Las autoridades de Estados Unidos buscan el decomiso definitivo de USD $3,44 millones en USDT presuntamente vinculados a una estafa de inversión en criptomonedas que convencía a sus víctimas de enviar ETH a billeteras controladas por los responsables.
***
- La Fiscalía de EE. UU. en Boston presentó una acción civil para decomisar cerca de USD $3,44 millones en USDT.
- La investigación se originó en 2024 tras denuncias de víctimas en Massachusetts, Utah y Carolina del Sur.
- Según los fiscales, los estafadores usaban mensajes “equivocados” por texto, WhatsApp o Telegram para ganar confianza y promover una falsa inversión en Ethereum respaldada por oro.
🚨 EEUU busca decomisar USD 3,44 millones en USDT relacionados con un fraude en Ethereum
Victimas en Massachusetts, Utah y Carolina del Sur fueron convencidas de enviar ETH a billeteras controladas por estafadores.
Los mensajes engañosos usaron tácticas de manipulación para… pic.twitter.com/EuvBWeAOdA
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) March 11, 2026
El gobierno de Estados Unidos dio un nuevo paso en su ofensiva contra las estafas con criptomonedas. La Fiscalía federal en Boston presentó una acción civil de decomiso para recuperar aproximadamente USD $3.440.000 en USDT, fondos que, según las autoridades, estarían vinculados a un esquema fraudulento de inversión en línea dirigido contra víctimas en varios estados.
De acuerdo con los fiscales, el caso gira en torno a una modalidad cada vez más común dentro del fraude financiero digital. Los responsables habrían usado tácticas de manipulación para construir confianza con las víctimas y luego convencerlas de transferir activos a billeteras bajo control de los estafadores.
La investigación comenzó a finales de 2024, después de que se presentaran al menos cuatro denuncias por pérdidas económicas. Entre los afectados había dos residentes de Massachusetts, además de otras víctimas en Utah y Carolina del Sur.
Las autoridades indicaron que los fondos en USDT fueron incautados entre febrero y marzo de 2025. Ahora buscan que un tribunal autorice el decomiso permanente de esos activos.
Según explicó la Oficina del Fiscal de EE. UU. en Boston, en este tipo de esquemas los criminales obtienen dinero mediante tácticas manipuladoras. El patrón descrito por los investigadores muestra una estrategia de contacto, persuasión y posterior desvío de fondos a infraestructura controlada por los responsables.
Cómo operaba la presunta estafa con Ethereum
En este caso, los estafadores habrían iniciado el contacto con las víctimas mediante mensajes que aparentaban haber sido enviados por error. Ese primer acercamiento se realizaba con frecuencia a través de mensajes de texto tradicionales o mediante aplicaciones cifradas como WhatsApp y Telegram.
Tras abrir la conversación, los responsables desarrollaban una relación de confianza con las personas contactadas. Esa fase es clave en muchos fraudes de inversión cripto, porque reduce la percepción de riesgo y hace más creíble la supuesta oportunidad de negocio.
Una vez consolidado el vínculo, los individuos promovían lo que describían como una oportunidad exclusiva de inversión en Ethereum. Según los documentos citados por los fiscales, la propuesta era presentada además como una inversión respaldada por oro físico, un elemento usado para reforzar la idea de seguridad y legitimidad.
Las víctimas eran instruidas para comprar Ether (ETH) y enviarlo a billeteras proporcionadas por los perpetradores. Según la acusación civil, ese fue el paso que permitió a los estafadores tomar control directo de los fondos transferidos.
Después de recibir el ETH, los fondos eran movidos a través de direcciones intermediarias. Luego eran convertidos en USDT y enviados a billeteras no alojadas controladas por los estafadores, según indicaron los documentos judiciales reseñados por Cointelegraph.
Ese uso de direcciones intermedias y conversiones entre activos digitales suele dificultar el rastreo inmediato del dinero. Sin embargo, también deja un registro en Blockchain que puede ser analizado por investigadores y organismos de cumplimiento.
Qué significa un decomiso civil en casos de criptomonedas
La acción iniciada por la fiscalía es de carácter civil. En términos prácticos, eso significa que el gobierno busca tomar posesión legal de los activos incautados al argumentar que están conectados con actividades ilícitas, incluso si el procedimiento no es un juicio penal contra una persona en esta etapa.
En el ecosistema cripto, este tipo de mecanismo se ha vuelto más frecuente a medida que las autoridades ganan experiencia en rastreo onchain. Las stablecoins como USDT tienen un rol relevante en estos procesos porque, al estar emitidas por entidades centralizadas, pueden ser congeladas o bloqueadas en cooperación con agencias de seguridad.
