Por Canuto  

El aterrizaje intacto de Starship en el océano Índico entregó a SpaceX datos inéditos sobre su escudo térmico. Ahora, Elon Musk anticipa un intento histórico: capturar la etapa superior con la torre durante el vuelo 14.

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  • El vuelo 13 de Starship terminó con un aterrizaje controlado e intacto en el océano Índico.
  • SpaceX inspeccionó más de 18.000 losetas térmicas y desplegó 20 satélites Starlink V3 de prueba.
  • El vuelo 14 podría intentar capturar la nave con los brazos mecánicos Mechazilla en Starbase.

 


SpaceX prepara un nuevo salto técnico para el programa Starship después de que la decimotercera misión de prueba terminara con un aterrizaje intacto en el océano Índico. La compañía evalúa ahora capturar la etapa superior con los brazos mecánicos de la torre durante el próximo vuelo.

El anuncio llegó después de una misión de aproximadamente una hora, iniciada desde Starbase, Texas, el 24 de julio de 2026. La nave recorrió una trayectoria suborbital sobre el Caribe, el Atlántico y el sur de África antes de regresar a la atmósfera.

Un aterrizaje que cambia el siguiente paso

El Starship descendió de forma controlada y quedó flotando en una zona remota del océano Índico, al oeste de Australia. Los aterrizajes acuáticos anteriores habían terminado en explosiones, por lo que el estado del vehículo sorprendió favorablemente a los equipos de SpaceX.

La nave recibió inspecciones aéreas mediante drones, que ofrecieron una de las mejores vistas disponibles de su escudo térmico. El vehículo utiliza más de 18.000 losetas cerámicas para proteger su estructura de acero inoxidable durante la reentrada.

Las losetas soportaron temperaturas de hasta 2.600 grados Fahrenheit, equivalentes a 1.430 grados Celsius. Esa protección resulta esencial para que Starship pueda realizar vuelos frecuentes sin reemplazar o reacondicionar por completo el sistema después de cada misión.

Dan Huot, gerente de comunicaciones de SpaceX, describió el resultado como un escenario ideal para recopilar información. Según explicó durante la transmisión de la empresa, era la primera vez que un Starship llegaba intacto al agua y permitía observar directamente su estado posterior al vuelo.

La nave continuó transmitiendo señales mediante la red satelital Starlink después del amerizaje. Una cámara a bordo tampoco mostró daños externos evidentes en los seis motores Raptor, aunque la exposición al agua salada impide considerar el vehículo listo para otro lanzamiento.

La captura con la torre Mechazilla

El fundador y director ejecutivo de SpaceX, Elon Musk, afirmó que la compañía intentará atrapar la nave con la torre en el próximo vuelo, salvo que el análisis de los datos revele problemas. Ese próximo lanzamiento se espera como el vuelo 14 de Starship.

La maniobra devolvería la etapa superior a Starbase, en el sur de Texas, para recibirla mediante los brazos mecánicos conocidos como Mechazilla. El sistema ya capturó varias veces al propulsor Super Heavy, pero nunca a la nave superior, que enfrenta una reentrada mucho más exigente.

El Starship alcanza velocidades cercanas a las orbitales antes de iniciar su descenso, mientras que el Super Heavy regresa a una velocidad menor. Por esa diferencia, la estructura, los actuadores y los puntos de captura de la nave soportan mayores cargas térmicas y dinámicas.

Una captura exitosa marcaría la primera recuperación de una etapa superior de clase orbital mediante una torre de lanzamiento. También acercaría a SpaceX a su objetivo de reutilizar con rapidez las dos etapas de su arquitectura de gran capacidad.

La reutilización completa podría reducir las operaciones de recuperación marítima y limitar la exposición del hardware al agua del océano. Para SpaceX, esos cambios son importantes porque permitirían acortar los trabajos entre misiones y aumentar la frecuencia de los lanzamientos.

El vuelo 13 también dejó tareas pendientes

El vuelo 13 no completó todos sus objetivos. El Super Heavy debía reiniciar sus motores para realizar un aterrizaje controlado al oeste de Texas, pero varios motores no lograron encenderse de nuevo y el propulsor cayó a gran velocidad en el Golfo de México.

El propulsor sí completó por primera vez con un Super Heavy V3 la fase de alta potencia de su impulso de retorno utilizando sus 33 motores. Sin embargo, terminó esa maniobra antes de tiempo y solo un subconjunto de motores consiguió reiniciarse durante el intento de aterrizaje.

SpaceX ya había enfrentado problemas similares con el aterrizaje del Super Heavy en el vuelo anterior, realizado en mayo. La compañía recuperó y volvió a volar propulsores dos veces con el diseño Starship V2, pero todavía no lo ha conseguido con la versión V3.

La etapa superior sí completó una prueba importante al reiniciar brevemente uno de sus motores Raptor después de la separación. La quema duró cerca de 14 segundos y demostró una capacidad considerada central para futuras misiones orbitales.

Durante la misión, Starship abrió su puerta de carga y desplegó 20 satélites Starlink V3. Estos equipos son más grandes y pesados que los Starlink V2, por lo que no caben en el cohete Falcon 9, y fueron liberados desde un mecanismo interno con forma de lanzador tipo Pez.

Los satélites siguieron la misma trayectoria suborbital curva de la nave y estaban diseñados para reingresar y destruirse menos de una hora después del despegue. Antes de su caída, los equipos establecieron comunicación con cada unidad mediante enlaces de radio y láser para descargar datos sobre su desempeño.

Una plataforma para Starlink y la Luna

La siguiente meta de Starship consiste en alcanzar la órbita y regresar al sitio de lanzamiento. Si SpaceX supera ese desafío, podrá avanzar hacia el despliegue de satélites Starlink V3 operativos y hacia servicios de conectividad directa de mayor velocidad para consumidores y el ejército de Estados Unidos.

El programa también tiene importancia para la NASA. Un vuelo orbital exitoso colocaría a SpaceX en una ruta más clara hacia el reabastecimiento de combustible en órbita, una capacidad necesaria para misiones que vayan más allá de la órbita baja terrestre.

La demostración de reabastecimiento contempla dos lanzamientos de Starship, el encuentro de ambas naves y su acoplamiento en órbita. Después, una nave transferiría metano y oxígeno líquido a la otra mediante acopladores automáticos.

Para llenar una nave con suficiente propelente y enviarla a la Luna, SpaceX necesitaría efectuar múltiples operaciones de reabastecimiento en rápida sucesión. Esa estrategia depende de recuperar y volver a lanzar con velocidad tanto los Starship como los Super Heavy desde varias plataformas.

La NASA trabaja con SpaceX y Blue Origin en versiones certificadas de sus vehículos para transportar astronautas hacia la superficie lunar y desde ella. Jared Isaacman, administrador de la agencia, calificó la misión como una fuente importante de aprendizajes y sostuvo que las capacidades de Starship podrían cambiar las reglas del juego.

SpaceX mantiene una plataforma activa en Texas y renueva una segunda instalación de Starship en el mismo estado. Además, construye dos sitios de lanzamiento en Florida, uno en el Centro Espacial Kennedy y otro en la Estación de la Fuerza Espacial de Cape Canaveral.

Los ingenieros todavía deben revisar la telemetría, los sensores térmicos y el rendimiento de la propulsión antes de cerrar el perfil del vuelo 14. SatNews señaló que también se requieren aprobaciones regulatorias de la Administración Federal de Aviación para una zona de aterrizaje ampliada.

El resultado del vuelo 13 ofrece una señal alentadora, pero no elimina los riesgos técnicos. La captura de la nave combinará una trayectoria precisa, correcciones de guía en tiempo real y un sistema mecánico capaz de recibir un vehículo que acaba de atravesar temperaturas extremas.

SpaceX sostiene que los vehículos de desarrollo deben convertirse finalmente en herramientas para poner cargas en el espacio. El vuelo 13 acercó esa transición al demostrar el despliegue de satélites, el reinicio de un motor y la supervivencia de un escudo térmico casi intacto.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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