Por Canuto  

El Departamento de Justicia de EE.UU. atribuye a trabajadores informáticos norcoreanos la infiltración de al menos 70 compañías y señala el papel de facilitadores locales y granjas de laptops en Texas.
***

  • Las autoridades informaron de la incautación de unos 187 dispositivos electrónicos y de registros en más de 40 domicilios utilizados como granjas de laptops en Texas.
  • El DOJ vincula la operación con al menos 70 empresas y alrededor de USD $3 millones en fondos robados.
  • El FBI advierte que miles de trabajadores informáticos controlados por Corea del Norte operan en empresas occidentales.


EE.UU. acusa a norcoreanos de infiltrarse en al menos 70 empresas mediante empleos remotos

Una red de facilitadores y computadoras en Texas

El Departamento de Justicia de Estados Unidos afirma que trabajadores informáticos vinculados al régimen de Corea del Norte se infiltraron en al menos 70 compañías del país, en una operación que habría generado cerca de USD $3 millones en fondos robados. En un anuncio del martes 13 de octubre de 2026, fiscales informaron que acusaron y arrestaron al menos a dos personas y que las autoridades registraron más de 40 domicilios en Texas. La investigación apunta tanto a los presuntos trabajadores norcoreanos como a estadounidenses que habrían facilitado sus operaciones desde territorio local.

Según la información divulgada por las autoridades, agentes federales incautaron unos 187 dispositivos electrónicos que empresas estadounidenses habían enviado a personas recién contratadas. Las compañías, de acuerdo con el DOJ, no sabían que algunos de esos empleados eran presuntos espías norcoreanos que habrían conseguido los puestos utilizando identidades robadas de ciudadanos estadounidenses. El uso de equipos de trabajo enviados por las propias empresas habría permitido a los operadores conectarse de manera remota a sus sistemas desde dentro de Estados Unidos.

Las autoridades describieron los domicilios registrados como granjas de laptops: espacios desde los que terceros alojaban y operaban computadoras pertenecientes a empresas, mientras los trabajadores norcoreanos accedían a ellas a distancia. El DOJ indicó que los registros abarcaron más de 40 instalaciones en Texas. Las propiedades pertenecían, según los fiscales, a por lo menos dos facilitadores estadounidenses.

CrowdStrike, compañía que ayudó al FBI a investigar y desarticular las operaciones más recientes, calificó estas granjas como vitales para los hackers norcoreanos. Su función, según la empresa, consiste en ayudarles a superar barreras físicas, financieras y legales asociadas con no encontrarse realmente en Estados Unidos. La infraestructura no elimina la necesidad de engañar a empleadores y sortear controles de seguridad, pero ofrece una forma de presentar una conexión remota como si proviniera de un entorno doméstico estadounidense.

Contrataciones falsas y riesgos para las empresas

El DOJ no identificó a las compañías presuntamente afectadas, pero señaló que pertenecen a sectores como salud, soporte de ciberseguridad, comercio minorista, comunicaciones y manufactura. Las empresas estaban en Ohio y otros 16 estados, además del Distrito de Columbia, según el anuncio. La diversidad de industrias sugiere que el esquema no se limita a una sola clase de empleador, aunque la información divulgada no detalla qué datos o sistemas comprometió cada intrusión.

Los fiscales sostienen que la estrategia depende cada vez más de reclutar a facilitadores estadounidenses, en respuesta a las mejoras de detección del sector privado y a las acciones policiales. El Departamento también dijo que los trabajadores norcoreanos delegan una variedad más amplia de tareas y, en algunos casos, subcontratan trabajos completos a ciudadanos extranjeros de terceros países. Esa participación local puede ayudar a explicar cómo los operadores consiguen recibir equipos empresariales y mantenerlos conectados en domicilios dentro del país.

Los presuntos hackers suelen apoyarse en correos electrónicos que parecen auténticos, perfiles falsificados en LinkedIn y una presencia extensa en redes sociales y otros servicios en línea, según la información divulgada. Esos elementos buscan sostener una identidad profesional coherente durante el proceso de contratación y después de obtener el puesto. Para una empresa, la dificultad no radica únicamente en reconocer una contraseña robada: también debe evaluar si la persona detrás de una candidatura y de sus credenciales es quien afirma ser.

El FBI advirtió, en un anuncio de servicio público separado, que miles de trabajadores informáticos controlados por el Estado norcoreano operan en empresas occidentales. La agencia los describió como una amenaza interna importante para la seguridad nacional y para la protección de la propiedad intelectual. La advertencia amplía el alcance del caso de Texas: el problema que plantea el FBI no se reduce a los dispositivos incautados, sino a la posibilidad de que empleados con acceso legítimo a sistemas empresariales actúen en beneficio de un Estado extranjero.

Un mecanismo de ingresos ligado a otras operaciones

El esquema de empleo remoto permite que presuntos trabajadores norcoreanos consigan salarios en compañías de Estados Unidos y Europa, y luego sustraigan información sensible o propiedad intelectual desde dentro de las organizaciones. De acuerdo con la descripción del DOJ, algunas empresas víctimas también afrontan extorsiones para que paguen a los hackers. Así, una contratación fraudulenta puede servir primero para generar ingresos y acceso, y después abrir la puerta al robo de datos o a nuevas exigencias económicas.

Las autoridades estadounidenses presentan estas contrataciones como una de varias vías de ingresos ilícitos que el régimen norcoreano buscaría utilizar para financiar su programa de armas nucleares, sujeto a sanciones internacionales. Entre las otras actividades mencionadas figuran ataques contra exchanges de criptomonedas y proyectos de desarrolladores de código abierto. El caso divulgado no indica que los USD $3 millones atribuidos a las intrusiones empresariales provengan de criptomonedas; son fondos robados asociados a esta operación, según los fiscales.

Por separado, Chainalysis estimó que hackers norcoreanos robaron al menos USD $2.020 millones en criptomonedas durante 2025. Expertos en el tema consideran que tanto el número de empresas hackeadas como el monto de criptoactivos sustraídos podrían superar las cifras conocidas. Esa cautela importa al comparar los datos: los USD $3 millones vinculados a la campaña de empleos remotos y la estimación anual de robos de criptomonedas describen actividades relacionadas con la generación de ingresos, pero no son la misma cifra ni necesariamente corresponden a las mismas operaciones.

La nueva investigación se suma a una serie de arrestos, acusaciones y medidas de aplicación de la ley estadounidenses dirigidas contra actividades norcoreanas durante los últimos años. A principios de 2026, CrowdStrike informó en un análisis separado que hackers norcoreanos estuvieron detrás de cerca de la mitad de las intrusiones documentadas de tipo manos en el teclado durante el año anterior. Esa expresión distingue los ataques en los que personas intervienen directamente de aquellos que dependen de herramientas automatizadas o de inteligencia artificial.

Por ahora, los datos divulgados no ofrecen nombres de las compañías afectadas ni un desglose de los daños en cada una, y las acusaciones describen alegaciones que deberán avanzar por los procesos correspondientes. La incautación de dispositivos y los registros en Texas sí exponen un punto débil práctico: las políticas de contratación y los controles de acceso pueden verse comprometidos cuando terceros prestan infraestructura a empleados que usan identidades falsas. La advertencia del FBI y el caso del DOJ colocan, por tanto, la verificación de trabajadores remotos y la protección de la propiedad intelectual en el centro de una campaña que combina fraude laboral, espionaje y robo.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín