Por Canuto  

Un hombre de Massachusetts enfrenta cargos federales tras presuntamente votar con la identidad de un residente permanente y denunciarlo después ante las autoridades migratorias. El caso también involucra formularios falsificados que provocaron la pérdida temporal de dos green cards.
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  • Yupeng Sun, de 33 años, enfrenta cargos por registro fraudulento de votantes y votación fraudulenta en las elecciones de 2024.
  • Los fiscales sostienen que utilizó los datos de un residente permanente para registrarlo y emitir una boleta en Malden.
  • La pareja afectada recuperó sus green cards después de que un juez concluyera que los formularios migratorios habían sido falsificados.


Yupeng Sun, un ciudadano chino de 33 años residente en Massachusetts, enfrenta cargos federales por presuntamente hacerse pasar por un titular de green card para registrarlo y votar en su nombre durante las elecciones de 2024. Según la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito de Massachusetts, el acusado habría utilizado los datos de un compatriota que no podía votar por no ser ciudadano estadounidense y, semanas después, habría denunciado anónimamente a ese mismo hombre ante las autoridades migratorias.

El caso combina una acusación de fraude electoral con una disputa personal entre antiguos inquilinos y consecuencias migratorias que afectaron durante casi dos años a una pareja de residentes permanentes legales. Los fiscales sostienen que Sun no solo habría creado un registro electoral fraudulento y emitido una boleta ajena, sino que también habría presentado documentos falsos para provocar el abandono del estatus migratorio de las víctimas.

El supuesto voto bajo otra identidad

De acuerdo con la denuncia penal, Sun había alquilado previamente una habitación a J.L., a su esposa y a su familia en Malden, Massachusetts. La relación se deterioró después de que Sun fuera arrestado en 2023 por acusaciones de asalto y agresión relacionadas con la hija adulta de J.L., aunque esos cargos terminaron desestimados; los investigadores también citaron litigios civiles y otras disputas como indicios de un conflicto prolongado.

Los fiscales alegan que el 10 de octubre de 2024 alguien presentó en línea un registro de votante a nombre de J.L. utilizando información personal del residente, incluido su número de licencia de conducir de Massachusetts. J.L. tenía residencia permanente legal, pero no era ciudadano estadounidense, por lo que no podía registrarse ni participar en las elecciones federales.

Tres semanas después, el 31 de octubre de 2024, una persona que se identificó como J.L. habría votado durante la jornada de votación anticipada en el Ayuntamiento de Malden. Los registros estatales citados en la denuncia indican que la boleta fue aceptada, mientras que los fiscales aseguran que Sun admitió posteriormente haber emitido el voto bajo el nombre de su antiguo arrendador.

La Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito de Massachusetts acusa a Sun de privar a los residentes del estado de una elección justa mediante el registro fraudulento de un votante y la emisión de una boleta en nombre de otra persona. Cada uno de los dos cargos podría implicar hasta cinco años de prisión y una multa máxima de USD $250.000 si el acusado resulta declarado culpable.

Las denuncias anónimas ante inmigración

La denuncia sostiene que Investigaciones de Seguridad Nacional recibió dos mensajes anónimos en línea en abril de 2026, en los que se acusaba a J.L. de haber votado ilegalmente en las elecciones presidenciales de 2024 pese a ser titular de una green card. Las mismas alegaciones también fueron enviadas por correo a oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos.

Según los investigadores, los envíos incluían capturas de pantalla con información del registro electoral de J.L. y detalles de la presunta actividad de votación. Los agentes federales utilizaron después registros de seguimiento postal, datos de internet y declaraciones atribuidas a Sun para relacionarlo con las denuncias que habían puesto a la pareja bajo escrutinio migratorio.

Durante una entrevista realizada en julio de 2026, Sun supuestamente reconoció haber enviado las acusaciones. Cuando los investigadores le mostraron uno de los paquetes anónimos, la denuncia recoge que respondió: “Fui a la oficina de correos y, eh, a denunciar el voto del padre”.

La investigación plantea una contradicción central: el hombre que habría emitido una boleta utilizando la identidad de J.L. también habría intentado presentarlo ante el Gobierno como responsable de una votación ilegal. La Fiscalía sostiene que esa secuencia no fue un error administrativo, sino parte de una conducta deliberada vinculada al resentimiento de Sun hacia la familia.

Los formularios que pusieron en riesgo las green cards

El expediente también describe una maniobra migratoria que comenzó antes de las denuncias electorales. En abril de 2024, el USCIS procesó formularios que supuestamente habían sido presentados por J.L. y su esposa, Y.L., para solicitar la renuncia a su estatus de residentes permanentes legales.

Los fiscales alegan que esos documentos eran fraudulentos y que la pareja nunca los firmó. Cuando ambos regresaron de un viaje internacional por el Aeropuerto Internacional Logan de Boston en junio de 2024, agentes los marcaron porque los registros gubernamentales indicaban que habían abandonado su estatus de residentes permanentes.

La pareja quedó sometida a procedimientos de expulsión y las autoridades migratorias les confiscaron sus green cards. Más tarde, J.L. y Y.L. impugnaron los documentos ante un tribunal de inmigración y argumentaron que un antiguo inquilino había robado y utilizado indebidamente su información personal con intención de represalia.

En una presentación citada por los fiscales, los abogados de la pareja afirmaron: “La información personal de los comparecientes fue robada y utilizada indebidamente por su anterior inquilino sin su conocimiento ni consentimiento. El inquilino tenía la intención de tomar represalias contra ellos”. El escrito añadió que los dos Formularios I-407 presentados bajo sus nombres habían sido falsificados por el antiguo inquilino.

La recuperación del estatus migratorio

J.L. y Y.L. recuperaron sus green cards después de que un juez de inmigración escuchara sus testimonios en enero de 2026. Ambos declararon que nunca habían presentado los formularios de abandono del estatus permanente, una afirmación que luego respaldó un perito en documentos forenses mediante un análisis de escritura.

Al concluir la audiencia, el juez consideró creíbles las declaraciones de la pareja y ordenó restaurar su estatus de residentes permanentes legales. La decisión puso fin, según la denuncia, a casi dos años de complicaciones migratorias derivadas de las presentaciones presuntamente fraudulentas.

El desenlace migratorio resulta relevante porque demuestra que la acusación electoral no quedó aislada de otros daños concretos. La supuesta falsificación de los formularios I-407 habría desencadenado controles en frontera, procedimientos de expulsión y la pérdida temporal de documentos esenciales para la permanencia legal de la pareja en Estados Unidos.

La restauración de las green cards no elimina, sin embargo, las consecuencias que enfrentaría Sun si prosperan los cargos federales. Además de una posible condena de hasta cinco años por cada acusación, el ciudadano chino podría quedar expuesto a un proceso de deportación después de cumplir cualquier sentencia.

Las declaraciones atribuidas a Sun

Varias de las afirmaciones más comprometedoras del expediente provienen de una entrevista grabada el 23 de julio de 2026. Según la presentación, Sun reconoció haber registrado a J.L. para votar, haber emitido la boleta en su nombre y haber enviado las denuncias anónimas a las autoridades migratorias.

Cuando los investigadores le mostraron el Formulario I-407 utilizado para abandonar el estatus de residente permanente de J.L., Sun supuestamente contestó: “Yo firma”. La denuncia interpreta esa declaración como una admisión relacionada con la firma del documento, aunque corresponderá al proceso judicial determinar el alcance probatorio de sus palabras.

El expediente también describe un resentimiento persistente hacia la familia con la que Sun había mantenido la relación de alquiler. Cuando los agentes le preguntaron si todavía tenía malos sentimientos hacia la hija de J.L., habría respondido: “mucho, mucho”; al preguntarle si su enojo también alcanzaba a J.L. y a su esposa, supuestamente contestó: “ambos”.

Según los fiscales, Sun envió después un mensaje de texto a uno de los investigadores con la frase: “Sé que tengo muchas posibilidades de que me acusen”. No estaba claro de inmediato si había contratado a un abogado para representarlo, y Newsweek informó que solicitó comentarios al Departamento de Seguridad Nacional sin que se conociera una respuesta inmediata.

El caso sigue ahora el curso de la justicia federal, con una acusación que deberá probarse ante un tribunal y no equivale por sí misma a una condena. Mientras tanto, la investigación ilustra cómo una disputa personal puede cruzarse con los registros electorales y migratorios, generando consecuencias que alcanzan tanto la integridad del voto como la situación legal de personas residentes.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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