Por Canuto  

Una nueva encuesta nacional muestra una paradoja cada vez más clara en Estados Unidos: los chatbots de IA ya entraron en la vida diaria de millones de personas, pero la mayoría sigue viendo esta tecnología con desconfianza. El uso crece con rapidez, aunque también lo hacen los temores por la privacidad, la regulación y el efecto social de la IA.

***

  • El 49% de los adultos estadounidenses dice usar chatbots de IA, frente al 33% registrado en 2024.
  • Solo el 16% cree que la IA tendrá un impacto positivo en la sociedad, mientras 40% prevé un efecto negativo.
  • El 71% considera que la IA hará menos segura su información personal y 63% cree que avanza demasiado rápido.

 


La inteligencia artificial (IA) gana espacio en la vida cotidiana de los estadounidenses, pero no necesariamente su confianza. Una nueva encuesta nacional encontró que casi la mitad de los adultos en Estados Unidos ya usa chatbots de IA, aunque las opiniones sobre su impacto social siguen siendo predominantemente negativas.

El estudio, publicado el 17 de junio de 2026, refleja una contradicción cada vez más visible en la economía digital. La adopción sube con fuerza, pero el optimismo no acompaña ese crecimiento.

Según el informe del Pew Research Center, el 49% de los adultos estadounidenses afirma haber usado chatbots como ChatGPT, Gemini o Copilot. En 2024, esa proporción era de 33%.

Dentro de ese grupo, cerca de una cuarta parte usa estas herramientas todos los días. El desglose incluye 12% que las utiliza varias veces al día y 4% que dice hacerlo casi constantemente.

Al mismo tiempo, 51% de los adultos en EE. UU. asegura que no usa chatbots de IA. Otro 25% indicó que los usa varias veces a la semana o con menor frecuencia.

Más adopción, pero con una visión marcadamente pesimista

El hallazgo más llamativo de la encuesta no es solo el crecimiento del uso, sino la brecha entre adopción y percepción. Apenas 16% de los encuestados cree que la IA tendrá un impacto positivo en la sociedad durante los próximos 20 años.

En contraste, 40% piensa que ese impacto será negativo. Otro 31% cree que el efecto será igual de positivo y negativo, mientras 13% no está seguro.

La evaluación sobre el efecto personal de la IA también se inclina hacia la cautela. El 31% espera que la tecnología tenga un impacto negativo en su propia vida, frente a 23% que prevé un efecto positivo.

Además, 27% considera que el resultado será mixto a nivel personal. Otro 19% dijo no estar seguro sobre cómo le afectará la IA en las próximas dos décadas.

La encuesta deja ver que el escepticismo ya no es una reacción marginal ni exclusiva de quienes no usan estas herramientas. Incluso entre quienes conviven con la IA en tareas diarias persiste una lectura prudente y, en muchos casos, abiertamente negativa.

ChatGPT domina el mercado de chatbots en Estados Unidos

Entre los asistentes consultados por la encuesta, ChatGPT se mantiene como la plataforma más utilizada. El 44% de los adultos estadounidenses dijo haber usado el chatbot de OpenAI.

Ese dato representa un alza frente al 34% medido el año pasado. También implica más del doble de la proporción registrada cuando se comenzó a preguntar por esta herramienta en 2023.

Gemini aparece en segundo lugar con 24% de uso reportado. Más abajo figuran Copilot con 17% y Meta AI con 14%.

El resto de las plataformas queda bastante rezagado. Grok registra 8%, Claude 6% y Character.ai apenas 3%.

La distancia entre ChatGPT y sus rivales sugiere una concentración significativa en la capa de consumo masivo de la IA generativa. También confirma que, pese a la competencia de las grandes tecnológicas, una sola marca sigue definiendo gran parte de la experiencia de uso para el público general.

Los jóvenes la usan más, pero también desconfían más

Uno de los puntos más interesantes del estudio es el vínculo entre edad y percepción. Los estadounidenses más jóvenes son quienes más usan chatbots, pero no por eso muestran una visión más favorable de la IA.

Entre las personas de 18 a 29 años, 66% dice usar chatbots. En el grupo de 30 a 49 años, la cifra baja a 61%. Entre quienes tienen de 50 a 64 años, el uso desciende a 42%. En el grupo de 65 años o más, solo 23% afirma emplear estas herramientas.

Sin embargo, los más jóvenes son también los más pesimistas respecto al impacto de la IA. En el segmento de 18 a 29 años, 48% cree que la tecnología tendrá un efecto negativo en la sociedad y 37% piensa que lo tendrá en su vida personal.

En comparación, entre los adultos de 30 a 49 años, 39% prevé un impacto negativo en la sociedad y 30% en su vida personal. Entre los mayores de 50 años, esas cifras son 37% y 28%, respectivamente.

Otro dato citado por The Verge añade un matiz relevante. Aunque los menores de 30 años son los más propensos a haber usado IA en general, el grupo de 30 a 49 años sería el que la utiliza con mayor intensidad diaria, con 34% diciendo que recurre a chatbots al menos una vez al día.

Trabajo, búsquedas y productividad impulsan el uso

Los usos más frecuentes de los chatbots se concentran en tareas concretas y funcionales. El 42% de los adultos dice emplearlos para buscar información.

La segunda categoría más común es el trabajo. Entre los adultos empleados, 38% reporta usar chatbots para tareas laborales. Eso ayuda a explicar por qué la IA se ha instalado tan rápido en oficinas, escritorios remotos y flujos de trabajo digitales. Para muchos usuarios, la promesa inmediata no es filosófica ni futurista, sino práctica.