El caso también ilustra un punto importante para usuarios nuevos. Aunque Ether y otras criptomonedas permiten mover valor sin intermediarios tradicionales, eso no convierte automáticamente una oferta de inversión en legítima. La narrativa de exclusividad, urgencia o respaldo con activos físicos suele ser una señal de alerta.
Las promesas de altos retornos, combinadas con conversaciones privadas en aplicaciones de mensajería y direcciones de billetera entregadas por terceros, son rasgos recurrentes en estafas de este tipo. El contacto iniciado por un supuesto “mensaje equivocado” también se ha identificado en campañas conocidas de fraude relacional y financiero.
En este expediente, los fiscales no solo buscan recuperar fondos. También intentan cerrar el circuito legal para que los bienes ya incautados no regresen a las manos vinculadas con el esquema investigado.
Más incautaciones recientes vinculadas a fraudes con USDT
La acción en Boston no es un hecho aislado. En semanas recientes, las autoridades estadounidenses también han informado sobre otros decomisos de criptomonedas asociados con estafas similares o con variantes del fraude relacional conocido popularmente como “pig-butchering”.
En un caso separado, la misma Oficina del Fiscal de Estados Unidos para Massachusetts presentó otra acción civil de decomiso para recuperar aproximadamente USD $327.829 en USDT. Los investigadores sostienen que ese dinero estaba conectado con una estafa romántica dirigida contra un residente de Massachusetts en 2024.
En otro expediente, autoridades federales en Carolina del Norte incautaron más de USD $61 millones en USDT vinculados a un gran esquema de “pig-butchering”. Según las autoridades, esa red utilizaba plataformas de inversión falsas para defraudar a las víctimas.
Estos movimientos sugieren un mayor enfoque de las agencias en activos estables usados como vehículo de salida o resguardo dentro de estructuras criminales. Aunque muchas estafas comienzan con BTC o ETH, una parte del dinero termina convertida a stablecoins por su liquidez y facilidad de transferencia.
El avance de estos casos también refleja una cooperación más estrecha entre emisores de stablecoins y autoridades. Esa relación se ha vuelto especialmente relevante cuando los investigadores logran identificar direcciones específicas y actuar antes de que los fondos sean retirados o mezclados en nuevas rutas.
El mes pasado, Tether informó que había congelado alrededor de USD $4.200 millones en USDT vinculados a actividad ilícita sospechosa durante los últimos tres años. Esa cifra refuerza la idea de que el emisor está participando de forma más activa en respuestas a requerimientos de cumplimiento y seguridad.
Contexto para el mercado y señales de alerta para usuarios
Para el sector cripto, casos como este tienen una doble lectura. Por un lado, muestran que los delitos financieros siguen adaptándose a las herramientas digitales más populares. Por otro, evidencian que el rastreo blockchain y la colaboración institucional están ganando efectividad en la recuperación de activos.
La combinación de Ethereum, USDT y mensajería cifrada no implica por sí misma actividad ilegal. Son herramientas ampliamente utilizadas en el mercado. El problema aparece cuando se integran dentro de una narrativa engañosa orientada a extraer fondos mediante presión psicológica, falsas credenciales o promesas inventadas.
Para inversores minoristas, el caso deja varias señales de alerta concretas. Desconfiar de contactos inesperados, verificar cualquier oferta en canales oficiales, evitar transferir fondos a billeteras indicadas por desconocidos y rechazar propuestas “exclusivas” sin documentación verificable puede reducir de forma importante el riesgo.
También conviene recordar que una supuesta referencia a oro físico, respaldo institucional o beneficios garantizados no sustituye la debida diligencia. Si una oportunidad de inversión depende de conversaciones privadas y transferencias irreversibles de criptomonedas, el riesgo operativo y de fraude suele ser elevado.
Por ahora, el foco del caso está en si el tribunal autorizará el decomiso definitivo de los USD $3.440.000 en USDT. Mientras ese proceso avanza, el expediente se suma a una tendencia más amplia: la intensificación de las acciones de Estados Unidos contra redes que explotan el atractivo de las criptomonedas para ejecutar fraudes sofisticados.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Criptomonedas
Binance demanda al Wall Street Journal por “informes falsos y difamatorios”
Adopción
Ghana iniciará programa piloto de criptomonedas histórico con 11 empresas
billonarios
CZ supera a Bill Gates con una fortuna de USD $110.000 millones impulsada por Binance
Binance