Por Canuto  

La Casa Blanca sostiene que Donald Trump ya aceptó límites inéditos para sus negocios de criptomonedas, pero los demócratas consideran que la propuesta carece de mecanismos de aplicación suficientes y podría dejar intactas varias fuentes de ingresos del presidente.

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  • La sección ética de la Ley de Claridad prohibiría temporalmente a altos funcionarios emitir o patrocinar criptomonedas.
  • Los demócratas exigen que los fiscales generales estatales puedan hacer cumplir las restricciones contra Trump.
  • La legislación enfrenta dudas sobre los votos necesarios y podría perder su oportunidad de avanzar en 2026.

 


La Ley de Claridad sobre el Mercado de Activos Digitales, mejor conocida como CLARITY Act., enfrenta una nueva disputa por las restricciones aplicables a los negocios de criptomonedas del presidente Donald Trump. CoinDesk reportó que la Casa Blanca considera que Trump ya cedió ante una exigencia central de los demócratas del Senado.

El asesor de criptomonedas de la Casa Blanca, Patrick Witt, afirmó que el mandatario aceptó someterse a límites personales sobre su conducta en la industria. Sin embargo, los demócratas sostienen que el texto negociado no impediría que Trump continúe obteniendo importantes ganancias vinculadas con sus intereses digitales.

La diferencia entre ambas posiciones amenaza con retrasar una legislación que llevaba meses en conversaciones. También reduce las posibilidades de que el proyecto consiga los 60 votos necesarios para avanzar durante 2026.

La disputa combina regulación financiera, ética pública y poder presidencial. Para los legisladores, el debate no solo define las reglas para el mercado cripto, sino también el alcance de los controles sobre un presidente con negocios activos en esa industria.

Una concesión inédita, según la Casa Blanca

Los demócratas habían exigido una sección que limitara los intereses comerciales de Trump en criptomonedas. La Casa Blanca sostiene que el presidente aceptó una restricción sin precedentes para un mandatario en funciones.

“Es exactamente lo que los demócratas han pedido”, dijo Witt en una entrevista con CoinDesk TV. El funcionario argumentó que Trump accedió a someterse a reglas sobre su comportamiento, algo que, según su interpretación, ningún otro presidente había aceptado.

Witt también criticó la exigencia de incorporar poderes de aplicación adicionales contra Trump. “Lo siento, pero no puedes hacer dos home runs con un solo swing de bate”, declaró al describir el estado de la negociación.

La Casa Blanca considera que la aceptación de límites representa una victoria política para los demócratas. Su argumento es que la propia existencia de restricciones dirigidas a los negocios cripto del presidente reconoce que esos intereses pueden generar un conflicto ético.

Los demócratas, en cambio, consideran que la concesión tiene un alcance limitado. La senadora Elizabeth Warren sostuvo que el proyecto no impediría que Trump obtenga otros USD $1.400 millones en ganancias de criptomonedas.

Qué incluye la sección de ética

El borrador de trabajo prohíbe temporalmente a altos funcionarios del Gobierno emitir o patrocinar criptomonedas. La disposición alcanzaría al presidente, al vicepresidente, a los miembros del Congreso y a los jueces federales.

El texto no afectaría de forma retroactiva las actividades realizadas antes de su entrada en vigor. Además, varias operaciones comerciales no encajan necesariamente en las categorías de emisión o patrocinio contempladas por la propuesta.

Esta redacción podría permitir que Trump conserve algunos de sus vínculos más conocidos con el sector. Entre ellos figura su participación en World Liberty Financial, aunque ciertas inversiones podrían requerir una separación legal más clara.

Una alternativa sería colocar determinados activos en fideicomisos a los que el presidente no pueda acceder directamente. La noticia no establece que Trump deba abandonar todas sus posiciones, sino que plantea posibles ajustes para limitar su control personal.

La senadora republicana Cynthia Lummis afirmó que Trump aceptó voluntariamente guardrails más estrictos, una aplicación significativa y una mayor transparencia de lo exigido por la ley. También señaló que la disposición impediría a las plataformas listar activos que violen las restricciones de conflicto de interés.

El poder de aplicación concentra el conflicto

La discusión dejó de centrarse únicamente en la existencia de una regla ética. Ahora los negociadores debaten quién tendría autoridad para hacerla cumplir y qué herramientas podría usar contra un funcionario en ejercicio.

El borrador asigna la aplicación federal al Departamento de Justicia de Estados Unidos. Esa agencia no podría presentar una demanda criminal ni imponer una multa superior a USD $500.000 por una infracción.

Los demócratas quieren que los fiscales generales estatales también puedan iniciar acciones. Su objetivo es evitar que la Casa Blanca pueda bloquear cualquier investigación o limitar la respuesta federal frente a un posible incumplimiento.

La disposición, además, terminaría al inicio de 2029. Esto impediría que un futuro Departamento de Justicia persiga actividades ocurridas antes de la llegada de una nueva administración.

Los demócratas cuestionan esa estructura porque Trump ha despedido y promovido procesamientos contra personas que lo investigaron en el pasado. También señalan que nominó a su exabogado personal para dirigir el Departamento de Justicia como fiscal general.

La ley pierde impulso en el Senado

La negociación sobre los conflictos de interés retrasó durante meses el avance de la Ley de Claridad. La circulación pública del borrador final de trabajo esta semana expuso por primera vez el lenguaje ético y provocó nuevas críticas demócratas.

Warren dijo que Trump simplemente ignoraría la ley en su forma actual. La senadora, demócrata de Massachusetts y principal integrante de su partido en el Comité Bancario del Senado, considera insuficientes las barreras frente a los ingresos cripto del presidente.

La senadora demócrata Angela Alsobrooks, una de las dos demócratas que votaron a favor del proyecto en comité, afirmó que el texto “no es suficiente” y debe fortalecerse. Algunos republicanos, incluido el senador Thom Tillis, también expresaron preocupaciones sobre la redacción actual.

En contraste, el senador republicano Bernie Moreno pidió ignorar lo que calificó como “mentiras” demócratas. Moreno describió la sección como el lenguaje de ética más poderoso en la historia de Estados Unidos.

El líder de la mayoría del Senado, John Thune, dijo que probablemente la propuesta no cumpliría el objetivo de aprobarse antes del largo receso de verano. Si se pierde esa ventana, las posibilidades de acción legislativa durante 2026 podrían caer de forma drástica.

El sector cripto pide una votación

Los principales grupos de defensa de la industria presionan al Senado para que no abandone el proyecto. El Crypto Council for Innovation, la Cámara Digital y la Asociación de Blockchain enviaron una carta conjunta a la dirección de la cámara.

Las organizaciones solicitaron priorizar la consideración en el pleno. Argumentaron que el proceso bipartidista debe avanzar pese a las diferencias sobre ética y aplicación.

Los cabilderos cripto sostienen en privado que los demócratas no están siendo realistas. Según esa postura, quienes buscaban impedir completamente que Trump obtuviera más de USD $1.000 millones de sus intereses digitales nunca lograrían ese resultado en la negociación.

Para esos representantes, la mejor alternativa disponible es una regla ética formal y excepcional dirigida a los negocios del presidente. También advierten que rechazar la Ley de Claridad dejaría a Estados Unidos sin herramientas específicas de aplicación, salvaguardas para consumidores, claridad regulatoria ni estándares éticos para sus líderes.

Witt afirmó que aún ve un camino para que el Senado actúe durante la primera semana de agosto, antes del receso. No obstante, Thune indicó que los legisladores primero necesitan determinar si existen suficientes votos para aprobar el proyecto.

Un acuerdo todavía distante

La Ley de Claridad sigue enfrentando desacuerdos sobre la sección ética y otros puntos del texto. Por ahora, el proyecto no cuenta con una mayoría de 60 votos que permita superar los obstáculos del Senado.

La Casa Blanca presenta la propuesta como una concesión histórica de Trump. Los demócratas responden que una regla sin aplicación independiente podría convertirse en una promesa difícil de hacer cumplir.

El desacuerdo también revela una tensión más amplia dentro de la regulación cripto. El Congreso busca establecer reglas para un sector con creciente influencia económica, mientras intenta evitar que esas normas se conviertan en instrumentos diseñados para proteger o castigar a una persona específica.

La participación de Trump en negocios digitales eleva el costo político de cualquier compromiso. Sus ganancias declaradas por USD $1.400 millones en 2025 convierten la discusión ética en una disputa sobre posibles beneficios financieros concretos.

El desenlace dependerá de si los negociadores aceptan ampliar la aplicación estatal, modificar la duración de la disposición y aclarar qué actividades comerciales quedan cubiertas. Si no logran un acuerdo pronto, la legislación podría quedar fuera de la agenda efectiva del Senado para 2026.


Imagen de Unsplash.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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