Otras aplicaciones tienen un peso bastante menor. El 25% dijo usar IA por diversión o entretenimiento, mientras 24% señaló crear o editar imágenes y videos.

Además, 20% indicó usar estas herramientas para recibir asesoramiento médico. Ese mismo porcentaje dijo acudir a la IA para obtener información sobre dieta y ejercicio. Un 13% afirmó usar chatbots para obtener noticias. Otro 10% dijo recurrir a ellos para apoyo emocional o consejos, y 4% para compañía.

En cuanto al efecto percibido, 30% cree que la IA ayuda a su productividad y 28% considera que le ayuda a estar más informado. Solo 5% dijo que perjudica su productividad, y otro 5% sostuvo que afecta negativamente su nivel de información.

La creatividad también recibe una valoración relativamente mejor que otras áreas sensibles. Cerca de uno de cada cinco estadounidenses dice que los chatbots ayudan a su creatividad, frente a 11% que opina que la perjudican.

En felicidad y relaciones personales, las respuestas son más frías. Apenas 8% cree que la IA ayuda a su felicidad, 5% dice que la perjudica y 36% considera que no ayuda ni daña.

Dispositivos inteligentes y resúmenes de búsqueda amplían la presencia de la IA

La encuesta no se limitó a los chatbots. También examinó cómo la IA aparece en productos de consumo que ya forman parte del hogar conectado.

Un 40% de los adultos estadounidenses dijo tener un reloj inteligente. Además, 35% afirmó contar con un altavoz inteligente en casa. Los dispositivos restantes muestran una penetración menor, pero ya visible. El 18% tiene un timbre inteligente, 13% una aspiradora robótica y 11% un termostato inteligente con funciones de IA.

Estos equipos suelen operar de manera menos llamativa que un chatbot conversacional, pero también expanden el alcance de la IA en la rutina doméstica. Su presencia mezcla comodidad, automatización y dudas crecientes sobre vigilancia y manejo de datos.

La transformación también alcanza al acceso a la información. Seis de cada diez adultos en Estados Unidos dicen leer resúmenes generados por IA en la parte superior de los resultados de búsqueda.

Otro 30% señala que no los lee. Un 10% no está seguro de haberlo hecho, lo que sugiere que muchas personas interactúan con salidas automatizadas sin identificar claramente su origen.

Privacidad, velocidad y regulación concentran las mayores alarmas

La dimensión más crítica del estudio aparece cuando se pregunta por riesgos y gobernanza. El 63% de los encuestados considera que la IA avanza demasiado rápido.

Solo 2% piensa que lo hace demasiado lento. Otro 19% opina que avanza al ritmo adecuado y 16% no está seguro. La percepción sobre seguridad de los datos es todavía más dura. El 71% cree que la IA hará que su información personal sea menos segura.

Apenas 3% considera que la IA hará más segura su información. Otro 10% dijo que no hará mucha diferencia, mientras 16% respondió que no sabe. El problema de la confianza también se extiende al plano institucional. El 67% de los estadounidenses dijo tener poca o ninguna confianza en que el gobierno de EE. UU. pueda regular la IA de manera efectiva.

Esa cifra subió desde 62% en 2024. La desconfianza hacia las empresas también es alta: 59% señaló que no confía en que las compañías estadounidenses desarrollen y utilicen la IA de forma responsable.

La encuesta identificó además una diferencia partidista. Entre demócratas, 74% expresó poca o ninguna confianza en la capacidad del gobierno para regular la IA, frente a 61% entre republicanos.

Ese cambio es relevante porque en 2024 la desconfianza republicana era mayor. Según los datos citados, la proporción de republicanos escépticos cayó de 70% a 61%, mientras entre demócratas subió 20 puntos porcentuales durante el mismo período.

También hubo brecha entre partidos en la confianza hacia las empresas. El 65% de los demócratas dijo desconfiar del desarrollo responsable de la IA por parte de compañías estadounidenses, frente a 53% de los republicanos.

Por qué muchos todavía no usan chatbots

El avance de la IA generativa no significa que la resistencia haya desaparecido. Entre quienes no usan chatbots, predominan objeciones ligadas al interés, la privacidad y la fiabilidad.

De acuerdo con los datos citados por Gizmodo, 83% de los no usuarios dice que simplemente no le interesa. El 79% afirma estar preocupado por cómo se utilizará su información personal.

Además, 76% asegura que no confía en recibir información precisa de estas herramientas. Un 55% dice que no sabe cómo utilizarlas.

La presión social parece pesar mucho menos que otros factores. Solo 14% dijo pensar que otras personas podrían juzgarlo por usar IA.

Ese reparto de respuestas muestra que la barrera principal no es cultural en un sentido superficial, sino una mezcla de escepticismo racional, falta de utilidad percibida y preocupación concreta por el manejo de datos.

En un contexto donde la IA ya influye en trabajo, búsquedas, entretenimiento y dispositivos del hogar, esa combinación sugiere que el gran reto del sector no será solo escalar usuarios. También tendrá que demostrar confianza, precisión y control en un entorno social que todavía no concede el beneficio de la duda.

La encuesta fue realizada entre el 17 y el 23 de febrero de 2026 a 5.119 adultos estadounidenses. Todos los participantes forman parte del American Trends Panel, diseñado para representar a la población adulta de Estados Unidos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín