Por Canuto  

El primer iPhone plegable de Apple podría debutar con una combinación explosiva: fuerte expectativa, precio de lujo y una producción inicial muy limitada. Reportes de la industria sugieren que la empresa no tendrá suficientes unidades listas en el arranque, un escenario que recuerda al iPhone X y que podría abrir la puerta a largas esperas y sobreprecios en reventa.
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  • Ming-Chi Kuo estima que Apple solo tendría entre 500.000 y 1 millón de unidades listas poco después del lanzamiento.
  • La producción total del segundo semestre de 2026 rondaría entre 7 millones y 8 millones de iPhone plegables.
  • El dispositivo, aún no confirmado por Apple, podría costar entre USD $2.300 y USD $2.500 y agotarse en preventa.


Apple podría enfrentar un debut complicado con su primer iPhone plegable si se cumplen las más recientes proyecciones de la cadena de suministro. La expectativa sería alta, pero la cantidad de equipos disponibles en el arranque sería mucho menor que la de otros lanzamientos tradicionales de la marca.

De acuerdo con estimaciones del analista Ming-Chi Kuo, la empresa solo podría fabricar entre 500.000 y 1 millón de dispositivos poco después de su lanzamiento previsto hacia finales del tercer trimestre de 2026. Ese volumen inicial sería insuficiente para cubrir una demanda que, según su lectura del mercado, apunta a ser elevada incluso con un precio muy alto.

La situación recuerda al estreno del iPhone X en 2017, cuando Apple anunció el equipo en septiembre pero abrió preventas más tarde y comenzó ventas en noviembre. En ese momento, la producción también avanzó con lentitud debido a cambios técnicos relevantes como la pantalla OLED de borde a borde, el notch y el sistema TrueDepth con Face ID.

En este caso, el problema estaría vinculado a la complejidad del diseño plegable y a los desafíos manufactureros propios de una nueva categoría dentro de la familia iPhone. Aunque la empresa no ha confirmado oficialmente el producto, varios reportes apuntan a que su llegada estaría cada vez más cerca.

Para lectores menos familiarizados con este segmento, un teléfono plegable combina portabilidad de smartphone con un panel interno más grande al desplegarse. Samsung y otros fabricantes ya compiten en esta categoría, pero la entrada de Apple suele alterar la demanda, las expectativas de diseño y el ritmo del mercado premium.

Producción lenta, demanda alta y riesgo de escasez

Según la lectura de Ming-Chi Kuo, el gran cuello de botella sería el calendario de producción. Aunque Apple podría enviar entre 7 millones y 8 millones de unidades para finales de 2026, solo una fracción de ese total estaría lista en la fase inicial de comercialización.

Ese desbalance es clave porque el tercer trimestre suele ser el periodo en que Apple prepara sus anuncios de septiembre. Si apenas entre 500.000 y 1 millón de equipos están listos para ese momento, el arranque comercial del plegable sería mucho más restringido que el de otros iPhone.

Digital Trends señaló que, en comparación, los iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max tendrían entre 20 millones y 22 millones de unidades preparadas en el mismo periodo. Esa diferencia ayuda a dimensionar por qué el modelo plegable podría no llegar con una disponibilidad amplia desde el primer día.

Kuo sostiene que la demanda se mantendría fuerte hasta finales de 2026, apoyada por conversaciones con operadores, canales de venta y revendedores. Bajo ese escenario, las preventas podrían agotarse casi de inmediato y las entregas extenderse entre cuatro y seis semanas, o incluso más, hasta diciembre.

El analista también planteó que la oferta inicial escasa, el diseño altamente reconocible y la novedad en la experiencia de uso podrían impulsar una prima temporal en el mercado de reventa. En otras palabras, la falta de inventario no solo complicaría a los compradores regulares, sino que también podría alimentar la especulación.

Ese punto no es menor en un lanzamiento de alto perfil. Cuando un producto combina marca aspiracional, novedad tecnológica y stock restringido, suele surgir una brecha entre el precio oficial y lo que algunos consumidores están dispuestos a pagar para tenerlo antes.

El antecedente del iPhone X y los desafíos de fabricación

La comparación con el iPhone X aparece una y otra vez porque ofrece un precedente claro dentro del propio historial de Apple. Aquel equipo introdujo varios cambios de hardware a la vez y eso ralentizó el proceso industrial en los primeros meses.

Con un iPhone plegable, la dificultad técnica sería distinta pero igual de delicada. Aquí no se trata solo de miniaturizar componentes, sino de integrar una pantalla flexible, un mecanismo de bisagra resistente y una estructura capaz de soportar tensión mecánica repetida.

Reportes anteriores ya habían mencionado problemas de producción relacionados con la bisagra. Sin embargo, informes más recientes indicaban que Apple habría resuelto parte de esos obstáculos, aunque las nuevas previsiones de envíos sugieren que la empresa todavía no estaría en condiciones de sostener un lanzamiento masivo desde septiembre.

Engadget indicó que el ritmo inicial más lento obedecería precisamente al carácter innovador del diseño plegable. Esa lectura encaja con la forma en que Apple suele priorizar control de calidad y acabados antes que un despliegue más agresivo en volumen.

La expectativa en torno al dispositivo también se apoya en varios rumores sobre su formato y construcción. Se espera una pantalla exterior de 5,5 pulgadas y una interior de 7,8 pulgadas, una diagonal apenas inferior a la del iPad mini de 8,3 pulgadas.

También se dice que el equipo sería más cuadrado que el Samsung Galaxy Z Fold 7 cuando esté plegado. Eso lo haría considerablemente más ancho al desplegarse, una decisión de diseño que podría afectar tanto la ergonomía como la experiencia multitarea.

Otro elemento que ha llamado la atención es la posibilidad de una arruga casi invisible en la zona de pliegue. Para lograrlo, el dispositivo usaría un OLED flexible con una placa de soporte metálica perforada por láser para dispersar el estrés sobre el panel.

Precio premium, preventas tensas y señales desde iOS 27

El precio sería otro factor importante en esta historia porque no se trataría de un iPhone convencional. Las estimaciones sitúan el valor del equipo entre USD $2.300 y USD $2.500, un nivel que lo colocaría de inmediato en la parte más alta del mercado de smartphones.

Aun así, Kuo considera que ese costo no frenaría la demanda inicial. Su tesis es que el atractivo del primer plegable de Apple, sumado a la fidelidad de usuarios de la marca, bastaría para impulsar una oleada de compras en cuanto arranquen las preventas.

Ese patrón ya se ha visto antes en productos de Apple que inauguran una nueva etapa de diseño. La empresa suele capitalizar un interés muy fuerte de compradores tempranos, incluso cuando el precio supera ampliamente el promedio del mercado.

También hay señales de software que alimentan la idea de un lanzamiento cercano, aunque todavía no exista confirmación oficial. La beta reciente de iOS 27 incluiría términos como “foldState” y “angleDegrees”, además de una variable asociada al número total de pantallas integradas en el dispositivo anfitrión.

Para muchos observadores, ese tipo de referencias no prueba por sí solo el nombre, la fecha ni las especificaciones finales del producto. Sin embargo, sí refuerza la noción de que Apple estaría preparando el sistema para un hardware con formato plegable.

El nombre comercial tampoco está definido. En los rumores circulan etiquetas como “iPhone Ultra” e “iPhone Fold”, pero ambos serían provisionales y podrían cambiar si la compañía decide presentar la categoría con otra identidad de marca.

Bloomberg, citado por Digital Trends, incluso había reportado que Apple ya estaría pensando en una segunda generación para 2027. Si esa hoja de ruta se confirma, el primer modelo no sería una prueba aislada, sino el inicio de una línea de productos con continuidad anual.

Qué significa este posible lanzamiento para el mercado tecnológico

La entrada de Apple al segmento plegable tendría implicaciones que van más allá de las ventas iniciales. En tecnología de consumo, la firma suele validar categorías enteras ante un público masivo, aunque no sea la primera en lanzarlas.

Eso podría beneficiar a proveedores de pantallas, materiales avanzados y componentes de bisagra, además de presionar a rivales a acelerar mejoras en durabilidad y diseño. Un lanzamiento exitoso también elevaría el estándar de software para experiencias multitarea y uso en doble pantalla.

Al mismo tiempo, una escasez prolongada podría generar frustración entre usuarios y abrir espacio a revendedores con sobreprecios agresivos. Esa dinámica ya se ha observado en consolas, tarjetas gráficas y otros dispositivos premium con oferta restringida.

Para inversores y analistas del sector, la variable clave no será solo cuántas unidades totalice Apple en 2026. También importará qué tan rápido logra pasar de una producción limitada a una escala más estable, sin comprometer calidad ni márgenes.

Por ahora, el panorama sigue dominado por reportes de industria y rumores técnicos. Lo que sí parece claro es que, si Apple presenta finalmente su esperado iPhone plegable en 2026, el mayor obstáculo para muchos compradores podría no ser el precio, sino simplemente conseguir uno.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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