China aprovechó el primer Diálogo Global sobre Gobernanza de IA de la ONU para enviar un mensaje nítido: respalda el código abierto, quiere que la ONU lidere las reglas globales y exige que el Sur Global no quede rezagado en la carrera tecnológica.
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- Li Lecheng, ministro del MIIT, defendió en Ginebra que la IA de código abierto es un activo compartido por toda la humanidad.
- China citó de forma explícita a DeepSeek y Qwen como ejemplos de modelos abiertos que reducen barreras y costos de adopción.
- La delegación también pidió una gobernanza global basada en consenso, interoperabilidad y apoyo a países en desarrollo.
🌐🤖 China respalda la IA de código abierto en la ONU
China sostiene que esta tecnología es un activo compartido para toda la humanidad.
El país exige que la gobernanza global de la IA sea inclusiva y equitativa.
Li Lecheng reafirma que todos los países deben beneficiarse de… pic.twitter.com/HoIFtYFHgx
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 8, 2026
China utilizó el primer Diálogo Global sobre Gobernanza de IA de la ONU, celebrado el 6 y 7 de julio en Ginebra, para reafirmar una postura pública favorable a la inteligencia artificial de código abierto. La señal fue especialmente relevante porque llegó en medio de rumores recientes sobre posibles controles de exportación a modelos abiertos desarrollados en el país.
La delegación china estuvo encabezada por Li Lecheng, ministro de Industria y Tecnología de la Información. Su participación destacó porque no se limitó a asistir al encuentro, sino que pronunció un discurso en la ceremonia de apertura.
En su intervención, Li reiteró que China apoya a las Naciones Unidas como la plataforma principal para la gobernanza global de la IA. También pidió continuar los esfuerzos para cerrar la brecha global en inteligencia artificial, con especial atención a los países en desarrollo y al llamado Sur Global.
El mensaje combinó apertura tecnológica, cooperación internacional y una defensa del equilibrio entre desarrollo y seguridad. Además, la delegación presentó una declaración escrita ante el diálogo, donde amplió su visión sobre capacidades, riesgos, sostenibilidad e interoperabilidad regulatoria.
Para una audiencia interesada en IA, mercados y competencia tecnológica, la relevancia del anuncio va más allá de la diplomacia. La posición de Pekín apunta a influir en la arquitectura normativa global justo cuando el acceso a modelos, chips, datos y talento se ha convertido en un tema geopolítico central.
China lleva su mensaje de IA abierta al foro de la ONU
Li Lecheng afirmó que la gobernanza de la IA concierne al futuro de la humanidad y describió esa tarea como una responsabilidad compartida por todos los países. En ese marco, recordó que Xi Jinping propuso la Iniciativa Global de Gobernanza de IA.
Según Li, esa iniciativa llama a una gobernanza inclusiva, equitativa y efectiva para garantizar que la IA sea usada para el bien. También sostuvo que China ha respaldado de forma consistente a la ONU como el canal principal para coordinar la gobernanza global en esta materia.
El funcionario estructuró su discurso alrededor de tres propuestas. La primera fue “IA para todos”, una fórmula con la que defendió que todos los países, sin importar tamaño, fortaleza o sistema social, tienen el mismo derecho a desarrollar y beneficiarse de la inteligencia artificial.
En esa línea, explicó que China lanzó un plan de acción de capacidad de IA “para el bien y para todos”. Añadió que el país ya implementa proyectos concretos para impulsar la cooperación Sur-Sur y la cooperación triangular.
Li también dijo que China está lista para aprovechar plenamente el grupo de amigos para la cooperación internacional en construcción de capacidades de IA. El objetivo, según expuso, es apoyar activamente a otros países, en especial a los del Sur Global, para que desarrollen capacidades propias y compartan el dividendo de la IA.
Ese énfasis en la brecha tecnológica no fue casual. En los debates internacionales sobre IA, uno de los temores más repetidos es que los países con menos infraestructura digital queden subordinados a un pequeño grupo de potencias y grandes empresas con acceso privilegiado a modelos, cómputo y datos.
DeepSeek y Qwen, al centro de la defensa china del código abierto
La segunda propuesta de Li se centró en la cooperación y la innovación de código abierto. Allí dejó una de las definiciones más directas de toda la intervención al afirmar que la IA de código abierto es un activo compartido por toda la humanidad.
Para respaldar esa idea, mencionó de forma explícita a DeepSeek y Qwen como ejemplos de modelos abiertos chinos. Según dijo, ambos han reducido de manera significativa las barreras y los costos de adopción de inteligencia artificial.
Li añadió que China se compromete a seguir promoviendo la IA de código abierto para la industria, la academia y las instituciones de investigación. A su juicio, ese enfoque ayuda a fomentar la innovación, el empoderamiento de la IA y un ecosistema inclusivo a través de la cooperación internacional.
El mensaje tuvo un peso especial porque chocó con especulaciones recientes sobre eventuales restricciones a la exportación de modelos abiertos chinos. La fuente Geopolitechs subrayó que la posición expresada por Li fue inequívoca y planteó dudas sobre la solidez de esos rumores.
El mismo análisis restó importancia a una mesa redonda organizada por el Tribunal Popular Supremo, citada de nuevo en Estados Unidos dentro de esa discusión. Según esa lectura, el evento recibió muy poca atención dentro de la comunidad de políticas públicas en China y fue, en gran medida, irrelevante.
En términos prácticos, la defensa del código abierto no implica ausencia de controles en todas las capas del ecosistema. Pero sí muestra que Pekín intenta posicionarse como promotor de un acceso más amplio a herramientas de IA, al menos en el plano del discurso diplomático y de su proyección internacional.
Una propuesta de gobernanza global basada en consenso, seguridad e interoperabilidad
La tercera propuesta del ministro abordó la construcción conjunta de la gobernanza global de la IA. Li reconoció que la tecnología abre enormes oportunidades, pero también genera riesgos y desafíos imprevistos.
Como respuesta, señaló que China propuso un Plan de Acción de Gobernanza Global de IA. Según explicó, dicho plan defiende firmemente el principio de equilibrar desarrollo y seguridad, además de respaldar la revisión ética técnica y otras propuestas de gobernanza para asegurar que la IA sea para el bien.
Li dijo que China está lista para trabajar estrechamente con todas las partes. Su meta, añadió, es avanzar en marcos, estándares y normas de gobernanza global de IA basados en un amplio consenso internacional.
Ese punto es clave porque la carrera por regular la IA está fragmentada. Estados, bloques regionales y empresas avanzan con enfoques distintos sobre responsabilidad, transparencia, acceso a datos, seguridad nacional y propiedad intelectual.
Frente a esa dispersión, Pekín pidió evitar fricciones innecesarias y construir mecanismos compatibles entre sí. La idea de interoperabilidad regulatoria apareció con fuerza tanto en el discurso de Li como en la presentación oficial entregada por la delegación china al foro.
El ministro cerró su intervención con un llamado a fortalecer la solidaridad y promover una IA “para el bien y para todos”. También invitó a los participantes a asistir del 17 al 20 de julio a la Conferencia Mundial de IA y a las Reuniones de Alto Nivel sobre Gobernanza Global de IA en Shanghái.
Lo que China presentó por escrito ante el diálogo de Ginebra
Además del discurso, la Misión Permanente de China ante la ONU entregó una presentación oficial al encuentro, registrada con el ID de respuesta 1605. El documento ubicó el debate dentro de una agenda global y definió prioridades políticas muy concretas.
En la primera respuesta, China sostuvo que el Diálogo Global sobre Inteligencia Artificial debe guiarse por principios de beneficios inclusivos y compartidos, esfuerzos abiertos y colaborativos, desarrollo seguro y controlable, y contribución al desarrollo sostenible. También pidió énfasis especial en el fortalecimiento de capacidades y en las preocupaciones comunes del Sur Global.
En la segunda respuesta, enumeró temas prioritarios para el proceso. Entre ellos incluyó construcción de capacidades de IA, implicaciones sociales, económicas, éticas, culturales, lingüísticas y técnicas, interoperabilidad de enfoques de gobernanza, y software, datos y modelos abiertos.
