El nuevo intento del Senado de EE. UU. por destrabar la Clarity Act abrió otra grieta dentro del propio sector cripto. Coinbase expresó incomodidad con el último lenguaje sobre rendimientos de stablecoins, mientras otros actores ven el compromiso como una vía imperfecta pero necesaria para evitar que la reforma vuelva a naufragar.
***
- Coinbase manifestó preocupaciones ante legisladores por el lenguaje sobre rendimientos de stablecoins, aunque sin declarar una oposición definitiva.
- La propuesta de compromiso generó respuestas mixtas en la industria cripto y podría limitar ciertos programas de recompensas vinculados a stablecoins.
- La disputa enfrenta a empresas cripto y bancos, y ya ha impactado a acciones como Circle y Coinbase en medio de la incertidumbre regulatoria.
🚨 Coinbase enfría la Clarity Act por tensiones sobre rendimientos de stablecoins 🚨
Se genera una nueva grieta en el sector cripto.
Coinbase expresa preocupación con el lenguaje sobre recompensas de stablecoins.
Los legisladores buscan avanzar una legislación crucial para el… pic.twitter.com/wx5DlEeqGx
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) March 26, 2026
El más reciente intento por destrabar la legislación de estructura de mercado para criptomonedas en Estados Unidos volvió a exponer una división profunda dentro del sector. En el centro del debate está el tratamiento de los rendimientos de stablecoins, un asunto que ya había frustrado avances anteriores y que ahora vuelve a tensar la relación entre Coinbase, los legisladores del Senado y el lobby bancario.
La discusión gira en torno a la llamada Clarity Act, un proyecto que busca establecer con mayor precisión cómo deben ser supervisados los activos digitales en el sistema financiero estadounidense. Aunque la iniciativa es vista por muchos como una pieza clave para dar certeza regulatoria al sector, el nuevo lenguaje de compromiso no ha conseguido un respaldo uniforme entre las empresas cripto.
Según información reportada por CoinDesk y reforzada por Cointelegraph, Coinbase comunicó a equipos legislativos del Senado que no está conforme con el punto al que llegaron las negociaciones más recientes sobre la sección de rendimientos de stablecoins. Aun así, la empresa no ha expresado una oposición abierta y definitiva al texto en discusión.
Ese matiz es importante. Coinbase ya tuvo un papel relevante en el pasado reciente, cuando la resistencia de su director ejecutivo, Brian Armstrong, a una versión anterior del compromiso ayudó a descarrilar una audiencia del Senado que buscaba avanzar la legislación. Por eso, cualquier señal de nuevo desacuerdo vuelve a ser observada con atención tanto en Washington como en los mercados.
Un nuevo texto, pero sin consenso pleno
El borrador de compromiso fue mostrado a actores de la industria cripto el lunes y a representantes del sector bancario el martes. Sin embargo, quienes participaron en las conversaciones no pudieron llevarse una copia del texto y este todavía no había sido publicado para circulación general.
Las reacciones en la reunión del lunes fueron mixtas. Algunas personas quedaron insatisfechas, con Coinbase entre las más críticas, mientras otras se mostraron “agradablemente sorprendidas” por el enfoque planteado. Esa diferencia de opiniones dejó en evidencia que no existe una estrategia unificada dentro del propio ecosistema de activos digitales sobre cómo proceder ante un acuerdo imperfecto.
Para algunos participantes, aceptar ciertos límites sobre recompensas con stablecoins puede ser costoso, pero aun así preferible a perder la oportunidad de consolidar la Clarity Act dentro del marco regulatorio estadounidense. Para otros, ceder demasiado en este punto afectaría modelos de negocio relevantes y sentaría bases regulatorias incómodas para el futuro.
El texto actualizado que finalmente se publique, previsto para finales de esta semana o comienzos de la próxima, probablemente será revisado respecto del compartido en estas reuniones. No obstante, las expectativas son moderadas, porque los legisladores difícilmente querrán reescribir de forma amplia un texto que lleva meses de negociación.
La pelea por los rendimientos de stablecoins
El punto más delicado sigue siendo el mismo: si las plataformas y otros terceros pueden ofrecer rendimientos o recompensas ligadas a stablecoins. En términos simples, estas recompensas funcionan de forma parecida a incentivos financieros que pueden ayudar a exchanges y otras empresas a atraer usuarios y actividad transaccional.
Una propuesta que circuló a inicios de esta semana, según el reporte citado, habría impedido que terceros como los exchanges pagaran rendimientos de stablecoins. La intención de esa medida sería responder a una preocupación histórica de los bancos, que advierten sobre el riesgo de fuga de depósitos desde el sistema bancario tradicional hacia productos basados en dólares tokenizados.
Los grupos bancarios sostienen que el pago de rendimientos por parte de exchanges representa una laguna frente a la Ley GENIUS, que ya prohibió a los emisores de stablecoins pagar rendimientos a los tenedores. Desde esa óptica, si los emisores no pueden ofrecerlos, permitir que otros intermediarios lo hagan crearía un desequilibrio competitivo y un posible riesgo sistémico para bancos, en especial comunitarios.
Del lado cripto, la lectura es distinta. Las empresas del sector consideran que los riesgos han sido exagerados y que parte de la presión bancaria responde a motivos anticompetitivos. Además, algunas voces advirtieron que el nuevo lenguaje podría obstaculizar productos y servicios relacionados con stablecoins más de lo que se esperaba en un principio.
Entre las preocupaciones mencionadas está la posibilidad de que ciertos organismos reguladores deban redactar reglas específicas para definir cómo se supervisarán cuestiones como las recompensas. Algunas personas temen que ese proceso derive en criterios subjetivos sobre qué actividades son aceptables y cómo deben gobernarse.
También surgió inquietud por la posibilidad de que el texto restrinja la capacidad de las empresas para vincular recompensas a la escala de las transacciones con stablecoins en una cuenta. Eso podría dificultar programas parecidos a los de tarjetas de crédito, donde el usuario recibe beneficios según el volumen de uso.
Coinbase, Armstrong y la fractura de la industria
Brian Armstrong ha sido una de las voces más visibles durante estos meses de negociación. Su rol no es menor. Como director ejecutivo de Coinbase, lidera una empresa que podría verse entre las más afectadas si se reducen o limitan de manera estricta los programas de recompensas relacionados con stablecoins.
Además, Armstrong es considerado un favorito de la Casa Blanca dentro del ámbito cripto, lo que da a sus posturas un peso político extra. Esa influencia explica por qué su resistencia a versiones previas del acuerdo tuvo capacidad para alterar el calendario legislativo.
Durante una llamada reciente con actores de la industria, Coinbase también habría chocado con otros participantes sobre la estrategia a seguir. Esa escena refuerza la idea de una comunidad cripto fracturada, en la que no todos los jugadores priorizan lo mismo.
Para algunas compañías, el objetivo central es preservar al máximo los incentivos comerciales ligados a stablecoins. Para otras, el riesgo más grave sería perder nuevamente la oportunidad de aprobar una ley amplia de estructura de mercado antes de que cambie el entorno político en Washington.
Coinbase no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios, según el reporte. Mientras tanto, el senador republicano Thom Tillis y la senadora demócrata Angela Alsobrooks encabezan el nuevo intento para avanzar el proyecto, en unas conversaciones que siguen abiertas.
La presión política y el factor tiempo
Los republicanos están empujando para sacar adelante la legislación antes de las elecciones de medio mandato. La razón es estratégica: un cambio en la composición del Congreso podría frenar el impulso acumulado y hacer mucho más difícil retomar el tema después.
La Cámara de Representantes ya aprobó su versión del proyecto, también llamada CLARITY Act, en julio. Sin embargo, el Senado sigue atrapado en la búsqueda de un equilibrio entre la promoción de innovación financiera, la protección del sistema bancario y el diseño de una supervisión creíble para los activos digitales.
La Casa Blanca ha organizado al menos tres reuniones para tratar de acercar posiciones entre el lobby cripto y el bancario, pero ese consenso aún no se materializa. La senadora Alsobrooks incluso señaló que el proyecto de compromiso podría dejar descontentos tanto al sector cripto como a los bancos, lo que resume bien la complejidad del momento.
En paralelo, la senadora republicana Cynthia Lummis publicó en X que no se puede esperar hasta 2030 para una nueva oportunidad de aprobar la legislación cripto. Añadió que es necesario un compromiso bipartidista para que se apruebe la Clarity Act y afirmó que se está trabajando sin descanso para proteger las recompensas de stablecoins y prevenir la fuga de depósitos de bancos comunitarios.
Patrick Witt, director ejecutivo del Consejo de Asesores del Presidente para Activos Digitales, también restó dramatismo a las versiones más pesimistas. En X escribió que había mucho FUD desinformado circulando en redes sociales esta semana y remató con un mensaje breve: “Todo va a salir bien. Alcista”.
Impacto en mercado y próximos pasos
La incertidumbre regulatoria ya tuvo consecuencias visibles en mercado. Las preocupaciones en torno al enfoque del nuevo compromiso golpearon a Circle, principal emisor estadounidense de stablecoins, y también a las acciones de Coinbase.
Las acciones de Circle cayeron 20% el martes, aunque luego repuntaron ligeramente el miércoles. Algunos observadores señalaron que la presión no respondió solo al debate legislativo, ya que también coincidió con la noticia de que Tether, su mayor rival, avanzaría para someterse a una auditoría.
El episodio muestra hasta qué punto la regulación de stablecoins se ha vuelto un tema central para empresas, inversionistas y bancos. No se trata únicamente de lenguaje jurídico. Lo que está en juego es cómo circularán los dólares tokenizados, qué incentivos podrán ofrecerse a usuarios y qué parte del negocio financiero del futuro quedará en manos de bancos o de plataformas cripto.
Por ahora, el panorama sigue abierto. El texto final aún no se conoce, los bancos no han hecho pública su posición sobre la versión más reciente y Coinbase mantiene una postura crítica, pero no de ruptura. En una negociación tan delicada, esa diferencia puede ser decisiva para determinar si la Clarity Act finalmente avanza o vuelve a quedar atrapada en la disputa por los rendimientos de stablecoins.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Estados Unidos
Demócratas buscan prohibir apuestas sobre elecciones, guerra y deportes en Kalshi y Polymarket
Estados Unidos
Jurado declara negligencia por parte de Meta y Google en histórico juicio por adicción a redes sociales
Estados Unidos
Bernie Sanders propone vetar nuevos centros de datos para frenar avance de la IA
Estados Unidos