DTC, la entidad central de custodia y compensación de valores en Estados Unidos, desarrolla un servicio para crear versiones tokenizadas de acciones, ETF y bonos del Tesoro, con pruebas en blockchain y un lanzamiento completo previsto para octubre de 2026.
***
- La SEC emitió para DTC una carta de no acción en diciembre de 2025, con una vigencia de tres años bajo las condiciones descritas en el documento.
- Más de 30 firmas ya ejecutaron operaciones en vivo con activos tokenizados en Hyperledger Besu y Canton.
- El sistema mantendrá los registros centrales de DTC como fuente definitiva, aunque distribuirá los activos mediante distintas blockchains.
🚨 DTC prepara la tokenización de acciones, ETF y bonos del Tesoro de EE. UU.
Más de 30 firmas probaron operaciones en Hyperledger Besu y Canton.
Lanzamiento previsto en octubre de 2026. Stellar se sumaría en 2027.
El registro central de DTC seguirá siendo definitivo. pic.twitter.com/AwoUIwrMpI
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 24, 2026
Una nueva capa para los valores tradicionales
La Depository Trust Company, conocida como DTC, está construyendo una infraestructura para llevar valores tradicionales a redes blockchain sin trasladar fuera de su sistema la custodia jurídica de esos activos. La propuesta contempla crear versiones digitales, descritas como “gemelos digitales”, de acciones, fondos cotizados en bolsa y bonos del Tesoro de Estados Unidos que ya se encuentran bajo la administración de la entidad.
El diseño parte de una separación importante entre el activo original y su representación digital. El valor tradicional permanecería en las bóvedas y registros de DTC, mientras una versión tokenizada podría entregarse a billeteras digitales aprobadas para facilitar operaciones en redes distribuidas, conservando las mismas protecciones legales y derechos asociados con el instrumento subyacente.
El alcance inicial se concentra en valores con alta liquidez, entre ellos las acciones que integran el Russell 1000, los ETF de los principales índices y los bonos del Tesoro estadounidense. Esa selección apunta a instrumentos ampliamente negociados, cuya estandarización puede facilitar la integración con sistemas institucionales sin comenzar por activos más complejos o menos líquidos.
Según la información publicada por Cryptobriefing, un consorcio de más de 50 firmas participó en el proceso de desarrollo del servicio. La colaboración reunió a grandes instituciones de las finanzas tradicionales y a participantes nativos digitales, una combinación que refleja el interés del mercado por conectar la infraestructura regulada con nuevas vías de transferencia basadas en blockchain.
La autorización y las primeras pruebas
La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos emitió en diciembre de 2025 una carta de no acción relacionada con el proyecto de DTC. El documento contempla un periodo de tres años bajo las condiciones previstas, aunque no equivale a una aprobación general de cualquier modelo de tokenización ni elimina las obligaciones regulatorias aplicables.
La carta cubre la fase inicial orientada a acciones del Russell 1000, ETF de índices principales y bonos del Tesoro de Estados Unidos. Para los participantes institucionales, ese marco acota los instrumentos elegibles y vincula la representación digital con valores que ya cuentan con procesos consolidados de identificación, custodia, negociación y reporte regulatorio.
Las primeras operaciones en vivo se registraron el 15 de julio de 2026, cuando más de 30 firmas ejecutaron transacciones con activos tokenizados por DTC. Las pruebas se realizaron en dos redes blockchain, Hyperledger Besu y Canton, lo que permitió evaluar el funcionamiento del servicio en entornos tecnológicos diferentes antes de su despliegue completo.
El lanzamiento integral del DTCC Tokenization Service está previsto para octubre de 2026. Además de las redes utilizadas en las pruebas, DTC planea conectar su servicio con Stellar. Según la hoja de ruta publicada, se espera que los activos tokenizados estén disponibles en esa red durante la primera mitad de 2027, una evolución que presenta al servicio como una infraestructura capaz de operar en varias cadenas, en lugar de quedar atada a una sola plataforma.
Derechos, controles y prioridad del registro central
Los activos tokenizados conservarán derechos vinculados a sus identificadores CUSIP, el sistema empleado para identificar los valores del mercado tradicional. Por esa razón, una acción representada mediante un token seguiría recibiendo sus dividendos, aparecería en los mismos informes regulatorios y mantendría las protecciones para el inversor asociadas con una posición conservada a través de un bróker convencional.