En la tercera, describió el diálogo como un proceso que debe ser proactivo, orientado a la acción y verdaderamente inclusivo. Además, sostuvo que el debate debe ir más allá de lo técnico para abordar asimetrías de poder, brechas de capacidad y riesgos de largo plazo.
La presentación también incluyó una perspectiva ambiental. En la cuarta respuesta, China indicó que la IA debe desarrollarse e implementarse de forma verde y baja en carbono para apoyar metas climáticas y ambientales globales.
Ese mismo apartado pidió tener en cuenta los impactos sistémicos y de largo plazo, incluyendo el consumo energético, los sistemas ecológicos, las estructuras de empleo y la equidad social. Se trata de una visión amplia que conecta gobernanza tecnológica con desarrollo sostenible.
Riesgos, abuso tecnológico y rechazo a la fragmentación ideológica
En la quinta respuesta, China afirmó que la gobernanza de la IA debe equilibrar desarrollo y seguridad. El texto propone un enfoque de gestión de riesgos escalonado y basado en categorías, ajustado a diferentes contextos y casos de uso.
La presentación agregó que se debe prestar especial atención a prevenir abusos potenciales de la IA. Entre los ejemplos mencionó vigilancia, desinformación, armas autónomas y fraude.
En la sexta respuesta, el documento volvió al tema de la brecha tecnológica. Allí se sostuvo que el desarrollo de la IA debe orientarse al bienestar compartido de la humanidad y adherirse a principios de equidad, inclusión y no discriminación.
China añadió que los esfuerzos internacionales deben ayudar a todos los países, sobre todo a los del Sur Global, a cerrar la brecha de inteligencia y compartir los dividendos del desarrollo de la IA. También remarcó que ningún país o comunidad debe quedar atrás ni ser excluido sistemáticamente de los beneficios potenciales.
La séptima respuesta introdujo uno de los mensajes geopolíticos más claros del documento. Allí se defendió que todos los países tienen el mismo derecho de acceder, desarrollar y desplegar IA de acuerdo con sus propios caminos de desarrollo y condiciones nacionales.
En esa misma línea, China pidió que el diálogo global se oponga a trazar líneas ideológicas, formar bloques excluyentes o fragmentar las cadenas industriales y de suministro globales bajo la apariencia de la gobernanza de IA. Además, llamó a buscar mayor interoperabilidad entre marcos, normas y estándares para facilitar la cooperación transfronteriza.
Por qué este mensaje importa para el mapa global de la IA
La declaración china llega en un momento en que la gobernanza de la IA se ha convertido en una disputa estratégica. No solo se debate cómo reducir riesgos, sino también quién define las reglas, quién distribuye el poder tecnológico y quién se beneficia económicamente de la próxima ola de innovación.
Para universidades, desarrolladores, startups y mercados vinculados a infraestructura digital, el respaldo político al código abierto es un dato relevante. Modelos más accesibles pueden reducir costos de entrada, acelerar experimentación local y facilitar nuevos productos en regiones con menos recursos.
Al mismo tiempo, el énfasis en seguridad, ética y control muestra que la apertura no es presentada por China como un terreno sin reglas. Su narrativa intenta combinar acceso amplio con mecanismos de gobernanza que limiten daños, abusos y choques regulatorios.
También hay una dimensión diplomática evidente. Al situar a la ONU como foro principal, Pekín busca un espacio más amplio que los esquemas liderados por un puñado de economías avanzadas o por plataformas privadas con fuerte influencia sobre los estándares de facto.
La defensa de DeepSeek y Qwen como ejemplos visibles de IA abierta refuerza, además, la ambición china de ganar legitimidad global en el terreno de los modelos fundacionales. Esa señal importa en una etapa en la que la competencia ya no gira solo en torno a chips o centros de datos, sino también a ecosistemas de software y adopción internacional.
Por ahora, el mensaje oficial emitido en Ginebra es claro. China se presentó ante la ONU como defensora de la IA abierta, promotora de una gobernanza global basada en consenso y aliada de una agenda que busca evitar que el Sur Global quede al margen de la próxima revolución tecnológica.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
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