el país. Según la información disponible, durante más de un año tribunales estatales y federales han llegado a conclusiones muy distintas sobre quién tiene autoridad para supervisar los mercados de predicción.
Mientras Kalshi logró este avance en su disputa con Nueva Jersey, en Nevada la situación ha sido menos favorable. Ese estado, históricamente asociado a la industria del juego, consiguió recientemente bloquear temporalmente a la compañía. El viernes pasado, un juez estatal extendió esa prohibición inicial de 14 días por otras dos semanas.
Este contraste entre jurisdicciones aumenta la probabilidad de que la controversia escale. Como se trata de una decisión de un tribunal federal de apelaciones, el siguiente paso ordinario sería una apelación ante la Corte Suprema de Estados Unidos, salvo que el propio Tercer Circuito decida una revisión en banc, un procedimiento poco común en el que todos los jueces del circuito reconsideran el caso de forma colectiva.
En términos prácticos, la coexistencia de decisiones divergentes crea un entorno incierto para empresas, usuarios e inversionistas. Una plataforma puede recibir respaldo federal en una jurisdicción y, al mismo tiempo, enfrentar restricciones severas en otra, lo que complica la operación nacional de estos mercados digitales.
La postura de la administración Trump y lo que viene
El contexto político también importa. La administración Trump ha respaldado de forma agresiva la idea de que los mercados de predicción no deberían quedar sujetos a leyes estatales de juego cuando operan bajo el paraguas regulatorio federal. Esa posición se ha traducido en acciones concretas.
La semana pasada, la CFTC bajo la administración Trump, junto con el Departamento de Justicia, demandó a Illinois, Arizona y Connecticut por intentar regular plataformas de mercados de predicción. Ese movimiento sugiere que el gobierno federal busca consolidar una línea jurídica uniforme favorable a estas empresas.
Kalshi no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre el fallo del lunes, según la información citada. Aun así, la decisión fortalece temporalmente a la compañía en su disputa más visible y puede influir en otras causas similares que hoy se desarrollan en distintos estados.
Más allá del resultado puntual, el caso ya se convirtió en una referencia para el futuro de los mercados de predicción en Estados Unidos. Si la Corte Suprema termina interviniendo, no solo definirá el alcance del poder estatal frente a la CFTC, sino también la manera en que el sistema jurídico estadounidense clasificará una nueva generación de productos digitales que se ubican entre las finanzas, la información y el juego.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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