El modelo también incorpora controles de contratos inteligentes para administrar la emisión y circulación de los tokens. Entre las funciones previstas figuran mint para crear unidades, burn para retirarlas, pausa para suspender operaciones y clawback para recuperar activos cuando corresponda dentro de las reglas operativas y regulatorias del servicio.
La característica que diferencia este proyecto de otras iniciativas de tokenización es la jerarquía entre la blockchain y el sistema tradicional de DTC. El libro mayor centralizado de la entidad continuará siendo la fuente principal de verdad, mientras las redes distribuidas funcionarán como canales de distribución y operación, no como sustitutos de los registros oficiales.
Si surgiera una discrepancia entre un token disponible onchain y los registros de DTC, prevalecería la información asentada en la entidad central. Esta decisión reduce el riesgo de que una representación digital aislada determine por sí sola la titularidad o los derechos de un valor, pero también deja claro que la blockchain actuará dentro de una arquitectura institucional controlada.
El posible impacto sobre la liquidación
La tokenización podría modificar la forma en que las instituciones transfieren y liquidan valores, especialmente si las operaciones pueden completarse de manera atómica en una blockchain. En ese escenario, la entrega del activo y el pago ocurrirían coordinadamente dentro de una misma operación, una posibilidad que presionaría al modelo actual de liquidación conocido como T+1.
El estándar T+1 entró en vigor en 2024, después de décadas en las que el mercado estadounidense operó bajo un ciclo T+2. El cambio ya redujo el tiempo entre la negociación y la liquidación de una operación, pero la infraestructura tokenizada plantea una evolución adicional al permitir que ciertos intercambios se finalicen directamente mediante reglas automatizadas.
Sin embargo, la iniciativa no elimina por sí sola los desafíos de coordinación, cumplimiento y control que acompañan a los mercados de valores. La presencia de billeteras aprobadas, identificadores CUSIP, controles de emisión y mecanismos de recuperación muestra que la velocidad de una blockchain deberá convivir con requisitos institucionales diseñados para proteger la integridad del mercado.
El enfoque multichain también puede ampliar las opciones para las instituciones que no desean concentrar sus operaciones en una única red. La compatibilidad con Hyperledger Besu y Canton, junto con la integración prevista de Stellar, posiciona a DTC como un emisor agnóstico a las cadenas en los entornos donde los participantes financieros decidan operar.
Una transición controlada hacia los activos onchain
La propuesta de DTC no representa una ruptura completa con el mercado tradicional, sino una capa digital conectada a una infraestructura centralizada que seguirá administrando los registros principales. Para los inversores, la promesa consiste en obtener nuevas formas de transferencia y liquidación sin perder los derechos económicos y regulatorios que acompañan a las acciones, los ETF y los bonos elegibles.
Para las instituciones, el atractivo está en combinar procesos conocidos con herramientas de automatización, interoperabilidad y operación continua que son características de las redes blockchain. El uso de contratos inteligentes puede hacer más explícitas ciertas reglas, aunque las funciones de pausa y clawback confirman que el servicio conservará mecanismos de intervención y control propios de los mercados regulados.
El calendario previsto marca dos etapas relevantes: el lanzamiento completo en octubre de 2026 y la incorporación de Stellar durante la primera mitad de 2027. Antes de que esas fechas conviertan la propuesta en una infraestructura de uso más amplio, las operaciones piloto deberán demostrar que distintas firmas pueden coordinarse en varias redes sin perder consistencia entre los tokens distribuidos y el registro central.
El avance también muestra cómo la tokenización puede desarrollarse desde las instituciones que ya custodian los activos, en lugar de depender únicamente de plataformas cripto independientes. Si el servicio escala conforme a lo previsto, la frontera entre los valores tradicionales y los mercados onchain podría volverse menos visible, aunque DTC mantendría la última palabra sobre la titularidad y los registros que respaldan cada token.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
NVIDIA roza máximos históricos tras reportar ingresos récord y elevar su proyección
IA
Google, OpenAI y Anthropic exploran estándares independientes de seguridad en IA
Adopción
Solana refuerza su ofensiva institucional con exejecutiva global de Binance
Blockchain
